Portada :: Cultura :: Cine
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-07-2016

Star Wars, mitologa de la postmodernidad

Manuel Gonzlez Ayestarn
Rebelin


"La forma y el contenido del espectculo son idnticamente la justificacin total de las condiciones y de los fines del sistema existente". Guy Debord

El final de 2015 ha estado marcado en el mbito cinematogrfico por una experiencia nostlgica de alcance casi global. La franquicia de medios Star Wars inici el despegue de su tercera triloga con el estreno del Episodio VII: El despertar de la fuerza. Esta nueva entrega arras en las taquillas del mundo, posicionndose como la tercera pelcula ms taquillera de la historia a nivel global.

El film abre de nuevo un relato que fue cerrado en el Episodio VI: El retorno del jedi (1983), y se presenta casi a modo de remake del clsico Episodio IV: Una nueva Esperanza (1977). Cero riesgo comercial, ante la desilusin y crticas de los fans hacia las precuelas, la industria Disney opt por volver a los orgenes huyendo de las intrigas polticas y palaciegas que caracterizaron a la segunda tanda de pelculas estrenadas entre 1999 y 2005, as como de su abuso de efectos especiales. Tambin recicl a los personajes mticos de las entregas antiguas, e incluy en la redaccin del guin a Lawrence Kasdan, responsable del libreto de los episodios V (1980) y VI (1983).

Como resultado de ello, qued un film de similar esttica y con una estructura narrativa prcticamente calcada del Episodio IV, dirigido especialmente al pathos de los fieles ms puristas de la serie. El compromiso con la razn queda de nuevo enterrado en pro del sentimentalismo derivado de la pica maniquea de esta franquicia, y de la sucesin de incontables guios que se dedican a los fans. Despus de haber vencido totalmente al "Lado Oscuro" en la ltima entrega de la triloga clsica, en apenas 30 aos, los "buenos" parecen haber perdido de nuevo su hegemona en la galaxia y se encuentran confinados a la exclusin por la supuesta regeneracin de un nuevo Imperio "totalitario" dominante (La Primera Orden). Con esto tiene lugar un regreso a la misma situacin de la que parti el relato en la triloga antigua, generando innumerables misterios e interrogantes a resolver en las prximas entregas.

La novedad ms reseable de la triloga en curso es la inclusin de colectivos sociales histricamente discriminados en los nuevos roles protagnicos. Una mujer (Daisy Ridley), un afroamericano (John Boyega) y un latinoamericano (Oscar Isaac) son los personajes principales incorporados a la saga, junto a los protagonistas mticos Han Solo (Harrison Ford), Leia (Carrie Fisher) y Luke Skywalker (Mark Hamill). As, la herencia hasta ahora fundamentalmente patriarcal de las cualidades espirituales y sobrehumanas que caracterizan a los caballeros jedi protagonistas, tiene por primera vez una receptora femenina, que todo apunta a que sea la sustituta de Skywalker en la nueva triloga.

El mito reaganiano

La saga Star Wars, con su apabullante xito transgeneracional, se ha constituido a modo de mito para la sociedad occidental de finales del siglo XX. Esta franquicia meditica coincidi con la restauracin neoliberal impulsada en los aos 80 bajo el gobierno de Ronald Reagan y, en consonancia con ello, oper a modo de reaccin a la contracultura estadounidense labrada durante las dcadas previas.

Los aos 60 y 70 estuvieron marcados por la afluencia de ttulos con importantes pretensiones crticas hacia el status quo dominante dentro de la propia industria de Hollywood, tales como Danzad, danzad, malditos (1969), Atrapado sin salida (1975), o Taxi Driver (1976). Sin embargo, hacia mediados de los aos 70 irrumpieron en la escena cinematogrfica dos figuras esencialmente reaccionarias que daran comienzo cuasi oficial a la era del blockbuster: Steven Spielberg con su estreno de Tiburn (1975) y George Lucas con Star Wars (1977). El auge de este tipo de figuras conllev que la restauracin conservadora, que se culminara tras la cada del Muro de Berln, tuviera su correlato discursivo en ttulos que, lejos de cuestionar la moral dominante y las estructuras de poder, las legitimaban y reforzaban de cara al pblico masivo.

El propio Lucas admiti su vocacin explcita de abandonar las pretensiones realistas en su cine, en pro de la reconstruccin cinematogrfica de un nuevo mito americano, inspirado en lo que supuso en su momento el gnero western: "llegu a la conclusin tras American Graffiti que lo que es valioso para m es sealar patrones, no mostrar a la gente el mundo tal y como es [...]. El western fue posiblemente el ltimo cuento de hadas genricamente americano, hablndonos acerca de nuestros valores. Y una vez que el western desapareci, nada ha ocupado nunca su lugar".

En este sentido, el creador de Star Wars declar que, a partir de la lectura de la obra del antroplogo y mitlogo norteamericano Joseph Campbell, modific sus guiones para adaptarlos a los cnones del mito clsico definidos por este autor: "al leer El hroe de las mil caras empec a darme cuenta de que mi primer esbozo de Star Wars segua motivos clsicos... as que modifiqu mi prximo esbozo [de Star Wars] en concordancia a lo que haba estado aprendiendo sobre motivos clsicos". As, el protagonista de los episodios IV-VI, Luke Skywalker (Mark Hamill), fue creado respetando los parmetros del hroe mitolgico clsico: un individuo vinculado en sus orgenes a lo divino, caracterizado por una superioridad manifiesta basada en su fortaleza, en su arrojo, o en su altura moral.

Esta intencin explcita de crear un nuevo mito pico que hiciese a la sociedad de la primera potencia mundial hablarse a s misma en plena Guerra Fra, conllev que el discurso ultra-maniqueo de Star Wars se complementase a la perfeccin con la doctrina Reagan (1981-1989), caracterizada por su retrica basada en la oposicin dualista de los valores de libertad (bien) contra totalitarismo (mal). Estos son, justamente, los valores que caracterizan a los protagonistas (rebeldes), y antagonistas (imperio) de la saga Star Wars. No es casualidad que el propio Reagan utilizase el trmino "evil empire" (Imperio del mal) para referirse a la Unin Sovitica en 1983 (a escasos meses de estreno del Retorno del jedi), o que su Iniciativa de Defensa Estratgica fuese bautizada por los medios de comunicacin como Guerra de las Galaxias ese mismo ao.

El universo maniqueo

El maniquesmo extremo de Star Wars viene definido por la oposicin de los valores de totalitarismo y democracia. Frente a un imperio integrado por una masa gregaria y deshumanizada de soldados serializados y sin identidad, se encuentran los rebeldes, una suerte de alianza militar en la que se respeta la individualidad de sus integrantes, los cuales se muestran unidos por lazos afectivos que trascienden la causa que comparten.

Los miembros del imperio tienen una relacin meramente instrumental y jerarquizada, segn la cual, en la medida en que uno de ellos pierde su funcionalidad pierde su valor como individuo. Esto entronca con los estereotipos con los que habitualmente se ha caracterizado desde Hollywood la idiosincrasia sovitica como una sociedad deshumanizada en la que el colectivo ha aplastado al individuo arrebatndole su propia humanidad. Personajes clsicos como Ninothcka (Greta Garbo, Ninotchka, 1939), o Ivan Drago (Dolph Lundgren, Rocky IV, 1985) son algunos exponentes de esta tendencia propagandstica, los cuales guardan un importante parecido con el principal villano de esta saga: Darth Vader.

Vader es un mesas fallido que fracas en su misin salvadora del mundo, siendo seducido, o ms bien adoctrinado, por el lado oscuro en la medida en que se dej llevar por sus sentimientos terrenales y por impulsos dictatoriales de cara a crear un mundo mejor. Su deshumanizacin extrema se evidencia en la consumicin de su cuerpo por la mquina inerte, y en su serializacin conforme al resto de integrantes del ejrcito imperial. Al igual que el resto de soldados, la identidad y humanidad de Vader se oculta tras una mscara y una armadura, en este caso negras, acompaadas de una capa que distingue su rango superior en tan rgida jerarqua.

El diseo del casco de este villano, as como el de varios atributos del ejrcito imperial, se bas en atuendos y cualidades de la Wehrmarcht, segn declaraciones del propio Lucas. Sin embargo, cuestiones contemporneas, como el miedo atmico caracterstico del grueso de la Guerra Fra, estn presentes en todo el relato codificadas conforme a los patrones propios del gnero de ficcin en el arma de destruccin masiva que el Imperio tiene en su poder, la Estrella de la Muerte (elemento que vuelve a tener su nueva versin en la ltima entrega de la saga).

Esto evidencia el amalgama nazi-sovitico que da lugar a la caracterizacin de las fuerzas del mal, opuestas al carcter libertario y democrtico de las fuerzas vinculadas al bien. Esta unin entre de nazismo y comunismo que da lugar al Imperio es parte intrnseca de la retrica neoliberal de postguerra, popularizada por la conocida obra de Hannah Arendt "Los orgenes del totalitarismo" (1951).

Lo divino y lo hertico

En la saga Star Wars el componente religioso se encuentra presente de forma transversal en todos los episodios. Su presencia resulta determinante hasta el punto de que opera a nivel narrativo en forma de providencia que hace avanzar la trama cuando sta se encuentra estancada. Encuentros "fortuitos" entre personajes clave en momentos oportunos solucionan habitualmente varios entuertos del relato. Este recurso es bastante comn en el cine de Hollywood, fruto del pacto tcito de verosimilitud existente entre director y espectador en diversos gneros cinematogrficos. Sin embargo, en Star Wars estos arreglos narrativos son explicados conforme a patrones msticos. "En mi experiencia la suerte no existe" afirma Obi Wan Kenobi (Alec Guiness) en el Episodio IV.

Por otra parte, el desarrollo del hroe mitolgico descrito por Cambell, llev a George Lucas a reproducir prcticamente el mito mesinico del cristianismo en los protagonistas de sus dos trilogas. El hroe de los episodios I-III, Anakin Skywalker (Hayden Christensen), es un joven que fue "sin pecado concebido", ya que segn se explica en el Episodio I "no hubo padre" en su concepcin. Su matiz mesinico viene implcito adems en las connotaciones celestiales que tiene el nombre con el que Lucas lo bautiz: Skywalker (Caminante de los cielos). Sin embargo, la vulneracin del voto de castidad exigido por la orden jedi con Padme (Natalie Portman) y su incapacidad de dominar sus impulsos lo acabarn transformando en el antihroe totalitario Darth Vader.

As, Anakin se configur a finales de los aos 90 conforme a los patrones del hroe postclsico, ms sujeto a la duda y a la imperfeccin que el que fue su antecedente, su hijo Luke Skywalker. Paradjicamente, ser el descendiente de Anakin, creado por George Lucas ms de dos dcadas atrs, el que cumpla el papel mesinico superando las pruebas en las que su padre fall.

Por otro lado, dos caracterizaciones diferentes del pensamiento religioso se encuentran representadas en los dos bandos opuestos de la saga: los caballeros jedi y los guerreros sith. Los caballeros jedi son una suerte de cuerpo religioso - militar, que se dedica a defender la virtud y el equilibrio en la galaxia. Tal como se pudo ver en las precuelas, su funcin en los tiempos en los que el universo estaba regido por una suerte de rgimen republicano liberal, era la de preservar el orden imperante mediante la ejecucin de tareas diplomticas y de inteligencia (algo as como una CIA del opus).

En la caracterizacin de estos guerreros coexiste una suerte de sincretismo. Por un lado, las creencias jedis guardan importantes semejanzas con diversas formas de culto orientales como la meditacin, el ascetismo, la relacin maestro-aprendiz, o la pretensin budista de morir sin dejar el propio cuerpo tras de s. Pero, por otro lado, estos hroes visten tnicas marrones similares a las de los frailes catlicos, guardan voto de castidad, y se encuentran a la espera de un mesas que devuelva el equilibrio a la Fuerza. Tambin tienen su propia frase hecha al estilo "que dis te de bendiga", la cual suelen pronunciar en las despedidas: "que la fuerza de acompae".

La presentacin de su organizacin como una institucin paralela al Senado republicano que tiene lugar en la primera triloga, evidencia los valores genuinos de la democracia estadounidense, sustentada y guiada por la creencia catlica ("In god we trust").

En el lado opuesto se encuentran los guerreros sith, los cuales representan el fanatismo religioso y el radicalismo. Contrariamente a los jedi, que son capaces de dominar sus sentimientos y sus bajas pasiones, los sith son vctimas de sus propias emociones y del ansia de poder terreno. Ambos entran en disputa por la forma de poder poltico que defienden: la democracia liberal los primeros, y la dictadura totalitaria los segundos. "Yo le debo mi lealtad a la Repblica, a la democracia!" exclama Obi Wan Kenobi (Ewan McGregor) en el Episodio III, en pleno combate con Anakin, ya convertido en sith - dictador.

La geopoltica de Star Wars

George Lucas ide en Star Wars un universo cuya organizacin guarda importantes paralelismos con la disposicin del mundo moderno conforme a las categoras de centro/desarrollo y periferia/subdesarrollo, labradas por la escuela econmica desarrollista. El centro de la galaxia se ubicara en Coruscant, un planeta ultra-desarrollado caracterizado por sus rascacielos y su alta tecnologa, donde se encuentran las instituciones polticas en las que estn representados la mayora de planetas.

Por otro lado, planetas como Hoth, Yavin o Tatooine, donde transcurre el grueso de la triloga clsica, se codifican a modo de puntos perifricos e improductivos de la galaxia, en los que la legislacin republicana est ausente. "Si existe un centro de la galaxia ests en el lugar ms alejado de l" seala Luke en uno de sus primeros dilogos en referencia a su planeta, Tatooine. En la caracterizacin de este planeta, Lucas lev a cabo una codificacin de lo rabe conforme un lugar desrtico, poblado por outsiders y esclavos, en el que la gente habita en viviendas tipo kasba y viaja en animales similares a los camellos (Tatooine, est inspirado de hecho en la localidad tunecina de Tataouine).

As, la accin en los episodios IV, V y VI, se desarrolla siempre en lugares perifricos e improductivos, en contraste con un centro galctico civilizado, dominado en ese momento por el totalitarismo, al que solo se hace referencia verbal de forma ocasional.

Por el contrario, en las precuelas tiene lugar un traslado parcial del escenario narrativo a los lugares cntricos y civilizados de la galaxia, en consonancia con la proliferacin de intrigas polticas en la tramas en contraste con los argumentos de germen ms blico que caracterizaron a los films antiguos. As, en los episodios I - III se narra el declive que llev a la Repblica democrtica a las manos del totalitarismo, mientras que en los episodios IV-VI se cuenta su reconstruccin. En los primeros la retrica manifiestamente poltica toma un mayor peso, configurando su discurso como un alegato explcito de la democracia capitalista, amenazada fundamentalmente por la corrupcin de sus lites.

Indigenismo galctico

En esta codificacin ficcional de la cosmologa estadounidense no podan faltar los pueblos originarios sobre cuyo genocidio esta nacin construy sus mitos patrios. Estas razas tienen presencia en el universo Star Wars, caracterizados conforme a formas de vida animalizadas menos inteligentes, situadas en un plano de inferioridad respecto a los humanos.

Los ms relevantes son los Gungans, un tipo de civilizacin nativa caracterizada a modo de anfibios antropomrficos, que conviven en el mismo planeta con el reino idlico de Naboo. Estos indgenas se caracterizan por su torpeza e infantilismo, as como por el resquemor que guardan contra los humanos, derivado de su propio complejo de inferioridad como civilizacin. "A nosotros no nos gustan los naboo, los naboo se creen muy listos", exclama el jefe de este pueblo en La amenaza fantasma.

Por otro lado, en la triloga antigua el indigenismo se codifica en unos tiernos ositos que habitan un planeta boscoso, organizados como tribu: los ewoks. Estos seres portan lanzas y arcos como armas, visten con pieles, y llevan accesorios tribales como collares de huesos o de dientes de animales, recordando en su caracterizacin al pueblo originario que Hollywood eligi a partir de los aos 70 para encarnar el estereotipo norteamericano del "buen salvaje": la nacin siux.

As, el relato de Star Wars, que durante casi 40 aos ha conectado con el gran pblico occidental, contina su evolucin con una nueva entrega en la que se incorporan nuevas codificaciones geopolticas, as como ciertos avances sociales en lo que a integracin e inclusin social se refiere. No obstante, al igual que la otra gran franquicia de medios de principios del nuevo siglo, El seor de los anillos (2001 - 2003), mediante el desarrollo de historias picas en mundos fantsticos occidente se caracteriza a s mismo como paradigma de la libertad, la fe y la virtud, victimizado por la amenaza que representan diversos tipos de fuerzas totalitarias, sustentadas por religiones y cultos fanticos, siempre ligadas a la oscuridad.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter