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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-07-2016

Erdogan, el sultn herido

Federico Larsen
Rebelin


Turqua sufri un brutal atentado justo cuando comenzaba a hacer caminar su proyecto de consolidacin como potencia de frontera entre Europa y Oriente, lo que choca con los planes de todos los dems actores de la regin.

El atentado en el aeropuerto de Estambul lleg en un momento muy delicado y de fuertes cambios. Turqua, ltima frontera entre Europa y el Oriente en conflicto, y principal potencia de la OTAN en la regin, emprendi en los ltimos meses un lento pero sensible cambio de su insercin estratgica internacional, intentado mostrar una cara ms amigable para Occidente.

Las explosiones llegaron al da siguiente del anuncio por parte del primer ministro turco, Binali Yildirim desde Suiza, y su par israel Benjamin Netanyahu desde Roma, del restablecimiento formal de las relaciones entre ambos pases tras seis aos de crisis diplomtica. Los contactos se haban cortado luego de que en mayo de 2010 soldados israeles asaltaran al carguero turco Mavi Marmara que se diriga con ayuda humanitaria a las costas de Gaza. En el ataque los israeles mataron a diez pacifistas turcos e hirieron a otros 60, hecho por el cual Ankara cort relaciones con Tel Aviv hasta 2013, cuando bajo peticin de EEUU el gobierno de Israel pidi disculpas oficialmente y comenzaron las negociaciones que terminaron con el restablecimiento diplomtico recin anunciado.

Turqua es un aliado clave para Netanyahu en la regin. Fue, en 1949, el primer pas de mayora musulmana en reconocer a Israel, y durante aos la cooperacin econmica y militar se mantuvo slida. La llegada de Recep Tayyip Erdogan al poder en 2005 no fue bien vista en Tel Aviv. Con un perfil ms pro-rabe, Erdogan lider la ruptura diplomtica de 2010 en su rol de primer ministro. Hoy, como presidente, entendi que el clima cambi.

Al giro de la relacin con Israel le antecedi un reposicionamiento turco frente a la Unin Europea. Erdogan supo aprovechar -no sin cierto cinismo- la crisis de los refugiados para negociar con la UE la revisin de su postulacin para integrar el grupo. En lo que ha pasado a conocerse internacionalmente como el pacto de la vergenza, Turqua se comprometi en marzo pasado a recibir y mantener en su territorio a los refugiados expulsados de territorio europeo y evitar que nuevos migrantes salgan de sus fronteras hacia las costas griegas. A cambio, recibir 6.000 millones de euros en dos tramos en concepto de ayuda, ver suprimido el pedido de visa para ciudadanos turcos que quieran ingresar a la Unin, se acelerar la resolucin del conflicto con Chipre y se examinar su caso para evaluar un futuro ingreso a la UE.

Un negocio redondo, si no fuera que Bruselas mantiene un control estricto del cumplimiento por parte de los turcos, pero no cumpli an con nada de lo que prometi. La semana pasada, el gobierno de Erdogan volvi a amenazar con cancelar el acuerdo, despus de que Bruselas le exigiera modificar su definicin legal de terrorismo -entre otras 70 exigencias- para empezar a negociar el levantamiento de las visas.

El gobierno de Erdogan es claramente un gobierno autoritario, basado en un poder patriarcal y paternalista, centrado en representar los intereses de un sector ligado a las finanzas, las empresas y el poder poltico local. Una forma de gobernar que choca con la pulcra imagen del funcionario neoliberal europeo y que est en la base de la desconfianza mutua.

Hubo, sin embargo, otra ocasin en que la UE logr modificar la visin de Turqua sobre sus problemas internos, a cambio de activar negociaciones para analizar su ingreso en el club. Fue hace ms de 15 aos, cuando Europa exigi el reconocimiento de la nacin kurda como tal, que hasta ese entonces eran denominados oficialmente como turcos de la montaa. Y a pesar del cambio en la nomenclatura, el conflicto con los kurdos sigue intacto.

En septiembre de 2015 Ankara anunci su intervencin en el conflicto en Siria. Oficialmente se trataba de un apoyo a las operaciones occidentales contra el Estado Islmico. Pero en la prctica, nueve de cada diez bombardeos fueron contra las milicias kurdas en el norte de Siria.

Los kurdos resistieron el avance del EI, se desligaron de las dems fuerzas yihadistas en combate (el frente Al-nusra y Al-Qaeda) y mostraron total desinters en la continuidad del gobierno de Bashar Al-Assad, a tal punto que anunciaron la formacin de una federacin independiente en una zona fronteriza justamente con Turqua. Esta coherencia de las fuerzas polticas y militares kurdas les vali el apoyo de EEUU y las principales fuerzas occidentales empantanadas en Siria, e irrit sobremanera al gobierno de Erdogan. El 40% de la poblacin kurda reside en Turqua, y la posibilidad de que all se intente seguir el ejemplo de sus pares en Siria desvela al gobierno turco.

Pero para Occidente los kurdos son un aliado necesario en la lucha contra el EI -aunque ideolgicamente se encuentran en las antpodas-. Y quienes mandan en Occidente son tambin quienes ocupan tres de los cinco lugares del Consejo de Seguridad de la ONU, organismo cuyo apoyo se vuelve indispensable para el proyecto poltico turco de convertirse en una moderna potencia en las puertas de Oriente. Para ello, Erdogan ha retomado inlcuso las relaciones con Rusia, rotas luego del derribo de un avin de guerra ruso en noviembre pasado por las fuerzas antiareas turcas.

La Turqua de Erdogn busca revitalizar su rol internacional. El reciente cambio de primer ministro, el restablecimiento de relaciones diplomticas con Israel, las negociaciones con la UE y la intervencin en Siria lo ubican como pas codiciado y necesario para quienes quieran influir en la regin. Esto tambin lo expone a situaciones extremas, como la de los atentados del martes por la tarde.

El rol que hoy cumple Ankara en todo esto es, entonces, por dems peligroso. Su proyecto no coincide con el de ninguna de las fuerzas en pugna en la regin (UE, yihadistas, Estado Islmico, Israel-EEUU, por no hablar de Irn y Arabia Saudita, las dos principales potencias regionales enfrentadas), y la poltica emprendida por su hosca y autoritaria dirigencia poltica, la expone al hostigamiento -diplomtico, financiero o militar- de cada uno de ellos. Slo resta ver, tras la declaracin de solidaridad por parte del resto del mundo hacia Turqua, cul ser la estrategia de cara al futuro y, especialmente si este tipo de hechos ser manipulado por parte del gobierno turco para seguir cometiendo todo tipo crmenes contra kurdos y opositores.


Blog del autor: http://notas.org.ar/2016/06/29/erdogan-turquia-sultan-herido/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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