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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-07-2016

Libertad para Julian Assange!

Ignacio Ramonet
Alainet


Se acaban de cumplir cuatro aos desde que, el 19 de junio de 2012, el ciberactivista australiano Julian Assange, paladn de la lucha por una informacin libre, se viera obligado a refugiarse, en Londres, en las oficinas de la Embajada de Ecuador. Este pequeo pas latinoamericano tuvo el coraje de brindarle asilo diplomtico cuando el fundador de WikiLeaks se hallaba perseguido y acosado por el Gobierno de Estados Unidos y de varios de sus aliados (el Reino Unido, Suecia). La Justicia sueca exige que Assange acuda a Estocolmo a presentar directamente su testimonio sobre las acusaciones de agresin sexual hechas por dos mujeres a las que l habra mentido sobre el uso de un preservativo.

Julian Assange rechaza estas acusaciones y sostiene que las relaciones con estas dos demandantes fueron consentidas, y afirma ser vctima de un complot organizado por Washington. El fundador de WikiLeaks se niega a ir a Suecia, a menos que la Justicia de ese pas le garantice que no ser extraditado a Estados Unidos, donde podra ser detenido, conducido ante un tribunal y, quizs, segn sus abogados, condenado a pena de muerte por delito de espionaje.

En varias ocasiones, Assange tambin ha propuesto responder por videoconferencia a las preguntas de los encargados suecos de la investigacin. Pero stos han rechazado esa posibilidad, argumentando que l huy de Suecia aunque saba que haba una investigacin abierta contra l. El Tribunal Supremo sueco rechaz de nuevo, el 11 de mayo de 2015, su demanda de que fuera anulada la orden de detencin que pesaba sobre l.

En realidad, el nico crimen de Julian Assange es haber fundado WikiLeaks. En todas partes ha habido acalorados debates sobre si WikiLeaks hizo prosperar o no la causa de la libertad de prensa, si resulta bueno o malo para la democracia, si se debe o no censurar esta plataforma. Lo que es seguro es que el papel de WikiLeaks en la difusin de medio milln de informes secretos relativos a los abusos cometidos por militares en Afganistn y en Irak, y de unos 250.000 comunicados enviados por las Embajadas de Estados Unidos al Departamento de Estado, constituye un hito en la historia del periodismo que ha marcado un antes y un despus. WikiLeaks fue creada en 2006 por un grupo de internautas annimos, con Julian Assange como portavoz, y asumi la misin de recibir y hacer pblicas filtraciones de informacin (leaks) garantizando la proteccin de las fuentes (1).

Recordemos las tres razones que, segn Julian Assange, motivaron su creacin. La primera, la muerte a escala mundial de la sociedad civil. Rpidos flujos financieros por transferencias electrnicas de fondos que se mueven ms rpido que la sancin poltica o moral, destrozando la sociedad civil a lo ancho del mundo. [] En este sentido, la sociedad civil est muerta, ya no existe, y hay una amplia clase de gente que lo sabe y est aprovechando que saben que est muerta para acumular riqueza y poder. La segunda [] es que hay un enorme y creciente Estado de seguridad oculto que se est extendiendo por el mundo, principalmente basado en Estados Unidos [] La tercera es que los medios de comunicacin internacionales son un desastre, [] el entorno de los medios internacionales es tan malo y tan distorsionador que nos ira mejor si no hubiera ningn medio, ninguno.

Assange aporta una visin radicalmente crtica del periodismo. En una entrevista llega incluso a afirmar que dado el estado de impotencia del periodismo, me parecera ofensivo que me llamaran periodista. [] El mayor abuso fue la guerra [de Irak y de Afganistn] contada por los periodistas. Periodistas que participan en la creacin de guerras a travs de su falta de cuestionamiento, su falta de integridad y su cobarde peloteo a las fuentes gubernamentales.

La filosofa de WikiLeaks se basa en un principio fundamental: los secretos existen para ser desvelados. Toda informacin oculta nace con vocacin de ser revelada y puesta a disposicin de los ciudadanos. Las democracias no deben ocultar nada; los dirigentes polticos, tampoco. Si las acciones pblicas de estos ltimos no son incompatibles con sus actuaciones pblicas o privadas, las democracias no deberan temer la difusin de informacin filtrada. En este caso y solo en este caso, ello significara que son moralmente ejemplares y que el modelo poltico que encarnan juzgado como el menos imperfecto de todos podra de verdad extenderse, sin obstculo tico alguno, al conjunto del planeta. Por qu tendran que callarse los periodistas en una democracia cuando un responsable poltico afirma una cosa en pblico y la contraria en privado?

WikiLeaks ofrece a los internautas la posibilidad de hacer pblicos, a travs de su plataforma, grabaciones, vdeos o textos confidenciales sin indagar en cmo han sido obtenidos pero cuya autenticidad verifica. WikiLeaks vive de las donaciones de los internautas y de fundaciones y no acepta ayudas pblicas ni publicidad. Un buen nmero de instancias pblicas ha reconocido la utilidad de su trabajo. En 2008 recibi el Index on Censorship Award que otorga el semanal britnico The Economist, y en 2009, Amnista Internacional le concedi el premio al mejor medio de comunicacin nuevo por haber sacado a la luz, en noviembre de 2008, un documento censurado relativo a un caso de malversacin de fondos efectuado por el entorno del antiguo presidente de Kenia, Daniel Arap Moi.

Desde su creacin, WikiLeaks ha sido un festn permanente de secretos, una autntica fbrica de primicias. Ha difundido bastantes ms revelaciones que muchos prestigiosos medios de comunicacin en dcadas Entre los mayores escndalos que sac a la luz destacan: los documentos que denunciaban las tcnicas utilizadas por el banco privado suizo Julius Baer Group para facilitar la evasin fiscal; el manual de procedimiento penal del Ejrcito norteamericano en la base de Guantnamo; la lista de nombres, direcciones, nmeros de telfono y profesiones de los miembros del Partido Nacional Britnico (BNP, de extrema derecha) en la que figuraban policas; la lista pormenorizada de correos electrnicos intercambiados con el exterior por las vctimas de los atentados del World Trade Center, el 11 de septiembre de 2001; los documentos que probaban el carcter fraudulento de la quiebra del banco islands The New Kaupthing; los protocolos secretos de la Iglesia de la Cienciologa; el historial de los correos personales enviados durante la campaa electoral por Sarah Palin, candidata republicana a la vicepresidencia de Estados Unidos, a John McCain desde su ordenador profesional (lo que la legislacin estadounidense prohbe); los expedientes del juicio del asesino Marc Dutroux, incluido el listado con los nmeros de telfono, cuentas bancarias y direcciones de todas las personas investigadas en este clebre caso de pedofilia; sin olvidar los recientes Papeles de Panam, difundidos el pasado mes de abril.

Por todo eso, al igual que Edward Snowden y Chelsea Manning, Julian Assange forma parte de un nuevo grupo de disidentes polticos que luchan por un modo distinto de emancipacin y son actualmente rastreados, perseguidos y hostigados no por regmenes autoritarios, sino por Estados que pretenden ser democracias ejemplares

El pasado mes de febrero, el Grupo de Trabajo sobre la Detencin Arbitraria de la Organizacin de Naciones Unidas (ONU), que depende del Comit de Derechos Humanos de la ONU, determin que Julian Assange se encuentra detenido arbitrariamente tanto por el Reino Unido como por Suecia. Los expertos independientes internacionales tambin sealaron que tanto las autoridades suecas como las britnicas deberan poner fin a su detencin y respetar su derecho a recibir una justa compensacin. Segn ese jurado internacional, Julian Assange ha sido sometido a diferentes formas de privacin de libertad: detencin inicial en la prisin de Wandsworth en Londres en rgimen de aislamiento, seguida del arresto domiciliario y, despus, del confinamiento en la Embajada de Ecuador.

Aunque el pronunciamiento del Grupo de Expertos Internacionales de la ONU no es vinculante, supone una gran victoria moral en el campo de las relaciones pblicas para Julian Assange al darle la razn en su larga lucha contra las arbitrariedades de las autoridades suecas y britnicas.

A este respecto, el presidente ecuatoriano Rafael Correa inform que su Gobierno brinda asilo y proteccin al fundador de WikiLeaks porque Assange carece de garantas de respeto a sus derechos humanos y a sus derechos en materia de Justicia. Por su parte, el canciller ecuatoriano, Guillaume Long, declar que Ecuador mantiene preocupaciones legtimas sobre los derechos humanos de Assange y que Quito considera que hay, contra Assange, algn tipo de persecucin poltica, motivos por los cuales Ecuador le sigue otorgando asilo.

Para reclamar la libertad de Julian Assange, sus amigos de todo el mundo organizaron, entre el 19 y el 24 del pasado mes de junio, en varias capitales del planeta (2) (Atenas, Belgrado, Berln, Bruselas, Buenos Aires, Madrid, Miln, Montevideo, Npoles, Nueva York, Quito, Pars, Sarajevo), una serie de actos y conferencias con la participacin de importantes personalidades y grandes intelectuales (Noam Chomsky, Edgar Morin, Slavoj Zizek, Arundhati Roy, Ken Loach, Yanis Varoufakis, Baltasar Garzn, Amy Goodman, Ignacio Escolar, Emir Sader, Eva Golinger, Evgeny Morozov).

En Quito (Ecuador), el simposio fue organizado por el Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicacin para Amrica Latina (CIESPAL) y cont con una intervencin del propio Julian Assange a travs de videoconferencia. Durante cinco das se debatieron temas como: El caso Assange a la luz del Derecho Internacional y los Derechos Humanos, Geopoltica y Luchas desde el Sur, Tecnopoltica y Ciberguerra y De los Pentagon Papers a los Panama Papers.

El acadmico espaol Francisco Sierra, director de CIESPAL, declar: Creemos que, en realidad, el problema de Julian Assange es ese: el de la libertad de informacin. Cuando no hay libertad de informacin, de movimiento ni de reunin, no hay derechos humanos. Y por tanto, el primer derecho, es el derecho a la comunicacin, y hay que poner en evidencia que el caso Assange es un problema grave de derecho a la comunicacin (3).

Todos estos acontecimientos solidarios a lo largo y ancho de la geografa mundial se fijaron dos objetivos. En primer lugar: reivindicar los derechos que le han sido negados a Julian Assange, como la presuncin de inocencia o la libertad de movimiento. Y en segundo lugar: recordar lo que representa WikiLeaks, es decir, el reto tan actual sobre la libertad de informacin y de comunicacin en un mundo permanentemente vigilado.

Notas:

(1) Vase Ignacio Ramonet, La Explosin del periodismo, Clave Intelectual, Madrid, 2011.

(2) www.freeassangenow.org

(3) http://www.andes.info.ec/es/noticias/cuatro-anos-libertad-negada-julian-...

Ignacio Ramonet, Periodista espaol. Presidente del Consejo de Administracin y director de la redaccin de Le Monde Diplomatique en espaol. Editorial N: 249 Julio 2016

Fuente: http://www.alainet.org/es/articulo/178500


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