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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-07-2016

Enrique Pea Nieto, Aurelio Nuo, la CNTE y las Zonas Econmicas Especiales

Carlos Fazio
Rebelin


Asentada en la violencia depredadora y estructural del sistema capitalista, la guerra del rgimen de Enrique Pea Nieto contra el magisterio nacional est en la esencia de la ideologa neoliberal. Como advirti Pierre Bourdieu en 1998, esa teora tutelar es una pura ficcin matemtica fundamentada desde el inicio en una formidable abstraccin el orden puro y perfecto del mundo econmico, potenciado por el discurso clasista y racista dominante− que, convertida en programa poltico de accin de la partidocracia que impuls el Pacto por Mxico, busca crear las condiciones de realizacin y funcionamiento de dicha teora: un programa de destruccin sistemtica de los colectivos y todo lo social organizado.

Bajo la coordinacin de las secretaras de Gobernacin y de Desarrollo Social, y mediante el accionar represivo de los rganos coercitivos del Estado adscritos al gabinete de Seguridad Nacional, Pea y Aurelio Nuo, secretario de Educacin pblica, vienen imponiendo de manera autoritaria las polticas diseadas en el exterior por el Banco Mundial (BM), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organizacin para la Cooperacin y el Desarrollo Econmicos (OCDE).

En la coyuntura, resulta evidente que esa teora desocializada y deshistoricizada de los operadores polticos de quienes mandan en Mxico: el capital trasnacional −al que responde el paquete de ajustes neoliberales aprobados por el Congreso, incluida la punitiva contrarreforma educativa, que en realidad es laboral y administrativa−, posee ms que nunca los medios de realizarse, de hacerse empricamente verificable a macanazos, balas de goma, gas pimienta y otros instrumentos pedaggicos que abrevan en la imagen del cuadro de Goya de finales del siglo XVIII, titulado La letra con sangre entra.

Para beneficiar a las corporaciones trasnacionales y sus inversiones, la poltica de desregulacin financiera se lleva a cabo mediante una accin destructora del Estado nacin como depositario de todos los valores universales asociados a la idea de lo pblico− y de todas las estructuras colectivas que puedan obstaculizar la lgica del mercado puro y su maquinaria infernal, entre ellas, los sindicatos, las asociaciones, las cooperativas.

La instauracin a sangre y fuego del reinado absoluto de la flexibilidad, con sus reclutamientos bajo contratos a trmino fijo, las ocupaciones interinas, la individualizacin de la relacin salarial, la atomizacin de los trabajadores y los planes sociales de relleno, ha derivado en una competencia voraz entre individuos sometidos a una evaluacin permanente en medio de la inseguridad, el sufrimiento y el estrs.

Esa institucionalizacin prctica de un mundo socialdarwinista basado en la lucha de todos contra todos, se da gracias a la existencia de un ejrcito de reserva de mano de obra domesticado por la precarizacin y la amenaza permanente del despido y el desempleo. En ese contexto, y en nombre de la eficacia econmica, la partidocracia y los altos funcionarios gubernamentales que sacralizan los poderes del mercado, imponen por las buenas o por las malas el desmonte de las barreras administrativas y polticas que puedan molestar a los detentadores del capital en la persecucin de la maximizacin de la ganancia individual, institucionalizada como modelo de racionalidad.

Cuando a mediados de los aos noventa el sistema entr en una crisis crnica, Estados Unidos, como hegemn del capitalismo, militariz la acumulacin global. Desde entonces, el Estado niera neoliberal −un Estado del bienestar dirigido a proteger y subvencionar slo a los ricos− viene aplicando una estrategia de rollback, de dominio y vuelta atrs, cuyo objetivo es descomponer por completo el viejo contrato social producto de la lucha popular masiva durante un siglo y medio, que haba conseguido suavizar los extremos de la tirana privada depredadora.

Hoy, en Mxico y otras partes del mundo se debe volver atrs, a los das en que los salarios eran casi de esclavos, segn los denominaban los trabajadores del siglo XIX. Los trabajadores y los pobres deben estar sujetos a la disciplina del mercado. Por eso se militariza a la sociedad. Y de all la sorda guerra de Pea Nieto y el dspota perfumado Nuo quien viene cumpliendo funciones de fiscal, juez, golpeador y verdugo a sueldo del gran capital− contra la CNTE y todos los maestros y maestras de Mxico. La plutocracia que se beneficia de la existencia de las estructuras militares −de la naturalizacin de lo militar heredadas del rgimen de Felipe Caldern− sabe que debe dedicar recursos a mantener un elevado nivel de militarizacin en las mentes de sus conciudadanos, porque mientras sea as podrn seguir manteniendo su situacin de privilegio.

En el marco de una economa mundial de guerra (Robinson), el capitalismo militarizado de nuestros das responde a la nueva fase de acumulacin por desposesin o despojo neocolonial que se abri a partir de la aprobacin y puesta en marcha de la Ley Federal de Zonas Econmicas Especiales (ZEE), publicada en el Diario Oficial de la Federacin el primero de junio de 2016, cuyos escenarios principales sern el puerto de Lzaro Crdenas, abarcando los municipios colindantes de Michoacn y Guerrero; Puerto Chiapas (antes puerto Madero), en el municipio de Tapachula; el corredor industrial interocenico Coatzacoalcos-Salina Cruz en el Istmo de Tehuantepec, que unir el estado de Veracruz sobre el Golfo de Mxico con el Pacfico oaxaqueo, y el corredor petrolero que ir desde Coatzacoalcos hasta Ciudad del Carmen, Campeche, pasando por Tabasco.

En esos estados del sur-sureste mexicano, donde predomina la propiedad colectiva de la tierra y que han sido destinados a sufrir profundas reconfiguraciones territoriales, econmicas y poblacionales va el despojo neocolonial, el papel de las maestras y los maestros −como formadores de una identidad nacional e impulsores de una pedagoga comunitaria, autonmica, autogestionaria, solidaria, emancipadora y de prcticas culturales de reafirmacin tnica y de relacin armnica con la naturaleza − se ha convertido en un obstculo; de all la guerra contrainsurgente y meditica de Pea y Nuo contra la CNTE, incluida la criminalizacin de la protesta y la detencin y persecucin de sus dirigentes.

Nochixtln, la guerra asimtrica

 

Por alguna razn inconfesable, temprano en la maana del domingo 19 de junio, a plena luz del da, la comunidad de Nochixtln, en la Mixteca oaxaquea, fue elegida como blanco de una operacin de guerra no convencional, irregular o asimtrica por mandos de los aparatos de seguridad del Estado Mexicano, con el saldo conocido de 11 civiles ejecutados de manera arbitraria o sumaria y medio centenar de heridos.

Apoyados por helicpteros y provistos con fusiles de asalto, pistolas 9 milmetros y equipo antimotines (bastones PR-24 y granadas de humo, irritantes y lacrimgenas), en la operacin intervinieron alrededor de 850 agentes uniformados y de civil (entre ellos presuntos francotiradores que habran accionado armas desde las azoteas de los hoteles Juquila y Fandango) pertenecientes a tres divisiones de la Polica Federal: la de Seguridad Regional, Fuerzas Federales y Gendarmera, que responden al comisionado general, Enrique Galindo Ceballos, quien, a su vez, por la cadena de mando, recibe rdenes del comisionado nacional de Seguridad, Renato Sales Heredia, y el secretario de Gobernacin, Miguel ngel Osorio Chong.

A 15 das de los hechos, las iniciales declaraciones del comisionado Galindo se desvanecieron por completo. El funcionario minti una vez ms. Igual que en los hechos de Tanhuato, Michoacn, el 22 de mayo de 2015 −cuando un helicptero Black Hawk artillado y ms de 100 agentes de la Polica Federal apoyados por el Ejrcito abatieron a 42 jornaleros que se hallaban durmiendo en el rancho El Sol−, su teora de un enfrentamiento a tiros en Nochixtln no se sustenta en datos firmes.

Su narrativa y las sucesivas rectificaciones sobre los hechos del 19 de junio son un insulto a la inteligencia de los mexicanos. En Nochixtln no se aplic ningn protocolo de uso de la fuerza ni para el traslado de detenidos (18 dolientes que participaban en un entierro en el panten local fueron trasladados como reses muertas en un camin de la Polica Federal). Sus policas militarizados s iban fuertemente armados a temprana hora de la maana, y no hay ninguna prueba ni una sola imagen en la que aparezcan civiles portando cuernos de chivo, como refiri la versin oficial. Hay, s, testimonios de que policas de civil cargaron garrafones de gasolina y prendieron fuego a varios automviles estacionados a los costados de la carretera.

Dada la indignada reaccin de la poblacin local, esta vez los federales no tuvieron oportunidad de modificar el teatro de operaciones y las escenas de los crmenes, ni de sembrar pruebas o evidencias para incriminar a sus extraos agresores, que Galindo defini como un grupo de personas distintas del movimiento magisterial. Asimismo, la habitual coartada de la legtima defensa y la utilizacin del verbo repeler, tan afines a los organismos de seguridad del Estado en sus tareas de gestin y control de poblacin en el marco de la necropoltica aplicada por el rgimen de Enrique Pea Nieto, no se sustentan en la realidad.

Los pobladores que respondieron el ataque de las fuerzas gubernamentales utilizaron bombas molotov, cohetones y piedras, lo que marca la asimetra del enfrentamiento con las tropas de asalto federales altamente entrenadas y equipadas, segn se haba ufanado en varias ocasiones, antes de los hechos de Nochixtln, el propio Galindo. Adems, la versin del comisionado de que 2 mil lugareos realizaron una emboscada estratgica a los profesionales de la violencia que l comanda es una reverenda estupidez; de ser as, debi haber sido relevado de su cargo de inmediato.

Galindo sigue haciendo uso de una estrategia operacional que incluye la guerra sicolgica y el manejo meditico con fines diversionistas o de distorsin informativa. Las imgenes captadas por Jorge Arturo Prez, fotgrafo de la agencia Cuartoscuro, quedaron grabadas en su cmara de manera automtica entre las 10:15 y las 10:30, y all se observa a policas federales accionando sus rifles AR-15 y pistolas calibre 9 milmetros. Prez declar a la prensa que trat de ubicar con su teleobjetivo a algn civil armado y no logr ver ninguno (policas le dijeron en el lugar de los hechos que ellos haban sido atacados con un AK-47). A su vez, Luis Alberto Cruz, fotgrafo de la agencia estadunidense Ap, capt la imagen donde se observa a un uniformado en posicin rodilla a tierra disparando su fusil de asalto contra la barricada desde la Vulcanizadora Reyes; la imagen se convirti en viral en las redes sociales y dio la vuelta al mundo, desnudando a Galindo.

Enclavada en el corazn de la primera zona econmica especial (ZEE, el corredor industrial interocenico del Istmo de Tehuantepec que conectar el Golfo de Mxico con el Pacfico oaxaqueo), Asuncin de Nochixtln es una pequea localidad que conecta la regin mixteca con la supercarretera Tehuacn-Oaxaca, una va estratgica bloqueada con barricadas desde el 13 de junio por maestros de la CNTE. Como tal, est ubicada en una zona de gran importancia geoeconmica para las corporaciones trasnacionales que impulsan la economa de la muerte y preparan el despojo en los ocho estados del sur-sureste de Mxico que comprenden las ZEE.

En Nochixtln , como antes en Tlatlaya, Iguala, Apatzingn y Tanhuato, la ofensiva neocolonial de la maquinaria de guerra estatal representa el lugar en el que la soberana consiste, fundamentalmente, en el ejercicio de un poder al margen de la ley y donde la paz suele tener el rostro de una guerra sin fin (A. Mbembe). Como lo muestra el caso palestino bajo la poltica de apartheid del Estado sionismo israel, la ocupacin colonial de la modernidad contempornea es un encadenamiento de poderes mltiples: disciplinar, biopoltico y necropoltico. La combinacin de los tres permite al poder colonial una absoluta dominacin sobre los habitantes del territorio conquistado; poblaciones enteras son el blanco del soberano. Se militariza la vida cotidiana y los mandos castrenses y policiales locales tienen la libertad de matar a quien le parezca a cielo abierto o mediante matanzas invisibles.

Dicha poltica se viene instrumentando en Mxico en los ltimos diez aos. La ocupacin colonial en curso busca hacerse con el control fsico y geogrfico del territorio e inscribir sobre el terreno un nuevo conjunto de relaciones espaciales y sociales. Impulsado por la plutocracia internacional, la combinacin del poder disciplinar, biopoltico y necropoltico ha comenzado a desplegarse contra poblaciones de los territorios de las ZEE. Las tecnologas de destruccin de esta forma de gubernamentalidad consisten en inscribir los cuerpos −poblaciones enteras− en el orden de la economa mxima, representado hoy por la masacre. Verbigracia, Nochixtln.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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