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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-07-2016

Una infamia ms en el infortunio de Paraguay
El juicio de Curuguaty

Carlos Vern De Astrada
Rebelin


Una herida ms se abri en el pecho de este sufrido pueblo. Una estocada infame de la brutalidad sin lmites, sin solucin de continuidad, en la historia de un pueblo signado por el infortunio. Y cuando se habla de pueblo hay que referirse a esa gran mayora postergada, abusada, hambreada, que es la mayora de esta sociedad. Ella es principalmente el campesinado pobre que no tiene derecho a vivir, como consecuencia de una concentracin obscena de la tierra (tierra en su mayor parte malhabida), en manos de una minscula pero criminal minora latifundista.

Ese eslabn mayoritario y ms dbil, el que esforzadamente tratando de contrarrestar ese brutal muro que separa a los excluidos y olvidados de la minora terrateniente, es el que debe recurrir desde su precariedad, a realizar ocupaciones para apuntar a constituir asentamientos en la mayor de las veces en tierras extensas verdaderos territorios- ociosos.

En junio del ao 2012, un grupo ms de este sector social de excluidos, en el marco de los trmites para legalizar un asentamiento en un predio que pertenece al Estado paraguayo, constatado por ellos mismos desde la documentacin obrante en el INDERT, rgano estatal que dice estar abocado al desarrollo rural, ocup pacficamente el lugar para avanzar en la instalacin del asentamiento. De acuerdo a testimonios de ellos, la concrecin del asentamiento no tardara de lograrse.

En ese contexto, un contexto que es absolutamente natural en pases de muy mala distribucin de la tierra, de excesiva concentracin como es rasgo comn latinoamericano, en las primeras horas de una maana de junio del 2012, la comunidad en proceso, es sorprendida por la irrupcin abrupta de efectivos policiales fuertemente armados para iniciar lo que ellos llaman un allanamiento sin ningn sustento legal, alegando una ocupacin irregular de la propiedad privada de Blas Riquelme, un tristemente clebre acolito del tirano Stroessner. Ante la legtima requisitoria de los campesinos de los documentos que avalen la legitimidad de esa supuesta propiedad privada, tuvieron como respuesta una macabra masacre dejando un tendal de muertos, en total 17 de los cuales 6 eran policas y el resto campesinos.

El caso sirvi para montar el vergonzoso llamado juicio poltico para destituir al Presidente Lugo, una semana despus de la tragedia.

Lo que ocurre despus es de pblico conocimiento. Lo grave de esta historia es que los campesinos que sobrevivieron a esa desgracia de muerte y sangre, adems de cargar como carne de can con el costo para el perverso montaje poltico que apunt a quebrar la institucionalidad del Paraguay, fueron el da de ayer lunes 11 de lulio, vctimas de una condena criminal de dcadas de privacin de libertad, despus de un largo proceso que nunca pudo relevar prueba alguna que les vincule con delito alguno. Dicho en trminos simples, las vctimas pasaron a ser victimarios. Nefasta ecuacin de una administracin de justicia, que no tuvo el menor cuidado, ni siquiera para pergear la impostura , expresada en una condena dictada por una triada de trogloditas que se presentaron como tribunal de sentencia.

Una herida ms se abri para este infausto pueblo. El mltiple crimen perpetrado por los poderes formales y fcticos que garantizan este sistema de despojo y hambre, e implementado por sus esbirros ms miserables, como fiscales y jueces venales, marc un captulo que suma a la triste historia de esta tragicomedia que viene azotando a nuestro pueblo desde el final de la guerra grande. En la condena dictada ayer, que para algunos como Ruben Villalba se equivale prcticamente a una cadena perpetua, porque 35 aos para un ser humano de 51 aos que adems de sobrevivir a la masacre de Curuguaty, soporto dos huelgas de hambre y padece de hipertensin, es condenarle a morir en prisin.

A nadie medianamente sensato le puede caber la menor duda de que el objetivo de esa nefasta triada de jueces, no es sino ocultar la verdad. Dejar impune a los verdaderos responsables morales y materiales de la masacre de Curuguaty, a travs de un recurso recurrente en la justicia paraguaya como es, la expiacin. Que el juicio a estos mrtires campesinos, no es sino parte del plan de quienes por la va del golpe institucional, usurparon la voluntad popular expresada en las urnas. De los poderes fcticos dominantes como son los dueos de la tierras y del agro-negocio que adems de su voracidad insaciable que busca expandir sus tenencias, vio amenazada su dominacin.

La infamia de ayer expresada en esa condena, es de esperar, sea el toque que promueva una reaccin popular fuerte. Y si esa reaccin fuerte tuviera que desembocar en un estallido social, pues que as sea, para salvar la integridad y la dignidad de nuestra patria.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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