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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-07-2016

Faluya, victoria o humillacin?

Talha Abdulrazaq
Middle East Monitor

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez.


Pese a las muchas declaraciones prematuras de victoria, el primer ministro iraqu Haidar al-Abadi alz el pasado domingo [26 de junio] en Faluya la bandera iraqu de la poca de la Zona Verde. De inmediato empez a decir que la prxima parada sera Mosul y que el Daesh sera pronto derrotado y borrado del mapa. No obstante, no sera errado asegurar que sufre delirios de grandeza si piensa que la derrota total del Daesh est prxima.

En realidad, hay poco que celebrar en Faluya. Los videos grabados muestran que la Ciudad de las Mezquitas, como era llamada en otro tiempo, es poco ms que una masa inmensa de escombros. En escenas que no parecen muy diferentes de una pelcula de Hollywood situada en un pramo posapocalptico, Faluya aparece extraamente vaca, con sus calles principalmente ocupadas por bandas errantes de milicias chies sectarias de las Fuerzas de Movilizacin Popular (FMP) y de patrullas ocasionales de las Fuerzas de Seguridad Iraques (FSI).

De hecho, gran parte de los antiguos habitantes de Faluya se encuentran ahora atrapados en el abrasador calor del desierto, en campos de refugiados escasamente abastecidos. Las agencias de la ayuda humanitaria llevan mucho tiempo quejndose de una escasez paralizante de suministros, y uno no puede menos que preguntarse cmo esos ciudadanos iraques estn pudiendo sobrevivir en el calor del verano durante el Ramadn. Sin embargo, su sufrimiento nos trae a la mente y nos recuerda el hecho de que han estado bajo asedio de su propio gobierno desde principios de 2014, habindose publicado hace un par de meses toda una serie de desgarradoras imgenes que mostraban los letales resultados de esta campaa de inanicin.

El gobierno iraqu proclama descaradamente haber llegado a Faluya como liberadores aunque han devastado y destruido totalmente la ciudad, al igual que hicieron en Ramadi y Tikrit, permitiendo que sus habitantes fueran las vctimas de las torturas ms salvajes y brutales. Los supervivientes cuentan cmo se vieron obligados a beber su propia orina o incluso la sangre de sus compaeros presos que haban sido asesinados frente a ellos por los milicianos sectarios que Irn apoya, quienes probablemente pensaban que el pueblo de Faluya simpatizaba con el Daesh.

No nos olvidemos tampoco de cmo las FMP, los grandes liberadores de Iraq del terrorismo del Daesh, fueron a Saqlawiya como la horda mongol de Hulagu Khan y asesinaron a 49 civiles, mientras el gobernador de Anbar, Sohaid Al-Rawi, informaba que haba ms de 643 desaparecidos, de los que se desconoce hasta el momento su paradero. Con la larga complicidad del gobierno iraqu en las actividades de los escuadrones de la muerte apoderados de Irn, no sera muy exagerado creer que han sufrido un destino peor que la muerte.

Lo anterior no es sino un ejemplo de los cientos de miles de atrocidades y crmenes de guerra perpetrados en nombre de la liberacin del Daesh, incluyendo un espantoso video de Tikrit de hace un tiempo en el que milicias chies aparecen desollando los cuerpos de dos sunes en lo alto de un vehculo militar, as como imgenes ms recientes de milicianos charlando alegremente junto al cuerpo de una muchacha, asesinada como en una ejecucin, con las manos atadas a la espalda y una herida de disparo en la cabeza. En el video, puede orse a los combatientes chies sectarios insultndola groseramente mientras toman fotografas de su cuerpo con sus telfonos mviles, documentando as su propia implicacin en crmenes contra la humanidad y crmenes de guerra contra una poblacin civil.

Sin embargo, y a diferencia de asesinar y torturar a civiles indefensos atados, las fuerzas de seguridad iraques y sus aliados de las organizaciones terroristas chies fueron humillados en los combates contra su oponente armado. A pesar de las repetidas declaraciones de victoria, la batalla de Faluya dur ms de un mes, desde el 22 de mayo hasta el 26 de junio. Segn estimaciones de EEUU, la cifra de combatientes del Daesh era de entre 600 a 1.000 hombres. Mientras que las FSI disfrutaban de una ventaja numrica de 35.000 hombres apoyados por decenas de miles de combatientes de las FMP, por no mencionar las unidades de la polica federal y otras. En total, podra haber entre 60.000 y 80.000 combatientes alineados con el gobierno, todos ellos protegidos por el podero areo estadounidense.

Incluso as, al ejrcito iraqu le cost mucho tomar Faluya. De hecho, el da en que finalmente fue declarada la victoria (por ltima vez), fuentes militares iraques confirmaron que el Daesh se haba retirado de Faluya de repente y que haban encontrado escasa resistencia. Es decir, que el Daesh no fue decisivamente derrotado y, para hacer las cosas an ms humillantes, consiguieron retirarse de una ciudad pequea que estaba completamente rodeada y asediada. Cmo es que los terroristas del Daesh consiguieron escapar tan fcilmente de los apoderados de Irn, tambin terroristas? Por qu hay tan pocas grabaciones de combatientes del Daesh muertos? Sabemos que las FSI y las milicias aliadas filman rutinariamente a los civiles que matan, por qu no a los combatientes del Daesh?

Esta falta de pruebas tiene lugar a pesar del hecho de que las autoridades iraques afirman que mataron masivamente a 2.500 terroristas del Daesh aunque sus FSI slo sufrieron 394 muertes, excluyendo en esa cifra a las FMP y otras vctimas. Sin embargo, eso no puede ser as y no sera la primera vez que el rgimen de la Zona Verde ha mentido. Como se afirm con anterioridad, las estimaciones apuntan a mil combatientes del Daesh y, aparte de las bravatas provenientes de Bagdad, no hemos visto pruebas de que los miles de supuestos muertos fueran en absoluto combatientes del Daesh. Esto por no mencionar que los gestores del cementerio ms grande del mundo en Nayaf dijeron que haban celebrado aproximadamente 100 funerales al da por las tropas que murieron combatiendo al Daesh en Faluya.

Hasta ahora, las FSI ni siquiera se han molestado en seguir el ejemplo del manual de jugadas de Israel para fotografiar a los civiles muertos con armas que les han puesto en la mano para afirmar que han matado a terroristas. Esto no resulta sorprendente considerando las historias estilo Rambo esparcidas por el rgimen iraqu, con un piloto de helicptero de la aviacin del ejrcito afirmando que vol a baja altitud persiguiendo a un combatiente del Daesh y abatindole a tiros porque su helicptero haba agotado la municin. En esencia, que haba dado un paseo areo antes de aterrizar triunfantemente con su helicptero sobre la cabeza de un combatiente muerto del Daesh. Con tales hazaas de tan extraordinaria habilidad, la coalicin internacional debera sorprenderse mucho de que el Daesh no haya sido todava derrotado.

Bravatas y fantasas cmicas aparte, la Zona Verde ha fracasado totalmente al plantear que ha habido un xito militar. Superaban al Daesh en 60 a uno o ms, y contaban con el apoyo del poder areo occidental, con miles de millones de dlares en inversiones y formacin, con asesores militares iranes, y aun as necesitaron ms de un mes para tomar la ciudad. Como punto de comparacin histrica, el ejrcito iraqu recuper la pennsula de Al-Faw de la ocupacin militar iran de 1988, y necesitaron menos de 48 horas para machacar a los iranes y enviarlos de vuelta a Tehern. El ejrcito iraqu moderno no habra podido tomar Tikrit, Ramadi, Faluya, ni siquiera un centmetro de territorio iraqu, si no hubiera estado abrumadoramente apoyado por las potencias extranjeras, e incluso as se movieron lentamente y fueron repetidamente castigados.

Segn parece, el gobierno iraqu slo es hbil estos das utilizando sus fuerzas para una cosa: matar, torturar y saquear a los civiles. El ejrcito iraqu ha perdido toda su profesionalidad y es ahora un vehculo de las organizaciones terroristas sectarias que tratan de otorgarse a s mismas una apariencia de legitimidad, aunque en realidad slo son un instrumento para masacrar al pueblo, especialmente a los rabes sunes, bajo la ya agotada y cansina justificacin de combatir al terrorismo.


Talha Abdulrazaq es licenciado en Humanidades por el Kings College de Londres y tiene un mster en Poltica de Oriente Medio por la Universidad de Exeter. Trabaj en el Strategy and Security Institute. Es colaborador habitual del Daily Sabah, Middle East Monitor y la revista History of War.

Fuente: https://www.middleeastmonitor.com/20160701-fallujah-victory-or-humiliation/

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y a Rebelin.org como fuente de la misma.



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