Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: El Imperio recurre al Califato: el Estado Islmico
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-07-2016

Las mudanzas de Estado Islmico

Guadi Calvo
Rebelin


Pareciera ser que finalmente gracias a frrea resistencia del pueblo y el gobierno sirio acompaados por sus hermanos chies, los comandos de la poderosa Brigada 65 y otras fuerzas del ejrcito iran y los heroicos milicianos del Hezbollah, junto a la intervencin militar rusa, las bandas fundamentalistas de Abu Bark al-Bagdad o el Califa Ibrahim, fundador de Estado Islmico, y del frente al-Nusra, la gerencia siria de al-Qaeda, han comenzado a asumir su derrota en la guerra planteada por occidente hace ms de cinco aos, en procura del derrocamiento del presidente Bashar al-Assad.

Los grandes promotores de esta guerra, la OTAN, Turqua, Arabia Saudita, Qatar e Israel, han debido reconocer que sus objetivos no podrn ser alcanzados.

En el caso de la OTAN son razones de poltica interna de los pases que la componen (la crisis econmica, la crisis de los refugiados y la irrupcin de la ultraderecha anti Unin Europea) las que la han obligado a desistir; respecto al caso turco fue la propia subsistencia del rgimen de Recep Erdoğan, jaqueado por los innumerables hechos de corrupcin, las revueltas Kurdas, el avasallamiento a los derechos humanos y las sutiles presiones de Mosc, obligaron a Ankara a quitar apoyo a los grupos terroristas que operaban desde su territorio; en el caso de las monarquas del golfo, los motivos son netamente econmicos, ya que no pueden seguir invirtiendo en esa guerra, sin resentir sus propias economas; la decisin israel se inscribe en su acatamiento irrestricto a las rdenes del Departamento de Estado.

En consecuencia a lo dicho, las bandas fundamentalistas han quedado libradas a su suerte, la seguidilla de los sangrientos atentados en Estambul, Dhaka, Medina y Bagdad, son seas desesperadas de su naufragio en Siria e Irak, lo que no reduce su virulenta peligrosidad, todo lo contrario, atentados como los mencionados se repetirn en distintos e insospechados lugares del mundo, posiblemente, por aos.

En Irak, el agotamiento de Estado Islmico es consecuencia de la intervencin de la alianza encabezada por los Estados Unidos, que se ha visto obligada por la nueva realidad siria, a partir de la intervencin rusa, a enfrentar seriamente a las brigadas fundamentalistas radicadas particularmente en el norte del pas junto a la frontera siria.

La inminente prdida de sus posesiones territoriales han obligado a la cpula del DAESH a preparar a su gente para un nuevo tipo de combate, por lo que pronto pasarn de la guerra de posiciones territoriales a reconvertirse en una red clandestina, similar a al-Qaeda.

La actual estructura de Estado Islmico le permite actuar sin mucho esfuerzo en Asa, frica y Europa, incluso, aunque no sea orgnicamente, tambin en los Estados Unidos. Deber eso si resolver temas tan sensibles como su financiacin, reubicar campos de entrenamiento y reorganizar las formas de reclutamiento de nuevos combatientes.

Segn algunos informes se calcula que entre los combatientes de Estado Islmico en Siria e Irak, hay entre 30 y 50 mil extranjeros, proveniente de 90 pases, muchos de ellos ya han comenzado el retorno a sus pases para continuar su lucha de alguna manera: desde la organizacin de frentes de combate como ya se esta dando en Argelia, Tnez y Mauritania entre otros muchos u organizar clulas que acten al modo de las que operaron en los atentados de Pars y Bruselas. Sin desestimar las acciones de lobos solitarios como la ocurrida en San Bernardino, California, a comienzos de diciembre pasado, cuando el matrimonio compuesto por Syed Rizwan Farook y Tafsheen Malik, asesin entre 14 y 19 asistentes de un centro de salud donde trabajaban. Cuando finalmente la polica, despus de abatirlos en plena fuga, allan su casa encontraron una docena de explosivos listos para usar, material para preparar muchos ms, adems de armas y ms de tres mil municiones.

La pregunta que desvela a todas las agencias de seguridad del mundo es: cuantos lobos solitarios estn esperando su momento para el martirio o shahda?

Hombres de Estado Islmico hoy se baten en retirada en Libia, mientras intentan hacerse fuertes en Mali o en Nigeria, donde Boko Haram ha jurado hace ms de un ao fidelidad a al-Bagdad, mientras que sectores de la banda somal al-Shabbab ya ha reclamado jurar lealtad o bayat al Califa Ibrahim y abandonar al-Qaeda.

En el sudeste asitico existe una treintena de organizaciones que con ms o menos profesionalismo han decidido lanzarse a su mal entendida yihad, muchos de los miembros de estos grupos son veteranos de la guerra en Siria e Irak. Un informe del ao pasado ubica a aproximadamente 200 malasios, que pertenecan a la clula Katibah Nusantara, en la provincia siria de Hasaka, estos combatientes fueron responsables de la captura de varios territorios kurdos en abril de 2015. El mismo informe especifica que Indonesia fue la principal proveedora de combatientes del sureste asitico para las guerras de Medio Oriente.

Las milicias indonesias de Jemaah Islamiyah (JI), Kumpulan Mujahidin Malaysia (KMM) o Darul Islam Sabah, pretenden declarar el califato, de Daulah Islamiah Nusantara, que abarcara desde Malasia, Indonesia, Singapur, el sur de Tailandia y Filipinas, lo que no s sabe es quin esta dispuesto a financiar este nuevo frente.

Europa, un bumerang inesperado

Exactamente en un bumerang se ha convertido la pretensin europea de exterminar el gobierno sirio. En los comienzos de la revolucin de los moderados sirios, Europa no solo abasteci de armamento, logstica y fondos a los seudo revolucionarios sino que permiti que miles de jvenes de origen rabe nacidos en el continente se fueran a probar suerte a las guerras que haba iniciado y en algunos casos, profundizado la Primavera rabe.

Abriendo sus fronteras Europa permiti que aquellos pequeos criminales que atestaban las prisiones y los centros de asistencia social, viajen a luchar por sus Dioses a las tierras de sus ancestros. El negocio era redondo, al tiempo que se sacaban la escoria, segn Nicols Sarkozy, de encima y mandaban mano de obra barata a una guerra donde no tendras que enviar a sus propios hombres. Claro, nadie calcul la posibilidad del fracaso, como el que se est dando ahora, y menos que aquellos jvenes revoltosos, que podan arrancar la cartera de una elegante seora en Faubourg Saint Germain o robarse el celular de un preocupado ejecutivo en la Lijn 51 del metro de msterdam, podran retornar convertidos en curtidos perros de la guerra.

La muerte de Ab Omar al-Shishani, alas Omar el Checheno, sucedida en marzo, pero que se confirm este ltimo mircoles, podra llegar a ser un fuerte golpe para la estructura militar de la organizacin, que adems de ser reconocido como un gran estratega era considerado el segundo de Estado Islmico, y a quin la CIA consideraba el ministro de la guerra de al-Bagdad.

Esta muerte que habra sucedido en Charqat, cerca de la ciudad de Mosul, al norte de Irak, para algunos expertos deja bien en claro la crisis militar del DAESH, para otros no sera tan as. Auque si podra acelerara las decisiones de al-Bagdad de ordenar el repliegue de sus hombres hacia lugares donde puedan golpear con ms efectividad, no solo en lo militar, sino tambin en lo meditico. Algunos pocos muertos en Miln o Viena repercuten mucho ms que cientos en Ramadi o Alepo.

En salvaguarda de esta situacin es que la inteligencia holandesa ha alertado que se detectaron decenas de miembros del Estado Islmico ingresaron a Europa, utilizando los mismos caminos de los refugiados particularmente la va Turqua-Grecia.

msterdam ha reconocido que unos 260 ciudadanos holandeses viajaron a Siria desde el 2012, de ellos 40 han regresado, 42 han muerto en combate y cerca de 170 todava permanecen en Siria. Al tiempo que Alemania acaba de reconocer que 17 miembros de Estado Islmico, con alta capacidad operativa, han ingresado a Europa junto a los miles de refugiados.

Si bien ninguna cancillera ha reconocido el verdadero nmero de sus ciudadanos que han viajado a zonas de conflictos para incorporase a la guerra se calcula que no podra ser menos de cinco mil, un buen nmero para iniciar cualquier guerra.

 

Guadi Calvo es escritor y periodista argentino. Analista Internacional especializado en frica, Medio Oriente y Asia Central.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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