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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-07-2016

Entrevista a Alberto Acosta
La dcada desperdiciada del progresismo

Vitor Taveira
Rebelin


- Cules son los principales avances y limitaciones del llamado ciclo progresista en Amrica Latina? Se puede decir que este ciclo se ha agotado?

Es complejo dar una respuesta ampla y generalizable para todos los pases. Cada proceso tiene especificidades. Pero, cabra delinear algunos elementos gruesos. Empecemos anotando que los progresismos en realidad no han sido gobiernos de izquierda, pues no han afectado las estructuras de produccin ni la propiedad de medios de produccin, ni siquiera fomentaron una verdadera reforma agraria. Tampoco han asegurado las libertades de expresin, de organizacin y movilizacin popular, de vida sexual, y hasta han mantenido una perspectiva utilitarista con la Naturaleza.

Son gobiernos que intentaron impulsar polticas post-neoliberales, aunque sin llegar a cuestionar en la prctica al capitalismo. La recuperacin del papel del Estado en la economa sirvi simplemente para la modernizacin capitalista de sus economas, al tiempo que se disciplinan sus sociedades para conseguir los avances modernizadores propuestos. Su preocupacin por una mejor atencin a las demandas sociales es inocultable, pero sus resultados no son satisfactorios.

Estas gestiones se apuntalaron en crecientes ingresos gracias a elevados precios de las materias primas y, en algunos casos, en una mejor reparticin de la renta minera o petrolera a favor de los Estados. El problema es que, para sostener las polticas sociales, optaron por ampliar los extractivismos: petrolero, minero, agrario En definitiva, luego de tantos aos de progresismo, no hay seales de transformaciones ni en las estructuras productivas (a veces nombradas tecnocrticamente como transformacin de la matriz productiva) ni en las relaciones sociales de produccin. Se mantuvo, e incluso profundiz, la modalidad de acumulacin primario exportadora, fortaleciendo las lgicas rentistas, las prcticas clientelares y se consolidaron gobiernos autoritarios, es decir caudillezcos. Estos gobiernos incluso empiezan a volverse peligrosos por su tendencia, cada vez ms marcada, a irrespetar los propios procesos democrticos que los vieron nacer.

- Considera que ante la disminucin de la renta, sobre todo por la cada de los precios de los commodities, que sostenan parte importante de las polticas sociales, los gobiernos progresistas se quedaron sin respuestas contundentes ante la nueva realidad? Por qu?

Considerando que los progresismos no cambiaron las estructuras productivas, no cuestionaron al capitalismo, y solo plantearon meras reformas sostenidas con rentas extractivistas, entonces no es de extraar que, al caer los precios de los commodities, ya no tengan recursos para sostener su manejo econmico expansivo y benefactor. En realidad, ya hace mucho tiempo estos gobiernos perdieron la iniciativa de cambio. Sus respuestas innovadoras duraron muy poco. Por ejemplo, Ecuador avanz hasta en transformaciones civilizatorias en su proceso constituyente de los aos 2007 y 2008: tenemos la definicin de la Naturaleza como sujeto de derecho o la misma propuesta del Buen Vivir o sumak kawsay, en tanto alternativa al desarrollo y hasta al propio capitalismo; conceptos que luego, con la prctica gubernamental, fueron vaciados de su contenido revolucionario y se volvieron dispositivos a favor del poder hegemnico burgus que se esconde detrs de la fachada progresista.

En realidad estos gobernantes no estaban para impulsar utopas como las orientadas por el Buen Vivir. Esto explica la adhesin a un extractivismo exacerbado, sostenido bajo un discurso seudo revolucionario que dice necesitar esos recursos para sostener las polticas sociales, cuando estas polticas deberan financiarse, por ejemplo, con mayores cargas tributarias y redistributivas sobre los grupos ms acomodados.

As las cosas, el desarrollismo, la eficacia tecnocrtica, la provisin de infraestructura y el incremento del consumo solo son emulaciones de modelos anclados en viejos patrones de raigambre colonial. El Estado se recuper en desmedro del fortalecimiento de la sociedad, inclusive a travs del debilitamiento de los propios movimientos sociales que elevaron al poder a los gobiernos progresistas. Y a la postre podemos decir que estamos frente a por lo menos una dcada o ms desperdiciada desde una perspectiva histrica.

- Qu factores internos y externos contribuyen para este giro a la derecha que se observa en diversos pases del subcontinente?

Repito lo dicho. Cada caso concreto merece su propio estudio. Lo que s debe quedar claro, incluso para la memoria histrica, es que el actual giro a la derecha empez de la mano de los propios progresismo con el abandono de sus propuestas iniciales. Es ms, la derecha ya vive en las entraas del progresismo de los ltimos aos. Lo que ahora sucede es que ese giro se vuelve cada vez ms explcito con nuevos y viejos actores. Por eso tenemos que aceptar que el giro a la derecha empez cuando los progresismos, hace tiempo, dejaron de representar a la verdadera izquierda.

Por tanto, asumir, sin una severa y profunda autocrtica, que dicho giro es el producto de viejos grupos oligrquicos y sus emporios mediticos, del Imperio o la CIA, es casi tautolgico: la oposicin a procesos que puedan conllevar cambios en las estructuras de poder, inclusive de mano de los tibios progresismos, es su funcin. Es ms, haber forzado los exctractivismos, los gobiernos progresistas terminaron por consolidar viejas y nuevas alianzas con las grandes empresas transnacionales y sus recaderos criollos.

Aqu cabra destacar, por otro lado, los efectos desmovilizadores que han provocado el clientelismo de las polticas sociales y el consumismo que alent el manejo econmico expansivo sin transformaciones estructurales, que han facilitado el establecimiento de una suerte de conservadurismo en sociedades que aceptan liderazgos autoritarios a cambio de (pocos) logros sociales y econmicos y de la idea de que se marcha hacia la modernidad a travs del desarrollismo...

Como saldo, entonces, tenemos que en gran medida los progresismos son responsables directos de su fracaso, sobre todo -digmoslo sin rodeos- porque no intentaron enfrentar al capitalismo, sin que esto signifique que este reto puede ser resuelto en el corto plazo.

De alguna manera tambin cargan con algo de responsabilidad aquellos aplaudidores oficiosos de los progresismos, sobre todo europeos, incapaces de formular crticas oportunas cuando empezaron a presentarse profundas desviaciones de las propuestas originales. Inclusive callaron ante los reiterados atropellos a los Derechos Humanos y Derechos de la Naturaleza, argumentando torpemente, por cierto- que no se deba hacer el juego a la derecha. Ese respaldo acrtico y su silencio cmplice no puede ser olvidado.

- Se puede considerar realmente que hay una "nueva derecha" como algunos dicen? Qu tiene de nueva?

Con el tiempo sabremos cules son aquellos elementos nuevos, si es que los hay. Lo que nos consta es que la derecha siempre ha sido muy hbil, y ms en la actualidad. Luego de un primer desconcierto, grupos conservadores y hasta oligrquicos se insertaron en los progresismos o convivieron con ellos, haciendo estupendos negocios. Ese el caso de Brasil, Argentina, Ecuador, Bolivia, para mencionar unos cuantos casos. Incluso hoy vivimos nuevas formas de imperialismo, como la que se experimenta de la mano de la expansin china en Amrica Latina, frente a la cual el propio progresismo se ha vuelto cmplice.

Por otro lado, otros grupos de derecha aprendieron sobre la marcha. Luego del golpe de Estado contra Chvez en 2003 y de haberse marginado de la institucionalidad electoral creada por los progresismos -sobre todo en Venezuela- estos grupos incursionan dentro de dichas instituciones inclusive con xito, al aprovechar las artimaas electorales que en su momento los propios progresistas armaron para enquistarse en el poder.

 

- Podr la derecha que llega al poder hacer los ajustes que plantea y mantener las polticas sociales y la ampliacin democrtica de los ltimos aos como suele prometer? O los avances de los ltimos aos estn en riesgo?

Antes que nada tengamos claro que, sean los progresismos o la derecha explcita, tarde o temprano todos tendrn que hacer ajustes en funcin de los intereses de la acumulacin capitalista. Ahora, en el caso de las derechas explcitas, si estas pretenden instrumentar un manejo econmico abiertamente neoliberal, con enormes impactos sociales, entonces su estabilidad puede verse seriamente afectada; en este momento se puede analizar lo que sucede en la Argentina del neoliberal presidente Macri. De todas formas la situacin ser an ms compleja en medio de la crisis de los precios de las materias primas y de la consiguiente disminucin de recursos fiscales para sostener las polticas sociales.

Actualmente dudamos que las sociedades estn mejor preparadas ahora que antes de los gobiernos progresistas para defender algunos logros sociales conseguidos. Bien sabemos que gracias a la gestin autoritaria de los progresismos los movimientos sociales han sido duramente golpeados o an desmantelados. Hasta diera la impresin, en cierta medida, que en trminos polticos el propio progresismo implcitamente est dejando la mesa servida para un nuevo y masivo ajuste neoliberal, en especial al debilitar aquellas fuerzas que lideraban la lucha popular.

- La corrupcin ha sido un argumento frecuente utilizado por la derecha poltica y la prensa que afecta a la opinin pblica y desacredita a gobiernos progresistas. Cmo analiza el tema de la corrupcin en estos gobiernos de izquierda?

Aceptmoslo, ya no son gobiernos de izquierda. Quiz lo fueron en su momento, pero cuando actuaron sin cuestionar las estructuras capitalistas -orgnicamente corruptas y corruptoras- que actualmente rigen en nuestras sociedades, terminaron siendo absorbidos por la podredumbre del juego de intereses del capital. La izquierda en esos gobiernos muri hace tiempo, y solo queda una careta tras la cual se esconde muchas veces un nido de ratas.

La gran prensa alineada con la derecha explcita- pretende presentar a los progresismos como izquierda y lo est logrando, gracias a la misma indefinicin y tibieza de gobiernos que ponen direccionales a la izquierda, pero curvan a la derecha Si bien reconocemos que la corrupcin no es un invento de los progresismos, lo lamentable es que los gobiernos progresistas, que ganaron las elecciones levantando la bandera de la anti-corrupcin, hayan cado en las redes de la misma.

Pero qu podamos esperar de quienes solo queran domar al capital sin recordar que este esconde fuerzas inmanejables para los individuos? Por eso parece hasta incomprensible como el gobierno del PT se ali con aquellos grupos polticos corruptos que ahora impugnan a la presidenta Rousseff, cuyo partido tambin est directamente envuelto en el entramado corrupto del Mensalao y con el turbio manejo del Petrolao.

Debe quedar claro, por lo dems, que si no hay acciones concretas orientadas a superar el horizonte capitalista necesariamente se aceptan sus reglas del juego, en donde la corrupcin y la impunidad conforman un do inseparable. Para superar al capitalismo la experiencia histrica nos ha enseado, hasta la saciedad, que no bastan las buenas intenciones.

- En el actual momento poltico, cmo usted cree que la izquierda pueda actuar para contraponer este avance de la derecha?

Las izquierdas tienen ante s una tarea muy compleja. En muchos casos enfrentan desde hace rato a los caudillos progresistas sea en las urnas o en las calles, al mismo tiempo que combaten a las derechas fuera o dentro de los gobiernos progresistas, procurando recuperar un espacio propio en condiciones muy adversas. A eso sumemos que, gracias incluso a los grandes medios, la imagen de la izquierda nuevamente se va deteriorando: la izquierda se muestra como inviable en base a ejemplos de la vieja Unin Sovitica o de la actual Venezuela.

No queda la menor duda, las izquierdas estn abocadas a empezar una vez ms aprendiendo de las lecciones de estos aos de progresismos, recuperando la visin utpica de futuro que pasa por enfrentar el capitalismo. Y, as mismo, la izquierda debe replantearse el papel que le da al liderazgo. Acaso hay una persona capaz de dirigir el proceso revolucionario con su ilustre intelecto? Por ms de izquierda que sea esa persona, la respuesta debera ser contundente: ningn individuo puede enfrentar al sistema, por ms iluminado que se crea... es una tarea que recae en la organizacin popular, no pensada desde la cpula estatal.

Entonces, la tarea es revertir el dominio capitalista actual y crear un poder desde los intereses de toda la sociedad, as como repensar el Estado desde lo comunitario, democratizando la democracia. Esto demanda una democracia directa en todos los mbitos posible de la sociedad; la intervencin directa de la propia sociedad organizada, sobre todo desde los mbitos comunitarios y, todo esto, plantea la necesidad de crear espacios de autogestin desde los propios territorios. En sntesis, como proponemos desde Monstecristi Vive, la solucin no est en el Estado -mucho menos en el mercado-, aunque este, sin ser una herramienta de dominacin, si podra contribuir a la construccin de una sociedad no jerarquizada y autoritaria, siempre que est controlado desde lo comunitario.

Desde esa perspectiva, el planteamiento de un nuevo Estado debe incorporar otros elementos clave: el Buen Vivir o sumak kawsay; los Derechos de la Naturaleza, que incluye su desmercantilizacin, tanto como la de los bienes comunes; la descolonizacin y la despatriarcalizacin. Desde la lgica de los derechos colectivos se abre la puerta a ciudadanas colectivas y comunitarias. Por igual, desde la lgica de los Derechos de la Naturaleza se necesita otro tipo de ciudadana, que se construye tambin en lo ambiental. Ese nuevo tipo de ciudadana es plural.

En suma, asegurar la vida de los seres humanos y de la Naturaleza es el clamor generalizado que demanda una democracia real y participativa, as como una economa que liquide el abuso del capital financiero y extractivista. Ese es el primer paso para una transicin hacia una economa comunitaria y sustentable sustentada en la solidaridad, la cooperacin y la reciprocidad, sobre bases de equidad en la distribucin del ingreso y de redistribucin de la riqueza. Desde esa perspectiva la atencin econmica prioritaria debe centrarse en el ser humano como parte de la Naturaleza; es decir en la reproduccin de la vida antes que en la reproduccin del capital.

Esto demanda un gran esfuerzo y mucha creatividad. Si aceptamos que la igualdad de los ingresos y la riqueza incrementa la libertad, la igualdad del poder poltico hace an mayor esa libertad. A la inversa, donde no hay libertad, la igualdad carece de sentido. La igualdad est ligada a la libertad y la justicia. Sin igualdad perecen todas las garantas y todos los derechos. Y la libertad ser siempre la libertad de quien piensa diferente, como planteaba Rosa Luxemburg.

- Por ltimo, cmo analiza la situacin de Ecuador en este contexto?

Ecuador grafica mucho de lo arriba expuesto. De las propuestas iniciales del ao 2006 a la prctica gubernamental hay un gran trecho. Inclusive las acciones progresivas de los primeros aos estn en franco retroceso. Ejemplos sobran: el gobierno empez desmontando los esquemas de flexibilizacin laboral, hoy los vuelve a introducir; se opuso a firmar un TLC, hoy est a punto de firmar uno con la Unin Europea; alienta las privatizaciones, a las que se cerr la puerta en sus primeros aos de gestin. Se llega hasta a niveles realmente perversos. Ha utilizado como pretexto el terremoto de Pedernales del 16 de abril de este ao para financiar los enormes dficits pblicos recurriendo a impuestos indirectos -regresivos- como el IVA y tributos a cigarrillos, bebidas azucaradas y alcohlicas, y hasta entregando grandes campos petroleros en explotacin -campos maduros- a empresas transnacionales, lo que el propio Correa en 2005 consideraba una traicin a la patria; en este recuento no puede faltar la promocin activa del extractivismo por parte del corresmo: explotacin de petrleo en el centro sur de la Amazona, la apertura de la mega minera o el fomento de los agro negocios a travs de grandes plantaciones.

Lo que si debe quedar claro es que, en casi todos estos pases, pero concretamente en Ecuador la pobreza se redujo en tanto hubo dinero excedentario de las exportaciones petroleras, mientras los sectores empresariales ms grandes sacaban la gran tajada de una economa en expansin. Tan es as, que en un documento interno del gobierno ecuatoriano se reconoci que, en sntesis, nunca antes los grupos econmicos poderosos estuvieron mejor, nunca antes los ms excluidos de la Patria estuvieron menos peor.

Por tanto, si en Ecuador se establece la derecha explcita, sobre todo la derecha del siglo XX -la derecha del siglo XXI en realidad ya la lidera el propio Correa, pero manteniendo la imagen y el discurso de izquierda- en el mbito econmico ya es bastante lo que se ha avanzado desde la perspectiva del librecambio con esta suerte de neoliberalismo transgnico: el Estado fortalecido ha servido para cristalizar muchos de los objetivos neoliberales, que no se avanzaron antes gracias a la resistencia popular. Es ms, en tanto que dichos sectores -sobre todo movimientos sociales- han sido debilitados por el progresismo caudillista, no habr actores con la fortaleza de antao para enfrentar una derecha que se avizora incluso revanchista. Es ms, un gobierno de la derecha tradicional, que podra incluso haber aprendido a no ser tan dogmtica, dispone de todo un instrumental jurdico represivo desarrollado por el corresmo, con el que se ha reprimido y criminalizado la protesta popular.

Ah est pues la gran tarea de las izquierdas: reaccionar frente a esta embestida de las mltiples derechas que hoy viven en nuestra regin y, de esa lucha, atreverse por fin a cuestionar a la propia civilizacin del capital, civilizacin que no debe ser domada, sino superada en base a un proceso de transiciones mltiples que exige mucha responsabilidad y siempre ms democracia.

Vitor Taveira es comunicador social brasileiro, periodista y mster en Estudios Latinoamericanos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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