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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-07-2016

Entrevista a Joaqun Miras Albarrn sobre "Praxis poltica y Estado republicano. Crtica del republicanismo liberal "
Constituir implica hacer algo para que exista lo que no existe. La historicidad no es pronosticable

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Entre otras muchas cosas, algunas de ellas recordadas y comentadas en anteriores conversaciones, Joaqun Miras Albarrn es miembro fundador de Espai Marx y autor de Repensar la poltica y Praxis poltica y Estado republicano.

***

-Estamos en el apartado: Algo ms sobre frnesis y ethos. Has hablado de ethos pero creo que no de frnesis. En todo caso, cmo debemos entender este concepto?

-S, he tratado el asunto, tanto en la primera como, de forma ms detenida, en la segunda parte del libro, donde comento textos que Aristteles que cito.

-Pues me le lucido. Entonces para profundizar en l.

-Te comento teniendo en cuenta la extraordinaria obra de Pierre Aubenque sobre el asunto, La Prudencia en Aristteles.

-Coincidimos en eso.

-La elaboracin ms extensa y detenida est en la segunda parte del libro. Frnesis es la denominacin del pensamiento que dirige la prctica poltica, dado que sta no puede ser guiada por la ciencia o episteme. La frnesis es parte de la doxa u opinin, del sentido comn bien orientado. Por qu se excluye la ciencia?

-Eso, hemos hablado de ello pero vuelvo a preguntar: por qu?

-La actividad poltica se orienta al logro de un fin, que debe ser alcanzado porque no se da y se concreta en la realizacin de este o aquel objetivo o propsito, concretos, actuales, a lograr; debe partir de un saber hacer posedo que es ambiguo, el saber hacer hasta ahora acumulado en el grado momentneamente actual del mismo: el saber hacer no tiene relacin con el objetivo, debe ser reelaborado y aplicado en concreto, creativamente, para la situacin presente. La actividad debe tener en cuenta el kairs, la oportunidad concreta, la situacin dada que es siempre distinta aliados concretos y su capacidad, enemigo y fuerza del mismo en este momento, recursos movilizables por cada uno en esa situacin, las opciones que en este caso elige el enemigo, su creatividad-. Y debe tener en cuenta, sobre todo, el concreto grado de capacidad de hacer, la causa eficiente poseda, ahora, aqu, y su eventual inmediato desarrollo, que tiene el protagonista comunitario, y su creatividad. Precisamente, si me permites el excurso

-Por supuesto que te permito.

-Nosotros, los marxistas, animamos a la creacin ex novo de una causa eficiente no existente, cuya capacidad de hacer no podemos conocer en consecuencia, proponemos la constitucin organizada de los subalternos -el proletariado-, en clase, as reza el Manifiesto Comunista, para que se autocree dotndose, tambin creativamente, de un ethos propio, y se convierta en Estado. En esta situacin, para la poltica, solo la experiencia de casos anteriores es saber til, porque da cuenta y razn de la creatividad concreta anterior con la que se respondi a situaciones anteriores concretas y puede ayudar a la creatividad de la imaginacin prctica actual, de forma que inspire un hacer nuevo, adecuado al fin, en estas nuevas particulares condiciones; la frnesis es saber de veteranos. La ciencia, sin embargo, puede ser bien dominada por los jvenes; pero trata de lo universal, no de lo particular concreto -non est sciencia de particularibus- y trata de lo que es necesariamente, o de lo que fue, no de lo que puede ser o no ser, no de lo contingente, no de lo que an no existe.

-De lo que an no existe desde luego... aunque tambin bien mirado cuando se sealan escenarios futuros de forma conjetural. No entro en lo de lo particular concreto, porque, ms all, del lema aristotlico, no s si la Geologa, por ejemplo, no es ciencia de un particular concreto aunque ciertamente cuelga de saberes cientficos que tienen otras caractersticas. No es ste el punto.

-La geologa, como las disciplinas botnicas y zoolgicas que explican evolucin de las especies bueno, ahora existen otros nuevos reinos biolgicos-, poseen una vertiente histrica, de explicacin de cambios y transformaciones nicas, de particulares concretos, dadas en el pasado. La historia natural es como la historia humana, un saber contrastado, fundamentado en hiptesis y pruebas, que podemos denominar ciencia. Sabemos sin embargo que su explicacin es siempre desde el presente, hacia el pasado, ex post, caso a caso, con consciencia de la singularidad de lo tratado, y sin estipular legaliformidades para futuros posibles casos leyes-. Sebastiano Timpanaro haba tratado sobre estas cosas hace mucho tiempo. Pero si aceptamos estos tems como elementos definidores de la ciencia, solo las histricas seran ciencias. Por mi parte, yo no tendra inconveniente alguno en que el trmino ciencia restringiese su extensin, las palabras deben servir para entendernos. Pero no creo que sea posible.  

-No lo es en mi opinin. Sigo adelante, despus de agradecerte el recuerdo de Timpanaro, un filsofo del que yo creo haber aprendido mucho, mucho. Hablas de cultura mediterrnea. Y qu es eso de una cultura mediterrnea? Qu importa que sea mediterrnea, cantbrica o bltica pongamos por caso?

-En estos tiempos, de poca lectura, es expediente fcil para quitar de en medio a autores, declararlos culpables de algn defecto; en este caso, el eurocentrismo. Curiosamente, el pensamiento posmoderno, liberal, eptome de la Europa actual, maneja con soltura ese apelativo siempre que le conviene. Se suele apelar a este expediente para legitimar el abandono de la tradicin clsica, fundamental bastin intelectual contra el liberalismo. Es sangrante, porque lo que se denomina Europa, ese mito ideolgico del que se predican todas las virtudes, incluida la de la paz sin ir ms lejos, en el inmediato siglo anterior, ha sido el foco de las dos guerras mundiales dejo de lado las balcnicas de finales del XX por haber sido inducidas por los EE.UU.-, es desde su constitucin como tal mito, esto es, desde que Europa deja de ser nocin geogrfica para sustituir el mito de la cristiandad, un territorio que rechaza la tradicin clsica y se declara en favor del Liberalismo. Por ello creo muy conveniente recordar que la tradicin clsica no es europea. Nace, como cultura, en general, en territorios ribereos del Mediterrneo; Anatolia y sus islas aledaas, jnicas. Creta, Egipto de donde procede la geometra, etc. Y en parte de la pennsula Helnica y de la costa del mar Negro. Se extendi por parte del Mediterrneo occidental. Su continuacin en Roma, hace que se extienda por todo el norte de frica, y un nmero notable de los autores ms prestigiosos de ese periodo fueron africanos. La finalidad de la precisin geogrfica es, por tanto, salir al paso de la objecin de la prepotente ignorancia liberal posmoderna y sus latiguillos. Este pensamiento perseguido en Europa, nada tiene que ver con el imperialismo europeo.

-Hablas tambin de ideologas cientifistas o cientificistas. Cundo una ideologa es cientificista? Lo es el marxismo en algunas de sus variantes?

-Una ideologa es cientifista cuando cree que la ciencia es la solucin de los problemas sociales humanos, que ella aporta las soluciones, explica los medios y recursos, prescribe las estrategias, pronostica el futuro, explica cmo debe ser ste... Unas veces, entendiendo por ciencia lo que los mismos epistemlogos tienen por tal saber, otras veces llamando ciencia a cualquier disparate, por ejemplo: leyes de la historia, etc. En el marxismo ha habido una mayora de variantes que son cientifistas. El marxismo estndar es cientifista. Incluye al sovitico y a las otras cannicas M-L, que son muy semejantes al diamat a pesar de que pueden ser defendidas por partidos muy enfrentados entre s; el estructuralismo marxista, los denominados marxismos analticos, que son simple neopositivismo, con una onto antropologa o individualista antropolgica o el primer Gerard Cohen- estructural funcionalistatodas estas corrientes no tienen nada que ver con Marx, cuya poltica parte de la creacin, del hacer emerger, surgir o constituir una fuerza o causa eficiente antes no existente, del propsito prxico de crearla, de crear un novum no existente, aqu, en concreto, ahora, en estas particulares circunstancias sociales, para enfrentar este enemigo de clase actual y su concreta capacidad de accin, y para hacerlo a partir de la capacidad de hacer nuestra, la que vayamos siendo capaces de crear: constitucin del proletariado en clase, reza el Manifiesto Comunista. Constituir implica hacer algo para que exista lo que no existe. La historicidad no es pronosticable.

-Entiendo entonces que si alguien sostiene que la ciencia es tan slo un conjunto de disciplinas que aportan su modestsimo grano de arena a la comprensin y a veces intento de solucin de los problemas sociales humanos, sin que aporte soluciones ni explique los medios ni los recursos, ni prescriba estrategias ni pronostique ni dibuje futuro alguno, entonces ese alguien no es cientificista.

-Estamos de acuerdo en que las ciencias pueden explicar lo que acaece y ayudar a la opinin pblica a actuar. Pero no pueden ser la solucin porque no han sido la causa. La causa est en las relaciones sociales que organizan la actividad humana. La caldera de vapor, o la nitrogenacin qumica de la tierra, son tcnicas por s, ni buenas ni malas; lo son sus aplicaciones masivas y descontroladas, organizadas por un orden socioeconmico que las subsume y utiliza de una determinada forma; eso es lo peligroso.

-De acuerdo hasta aqu.

-En Bizancio, la caldera de vapor, dadas las relaciones sociales que organizaban la produccin, solo sirvi para crear autmatas con los que el emperador jugaba.

-Sacristn sola dar tambin ese ejemplo.

-Si son las relaciones sociales lo que resulta peligroso, slo otras nuevas, an inexistentes, y a crear entre todos, pueden ser la solucin. S son valiosos los estudios sobre el colapso ecolgico al que nos abocamos. Pero no fueron, por ejemplo, los ingenieros alemanes, los que descubrieron la manera qumica de nitrogenar la tierra, los que han producido la sobrepoblacin demogrfica y la extenuacin de las tierras.

Un amigo, Nando, nos explicaba en Espaimarx que el otro da, en el Colegio de Arquitectos de Barcelona, un investigador del Pick Oil explicaba la necesidad de cambiar de tecnologa y transformar el aparato productivo, dado el agotamiento de las energas fsiles. La parte de investigacin real incluida en su intervencin se reduce a los datos sobre al agotamiento de petrleo, carbn, etc. Sealaba que el cambio de tecnologa, de darse, exigira la inversin del 10 % del PIB durante 30 aos. Esto es una proyeccin de datos, desde la imaginacin de un conocedor de macroecoma, ya no es Pik Oil. Pero no digo que no sea un buen clculo especulativo. Seguro que la proyeccin imaginaria, y la propuesta de creacin de una alternativa tecnolgica, estn, ambas, bien fundamentadas. Pero ya son propuestas de algo que no existe, son acto de imaginacin; eso ya no es ciencia, la ciencia solo explica lo que existe, y lo que propona este estudioso de las energas, no existe, y puede no llegar a existir nunca suena a terrible porque es terrible. Por lo dems, s quedaba fuera de la especulacin la madre del cordero del asunto: cmo se logra que eso sea llevado a cabo, cmo se genera una fuerza social que imponga eso. Qu causa eficiente histrica puede imponer esa transformacin de la realidad social. Ese tema es solo reflexionable desde la filosofa de la prctica, que no es ciencia. Y se trata de ayudar a conseguir que se creen es expresin fatigosa, pero as lo siento- unas relaciones sociales que generen un poder de control sobre la actividad y le impongan cambios, para lo cual lo imprescindible es tratar de dar ahora los primeros pasos de constitucin de movimiento social cultural Esto, todo esto, no es ciencia.

-No, no lo es, desde luego que no, nadie debe confundir la A con la derivada de sen (log (3x)). Por cierto, no te he preguntado, qu es la ideologa para ti? Falsa consciencia, posicin general, cosmovisin? Son falsas las ideologas? Son contrarias al conocimiento contrastado?

-Por mi parte, estoy por la opcin de las cosmovisiones, o totalidades de pensamiento que organizan la actividad de la razn prctica de una comunidad, le dan sentido y le proporcionan el saber hacer mediante el que la actividad produce y reproduce el mundo material. Y, adems, recogen, elaboran la experiencia de vida, la explican, y redirigen la actividad de los individuos. Las cosmovisiones son siempre dinmicas, estn en constante reelaboracin y cambio, como todo lo que constituye parte de un ser que es histrico. En ellas, unas veces en el seno de la misma, otras, entre cosmovisiones confrontadas, se producen los combates entre proyectos opuestos para la sociedad. Las formas de consciencia, los saberes prcticos, y los saberes que recogen la experiencia, la reelaboran, y mediante los que se expresa el sentido del mundo, los principios, los proyectos, de la comunidad y de nosotros como individuos, dentro de la misma, no son falsos, pues son reales, todos pensamos a partir de nuestra cosmovisin. Y no son falsos por ser distintos del conocimiento cientfico; no tienen por qu serlo, y, adems, su distincin, cuando se da, no niega el saber cientfico, como no niega el sentido comn que se tiene de que el fin propuesto es tal, precisamente porque no se da en la realidad. Querer un mundo justo, constituido por iguales, es algo que, en la medida en que se expresa como fin, es reconocido como objetivo no real actualmente. No por ello es errneo

-Desde luego que no.

-S sera errneo declarar justo, igualitario, el mundo existente. El hecho de que los fundamentos de la cosmovisin no sean cientficos no implica que stos sean errneos, ni, forzosamente, anticientficos. Pero s cabe que ideas, concreciones deseadas de proyectos, etc., a veces, choquen con ideas procedentes de la ciencia, lo cual es negativo, desde luego. Las cosmovisiones, que generan las dudas convertidas posteriormente en hiptesis heursticas de las ciencias, sobre todo de las sociales, adems, usan instrumentalmente las ciencias, las ponen como medio de sus fines y proyectos. Las cosmovisiones se desarrollan; surgen y acompaan, producen al guiar la actividad humana, el desarrollo de una cultura de vida, de un bloque social organizado. Son la cultura material de vida que permite a los individuos objetivarse, y elaborar la vida cotidiana histrica de cuya existencia depende la del sujeto social. Son histricas. Creo que la respuesta a esta pregunta aclara lo que he respondido cuando me has preguntado sobre lo que entiendo por cientifismo.

-Para comprender mejor. Te cito: S sera errneo declarar justo, igualitario, el mundo existente. Errneo no es una categora gnoseolgica? Desde qu saber se puede declarar errneo el considerar justo el mundo existente? Como sabes, algunas gentes, desalmadas-equivocadas en mi opinin, piensen que lo es. No slo que lo existente es lo que hay sino que es justo, teniendo en cuenta los mritos de cada cual o los de su familia, y adems tienen la excelencia de pertenecer al mejor de los mundos posibles (no de los quimricos e inconsistentes). Si no fuera una burrada lo que sealo, no estamos dando una importancia mayor a los conocimientos cientficos y a los no cientficos, a los que surgen ms a ras del suelo, ms empricamente?

  -Es cierto que he juntado dos tipos de evaluacin. Quera haber dicho que desde una perspectiva gnoseolgica es falso describir como igualitario este mundo. Sobra la palabra justo o injusto. Quien considerara igualitario este mundo, quien pretendiera demostrar eso, sera simplemente un falsificador de datos. Pero, aunque me gustara, no puedo concluir que se puedan extraer juicios morales en el sentido que yo quisiera de la constatacin de la desigualdad. Si se parte de axiologas valorativas, que t y yo consideramos canallas, tales como las que se sostienen en el darwinismo social humano, que parten de que existen seres humanos superiores e inferiores, que las diferencias sociales se deben a diferencias de calidad entre los humanos, se llega a la defensa de estas cosas. Tambin desde interpretaciones religiosas puede llegar a defenderse esto; la desigualdad como orden csmico divino; etc. Es ms, creo que volvemos a un retorno de estas ideas, a partir de las variantes ideolgicas liberales, fundadas en el individualismo egosta antropolgico, la apologa de la libre competencia, etc. Porque de una constatacin cientfica no se puede concluir un juicio moral. Gente muy culta y gente muy poco culta, gente muy conocedora de ciencia y gente poco conocedora de ciencia, por igual, mantienen posiciones de uno y otro tipo. Y desde sus propias axiologas morales o incluso desde la axiologa que juzga la moralidad como un txico- se han sostenido ideas que incluso utilizan los datos de las ciencias para su argumentacin. Por eso creo que el humanismo y las escuelas humanistas universalistas deben ser valoradas en toda su importancia.

-Segn leo en tu libro, el rey Basilio de La vida calderoniana representara la opcin por las ciencias en el hacer poltico y argumentas para ello en sus consultas astrolgicas. Pero, es un buen argumento el hacer referencia a la astrologa? Segua siendo un conocimiento digamos cientficos en aquel siglo?

-Comienzo respondiendo a la segunda pregunta. No creo que la astrologa posea valor cognoscitivo alguno, ni el horscopo, o las cartas; ni que la quiromancia, ni que la craneologa o frenologa, puedan permitir conocer el comportamiento de las personas. Al respecto, me permito resumir el chiste de sal gruesa que Hegel explica en Fenomenologa del Espritu, para burlarse de la frenologa.

-Nos lo recuerdas?

-Hegel escribe que s se ha probado que las protuberancias seas craneales tienen relacin con el comportamiento humano, como se echa de ver en la relacin entre las protuberancias seas de la frente de algunos maridos y el comportamiento de sus respectivas mujeres.

-Vaya con herr Hegel!

-Chiste chocarrero, cierto, pero muy ilustrativo sobre la opinin que a l le merecen estas tonteras, y adems, til, porque en algn lugar he ledo que el bueno de Hegel s crea en tales cosas; pues, bueno, para salir al paso de estas tonteras, basta leer la obra ms citada, ms famosa, de este autor.

-Tarea no siempre fcil.

No hubieran hecho mal en leerlo tantos cientficos y filsofos de tradicin positivista que desarrollaron estudios frenolgicos para discriminar biologistamente sobre razas superiores e inferiores, o sobre los comportamientos desviantes de comunistas, anarquistas u homosexuales

-Pero, querido Joaqun, los filsofos de tradicin positivista (que no es equivalente a filsofos analticos en general) no suelen desarrollar esos estudios frenolgicos y los nudos que tan correctamente criticas tienen en muchos filsofos analticos aliados consistentes en grado sumo. No creo que haya habido mucha gente que haya peleado tanto por esas supuestas razas inferiores como un recientemente malogrado filsofo de la matemtica, analtico en grado sumo, llamado Michael Dummett. Ser analtico no equivale a ser agente de la reaccin contrarrevolucionaria. De hecho, un maestro tuyo, positivistn segn algunos, fue un rojo encendido hasta el final de sus das. Como su compaera, tambin maestra tuya.

  -Estaba pensando, por ejemplo, en Cesare Lombroso miembro de la escuela filosfica positivista, italiano, que aplica esas ideas filosficas y crea la escuela frenolgica que sustenta la explicacin del comportamiento social humano en la biologa y la herencia. Pero tambin en Mariano Cub o en Pi i Molist y en Gregorio Maran... O en la novelstica naturalista, que elabora sus mundos literarios desde el positivismo filosfico, en el mismo mile Zola Estos autores pertenecen al positivismo filosfico, se adscriben conscientemente al mismo y desde esa filosofa elaboran sus teoras cientficas, sus interpretaciones biologistas del comportamiento humano, del crimen, del alcoholismo. Aplican el mtodo cientfico de las ciencias fsicas al estudio de la sociedad, tal como Comte propone. Precisamente los analticos no caen en estos dislates. No, desde luego, Manuel Sacristn, que no era un positivista, no era un comteano. Quienes lo juzguen as, lo hacen a mala idea, desde luego.  

-Fue una broma de amigo, de Javier Muguerza. Lo que sealas y criticas, desde mi punto de vista seguramente equivocado, son ciertos usos y prcticas de autores que se inspiran en filosofas positivistas. Pero hay ms frutas en ese rbol. Por cierto, hablando de Giulia, creo que te gustar leer esto: En Dictados de G.A. puede verse la siguiente nota de Sacristn, de la noche del 21 al 22 de febrero de 1980, la noche anterior a su fallecimiento: Hacia las cuatro me pareci que me buscaba con la mirada (yo estaba en el silln) y me acerqu a preguntarle qu quera. Contest, un poco ms fuerte que otras veces hoy, pero, de todos modos, casi incomprensible: Es triste no poder hablar. Yo le contest: S, pero yo te lo entiendo todo. Ella sonri y me dijo, ya mas flojito: Qu entiendes?. Que me buscabas con la mirada, le contest. Ella me hizo gestos de que no, y aadi: Qu entiendes en general?. Yo dije: Entiendo que t me quieres, y a Vera, y a otras personas. Y que t sabes que yo te quiero, y que te quiere Vera, y tambin otras personas. Y que yo s que t sabes que yo te quiero y Vera, y tambin otras personas Ella sonri y me dijo muy bajo: Siii. Volvamos a la astrologa.

  -Gracias, Salvador, muchas gracias por la cita. Es... o bueno, en primera persona, me ha emocionado; mucho. La hondura del mundo humano: Giulia.

-Eso pretenda. Es hermoso lo que dices.

-Volvamos a la astrologa, s.

-De acuerdo. Vamos a ella. Te pregunto a continuacin.

  -De acuerdo.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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