Portada :: Opinin :: J. Petras
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-07-2016

El explosivo momento que vive Estados Unidos
La polarizacin y el polvorn

James Petras
Rebelin

Traduccin del ingls para Rebelin de Carlos Riba Garca


Introduccin

El orden constitucional de Estados Unidos tal como hoy existe, basado en marcados contrastes, enfrenta una profunda crisis de legitimidad. Estados Unidos est dividido entre 1) un Estado policial-judicial-presidencial muy arraigado en lucha contra la sociedad civil organizada en comunidades de base afroestadounidenses, hispanas y de trabajadores desamparados; 2) una polica federal, una justicia, un departamento de Estado y un despacho presidencial, todos ellos corruptos, enfrentados con un sistema constitucional y legal sustentado por una vasta mayora de ciudadanos; y 3) un sistema de eleccin presidencial amaado en contra del consenso y aprobacin de la mayora del electorado.

La divisin de la sociedad estadounidense es mucho mayor que lo que marcan las opiniones recogidas en sondeos y mediciones.

La polarizacin ha encontrado la forma de expresarse en las manifestaciones masivas en la calle, los votos de rechazo y los ataques violentos. Todos ellos, estn marchando hacia un levantamiento de mbito nacional? Los funcionarios pblicos describen la situacin como un polvorn a punto de estallar.

El bazar de las caras torcidas

La elite gobernante simula que controla la polarizacin. El presidente Obama se enreda en una retrica estril que no impresiona a nadie.

La corrupcin, el engao y la traicin en las altas esferas son tan rampantes que la complicidad compartida se ha convertido en la seal de pertenencia. Los ciudadanos ms activos niegan la legitimidad de todos los polticos y los rechazan considerando que son todos corruptos.

El sistema electoral es un gigantesco bazar de sonrisas torcidas, escandalosas necedades y promesas vacas... incumplidas antes de ser formuladas.

Si los tribunales, el proceso electoral y el Estado policial actan como un triunvirato al que no puede acceder la vasta mayora de la ciudadana estadounidense, el pueblo apelar a otros procedimientos y otras voces para desafiar a la tirana de la elite y cambiar la situacin.

El polvorn est dentro de Estados Unidos

El pblico estadounidense viene sufriendo dos dcadas de cada del nivel de vida e inestabilidad, mientras que la elite acumulaba una inmensa concentracin de riqueza, privilegio y poder. La espera pasiva y la paciencia se estn acabando; las promesas de un futuro mejor caen en odos sordos y las sonrientes insignificancias son recibidas con rostro sombro.

El primer signo del polvorn a punto de estallar empez con un fuerte petardo. La juventud con esperanzas dio un giro para apoyar a un socialdemcrata de la propia casa y a un patriota nacionalista de la casa de al lado. Los petardos partieron, chisporrotearon y murieron! Prometiendo meter a sus seguidores dentro del corral demcrata, Sanders se derriti en el abrazo carnal de la reina del caos, la candidata de dcadas de engao y decepcin. Mientras tanto los patriotas trabajadores seguidores de Trump se convirtieron en porteros de banqueros, vendedores de Biblias puerta a puerta y mercachifles republicanos.

La farsa electoral no ha conseguido mojar la plvora. Hay demasiados fuegos ardiendo en todo el territorio y demasiados pirmanos con ganas de encender la mecha.

Desenmascarados los falsos profetas de la justicia

A diferencia de la explosin electoral que echaba chispas en medio del rencor de los votantes, las comunidades negras y morenas no siguieron las consignas de marcha de los polticos estafadores, jueces y jefes policiales. No obedecieron a los falsos profetas polticos. En nmero cada da ms importantes han salido a la calle para luchar.

Durante los ltimos ocho aos, el presidente Obama ha devastado los barrios y colegios negros, dando rienda suelta a unas fuerzas policiales estatales muy militarizadas al mismo tiempo que elogiaba a los funcionarios polticos negros y a los policas negros que participan en las operaciones para atemorizar a las comunidades negras. De ningn modo es sorprendente que la cada vez ms aguda polarizacin social se haya extendido y profundizado en las barriadas negras. Estamos volviendo a los sesenta y setenta, cuando la violencia racial originada en la Oficina Oval del presidente flua aguas abajo hacia los tribunales y la polica dando lugar a una violencia recproca que iba de abajo a arriba, hasta llegar a la elite.

Encender la mecha

La revuelta empez con los afroestadounidenses y se extiende entre los latinoamericanos y, ms all, entre los trabajadores blancos cuyas condiciones de vida son cada vez peores. El creciente levantamiento de los trabajadores blancos contra la cleptcrata dinasta Clinton se ha ampliado para abarcar la rebelin popular contra la quema del renegado seudosocialista Bernie y el resto de multimillonarios dueos del sistema poltico. La rebelin poltica est atravesando todo el centro de Estados Unidos.

Una mayora de estadounidenses se ha polarizado porque se le ha negado la estabilidad esencial en la vida cotidiana. Echa de menos su perdido nivel de vida y ve ante ella un sombro e inaceptable futuro, especialmente para sus jvenes y nios.

La rebelin en Estados Unidos tiene varios desencadenantes: la economa plutocrtica, el cleptocrtico sistema electoral y el deshumanizante estado policial

El sistema electoral basado en el robo ha trado consigo el mayor nmero de voces hostiles que atraviesan las diferencias raciales y penetra profundamente en la divisin de clases.

La polarizacin propiciada por la militarizacin policial es ms inmediata y explosiva. Es la que ms probablemente acabe en accin directa.

La clase trabajadora blanca en franca cada econmica es el mayor grupo rebelde pero ha sido el ms lento en el desarrollo de una conciencia de clase y una organizacin. Aun as, es el sector social con el mayor potencial de hacer caer el sistema.

Los desencantados rebeldes electorales (los seguidores de Bernie) son muchos y rpidos para actuar, pero tambin son los ms fciles de engaar por los polticos charlatanes y los timadores.

Conclusin

La confluencia de militantes negros, activistas contra la abstencin y trabajadores blancos empobrecidos no es ms que el comienzo del gran alzamiento. Aun as, ellos no se reconocen en la vida cotidiana, el trabajo, el barrio ni el lenguaje, incluso aunque compartan una profunda hostilidad contra el Estado policial cuya misin es proteger a la elite poltico-econmica.

En qu circunstancias podran unirse? En estos momentos no existe una organizacin capaz de unificar esas fuerzas, con todo su dinamismo y capacidad crtica.

Las organizaciones basadas en la comunidad tienen limitada visin estratgica y no trascienden su localismo.

Algunos partidos polticos alternativos y algunas personalidades han prometido sumarse sin embargo estn trabajando en polticas electoralistas divorciadas de la accin directa, aunque tengan que ver con la polica, los tribunales o el sistema econmico.

Podra surgir algn lder carismtico y tender puentes entre los distintos sectores; en cierto momento, algunos trabajadores blancos empobrecidos o militantes negros o activistas sin representacin podran fusionarse alrededor de semejante lder. Pero, a menos que ese lder se enganche a una organizacin potente y dirigida por activistas de las comunidades, la amenaza de una traicin sigue siendo una posibilidad real.

Vivimos un tiempo en el que el sistema existente est podrido y cayndose y en el que crece la desafeccin de las masas. No obstante, tambin es un tiempo en el que las alternativas parecen lejanas y etreas. Lo que est perfectamente claro es que el mero deterioro y derrumbe no son suficientes para provocar una rebelin popular masiva y para construir una sociedad justa.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter