Portada :: Europa :: Grecia, laboratorio neoliberal
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-07-2016

El economista y miembro de la Plataforma por la Salida del Euro, Ramn Franquesa, participa en el Campus Praxis de Valencia
Para demasiados intelectuales de izquierda es una grosera cuestionar la actual UE

Enric Llopis
Rebelin


Huelgas generales, movilizaciones populares La poblacin griega se haba empobrecido en un 40% y continuaba la subordinacin a la Troika, con un ejecutivo de coalicin encabezado por Antonis Samaras (Nueva Democracia), apoyado por el PASOK e Izquierda Democrtica. Syriza capitaliz el malestar. En los comicios de mayo de 2012 super al PASOK y se qued a un escaso 3% de Nueva Democracia. Pero en enero de 2015 se impuso en las elecciones con un discurso que planteaba renegociar el pago de la deuda (en el primer trimestre de 2016 la deuda pblica griega se situ en el 176,3% del PIB). Syriza haba asumido hasta el momento buena parte del programa de los movimientos sociales, pero evalu correctamente la situacin? Puede discutirse en el caso de Alexis Tsipras dnde acababa la estupidez y comenzaba la soberbia, pero el diagnstico fue totalmente equivocado, afirma el economista y miembro de la Plataforma por la Salida del Euro, Ramn Franquesa. Tal vez el lder de Syriza confiaba en que con inteligencia, juventud, seduccin, apoyo social y pulcritud ante la corrupcin podra convencer a la Troika para que aflojara el dogal. Hoy, significa la capitulacin griega el fin de la izquierda europea?

El profesor de Economa en la Universitat de Barcelona y coautor de Librarse del euro (Icaria), Ramn Franquesa, ha abordado la cuestin en el curso de verano Campus Praxis de Valencia, en el que colaboran Sodepau, El Viejo Topo y la universidad. Subraya las limitaciones de la estrategia de Tsipras: no prepar a la poblacin para una posible expulsin del euro, tampoco expandi los contactos internacionales para obtener nuevas lneas de crdito y comercio (aunque pases como Rusia se ofrecieron de manera unilateral), ni dise planes para evitar una fuga de masa monetaria de euros. Tampoco lo hizo su ministro de Finanzas, Yanis Varoufakis, que no fue capaz ni tan slo de preparar (disponiendo de los funcionarios de todo un ministerio), un plan alternativo, un plan B, defiende Franquesa.

Slo quedaban dos caminos ante los poderes financieros y la Troika: pagar hasta el ltimo cntimo de la deuda o romper con el sistema del BCE y el euro. El nuevo gobierno de izquierdas no desarroll medidas de contingencia ante las amenazas perpetradas por Berln y Bruselas, pero otras instituciones s desplegaron una estrategia ofensiva, subraya el profesor de Economa de la Universitat de Barcelona. Por ejemplo, en el parlamento heleno la exdiputada del PASOK, Sofa Sakorafa, figuraba entre quienes impulsaron el Comit por la Auditora de la Deuda Pblica, que subray el origen ilegtimo de sta. La canciller Merkel hizo saber al gobierno heleno que no vera con agrado el resultado de este informe en las negociaciones. Ni Tsipras ni su ministro Varoufakis se atrevieron a sacar el citado informe del Parlamento, para plantarlo ante la Troika.

Con un nulo sentido de la previsin, el gobierno dej que se agotaran los plazos de la deuda entre enero y el verano de 2015, aade Ramn Franquesa. Ya en el lmite, se convoc un referndum en el que se preguntaba al pueblo griego sobre la austeridad, los recortes y el pago de la deuda, pese a que en el programa con el que Syriza lleg al gobierno pareca todo bien claro. Si el ejecutivo pretenda ganar el referndum, cmo permiti que los bancos privados sacaran del pas una enorme cantidad de masa monetaria en los das previos a la consulta?, se pregunta el economista y miembro de la Plataforma por la Salida del Euro. Los ciudadanos griegos se vieron obligados a racionar la retirada de dinero en los cajeros. Se extendi el miedo.

En el resto de Europa, mientras, los medios informativos sostenan que si los griegos no pagaban sus deudas, las poblaciones europeas tendran que abonar la factura. Pero en medio de las coacciones y la presin de los medios de comunicacin, el pueblo heleno se pronunci. El 5 de julio de 2015 se convoc el referndum sobre las condiciones del rescate planteado por la UE, el FMI y el BCE. Con una participacin del 62,5%, votaron no el 61,3% de los electores. Qu ocurri tras el referndum? Una terrible paradoja y decepcin, afirma Ramn Franquesa. El ejecutivo de Tsipras desconsider el mandato popular y pidi el tercer rescate al Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), lo que implicaba la aceptacin de reformas tributarias y ajustes en el gasto pblico; tambin exigencias de recortes y reformas mucho ms severas que las rechazadas en la consulta.

Franquesa recuerda que el primer paquete de imposiciones fue aprobado en el parlamento el 15 de julio con el apoyo de Nueva Democracia y el PASOK, mientras varios diputados disidentes de Syriza votaban en contra. Los sindicatos convocaron protestas en Atenas. Tsipras defenestr de inmediato a los ministros y viceministros que votaron contra el rescate. Slo una semana despus, el parlamento dio el plcet al segundo bloque de reformas. Se cumplan as las condiciones que permitieron el 28 de julio iniciar las negociaciones del tercer rescate entre Grecia y los acreedores, explica el profesor de Economa. El jaln siguiente de la cronologa se sita el 11 de agosto, cuando el gobierno y el conjunto de acreedores (FMI, Comisin Europea, BCE y Mecanismo Europeo de Estabilidad) alcanzaron un acuerdo sobre las medidas a las que Grecia deba someterse. El parlamento heleno las refrend tres das despus, con los votos de dos tercios de los diputados de Syriza y el apoyo de los partidos del establishment. Qu represent el llamado Memorando de Entendimiento? Inclua la creacin de un fondo de privatizaciones de 50.000 millones de euros, la aplicacin de nuevos recortes en el gasto social y cambios tanto en el mercado laboral como en los servicios pblicos (educacin, salud, pensiones y salarios).

Ramn Franquesa insiste en que Syriza pas a efectuar un recorte mucho ms severo del que se rechaz en el referndum. Tanto es as que el tercer memorando result demoledor en sus exigencias, algunas de las cuales tuvo que aprobarlas el parlamento griego en 48 horas. Qu mensaje se pretenda trasladar? Es lo que les espera a los sbditos (y no slo griegos) si osan levantarse. Ms an, la reaccin de Merkel a la consulta me recuerda mucho a la de Hitler ante la insurreccin de Varsovia: no bastaba con derrotarlos, haba que pulverizarlos de manera ejemplar. Y no solo se trata de la emigracin econmica. La llamada crisis de la deuda ha tenido efectos devastadores como el deterioro generalizado de los niveles de salud, el aumento de los suicidios, la violencia y la disminucin en la esperanza de vida. Tambin ha dado lugar a nmeros estremecedores en las puntas de la recesin.

Un 10% de los nios helenos en situacin de inseguridad alimentaria, adems de la creciente desnutricin entre los escolares. Tasas de desempleo del 26% (la ms alta de la UE), y de paro juvenil del 51,2%; unos 2,5 millones de griegos viviendo por debajo del umbral de la pobreza, lo que incluye al 40% de los nios y el 45% de los jubilados (el nmero de personas en riesgo de caer por debajo del citado umbral es de 3,8 millones). En un manifiesto difundido en mayo de 2016 (Un Plan B para no ir a ninguna parte), miembros de la Plataforma por la Salida del Euro como Ramn Franquesa, Pedro Montes y Diosdado Toledano denunciaron que en Grecia, en julio de 2015, no hubo un golpe de estado financiero, sino la entrega de un gobierno que, mandatado por los ciudadanos a negociar nuevos ajustes y recortes, claudic ante la Troika y acept estrangular con ms fuerza a los trabajadores y capas populares griegas.

Qu queda de Syriza como referente de la izquierda, de modelo para la nueva poltica? En Catalua, recuerda Ramn Franquesa, EUiA planteaba convertirse en la Syriza catalana. En los grandes mtines Pablo Iglesias y Alberto Garzn rivalizaban por comparecer al lado de Tsipras. Syriza se haba convertido en un faro para el Partido de la Izquierda Europea y los partidos emergentes, qu queda de todo aquello?, se pregunta el economista. Primero, el silencio. Adems, se contina haciendo poltica sin abordar el problema de la deuda y el sistema monetario y poltico de la UE. La cuestin no se trat en la ltima campaa electoral, pese a la vigencia del debate sobre el brexit. La poltica, hoy, no se cuestiona el marco impuesto por la UE; se acepta que no es posible cambiarlo ni salir del mismo, pese a que se trata de una argolla de acero que deja un escaso margen de libertad. Pero la poltica interna de un pas de la Eurozona no puede aislarse del naufragio de Syriza, la reforma laboral en Francia, la reforma constitucional italiana o la Gran Bretaa del brexit. Segn el miembro de la Plataforma por la Salida del Euro, estas consideraciones entran de lleno en la incorreccin poltica. Para demasiados intelectuales que se reclaman de izquierdas e internacionalistas, es una grosera cuestionar la actual UE.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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