Portada :: Mentiras y medios :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-08-2016

RTVE, djala arder

Roberto Mends
Rebelin


En la comedia Csar y Cleopatra, de George Bernard Shaw, cuando el fuego prende en la famosa biblioteca de Alejandra desde uno de los barcos de la flota romana, anclada en el puerto de la ciudad egipcia, y amenaza con destruirla completamente, Teodoto, un viejo sabio, preceptor del joven prncipe egipcio Ptolomeo y guardin de los viejos saberes, llega hasta Julio Csar para exigirle que enve a sus legiones a extinguir ese fuego que sus soldados han provocado. El incendio, que parti de sus naves, se ha extendido hasta comenzar a quemar los primeros pergaminos y amenaza con destruir completamente la biblioteca que los contiene. Segn el erudito preceptor: Lo que arde es la memoria de la Humanidad y Csar le responde: Djala arder. Es una memoria de infamias.

Hoy en da, si un Julio Csar ocupara Alejandra, lo que dejara arder no sera la biblioteca, sino los medios pblicos de comunicacin, no porque estos sean, como dice Teodoto de los libros, los depositarios de la memoria de la Humanidad, sino porque son los depositarios del derecho a la informacin veraz, que vendra a ser su equivalente en el siglo XXI. Nuestro Julio Csar actual probablemente habra alegado algo muy parecido a lo que aleg el Csar romano: es una informacin de infamias, como justificacin de su incendio y probablemente tuviera razn. Pero cuando el actual Teodoto le hubiera preguntado al Csar si quera pasar a la historia como el gobernante que destruyera el derecho a la informacin, probablemente la respuesta sera la misma que Bernard Shaw puso en boca de su Julio Csar: Ay, and build the future with its ruins (S, y con sus ruinas construir el futuro).

Ya sea la memoria de la Humanidad o el derecho a una informacin veraz lo que arda, siempre habr julioscsares que, despus de causar el incendio, afirmen con displicencia Djala arder porque, como es notorio, ni la memoria, ni la verdad sirven para construir el futuro que conviene a sus intereses.

En Hispania, la quema de los medios de comunicacin pblicos comenz hace aos y los ejrcitos de nuestros julioscsares se han encargado de que prendan bien, y llevan ardiendo el tiempo suficiente como para haber quemado ya una buena parte de nuestro derecho a una informacin veraz; de hecho, apenas queda ya nada. Es el momento, pues, para que esos mismos que comenzaron el incendio y luego dejaron que ardieran nuestras empresas pblicas de comunicacin reclamen ahora su premio: el derecho a construir con sus ruinas el futuro que les conviene.

Nos vienen a la memoria pavorosos incendios, como el de la radiotelevisin valenciana o el de Telemadrid (un buen ejemplo, por cierto, este ltimo de en qu consiste construir el futuro con sus ruinas). Ahora le toca el turno a RTVE. Ya ha ardido lo suficiente. Es tiempo de derribar lo que quede y, con esos restos, construir algo que sea, probablemente, lo ms parecido a nada.

Tendran razn nuestros julioscsares si dijeran que lo que para algunos debe ser informacin veraz no es, en realidad, ms que un cmulo de infamias, y en nuestro caso lo saben bien, porque igual que sus legiones comenzaron el fuego que asuela el derecho a la informacin, son tambin sus legiones las que llevan aos esforzndose porque la verdad desaparezca y sea sustituida por la infamia. Djala crecer, diran de la infamia nuestros julioscsares, para luego edificar la nada sobre sus restos calcinados y as, con la verdad quemada y la infamia crecida, arrasar las ruinas de lo que un da fueron medios pblicos de comunicacin.

No se nos escapa la realidad de que los julioscsares dicen lo que dicen porque suyas son las legiones que ocupan Alejandra. A su favor rugen, entre otras, la Legio Mxima Regulatoria, conocida como CNMC o Comisin Nacional de los Mercados y la Competencia (cuyo emblema es Sed quid custodiet ipsos custodes?, tomado del mismo Juvenal: Pero quin vigilar a los vigilantes?), o la Legio Tercia Participatoria, conocida como SEPI o Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (que luce en sus estandartes el lema Sic volo, sic iubeo, As lo quiero, as lo mando tambin de Juvenal ), encargadas de poner en marcha esa terrible mquina de guerra que son los informes oficiales y dotadas de impedimenta suficiente como para eliminar esos restos del derecho a la informacin que pudieran quedar, no solo en Egipto, sino incluso en cualquier aislada villa gala para que el Imperio quede libre de semejante antigualla helenizante, como es ese anacrnico derecho a la informacin veraz.

No faltan tampoco los abundantes legionarios juliocesaristas encuadrados en cohortes informativas independientes de honderos francotiradores especializados en el tiro de piedra con mano escondida y legiones auxiliares formadas por barbari y peregrini, financiadas por el influyente grupo de los telecomunicatio operatores, que no forman parte del Imperio (pero les gustara) y mientras lo consiguen luchan con fiereza por la paga y los beneficios derivados de las exenciones de impuestos que otorga el pelear junto a los verdaderos romanos, sin olvidar a los comerciantes, que esperan obtener sus buenos sextercios negociando con la publicidad que RTVE perdi en el incendio provocado por Mara Teresa Fernndez de la Vega, sacerdotisa de Ysi (Ysi les quito la publicidad?) all por los idus de septiembre de 2009.

Del otro lado, tan solo un exiguo ejrcito derechoinformativista defiende los rescoldos de la cultura de la verdad, peleando en alpargatas y shenti, frente a las legiones romanas formadas por miles de legionarios con glaudium, pilum, scutum y muy pocos escrpulos.

La pelea ha comenzado y muchos son los que an la contemplan en silencio, un silencio que parece querer decir: Djala arder y consentir por omisin que RTVE se consuma, lo que significa (que nadie se llame luego a engao) perder un espacio pblico para difundir la verdad y construir la democracia. Ser una prdida irreparable que slo se entiende por el beneficio que algunos esperan obtener del incendio, un beneficio que proviene del desmantelamiento de lo que es de todos, de la destruccin de la confianza en los medios pblicos de comunicacin, de la apropiacin de la verdad y de la negacin del derecho a la informacin veraz en un mundo cada vez ms desconfiado y falaz.


Publicado originalmente en http://blogs.publico.es/dominiopublico/17563/rtve-dejala-arder/#disqus_thread.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter