Portada :: Cultura :: Leer
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-07-2016

Entrevista a Joaqun Miras Albarrn sobre "Praxis poltica y estado republicano. Crtica del republicanismo liberal"
Marx trata de explicar cmo una sociedad genera una dinmica de consecuencias inesperadas y no queridas por quienes la operan, tal como se da en el capitalismo

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Entre otras muchas cosas, algunas de ellas recordadas y comentadas en anteriores conversaciones, Joaqun Miras Albarrn es miembro-fundador de Espai Marx y autor de Repensar la poltica y Praxis poltica y estado republicano.

***

-Nos habamos quedado aqu. Sealas que la mercanca y el mercado no son instituciones transhistricas sino que surgen, como explica Marx, a la par que el capitalismo. No se puede hablar propiamente de mercado en otras pocas histricas, en otros medios de produccin precapitalistas?

-No. el ser humano es un ser histrico, ontolgicamente. Esto es, por naturaleza es un ser que carece de naturaleza o comportamiento e instituciones predeterminadas. No existen instituciones transhistricas, perennes, naturales, y que permitan la transicin de un orden econmico a otro. No existe, en consecuencia, el mercado como institucin que permitiera el paso de un sistema productivo y de redistribucin a otro. El capitalismo es el que constituye el mercado. El mercado, lo que denominamos mercado, es una institucin sistmica, que abarca la totalidad del hacer humano, que adems, -no podra ser sistmica sin ello- incluye una extraa mercanca, la fuerza de trabajo. Es sistmico porque consigue que la totalidad de las necesidades humanas deban ser saciadas yendo al mercado. Y para ello se necesita, en primer lugar, que las necesidades ms elementales y universales, comer, y comer lo ms elemental, pan por ejemplo; vestirse y vestirse con ropa vasta, algodn; cobijarse, solo puedan ser saciadas comprando en el mercado. Esto exige como condicin de posibilidad que la inmensa mayora de la gente carezca de los medios que permiten producirse alimentos, la ropa, el abrigo; lo cual, a la par, acarrea que tambin ellos deban venderse como mercanca, para conseguir los medios que les permitan adquirir esos bienes cotidianos, elementales, de los que depende su subsistencia. Todo esto es lo que posibilita la sistemicidad inherente al intercambio en el mercado, y en consecuencia la competencia en el mercado y en consecuencia la construccin de precios, sin la cual no existe mercado, eso que llamamos mercado. Esta realidad institucional denominada mercado, surge histricamente con la expulsin masiva de las comunidades campesinas de sus tierras, mediante las que producan en comn sus bienes materiales, a manos de los seores aristcratas, gracias al poder del estado absolutista. Ltigos, cadenas, hierros candentes, terrorismo, la violencia partera de la historia; as lo explica Marx. Son las relaciones de produccin nuevas las que generan nuevas instituciones y nuevas fuerzas productivas, no al revs. Es la lucha de clases la que determina qu tipo de relaciones sociales van imponerse y dominar en una sociedad, y stas relaciones determinan qu tipo de desarrollo de actividades productivas, con qu potencia, que fuerzas productivas se van a dar en una sociedad.

-Hablas de enajenacin. Cmo la defines? Es concepto central en Marx como sostiene, por ejemplo, Nestor Kohan?

-Esta nocin fue sostenida y, a la par reelaborada, enriquecida, siempre por Marx. Sostenida porque Marx siempre trata de explicar cmo se produce el hecho de que una sociedad genere una dinmica de consecuencias inesperadas y no queridas por quienes la operan, tal como l observa que se da en el capitalismo. Que la explotacin de la fuerza de trabajo tenga como consecuencia el aumento constante del poder del dominador y el aumento constante de la explotacin del dominado. Que la produccin genere crisis que destruyen capital, contra lo deseado por los capitalistas, etc. A lo largo de su obra, Marx reelabora la explicacin, la perfecciona y mejora, arroja luz sobre las fuentes materiales, econmicas, de la misma plus-valor, plus-trabajo, plus-producto, plus-tiempo-. Pero sostiene el hilo heurstico. Cmo el capitalismo genera efectos a espaldas de sus actores, no queridos por ellos, que se les imponen. Es cierto que en El Capital, por ejemplo, no usa el trmino especfico que me citas. Pero s trata del fetiche de la mercanca, que nos domina como un dios. Y coloca como nocin central explicativa de la dinmica del capitalismo la nocin de subsuncin. Trmino que sirve para traducir el aufhebung, alemn, que era, a su vez, traduccin del subsumere latino, como nos explica Enrique Dussel. El capital es un proceso de produccin de produccin de valor- que subsume, incluye y domina la capacidad de trabajo de todos los explotados, que no pueden acceder a los medios de trabajo sin incluirse en ella, y que pierden el control, no pueden controlar su capacidad de hacer una vez se incorporan a ella. La organizacin capitalista de la sociedad, que integra y supedita todo hacer subsume- posee una dinmica, debida al modelo organizativo que articula las relaciones sociales entre las personas y stas y la naturaleza, que la arranca de la capacidad de control por parte de la comunidad. Una vez integrado en la dinmica de ese proceso objetivo, su hacer pasa a ser ajeno, a depender de voluntad ajena, y, en resumen, de una dinmica imparable que domina incluso a los amos o dominadores de la fuerza de trabajo en competencia entre s.

-Escribes una breve nota crtica sobre Joan Robinson. En qu punto te separas de ella?

-En el punto y medida en que ella se separa de Marx. Cada vez que en Marx, en El Capital, aparecen nociones hegelianas, conceptos de este autor, -que es constantemente-, Robinson dice que se trata de ferretera intil y de simple coqueteo lingstico de Marx. Pero al hacer esto se carga la crtica fundamental de Marx a la economa escocesa y, en concreto, a la Teora Econmica-, en puridad, para definir adecuadamente estos modelos habra que denominarlos Filosofa Econmica- de David Ricardo, que Marx desarrolla a partir de los fundamentos puestos por Hegel. Robinson cree leer a Marx, pero est leyendo a Ricardo. Segn esta lectura, Marx sera, ex aequo con Alfred Marshall, el Escolarca de la escuela de Ricardo. Marx es lo que Marx escribe. A partir de ah cabe que alguien diga: pues si escribe eso, y lo escribe as, a m, Marx no me interesa. Eso es legtimo. No lo es fabricarse un Marx al gusto, serrando su obra, y a ratos considerarlo un genio y a ratos un chocho escolstico ergotista, que mete hueros latiguillos hegelianos, por petulancia, o cosa semejante. Es cierto que Robinson opera as por ignorancia, sin percatarse de las consecuencias intelectuales que acarrea para el sentido de la obra lo que ella mutila, porque no ha ledo a Hegel. Pero esta condescendencia no se la hubiera permitido con la obra de un, por ejemplo, Withehead. Marx es un filsofo continental.

-Hablas en varios momentos del origen violento de todo excedente. Qu tipo de violencia? Quin ha ejercido esa violencia? Desde cundo?

-Hoy da poseemos buena investigacin que prosigue y refuerza, que avala la hiptesis filosfica de Hegel y de Marx, que ellos, a su vez, fundamentaron empricamente con todo el saber historiogrfico a su alcance. No existe nunca un excedente. Todo producto histrico es siempre consecuencia de una previa necesidad histrica y genera en quienes lo producen la necesidad de consumo del mismo. No existe, por tanto, excedente natural. Este concepto s que es una teleologa. Y un post hoc, ergo propter hoc El excedente surge, y lo explican los estudios historiogrficos y antropolgicos, cuando un grupo se impone sobre otro mediante la violencia armada. Posteriormente, puede que pase a dominar controlando tambin saberes imprescindibles para la reproduccin de la comunidad, sin abandonar el control de la violencia. Para lograr que surja el excedente, el explotador debe obligar al explotado a trabajar ms y a consumir menos. La misma agricultura sistemtica el neoltico- fue, no la causa de un excedente, sino consecuencia de la esclavizacin de masas de gentes, que se vieron obligadas a usar de saberes ya anteriormente posedos por las comunidades, en un uso que impona unas condiciones de vida indeseadas. En el neoltico, con la agricultura y las ciudades, se produce sabemos- un desarrollo de la produccin de alimentos que va pareja a un aumento de la desnutricin antropologa paleontolgica humana- de la masa de poblacin. Proliferacin masiva del raquitismo, disminucin de la talla de los cuerpos, huesos ms frgiles, ms enfermedades

-Te cito: Cada nomos es inherente a cada ethos. Inherente? Por qu inherente de manera singular: un nomos para cada ethos?

-Nomos es la denominacin de la ley en griego. Una ley, una constitucin, puede declarar que una sociedad es una repblica. Pero si en esa sociedad no hay una cultura material de vida, un ethos, un saber vivir asumido y preservado por la comunidad que imponga en la vida cotidiana que los individuos sean libres e iguales, que obligue a los individuos a luchar por el bien comn y por la igualdad, que aliente a la participacin en la vida comn, la ley ser una simple declaracin huera. Sin un vivir democrtico, sin una comunidad igualitaria de vida, o, en otras condiciones, sin un movimiento de masas que luche por democratizar la sociedad en sus microfundamentos, desde el centro de trabajo a los dems mbitos que organizan cotidianamente el vivir, sin un movimiento que promueva la participacin de todos en ello, ni llegar a existir tal ley, ni, de existir, se har valer. No tendr valedor.

-Te vuelvo a citar: Explicar el mundo humano como consecuencia de la creacin histrica por parte de la comunidad, excluye que exista un orden natural innato que determine el orden social. Innato, tal vez, pero el orden natural al que aludes, no marca los lmites del orden y construcciones sociales? No podemos vivir a lo loco y menos despilfarrando y maltratando bienes y naturaleza.

-La cultura material de vida, la actividad humana, las relaciones sociales que la ordenan, el saber hacer que la posibilita, no est determinada por la naturaleza. La actividad productiva y reproductiva depende de nuestra dinmica inmanente. El capitalismo, que organiza actualmente la actividad productiva, tiene como fin la produccin ampliada de valor de cambio: de ms y mayor valor de cambio. En constante expansin indefinida. Sin tener en consideracin otros asuntos, ni tan siquiera que la naturaleza es finita y que no cabe en ella una expansin ilimitada, que eso lleva al desastre. Por ello, por esa libertad de la especie, s podemos vivir a lo loco y despilfarrando: lo hacemos. Lo vamos a pagar, claro. Pero podemos hacerlo y lo hacemos.

-La ltima cita... por hoy: La historicidad pasa a ser caracterstica ontolgica que define la sociedad y la naturaleza de cada individuo. Pero alguien en su sano juicio y con buena informacin sostiene lo contrario? Alguien ha credo realmente alguna vez en el fin de la historia, en la inmutabilidad de los seres humanos?

-Esa es precisamente la opcin filosfica, la ontologa antropolgica del Liberalismo. Que el ser humano, en todo periodo histrico, y en los prehistricos, bajo toda cultura histrica y en cualquier latitud geogrfica, siempre ha mantenido la misma forma de hacer y ser, que es innata, la del Individualismo Egosta Antropolgico. Es la ideologa Liberal, la del Liberalismo clsico, la del Neoliberalismo. Un determinismo que convierte la historia en diacrona. La historicidad humana queda liquidada, no existe. El fin de la historia es esto que vivimos, que, aunque no lo sepamos y no lo supieran, era el destino preparado desde el principio de los tiempos, pues estaba en nuestra naturaleza biolgica. Quiero recordar aqu que el estado de excepcin o estado de sitio, con la militarizacin de la sociedad y el uso sistemtico del ejrcito para fusilar en masa a la poblacin, no fue un invento espaol, ni de Napolen, ni de Stalin, que nunca utiliz al ejrcito para imponer el orden. Lo invent en Francia el ministro Turgot, ilustrado, encyclopdiste, filsofo economista philosophe conomiste-, fisicrata, padre del Liberalismo, y uno de los grandes maestros de Adam Smith, cuando trataba de imponer a sangre y fuego la natural desregulacin de la economa, que a pesar de ser tan natural, no exista porque nunca haba existido.

-Pasamos al siguiente apartado: Algo ms sobre frnesis y ethos. Te parece?

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter