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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-07-2016

Paraguay
Curuguaty: El enemigo no era Stroessner sino el sistema judicial monstruoso que dej

Martn Almada
Alainet


Los jueces y fiscales debieron escuchar a quienes el sistema poltico excluye o maltrata y su misin es brindarle un debido amparo.

En un ambiente tenso a nivel nacional el Tribunal de Sentencia de escasas luces (pero con bolsillos profundos), cumpliendo rdenes superiores declararon culpables a los inocentes campesinos. Con la sentencia nula del Tribunal se pretende legitimar los crmenes ms vergonzosos y cobardes realizados en nombre del Estado por la polica, las FFAA y los polticos nostlgicos de la dictadura.

Se debe sancionar ejemplarmente a los jueces y fiscales encubridores de la Masacre de Curuguaty. Es la nica manera que nuestros hijos y las futuras generaciones vivan con la tranquilidad de que en Paraguay NUNCA MS se ejerzan por la rosca judicial los agravios que injustamente estamos viviendo.

Es preocupante el silencio sobrecogedor de la Asociacin de Magistrados del Paraguay, (que en su mayora son abogados con espinazos flexibles), del Representante paraguayo ante el Consejo de los Derechos Humanos de la ONU, del Consejo de la tica Judicial, de la Unin Industrial Paraguaya que tena como conspicuo socio a Blas N. Riquelme que acumul bienes mal habidos como el Campo Morombi. Gracias a su arandu kaaty nos imaginamos que tendra sus bienes distribuidos en S.A, empresas offshore y acciones al portador. En primer lugar para distribucin entre los herederos, y para evitar gastos en honorarios de sucesin e impuestos. Las vctimas de la masacre de Curuguaty tienen legtimo derecho a participar en el juicio sucesorio.

Apoyamos una vez ms la declaracin pblica de Amnista Internacional (AI) del 05.07.16, INCIDENCIAS, al referirse al violento desalojo que desencaden la muerte de 17 personas (11 campesinos y 6 policas) en el Distrito de Curuguaty, Departamento de Canindey. Con acierto AI reitera su preocupacin por la falta de investigacin exhaustiva, independiente e imparcial que garantice la verdad, justicia y reparacin para todas las vctimas y sus familiares.

Los jueces y fiscales debieron escuchar a quienes el sistema poltico excluye o maltrata y su misin es brindarle un debido amparo. En este caso, como en tantos otros. Jueces y fiscales en Paraguay se convierten en verdugos de los mismos a quienes por mandato constitucional, deben resguardar, proteger, es decir, se convirtieron en vboras que solo muerden a los descalzos, es decir, a los pobres.

Nuestros jueces y fiscales bien remunerados con nuestros impuestos dejan solos a los campesinos y naciones originarias forzndolos a que se defiendan con las armas que no tienen y los recursos polticos y econmicos de los que carecen. Obviamente esto ocurre es un rmora del pasado porque la Justicia durante la dictadura fue simplemente un apndice de la polica poltica y ahora es apenas un resorte del Poder Legislativo.

La visita del Santo Padre Francisco en julio del 2015 fortaleci la fe de los paraguayos pero la paz no lleg de la mano de la justicia, porque sigue siendo la misma: injusta, vergonzosa porque fue convertida en una mquina burocrtica de terror que estableci una pena de 35 aos, una joya para el Museo de la Supuesta Justicia que funciona en la planta baja del Poder Judicial.

El juicio ya dict sentencia. La masacre de Curuguaty, antes del hecho, durante y hasta ahora es una accin pensada, diseada y ejecutada con muchas complicidades que es de conocimiento pblico.

Esa tierra pretendida por la familia Riquelme le corresponde al Estado. La tierra apropiada no es de quienes hoy la han cubierto de soja contaminante que exportan sin pagar impuesto...

Despus de escuchar la Sentencia elaborada seguramente en un Estudio Jurdico del CAMPO MOROMBI se impone solicitar la nulidad del proceso y la necesidad de una investigacin independiente e imparcial sobre todas las muertes y las denuncias de tortura que dej muertos que hubo entre la polica y los campesinos el 15 de junio de 2012.

Exigimos un castigo ejemplar a los fiscales y jueces corruptos intervinientes en el caso.

No hay justicia sin jueces probos.

Si callamos, las piedras hablaran. Lucas 19.37.

Porque tenemos memoria reclamamos justicia

Martn Almada, Premio Nobel Alternativo y miembro del comit ejecutivo de la Asociacin Americana de Juristas (AAJ).

Fuente: http://www.alainet.org/es/articulo/178738



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