Portada :: Iraq
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-10-2005

El voto del pas destrozado

Giuliana Sgrena
Il manifesto

Traducido para Rebelin por Gonzalo Hernndez


La paradoja es grotesca. Para entrenderlo, miremos el referndum constitucional que se desarroll el pasado 15 de octubre en Iraq. Los iraques estn llamados a las urnas para apoyar un texto que en su mayora no conocen. De qu Constitucin se trata? Las Naciones Unidas deberan haber difundido cinco millones de ejemplares, pero son pocos quienes han podido leerla. Hasta la vigilia de las votaciones, por problemas de seguridad, no se conocan ni siquira los colegios electorales. Y se vota bajo toque de queda, en un clima de tensin y miedo. Porque esta vez tambin algunos grupos armados sobre todo en Ramadi han amenazado a quienes se atrevan a acercarse a las urnas. Una historia ya repetida en el tringulo sun el pasado 30 de enero. Pero, a diferencia de las elecciones legislativas, hay quien sostiene incluidos los grupos radicales de Falluja la idea de que en esta ocasin se pueden usar las urnas para rechazar de plano una Constitucin que ha excluido a la minora sun
 y que, adems, llevara al desmembramiento del pas. Los sunes podran aprovechar una enmienda concedida a los kurdos en la ley de transicin y que hara posible rechazar la Constitucin con la mayora de los dos tercios alcanzada ya en las tres provincias. Una opcin nada lejana que teme incluso el Gobierno, ya que pocos das antes de la elecciones haba intentado cambiar la ley electoral. Intento fallido por la oposicin de la ONU. Pero la comunidad sun est demasiado dividida para aprovechar esta enmienda, que sobre e papel es una garanta para todas las minoras.

Al partido islamista iraqu unido a los Hermanos musulmanes y en parte ya en el Gobierno anterior lo ha rescatado en el ltimo momento el presidente Jalal Talabani (bajo fuerte presin americana) con promesas de que el futuro Gobierno podr cambiar la Constitucin, un texto que todava no ha ratificado el voto popular. Los ulema (los lderes religiosos sunes) han condenado este repentino cambio de chaqueta e invitan a votar por el no, caballo de batalla tambin de los lderes radicales. Mientras que el resto, ante lo cual, se han declinado por el boicot. Falluja, que siempre ha sido el smbolo de la resistencia, donde muchos se han inscrito en las listas electorales, ser una prueba de fuego. Los partidos como nos cuenta Mohammed Abdullah, del Centro de estudios por los derechos humanos y la democracia de Falluja no han permitido la creacin de comits independientes con funcin de observadores durante el voto, lo cual sera una garanta contra el fraude electoral. Mucho
 s temen el pucherazo. Justo por esto son tantos los que piensan que no merece la pena jugrsela yendo a votar.

Contra esta Constitucin votarn tambin los partidarios del lder radical chi Muqtada al Sadr. Pero, como suele ocurrir, al final muchos chies podran atender a las indicaciones de su mxima autoridad religiosa, el gran ayatollah Ali al Sistani, que les ha dicho que voten por el s. O sencillamente, a pesar de que en su mayora son contrarios al federalismo, previsto por la Constitucin y defendido a ultranza por los kurdos, no querrn dejar escapar la posibilidad de apropiarse del petrolio producido en los yacimientos de Bassora (el 60% de la produccin nacional).

Ocurra lo que ocurra, aunque hoy no haya atentados espectaculares, el resultado de la jornada electoral ser a buen seguro desastroso y llevar al desmembramiento del pas. Divido en tres bloques, segn la eleccin federalista Kurdistn al norte, centro sun y sur chi , todos unidos por la identidad islmica, y ya no rabe por otra parte, los kurdos nunca fueron rabes , que inducir a que la sharia sea la nica ley reinante.

Los nicos derrotados no sern los sunes marginados por la poltica, purgados en el proceso de debate y excluidos en la reparticin del petrleo, ya que el tringulo sun no dispone de pozos, sino tambin los laicos y sobre todo las mujeres. Ellas han protestado, intilmente, contra la islamizacin y han visto mermados sus propios derechos. Y an antes de que entre en vigor el Tratado ya han llegado las milicias religiosas a imponerles sus propios dictados.

La Constitucin se aprobar, porque conviene a la agenda de Washington. Las prioridades de Bush han prevalecido siempre sobre las de Bagdag. Poco importa que Iraq retroceda irrevocablemente en su propia historia. O si la democracia en Iraq muere, mientras que pelea por nacer.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter