Portada :: frica :: Agresin militar en Libia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-07-2016

Libia, el naufragio que no cesa

Guadi Calvo
Rebelin


Las brigadas Bunyan Marsu, provenientes de la ciudad costera de Misrata, separada por unos 240 kilmetros de ciudad de Sirte, cuna y lugar del martirio del Coronel Muhammad Gadaffi, hasta estos das la primera capital de Estado Islmico, fuera de Irak y Siria, estn logrado junto a otras fuerzas doblegar la resistencia de los califados. La campaa al Nafir ila Libya (movilizacin hacia Libia) organizada por los hombre del Califa Ibrahim, para reclutar combatientes no ha tenido el xito, se cree que en este momento en Sirte, segn fuentes occidentales son entre 5 y 8 mil combatientes que resisten los embates de las milicias misrates, que en la ltima semana consiguieron conquistar el puerto para continuar rumbo al centro de la ciudad.

Los combatientes de Estado Islmico en su mayora libios, pero tambin tunecinos, chadianos, males y nigerinos se atrincheran en el centro de la ciudad para lo que se espera una gran batalla, quizs ms memorable que la que la del aeropuerto de Trpoli en el verano de 2014, la batalla de Sirte que sin ninguna duda se resolver a favor de los grupos pro occidentales, de ninguna manera resolver el problema del salafismo en Libia, y quizs al contrario intensifique sus ataques, ms espordicos, pero se espera por necesidades de marketing, ms letales como atentados en gran escala contra la poblacin civil e la escasa infraestructura que todava se mantiene en pie despus de cinco aos continuos de guerras, en este plano las instalaciones petroleras ser las ms amenazadas, ya que prcticamente son los nicos intereses de occidente en el pas, a la vez que representa el nico ingreso genuino al estado libio, hoy representado por el Gobierno de Unin Nacional libio (GNA) encabezado por el cada vez ms desprestigiado Fayez al-Sarraj, ltimo engendro creado por Naciones Unidas para darle un perfil de nacin a la antigua patria del Coronel Gadaffi.

Se sabe que de la existencia de clulas dormidas de Estado Islmico, tanto en la ciudad de Trpoli como en la ciudad de Misrata, que podran activarse una vez producida la cada de Sirte. Por otra parte se espera que tras la desbandada de las tropas de E.I., en las zonas rurales del suroeste de Sirte establezcan un sistema de guerrillas, hasta encontrar una nueva base. Posiblemente en la desrtica provincia de Fezzan, al sur del pas, alejada de la costa pero con amplias fronteras con Nger y el Chad. Que dara infinitas rutas de abastecimiento a Estado Islmico, tanto de insumos como combatientes provenientes del Sahel.

Algunos informes sealan que semanas antes del inicio del asedio a Sirte, por parte de las brigadas de Misrata, un comando del E.I. habran llegado hasta la zona para comprobar la posibilidades de establecerse en la regin, en la que por otra parte desde hace algunos aos es epicentro del contrabando de armas y santuario de algunos grupos salafistas que operan en los pases fronterizos.

Los 80 mil habitantes de la ciudad de Sirte, desde que fue capturada por E.I. en febrero de 2015, han debido adaptarse a las rgidas normas de la shara, (ley islmica) lo que oblig a miles de familias a escapar hacia Misrata y otras localidades cercanas.

Otras de las agrupaciones que sitia Sirte por el oeste es la Brigada 166, que se ha hecho fuertes en Abu Grein a 80 kilmetros de la ciudad.

Algunos analistas restan importancia a la perdida de Sirte, por parte de E.I., ya que no tendra para los salafistas la importancia estratgica, ni simblica, de Raqqa (Siria) o Mosul (Irak). Aunque la prdida de cualquier posicin como fue con bastiones en Irak y Siria de Ramadi, Tikrit y Palmira, para una organizacin que ha hecho del marketing un arma poderossima es siempre un fuerte golpe.

La posibilidad de encapsular a Estados Islmico en el sur del pas o en sectores cercanos a Sirte, obviando que no se despachen con atentados suicidas o la clase de masacres que les ha dado fama mundial.

Esta situacin podra ser la oportunidad para el GNA tomar ventaja sobre las otras dos organizaciones polticas que se siguen arrogando poder en el pas, los parlamentos de Trpoli y Tobruk que se han negado a reconocer al GNA.

Un cierto toque francs.

La cada de Sirte, esta vista como una posibilidad inmejorable para la unificacin de las docenas de bandas armadas y milicias autnomas, que tienen secuestrados millones a libios. Unirse bajo la excusa de un enemigo en comn: Estado Islmico, sera la gran oportunidad para la sustentacin del gobierno de Fayez al-Sarraj y dara un respiro despus de aos a las potencias occidentales, que desde que decidieron incendiar Libia en 2011, no saben qu hacer.

Para lograr una unidad el GNA, tendra que acordar con infinidad de milicias con diferente anclaje territorial y poder de fuego incluso algunas cercanas al salafismo, que por resquemores polticos se han mantenido distantes de Estado Islmico; tambin con muchas tribus que han logrado subsistir a la hecatombe de la guerra contra Gadaffi.

En este maremgnum de interese polticos, comerciales, sostenidos por innumerables grupos armados existe un jugador que no est dispuesto a ceder en nada el jefe del Ejrcito Nacional Libio (LNA), el general Khalifa Hafter, el hombre del parlamento de Tobruk pieza fundamental para dar la estocada final en Sirte por ejemplo.

El general Hafther, antiguo hombre de Gadaffi, hasta que fue derrotado en la guerra contra Chad (1986-1987) por lo que fue depuesto, encarcelado hasta que parti al exilio a los Estados Unidos donde tom inmediato contacto con la CIA y desde entonces fue uno de los ms activos personeros de la guerra contra Libia.

En la actualidad Hafther, quien se postul desde un principio como el hombre de occidente en Libia, se ha sentido traicionado al ser descartado, que ONU haya colocado en su lugar a un simple poltico de escalafn Fayez al-Sarraj .

Hafther, no ha roto con occidente, pero tampoco desiste en convertirse en el hombre fuerte post Gadaffi. Enemigo del integrismo islamismo sabe que como asimilado a los Estados Unidos, por su largo exilio, su vinculacin con la CIA, incluso es ciudadano norteamericano, quiere guardar una imagen de hombre civilizado y de orden.

Khalifa Hafther quiere llegar al poder pero para ello deber primero derrotar al Estado Islmico con lo que conseguira que su organizacin armada el Ejrcito Nacional se convierta en el ejrcito legtimo de una Libia unidad.

Como segunda posibilidad tendra que consolidar su control sobre la Cirenaica cuya capital es Bengasi, la eterna rival de Trpoli y el lugar donde se inici la traicin a Gadaffi.

Incluso para asentar en la regin Hafther, ha intentado proveer a la Cirenaica de una moneda propia, para ello contact a una empresa rusa para imprimir 7 millones de dinares , lo que finalmente fracaso.

Tambin intent comercializar petrleo, su maniobra fue descubierta cundo se detuvo al buque Diṣṭyā Ameya el 25 de marzo ltimo, intentado vender su carga 650 mil barriles a DSA Consultora FZC, una compaa petrolera con sede en los Emiratos rabes, con quienes tiene afinadas relaciones. La operacin fue abortada en las cercanas de la isla de Malta ya que la ONU, ha dispuesto que la nica compaa autorizada a comercial el petrleo libio sea la The National Oil Corporation (NOC) con sede en Trpoli

Los milicianos de Misrata, son enemigos jurados de Hafther y se oponen a l desde siempre, la famosa batalla del Aeropuerto de Trpoli se libr entre ellos y las fuerzas de Hafther, desde entonces en esa batalla sin un triunfador claro las cuestiones por dirimirse siguen pendientes.

El viejo general no deja de bregar por conseguir el ansiado puesto de sucesor de Gadaffi y para ello cuenta con algunos apoyo internacionales importantes como el del

Egipto, Arabia Saudita y los Emiratos, que le han facilitado fondos y armas. Francia podra estar tambin anotada en la lista de amigos, pero de manera ms solapada.

Formalmente Pars debe jugar con las decisiones de la ONU, aunque se sabe tiene intereses econmicos particulares como la venta de armas. Tal como acaba de suceder con Egipto, el presidente Franois Hollande suea con proveer aviones Rafale, a las fuerzas de Hafther, para que por fin termine su guerra y se convierta en el hombre fuerte de Libia. Este acercamiento por parte de Francia, podra dejarla tambin muy bien ubicada para hacerse con el negocio petrolero. Se sabe que fuerzas especiales francesas estn asentadas en el aeropuerto Benima de la ciudad de Bengasi, dando entrenamiento y abastecimiento al Ejercito Nacional.

Con el apoyo al general Hafther, el Cairo se asegura que su frontera occidental se mantenga vedada para los grupos salafistas y concentrar su lucha en la pennsula del Sina, donde la actividad del grupo   Wilayat Sina adscrito a Estado Islmico ha dado golpes muy duros entre ellos el derribo del avin ruso Airbus A-321 en octubre de 2015 donde murieron los 220 pasajeros.

El arribo de un barco Saudita al puerto de Bengasi con suministros militares poco tiempo antes de que Hafther inicie su ofensiva contra el E.I. habla de los intereses sauditas de despegarse su imagen del Califa Ibrahim, quienes tanto se deben mutuamente.

Otras versiones especulan con que Khalifa Hafther, pretender aduearse de los campos petrolferos, lo que acarrara de un enfrentamiento con Ibrahim Jadhran jefe de Los Guardias del Petrleo, quienes vigilan las plantas de extraccin, bajo control de empresas occidentales.

Adems entre Hafther y Jadhran existe una marcada rivalidad personal que se remonta a los tiempos en que el general era leal a Gadaffi y Jadhran miembro del Grupo Libio de Lucha Islmica, quien luchaba contra el gobierno del Coronel.

Otro elemento importante que juega en contra de Khalifa Hafther, es no solo haber pertenecido al ejrcito del Gadaffi, sino que se incorpor a la sublevacin una vez que este haba sido asesinado en octubre de 2011, su indiscutida relacin con la CIA, es otro elemento irritante adems de algo fundamental quizs difcil de comprender para la mentalidad occidental es la pertenencia de Hafther a la tribu Firjan , tambin originarias de Sirte, de donde es la tribu del Coronel Gadaffi la Qadadfa .

Las potencias occidentales se niegan a involucrarse en el conflicto libio que ellos mismos crearon, a pesar de que segn algunos medios 5 mil efectivos italianos ya estaran listo para intervenir en su antigua colonia, rumor que ha sido negado por el propio primer ministro Matteo Renzi.

La OTAN, la Unin Europea, junto a los Estados Unidos han producido el naufragio de que la que era la nacin ms progresista de frica hasta comienzo del 2011, hoy se niegan a intervenir para finalizar el naufragio en que se estn ahogando seis millones de personas.

Guadi Calvo es escritor y periodista argentino . Analista Internacional especializado en frica, Medio Oriente y Asia Central. En Facebook: https://www.facebook.com/lineainternacionalGC.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter