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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-07-2016

El pediatra de Mdicos Sin Fronteras Xavier Casero relata la experiencia en los rescates de refugiados del barco Dignity I
Llevan mucho tiempo huyendo, con riesgo de morir y muchos no saben nadar

Enric Llopis
Rebelin

Imgenes cedidas por Mdicos Sin Fronteras


Centenares de miles de refugiados llaman a las puertas de una Europa convertida en fortaleza, constataba la Comisin Espaola de Ayuda al Refugiado (CEAR) en su informe de 2016. Segn la Organizacin Internacional de las Migraciones (OIM), 3.770 personas perdieron la vida en 2015 en el Mar Mediterrneo, en la travesa rumbo al viejo continente. En los cinco primeros meses de 2016, se produjeron otras 1.359 muertes. El Aquarius, barco de salvataje gestionado por Mdicos Sin Fronteras (MSF) y la organizacin SOS Mediterranee, rescat el pasado 20 de julio en el Mediterrneo central a 209 personas que se desplazaban en dos botes de goma; en la travesa tomaban parte dos mujeres embarazadas y 50 nios, 45 de ellos sin padres ni tutores. Los activistas recuperaron en la misma operacin el cadver de 21 personas que se hallaban en el fondo de uno de los botes, en una piscina de combustible. Entre el 23 y el 24 de junio y en slo 36 horas, los barcos de Mdicos Sin Fronteras Aquarius, Bourbon Argos y Dignity I- rescataron a ms de 2.000 personas.

El Dignity I dispone de su puerto base en La Valeta (Malta) y se desplaza por el Mediterrneo central, hasta los lmites de las aguas libias y las proximidades de la costa tunecina. En un da puede rescatar a centenares de personas a la deriva. En el barco trabaja un equipo de ocho personas de MSF, entre el personal mdico, de enfermera y coordinacin. El Dignity I, barco de 52 metros de eslora que en los aos 70 trasladaba combustible, tiene capacidad para unas 400 personas, aunque se las puede ir transbordando a otras embarcaciones y dejar espacio a otros nufragos. La gente llega desesperada, revela Xavier Casero, pediatra de 44 aos que se embarc en el Dignity I en abril-mayo de 2016 y trabaj en el bajel durante seis semanas. Llevan mucho tiempo huyendo de sus pases, con riesgo de morir y adems buena parte de ellos no sabe nadar. La primera tarea consiste en tranquilizar a los refugiados y explicarles el cometido de los mdicos, ya que desconocen la ONG y la funcin del barco. Hay quien piensa que somos policas o militares, y que incluso podemos dispararles, apunta el facultativo. Son momentos de tensin, en los que algunos incluso huyen o se arrojan al agua.

Los salvatajes se realizan en grupos de diez o quince personas con una lancha motora. Se les explica a los nufragos que se les va a suministrar comida, agua, mantas y cobijo. Llevan consigo enfermedades a las que no se ha administrado tratamiento durante meses; traumatismos, esguinces, fracturas, deformaciones seas y quemaduras con infeccin. Tambin patologas tropicales, como la malaria y fiebres sin tratar. Los mdicos del barco de MSF chequean a personas con los pulmones daados, prdidas de peso y abundante sudoracin: los sntomas de la tuberculosis. El Dignity I rescata a personas que proceden de pases como Somalia, Eritrea o Nigeria. Algunas atraviesan el Mediterrneo en embarcaciones de madera (con capacidad para 300-400 personas), otras en lanchas hinchables (con aforo para 120-140 refugiados). Uno de los das en que Xavier Casero se hallaba en el Dignity I, ste no pudo zarpar por un problema mecnico. Naufrag un barco de madera y fallecieron 400 personas.

Todas las mujeres han resultado violadas, relata Casero, en el largo recorrido de meses o aos desde que salen de su pas. Por ejemplo las mujeres de Mali, atraviesan los desiertos, pasan por los centros de retencin para inmigrantes en Libia Y se suben en muchos casos, embarazadas, a una patera o una zodiac, por eso el barco de Mdicos Sin Fronteras cuenta con una matrona para realizar los partos, agrega el pediatra, que comenz a trabajar en MSF en 2002. En el caso de los hombres, muchos han sufrido torturas y malos tratos, te los encuentras con seales evidentes de latigazos. Xavier Casero insiste en la importancia de los traumas psicolgicos. El 19 de julio MSF present el informe Heridas ignoradas, los traumas que Europa contribuye a agravar, que incluye datos sobre los centros de recepcin de emergencia para solicitantes de asilo en Roma, Trapani y Miln (julio 2015-febrero 2016) y los centros de la provincia de Ragusa (2014-2015). De las 387 personas entrevistadas durante la atencin psicolgica que presta Mdicos Sin Fronteras, el 60% presenta desrdenes de salud mental, Adems, de las 199 personas a las que se realiz seguimiento durante su estancia en los centros de recepcin italianos, el 87% declararon que desde el comienzo de la estancia haba empeorado su situacin.

El 15% de las personas que atiende el Dignity I son menores de edad, apunta Xavier Casero. En general, los nios van acompaados, pero resultan frecuentes los casos en que menores entre 12 y 14 aos se hallan solos. Estn totalmente perdidos, agrega el pediatra. La tragedia aumenta de grado cuando naufraga la embarcacin, fallece la madre y el vstago logra salvarse. Es posible que incluso la madre haya saltado del barco para que su hijo permanezca a bordo y pueda sobrevivir. Casero responde tambin a otras preguntas sobre el sentido de su trabajo. Activista? Es una palabra bonita que designa a quien no slo se queda en la protesta, sino que adems acta. Una opinin sobre la poltica europea en torno a personas migrantes y refugiadas? Responde a ttulo individual, no como facultativo de MSF: Se basa en la represin, en fortalecer las fronteras y complicar las cosas a quienes huyen de la guerra o el terrorismo, no porque pretendan hacerse ricos. Adems, cuando consiguen llegar a Europa, se produce la repatriacin lo ms rpidamente posible.

Xavier Casero lleva ms de dos dcadas en la cooperacin. La experiencia inicitica se produjo en la frontera entre Hait y la Repblica Dominicana, donde atenda a inmigrantes haitianos. Con Mdicos Sin Fronteras empez a trabajar en un campo de refugiados somales en Kenia, de donde dio el salto a las Unidades de Emergencia de esta ONG, que afrontan catstrofes naturales, hambrunas y epidemias. Trabaj en Angola (2002), en la Repblica Democrtica del Congo con poblacin desplazada (2003), en proyectos de malnutricin severa en Nger (2004), la atencin a migrantes en la zona de Tnger (2005), el terremoto de Hait y los brotes de clera, el bola en Nigeria, tambin en Sudn del Sur combatiendo una epidemia de meningitis (2013) y en el campo de proteccin para civiles de Naciones Unidas en Malakal (2015) Y seis semanas en el Dignity I, en 2016. Al principio pensaba que el mundo se poda cambiar, y yo quera formar parte de esa transformacin. Luego se dio cuenta de que era una aspiracin casi imposible. Ms que cambiar el mundo, ste nos va modificando a nosotros. Activista ya veterano, qu le motiva hoy para continuar en la brega? Sentarme frente a la televisin, observar todas las injusticias y continuar en el silln; no puedo. Y eso que la televisin no muestra toda la realidad. La guerra en Yemen o Sudn del Sur, as como el conflicto en la Repblica Centroafricana son olvidados y marginados.

En el Dignity I atendi a una nia de 6 aos que proceda de Eritrea. Subi al barco y le chequearon los mdicos, senta un malestar general. Se le dispuso un gotero y medicacin, pero no mejoraba. Cuenta Xavier Casero que le realiz una analtica, que apunt el problema: la nia no tena azcar en la sangre. El pediatra pregunt a su madre y esta revel que la menor llevaba una semana sin ingerir alimentos. Venan de la costa de Libia. Cuando le dimos un zumo de pia, la nia mejor mucho. Durante otra jornada en el barco un hombre de nacionalidad somal, de algo ms de treinta aos y con titulacin acadmica, le pidi consulta. El pediatra de MSF le cheque y realiz anlisis de sangre, pero en todos los casos el resultado fue negativo. El paciente confes finalmente la razn de la demanda: durante tres dcadas en su pas nunca le haba, siquiera, auscultado un mdico. La memoria de las experiencias de Xavier Casero recala en Malakal, ciudad de Sudn del Sur de unos 150.000 habitantes y arrasada en 2014. En el Centro de Proteccin de Civiles de Naciones Unidas en Malakal han muerto nios a causa de la malnutricin, la malaria o la tuberculosis.

Un episodio de violencia en el centro de la ONU el 17 de febrero de 2016 se sald con la muerte de entre 25 y 65 personas, y 108 heridos. El doctor Casero ha trabajado en el Hospital de Mdicos Sin Fronteras en Malakal. Atendi a un joven de 17 aos, J.L., con una enfermedad crnica en el rin. En Espaa se le tratara con hemodilisis, pero en Sudn del Sur los tratamientos adecuados no existen o son muy caros, explica el mdico y activista. La nica posibilidad resida en desplazarse a Jartum, un objetivo imposible en un pas en guerra; de hecho, ni siquiera poda abandonarse el campo de proteccin de Naciones Unidas. El rin de J.L. dejaba poco a poco de funcionar, da a da se le hinchaba por la retencin de lquidos, por el hecho de no orinar. J.L. se mora pero, mientras, contaba a los mdicos su vida. Sabamos que no se poda hacer nada por l. Hubiera podido acometerse la enfermedad renal con un tratamiento accesible en Europa

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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