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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-08-2016

Afganistn
Un cementerio grande como un pas

Guadi Calvo
Rebelin


Hace ms de veintisis aos que Afganistn, no conoce un solo da de paz. La invasin sovitica, la guerra civil alentada por Washington, el dominio talibn, la invasin norteamericana de 2001, que todava que todava contina, han provocado un nmero tan gigantesco de vctimas como desconocido. Son muchos los intereses para que esos muertos queden enterrados por siempre. Y por lo que parece solo la violencia y los cementerios seguirn creciendo en el pas.

A pocos meses de finalizar su segundo mandato el presidente de los Estados Unidos Barak Obama, deja en Afganistn uno de sus ms sonoros fracaso. El retorno de todas las tropas norteamericanas del pas centroasitico fue una de sus grandes promesas electorales, desde 2014, se sabe que eso ser imposible quizs por dcadas.

La actual situacin indica que no solo ser imposible esa retirada, sino que muy posiblemente deba sumar ms efectivos a los casi 9 mil que todava se mantienen, cuando para esta fecha el nmero no tendra que sobrepasar los cinco mil.

El actual presidente afgano, un tecncrata adiestrado en occidente, Ashraf Ghani, ha fracasado en su lucha contra el Talibn, a pesar de estar mejor considerado que su predecesor Hamid Karzai, (2004-2014), un pastn del clan de popolzai, vinculado a las guerras tribales e involucrado en casos de corrupcin, incluso su hermanastro Ahmed Wali Karzai, mientras era jefe del Consejo Provincial de Kandahar, fue asesinado por un ajuste de cuentas de sus socios narcotraficantes.

Ghani, ms discreto, pero inoperante para manejar la violencia , lleg al gobierno en septiembre de 2014, prometiendo, entre otras tantas cosas, que territorios claves como la provincia nortea de Khunduz, no se perderan en manos del talibanes.

Khunduz, es un enclave fundamental para Kabul, ya que se encuentra no solo bien conectada por va terrestre con Kabul, hacia el sur y con Mazar-e-Sharif, al oeste, y es la puerta hacia las provincias del norte. Adems se encuentra poco menos de cien kilmetros de la frontera con Tayikistn, por donde pasan las rutas de los narcotraficantes de opio, la fuente de financiacin ms importante de la insurgencia talibn.

La provincia Khunduz, se encuentra en situacin crtica. Su capital, una ciudad de 300 mil habitantes, el ao pasado fue ocupada militarmente por algunas horas por los talibanes. En distritos como los de Dasht-e-Archi, Chahardara y en la misma ciudad de Khunduz la capital provincial, se producen constantes enfrentamientos entre talibanes y fuerzas del ejrcito.

Ghani, ha perdido en los ltimos cuatro meses el 5 % del total del 70% que controlan las fuerzas federales junto a los efectivos norteamericanos, al tiempo que la presencia del Estado Islmico, es cada vez ms notoria. En los ltimos ocho meses, en sitios prximos a Kabul, se ha notado que la poblacin ha dejado de fumar y escuchar msica, una clara demostracin de que las fuerzas del talibn estn haciendo notar su presencia e imponiendo sus rgidas prohibiciones.

El Pentgono entiende que evidente incompetencia de las fuerzas de seguridad afganas impide la retirada de las tropas estadounidenses en una guerra, en la que Washington ha vuelto a perder el horizonte. La meta que significaba enero de 2017, para la presencia norteamericana, ha vuelto a ser postergada lo que terminar sobrepasando la presidencia de Obama. Solo en lo que va del ao son 1600 los muertos civiles segn fuentes de Naciones Unidas.

La lucha por Khorasan

En enero ltimo Estado Islmico anunci la creacin del Wilayat Khorasan, una provincia del califato de Ibrahim, que abarca, de nada menos, que Afganistn, Pakistn, India, Bangladesh y toda el Asia Central.

Lo que ha sido rechazado de plano por la comandancia talibn, que se rehsa a la presencia de los hombres del Estado Islmico en su territorio, ms que por problemas filosficos o ideolgicos, por negarse a la presencia de extranjeros en su territorio, que pretendan dirigir su guerra contra el invasor. Posicin que oblig en su oportunidad a al-Qaeda a jurar lealtad al desaparecido jefe, fundador y lder espiritual de talibn Mullah Omar, Amir-ul Momineen o Prncipe de los Creyentes.

Estado Islmico pretende conquistar fundamentalmente el negocio del opio, ya que sus principales promotores: Turqua, Qatar y Arabia Saudita, por diferentes circunstancian ha debido menguar los ingentes recursos con que alentaron su lucha desde enero de 2014 a lo que se le suman las cuantiosas perdidas que le han provocado los bombardeos rusos en Siria.

El gobernador de Khorasan, designado por el Califa Ibrahim es Hafez Said Jan, que en febrero 2015 haba realizado su bayat o juramento de lealtad a Estados Islmico. Said Jan, combati en el talibn entre 1996 y el 2001, cuando fue detenido despus de la invasin norteamericana. Trece aos estuvo recluido en Guantnamo, hasta que fue elegido en el grupo de los cinco prisioneros canjeados en mayo de 2014 por el sargento estadounidense Bowe Bergdahl, tras cinco aos de cautiverio y cuyo comportamiento fue despus muy cuestionado.

Se saban que Said Jan, junto a otros seis comandantes talibanes pakistanes, algunos de ellos con largas reclusiones en Guantnamo, como Maulaui Abdul Rahim, Muslim Dost y el Mullah Abdul Qayum Zaqir, se haban distanciado de los talibanes para ingresar a Estado Islmico en octubre de 2015, por seras diferencias con la direccin de Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP), la rama paquistan del movimiento, responsable del ataque a la Escuela de Peshawar en diciembre de 2014, donde murieron ms de 150 personas en su gran mayora nios, hijos de militares.

Los enfrenamientos entre Talibanes y Estados Islmico son cada vez ms frecuentes particularmente en la provincia afgana de Nangarhar, en la frontera con Pakistn.

Los dos recientes atentados en Kabul, revindicados por Estado Islmico, pueden entenderse como una dedicatoria al recientemente elegido lder talibn Mullah Hibatullah Akhundzada, quien en mayo sucedi al asesinado Mullah Akhtar Mansour, quien fuera sorprendido por un dron en una ruta, cerca de localidad de Dhal Bandin, prxima a la ciudad de Queta, en Pakistn.

El atentado suicida de Estado Islmico en junio ltimo contra un mnibus que transportaba personal de seguridad nepales que trabajaban para la Embajada canadiense y caus al menos 14 muertos y ocho heridos, tambin se lo adjudicaron los talibanes, lo que acrecienta sin duda acrecienta las diferencias entre ambas organizaciones.

Tres horas despus a pocas cuadras de ese atentado el auto del legislador Ataullah Faizani estall en la zona de Chel Siton, accin solo revindicada por el Talibn.

Por su parte Estado Islmico revindic uno de los ataques ms virulentos en la capital afgana producido en mucho tiempo, en sbado 23 de julio, al paso de una manifestacin pacifica de la minora hazara de confesin chita, caus la muerte de ochenta personas, e hiri a casi 250.

La comunidad hazara chi, sufre constantes actos de violencia y discriminacin por parte del gobierno predominantemente sunita. La protestar se realizaba en reclamo de la extensin de una lnea de alta tensin en la provincia de Bamiyn, en el centro del pas, una de las regiones ms postergadas del pattico panorama afgano.

La minora hazara, compuesta por unos tres millones de personas, el tercer grupo tnico que representa el 24% del total de la poblacin, unos 30 millones, ha sido histricamente blanco de persecuciones, miles de sus miembros fueron asesinados a finales de 1990 por la persecucin de al-Qaeda y los talibanes.

Desde la invasin norteamericana de 2001, segn fuentes oficiales, muy oficiales los muertos llegaran a unos 150 mil, aunque otras fuentes indican que la cifra podra ser sustancialmente mayor, ya que por intereses polticos de los Estados Unidos y sus aliados locales le resulta indispensable ocultar las cifras.

Segn se desprende de otros estudios menos oficiales la cifra total de muertos en Afganistn por las diferentes guerras a la que fue sometido desde 1990 hasta 2015 la podra encontrarse entre los 3 y los 5 millones.

La verdad sobre el martirio del pueblo afgano, permanecer, al igual que los muertos, enterrada por toda la eternidad, convirtiendo al pas en un cementerio tan extenso como su propio territorio.

Guadi Calvo es escritor y periodista argentino . Analista Internacional especializado en frica, Medio Oriente y Asia Central. En Facebook: https://www.facebook.com/lineainternacionalGC.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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