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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-07-2016

Entrevista a Joaqun Miras Albarrn sobre "Praxis poltica y estado republicano. Crtica del republicanismo liberal "
La subjetividad es tambin producto de la interaccin social, del reconocimiento por parte de los otros, de la singularidad especfica

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Entre otras muchas cosas, algunas de ellas recordadas y comentadas en anteriores conversaciones, Joaqun Miras Albarrn es miembro-fundador de Espai Marx y autor de Repensar la poltica y Praxis poltica y estado republicano.

***

-Nos habamos quedado en la astrologa. Vamos a ella.

-El asunto de la astrologa, tal como t sealas, viene tratado en el libro, en relacin con la obra de Caldern, La vida es sueo. All, el rey, adopta una serie de decisiones terribles respecto de su hijo recin nacido, porque se fa de las profecas de los astrlogos sobre la fiera condicin de Segismundo. El lector actual el espectador- puede llamarse a engao, y pensar que la obra trata del despropsito de creer en memeces, el horscopo, etctera, cuando se acta polticamente la educacin del prncipe es poltica- en vez de confiar nuestros destinos a saberes mejores. Hay que salir al paso de esta interpretacin. Porque el autor lo que reprocha al personaje es no haber ejercido con Segismundo la frnesis educadora, concreta, persistente, momento a momento, en cada caso y situacin que se diera, en cada oportunidad, ensendole a educar y dominar, a reprimir su fiera condicin mediante la paideia, ensendole a ejercer sobre s mismo el libre albedro propio del ser humano. La obra es una apologa de la frnesis como saber nico al que atenerse para orientar constantemente la actividad en cada momento presente con objeto de ahormar la realidad conforme al fin y desarrollar en uno la propia causa eficiente, la propia capacidad o fuerza real auto motriz, y en contra el confiarse en un saber pronosticador que nos diga cmo ser el futuro. Porque en poltica, todo saber pronosticador que postula la indefectibilidad respecto de lo que ocurrir, respecto de lo que no existe, es una astrologa.

-Afirmas que cada cultura es singular, especfica. Tambin en la actualidad? No son las culturas de algunas zonas del mundo variantes poco diferenciadas de una misma pelcula?

-Es cierto que el capitalismo ha regimentado las formas de vida conforme a las pautas necesarias para su produccin y reproduccin, tratando de eliminar por todos los medios, en todas partes, la comunidad y las formas de vida autnomas como recurso para lograr la existencia de fuerza de trabajo, y de un sistema de necesidades humanas de una cultura material de vida- , no controlado por las comunidades, en el cual las necesidades sean inducidas por la propia produccin capitalista de mercancas para el consumo. Es tambin cierto que desde la aparicin de un capitalismo productor de bienes para la vida cotidiana, el capitalismo ha penetrado la vida cotidiana, y se ha producido una uniformacin de modos de vida. No es menos cierto que existen diferencias en modos de vida. Pero, an resultndome rechazable y repugnante, no es esta homogeneizacin heternoma, impuesta, y que destruye nuestro control sobre el vivir la que quiero tratar ahora. El elemento cultural que me interesa destacar aqu es el de los principios ticos que ordenan el ethos. Si estos amonestan a la actividad cvica o no, si impulsan a concebir la sociedad como una comunidad cuyo bien es superior a los intereses de cada individuo, si exigen la participacin activa, cotidiana, de cada uno en la poltica, y si articulan el vivir de forma que sea compatible con la comunidad sobriedad de vida, dignidad del trabajo, igualdad, solidaridad-. Si el ethos o cultura material es elaborada por todos o es controlada por fuerzas minoritarias, o sea, si es autnomo, si es auto determinado, o es heternomo, un fetiche intocable impuesto. Porque una poltica republicana, una democracia, no existe sin ethos controlados por las comunidades.

-De acuerdo, ha quedado claro.

-No existe auto determinacin, si no hay autodeterminacin comunitaria de ethos, de vivir. En este sentido, y para ilustrar mi argumentacin, tambin yo estara en favor de una cierta universalizacin de principios uniformadora de ethos, solo que no pretendo que las costumbres sean uniformadas, s que el proyecto de control por parte de la comunidad, en igualdad de condiciones, por parte de todos, la democracia real, sea universalizado y las costumbres de vida que cada comunidad cree, se inspiren en estos principios. Si en algn mundo, en alguna comunidad, una minora domina a la mayora, esa minora posee un poder que pone en riesgo a todas las dems comunidades.

-Me explicas una de las tesis que defiendes en este apartado: cada ethos o cultura material concreta posee afinidad con una constitucin poltica. Por qu?

-Las normas legales no hacen sino ayudar a ordenar las opciones de vida, y las relaciones de dominacin y fuerza inherentes a esas opciones de vida, que ordenan el hacer, la vida cotidiana, la cultura material de una sociedad. Solo una comunidad en la que el vivir exija de la actividad poltica de todos, y que el vivir de todos sea igualitario, que no admita la desigualdad, que contemple la solidaridad, puede dar lugar a repblicas democrticas, no la ley. Los espaoles no seremos justos y benficos por el hecho de que una constitucin escrita lo proclame; tenemos experiencia en tal sentido. Es ms, y bajando an ms a lo trivial, unas leyes constitucionales, las republicanas, que son las que me interesan, solo se cumplen, tienen vigencia, si existen relaciones sociales de fuerza, resultado de la movilizacin activa de las mayoras que la imponen y mientras estas relaciones sociales existen. Y an ms trivializado: si la correlacin de fuerzas no da, en su momento, para un mayor desarrollo constitucional democrtico republicano, escrito, es vacuo declarar que los constituyentes ejercern un posterior desarrollo de la misma; nunca se dan esos desarrollos posteriores, que no pudieron ser impuestos en el momento del desarrollo legislativo presente. Y an ms, y como todos percibimos por experiencia: una vez cambia la correlacin de poder, la ley escrita pasa a ser papel mojado: el derecho al trabajo, a la viviendaetc. Pero me he apartado del ncleo argumental: la organicidad entre formas de vida y proyecto poltico: un proyecto poltico es la elaboracin comn sobre el necesario vivir en comn, un compartir, y deliberar en comn sobre el vivir en comn. Si la vida en comn no es controlada por la comunidad en su mayora, la ley no podr imponerlo. Se necesita, antes, la existencia de un vivir en comn, que d sentido a un tipo de leyes, que ordenan secundariamente el orden ya existente. O, en su defecto, se necesita un movimiento que luche por crearlo, y luche en el seno de la multitud de microorganizaciones que generan la actividad comunitarias, las trincheras y casamatas de la sociedad. Sin esa hegemona cultural previa trminos gramscianos utilizados segn el espritu de Antonio Gramsci- no existir nuevo proyecto poltico, porque ese es precisamente el proyecto poltico, ordenar un nuevo vivir en comn.

-Te cito de nuevo (ests hablando de Rousseau): Para fundamentar bien la repblica, se debe favorecer la agricultura y el trabajo de todos, se debe favorecer la sobriedad de costumbres, y el orgullo por las mismas, y un tenor de vida general que sea aproximado para todos. Y ahora? Cmo se puede fundamentar bien la Repblica?

-Pues, as, justamente tal como lo deca Rousseau. Precisamente Rousseau, que era un republicano democrtico, no saba cmo poda reconstituirse el espritu republicano en la actualidad, y por eso se sorprende admirativamente ante el novum de la revolucin popular de Crcega contra Gnova. Pero l s tena registrado que las repblicas clsicas haban perecido por la corrupcin de las costumbres republicanas, por la prdida de la virtud republicana en el vivir cotidiano, en las moeurs o costumbres. Por la destruccin de un ethos que era la condicin de posibilidad y a la vez el fin de la repblica democrtica. Por eso, se trata de constituir, de tratar de constituir al proletariado, a las clases subalternas, en un movimiento de masas, que se denomina La Democracia. La Democracia no es votar, sino un movimiento organizado que lucha por auto determinar la vida cotidiana de la gente que vive en comunidad, creando un vivir cotidiano en comn, y que responda a las necesidades de la comunidad de iguales. Un Estado es un vivir en comn determinado por la clase dominante. El movimiento democrtico aspira a constituirse en Estado, pero esto no es meramente acceder a las instituciones gubernativas, sino crear el ethos cultural, el vivir, que construya la comunidad democrtica de iguales, que cree la igualdad, la solidaridad, etc. Hegemona es eso, se trata de crear hegemona, cultura material de vida, algo solo posible entre todos, entre la mayora. No existe repblica sin vida sobria; no existe futuro para la humanidad sin sobriedad de vida. Por eso, partido republicano democrtico es la denominacin del conjunto de individualidades organizadas que se dedican a la creacin de costumbres, meta poltica que es la que Antonio Gramsci explicita.

-En una nota a pie de pginas, escribes una observacin crtica sobre Arcadi Oliveres. Por qu, por ser defensor de un ethos catlico que acaso t no comportas?

-No. Por la inexistencia de tal ethos. Vaya por delante que Arcadi Oliveres es un hombre de una dignidad moral ejemplar.

-Sin ninguna duda.

-Lo que me interesa destacar es, en primer lugar, la concepcin poltica imperante en todas las corrientes de izquierdas que, actualmente, han reclamado ser parte de un proceso constituyente, y en segundo, y sobre todo, la evolucin ideolgica del Catolicismo. La concepcin de lo que es un proceso constituyente, sostenida por las diversas corrientes que han utilizado el trmino, me resulta decepcionante, precisamente por ser la liberal, que ignora, precisamente, toda consideracin sobre el ethos. Algo comn al Procs Constituient, hoy extinto, y por lo dems, a En Com Podem, a Podemos, a IU, a la CUP El proceso el procs- consiste o se restringe al proceso constitutivo de una nueva fuerza electoral y, en el lmite, al proceso de constitucin de un Estado entendido como burocracia gubernativa, proceso que se limita a la constitucin de una nueva Ley Constitucional. En relacin con el pensamiento poltico Catlico, y esto me interesa mucho ms, porque es mucho ms de fondo, porque trata de culturas de vida, ste ya nada tiene que ver con la tradicin que consideraba que una repblica es el trmino que usaba el gran Francisco de Vitoria, e inclua las monarquas- era fundamentalmente un ethos, un vivir que deba estar bajo el control de la Iglesia, claro. Un asunto sobre el que se batieron el cobre, entre otros, los grandes Francisco de Surez y Enrico Bellarmino la Potestas Indirecta-. Hoy el Catolicismo demuestra aceptar la concepcin cultural y antropolgica liberal, sus pompas y sus obras. Y limita sus consideraciones culturales a lo sexual, estilo cardenal Caizares. O excluye la reflexin sobre el vivir y la propuesta de creacin en comn de un ethos nuevo. Esto es as, y se echa de ver en este caso en que personalidades catlicas han inspirado la creacin de una fuerza poltica.

-No s si Procs Constituient est extinto pero es lo de menos. Estoy tentado de preguntarte sobre lo que acabas de comentar sobre el proceso pero nos iramos del tema que nos ocupa. El Papa Francisco no representara otra opcin en tu opinin.

  -Eso es lo que deseara, que las fuerzas catlicas que han podido colocar a este Papa, ms all de la tremenda tarea de lucha contra la corrupcin de la institucin, contra la conexin de la institucin con las oligarquas, las maffias y los servicios secretos de la grandes potencias Ca- que se fragua bajo el reinado de Woytila/ Juan Pablo ll, y ms all de su esfuerzo por conectar con el mundo actual con la sexualidad y la familia actual real- , tengan una consciencia que vaya ms all. No me refiero a que tengan una moralidad mejor, ni que arriesguen ms. Los que estn en la lucha, librando esta batalla, bueno, espero que una buena maana no nos enteremos de que fallecieron la noche anterior, mientras lean el Kempis como le sucedi al ex patriarca de Venecia, papa Juan Pablo Primero-. Pero, con excepcin de ciertos grupos de cristianos muy marginalizados dentro de su propia tradicin, no percibo que la creacin democrtica de culturas materiales de vida alternativas al capitalismo sea preocupacin consciente. Es ms, fjate que incluso gran parte de la teologa de la liberacin ha defendido el extractivismo econmico propugnado por los honestos regmenes democrticos que se han desarrollado ltimamente en Amrica Latina A menudo incluso los luchadores laboran una lucha entregada contra la explotacin, pero lo hacen como los marxistas del marxismo estndar, sin tener consciencia de alternativa de cultura. Ojal s. No evalo la cosa desde la suficiencia, sino, in angustiis, en plan Misa Nelson, -para hablar en trminos prximos a la temtica catlica-, desde la percepcin de lo reducido del nmero de quienes concebimos que ese es el problema  

-Prioridad ontolgica de la sociedad sobre el individuo escribes en una nota a propsito de Hegel. No s si compartes esa tesis hegeliana pero esa prioridad que sealas, no puede comportar el aplastamiento del individuo por la sociedad? No conviene que a veces un individuo luche contra criterios sociales compartidos por todos o por muchos?

-La tesis no define un debe, es un es. Robinson es un mito ficticio, delirante, creado por el pensamiento liberal burgus. Pero respondo desde dos niveles, el de la consciencia de la propia tradicin republicana y desde el onto antropolgico, desde luego, elaborado en relacin con la misma. El republicanismo, que es comunitarista, exige de cada subjetividad formada que se comporte individualmente con valor, con virtud, uirtus; exige que la individualidad sea fuerte, y preserve activamente, con su hacer autoprotagonizado, aprendido por paideia, la comunidad, que tenga justicia, que tenga sobriedad o templanza, que tenga prudencia, que tenga valor, fortaleza. Esto es, que tenga auto noma, y la use para defender la res publica. No cree que la comunidad republicana se pueda sostener de espaldas a las individualidades. No cree, porque no lo desea, que la repblica deba depender de una burocracia funcionarial que obre lo que no obra la ciudadana. Y precisamente por eso, elabora una paideia exigente en la constitucin de la individualidad. Tambin se suele atacar al republicanismo desde este otro lado: que exige de las individualidades un comportamiento tan poderoso, tan autnomo, que no es real. Pero todo es cuestin de costumbres, de ethos. En qu cabeza hubiese cabido que las individualidades tuviesen la exigencia loca de desarrollar un consumismo subjetivo tan poderoso, tan arbitrario, como el actual y que la personalidad se sienta solo reconocida y, lo que es ms extravagante, auto reconocida ante los dems, mediante el consumoy se da, se da esta antropologa fortsima auto exigentsima, auto perseverante, en el consumo. Porque la comunidad construye la subjetividad. Paso al segundo nivel de respuesta.

-Adelante con l.

-La subjetividad, la consciencia subjetiva individual que existe, es, tambin ella misma, producto de la interaccin social, producto de la interaccin en comunidad, del reconocimiento por parte de los otros, de la singularidad especfica de l/ella, percibida por los dems, en nosotros. Que nosotros, individualmente, registramos e interiorizamos como yo primero, como un l (el nene) que soy yo, y luego, como yo-. Si alguien me reconoce como hijo, si alguien me reconoce como hijo de su hermana, si alguien me reconoce como hijo de la hermana de su madre, y se ala conmigo para ejercer accin sobre la comunidad, yo tendr consciencia de ser un singular especfico, y si me miro en un espejo no pensar estar ante otro, sino que probablemente, me auto reconocer, consciencia de sujeto, autoconsciencia de individualidad. La comunidad es la que crea la subjetividad y la autoconsciencia individual. La autoconsciencia autnoma es construccin de la comunidad social. Si la subjetividad en su autoconsciencia creada socialmente se siente desdoblada negatividad- respecto de la comunidad existente y su ethos, eso no hay quien lo pare, socava la comunidad concreta existente, el ethos dado: ese desdoblamiento se da, ese es el fundamento de toda subversin histrica, el fundamento de la dialctica, que es pensamiento, pero no pensamiento de elites tericas, no episteme, sino pensamiento experiencial, resultado de la razn prctica; y se da, es as, aunque se trate de evitarlo, de condenarlo, por ejemplo, declarndolo pecado. Esto que resumo es la base onto antropolgica del republicanismo y se fundamenta en la construccin de subjetividades auto tlicas, auto determinadas, por parte de la comunidad. Por cierto, el Liberalismo, cuando combate el republicanismo, insidiosamente lo critica desde todos los tems a la vez, a pesar de que sean ataques autocontradictorios. Una vez prueba el republicanismo que su teora se basa precisamente en la subjetividad y su consciencia, en el protagonismo en comn de la autoconsciencia subjetiva generada por la sociedad consciencia de clase, por ejemplo- el Liberalismo arremete contra esta idea de consciencia subjetiva, y dice que el sujeto no existe y no s qu ms el estructuralismo, la posmodernidad devole, etc.

-Todo eso en el mismo saco? Por lo dems, me explica un poco ms eso de los ataques autocontradictorios. Hazme ver mejor la contradiccin.

  -Me refiero a que, unas veces se acusa a la praxeologa de eliminar la subjetividad, pisotear la iniciativa personal, no tener en cuenta la individualidad, por ser colectivista, porque el comunitarismo asfixia la personalidad, etctera, y otras se le acusa de confiar en algo inexistente, como es la subjetividad, y la consciencia que la subjetividad desarrolla, desde la cual espera el marxismo de la subjetividad que surja la lucha, porque, se dice, la subjetividad no existe y todo son estructuras y narrativas.  

-Sostienes que: de modo que si se legisla una constitucin poltica que contravenga la verdadera constitucin de la comunidad social, la cultura, en el sentido antropolgico del trmino, aquella ser destruida. Te pregunto a continuacin sobre esto ltimo. S que nos hemos deteniendo mucho en esta parte. Si te parece, mejor nos tomamos un descanso, dejamos descansar a los lectores y lectoras, y retomamos las entrevistas despus del descanso veraniego. Te parece?

-Desde luego que s. Nos merecemos unas vacaciones.

-Matizo un poco: t te mereces sobre todo t unas vacaciones.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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