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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-07-2016

La desigualdad en la que creo

Iroel Snchez
La pupila insomne


La impunidad premia al delito, induce a su repeticiny le hace propaganda:estimula al delincuente y contagia su ejemplo.

Eduardo Galeano


El pasado 23 de junio el diario Granma publicaba una noticia sobre el proceso de rendicin de cuentas de los delegados del Poder Popular a sus electores. El bajante de la informacin insista en que los debates sobre las indisciplinas sociales, los microvertederos, la contaminacin sonora y el maltrato a la propiedad social se mantienen como cuestiones fundamentales en los encuentros.

En diciembre de 2015, otra informacin del diario Granmaafirmaba que de ms de 100 000 planteamientosen el proceso de rendicin de cuentasanteriorcerca de la mitad se relacionan con ilegalidades e indisciplinas.

Lamentablemente, la conmocin provocada por el discurso del Presidente Ral Castro ante la Asamblea Nacional hace tres aos denunciando que se ha abusado de la nobleza de la Revolucin, de no acudir al uso de la fuerza de la ley, por justificado que fuera, privilegiando el convencimiento y el trabajo poltico, lo cual debemos reconocer no siempre ha resultado suficiente no ha sido acompaado por las instituciones de la Revolucin de manera eficaz y hoy la situacin por l denunciada es igual o peor que entonces.

Y es que desde hace algn tiempo el peso de estas cuestiones en esos espacios viene superando a los planteamientos relacionados con carencias materiales presentes en la vida de los cubanos como la vivienda, los viales y el alumbrado pblico sin que se aprecie una estrategia efectiva de enfrentamiento desde la comunicacin ni la imposicin de la legalidad que revierta el modo en que una minora ejerce de manera impune sus preferencias y comportamientos barbricos en detrimento de la mayora.

En las grandes inversiones est previsto que el crecimiento de la actividad econmica no puede ir en paralelo con el deterioro ambiental pero no son pocas las cafeteras y agromercados -estatales o o no- cuyos alrededores se han convertido en verdaderos basurales sin que se exija a sus administradores o dueos responsabilidad por ello.

En la sesin de hace un ao de la Asamblea Nacional, lo que ms plantearon los diputados en las comisiones permanentes fueron robos, acaparamiento y corrupcin en la venta de materiales de construccin, funcionamiento de piscinas privadas en territorios que sufren sequa y contaminacin con escombros de la basura domstica por lujosas construcciones particulares.

Sobre este ltimo tema nadie obliga al que recibe una licencia de construccin a presentar un contrato para evacuar los escombros, y tampoco existe una entidad a la que se le pueda solicitar, ni quien establece un negocio necesita pagar una licencia ambiental sino que recarga los ya insuficientes servicios de recogida desechos slidos sin pagar un centavo.

As, el estado, como hace tambin con los servicios de agua y gas manufacturado, se convierte en generador involuntario de subsidios para actividades que persiguen el lucro. Al equiparar los servicios bsicos que se subsidian para la poblacin con el uso de estos con fines lucrativos no se logra otra cosa que incrementar la desigualdad que se pretende disminuir con los impuestos. El trato igualitario en esos servicios a actores sociales desiguales no hace ms que multiplicar la desigualdad, adems de deteriorar el servicio para todos.

Los que vean algn extremismo en el prrafo anterior deberan leer a uno de los ideolgos de la Ilustracin, Jean Jacques Rousseau, quien afirm:Entre el fuerte y el dbil, la libertad oprime y la ley libera.La economa no estatal tiene mucho que aportar en Cuba pero desde temprano las reglas, y su aplicacin, deben estar en funcin de que sumen efectivamente al bienestar colectivo y el sentido solidario de la sociedad en la que se inserta.

La comunicacin sobre lo que llamamos indisciplina social-que no es ms que la aplicacin individual o grupal de la ley de la selva del capitalismo en condiciones de subdesarrollo- no juega un rol disuasivo porque casi nunca alude al costo para el infractor de agredir la convivencia ciudadana y deteriorar el espacio pblico, adems de que utiliza canales de los que est fuera una parte significativa de las audiencias, especialmente los jvenes.Por otra parte, las penalizaciones previstas en la legislacin datan de ms de dos dcadas atrs, cuando la realidad econmica era radicalmente distinta y una multa de cinco pesos cubanos poda ser un factor que desestimulara esos comportamientos.

La efectividad de la reciente campaa por la erradicacin del mosquito Aedes Aegypti para evitar la propagacin de enfermedades como dengue, zyka y chikunguya demuestra que el pueblo responde cuando se le moviliza con argumentos, se comunica oportuna y sistemticamente y se es coherente en la imposicin de la legalidad pero no ser sostenible si no se combinan la promocin de una culturade respeto ambiental y cuidado del espacio pblico con responsabilidades diferenciadas y el castigo proporcional a quien la vulnere.

Fuente: https://lapupilainsomne.wordpress.com/2016/07/03/la-desigualdad-en-la-que-creo-por-iroel-sanchez/



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