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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-08-2016

Juan Francisco Martn Seco, apuntando y dando en el corazn de una diana falsaria

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Espaa nos roba es un reciente, magnfico e imprescindible artculo de Juan Francisco Martn Seco [JFMS]. Publicado originariamente en Contrapunto, ha sido reproducido por El Viejo Topo en su pgina electrnica [1].

Como estamos en poca veraniega (en algunas partes del globo ciertamente), no es imposible que se nos pase por alto. Sera un error. Vale la pena leerlo con la mxima atencin, tomando nota, porque apunta a uno de las afirmaciones falsarias esgrimidas por el nacionalismo-secesionista cataln en estos ltimos aos.

Me limito a resumir aqu algunas de sus ideas principales (insisto: hay que leer la totalidad del trabajo de JFMS):

1. Hace algunos das, seala JFMS, el Ministerio de Hacienda ha publicado los resultados para 2012 de lo que ha denominado sistema de las cuentas pblicas territorializadas. En realidad, otro intento ms de los muchos que ha habido de presentar las llamadas balanzas fiscales.

2. Se ha seguido, en esta ocasin, una metodologa ajena al propio Ministerio de Hacienda, elaborada por varios profesores de las Universidades de Valencia y Zaragoza y financiada por la fundacin SEPI.

3. JFMS recuerda, con toda la razn crtica del mundo, que es una estadstica de la que carece la mayora de los pases, y solo ha tenido aceptacin en aquellos en los que se dan fuerzas secesionistas, normalmente pertenecientes a regiones prsperas, que las han popularizado para quejarse de su elevada contribucin al resto de los territorios. Josep Borrell, que hizo enmudecer nada menos que al vicepresidente cataln, ha comentado el tema en ms de una ocasin, para sorpresa y total desconocimiento de sus interlocutores (por ejemplo, al ser entrevistado por Mnica Terribras, una de las patums de los medios de informacin-formacin-inculcacin ideolgica catalanes).

4. En Espaa, seala JFMS tambin con razn, ha sido el nacionalismo cataln el que principalmente las ha utilizado como instrumento para justificar su victimismo y esa proclama de Espaa nos roba. Quien dice roba, dice o llega a decir, oprime, domina e incluso esclaviza. La seora Forcadell lo ha sealado sin rectificacin hasta el momento.

5. Sobre el concepto en cuestin seala JFMR: balanza fiscal se refiere al resultado, positivo o negativo, entre lo que cada Comunidad contribuye al erario pblico, principalmente mediante los impuestos, y lo que obtiene del Estado mediante las infraestructuras, las prestaciones y los servicios pblicos. Entendido de tal manera, prosigue, el concepto tiene un vicio de partida: no son los ciudadanos los que aparecen como contribuyentes y receptores, sino las Comunidades Autnomas. Ahora bien, comenta con toda razn, la equidad no puede medirse en clave territorial, sino personal. La cuestin no es tanto si una Comunidad recibe o paga ms o menos, cuanto si dos ciudadanos, residan en el territorio que residan y siempre que se encuentren en idnticas circunstancias, son gravados en una cuanta similar y reciben los mismos servicios y prestaciones. Esta igualdad que ha comenzado a cuartearse en Espaa, en su opinin, debido precisamente a la transferencia a las Autonomas de facultades normativas sobre los impuestos.

6. Como es tambin de toda evidencia, las mltiples versiones que se han venido haciendo de las balanzas fiscales indican bien a las claras la dificultad en su elaboracin y el margen de relatividad que todas ellas tienen. En una economa interrelacionada y con una hacienda pblica en gran parte centralizada, no resulta fcil regionalizar los ingresos y los gastos. De este modo, la Comunidad en la que se ingresan los impuestos no tiene por qu ser, y la mayora de las veces no lo es, la Comunidad cuyos residentes han soportado el gravamen. En cuanto a los gastos, prosigue JFMS, s es fcil y casi inmediata la atribucin de los acometidos por la propia Comunidad, pero resulta mucho ms complejo repartir aquellos que realiza la Administracin central. Surgen muchas dudas cuando se intenta saber qu es lo que hay que imputar y a quin. Nos da ejemplos de ello. Aade: El nmero posible de ejemplos sera casi infinito, lo que dota a los resultados de un carcter al menos relativo, dependiendo de los supuestos e hiptesis adoptados, pero ello no impide que en casi todas las versiones, excepto las elaboradas por la Generalitat con una metodologa claramente subjetiva y sectaria, se produzca una cierta similitud en los hechos relevantes que las balanzas arrojan.

7. En lneas generales y salvo algunas excepciones, contina JFMS, existe una correlacin entre el saldo de las balanzas fiscales y la renta per cpita, segn sea esta inferior o superior a la media nacional. El mal llamado dficit o supervit fiscal de una Comunidad es simplemente el resultado que se deduce de manera automtica de la agregacin de los saldos de sus residentes. La poltica redistributiva del Estado, si existe, tiene, tendra que conducir, lgicamentepor regla general, a que las Autonomas con una renta per cpita inferior a la media nacional presenten supervit en su balanza fiscal. Por el contrario, parece natural que aquellas que disfrutan de una renta per cpita superior a la media arrojen dficit; este no tiene otra significacin ms que indicar que nos encontramos ante una Comunidad rica y ms prspera que el resto. De cajn. No les parece?

8. JFMS critica el caso que est en la mente de todos: Se produce una grave y enorme excepcin con el Pas Vasco y Navarra que, a pesar de tener una renta per cpita muy superior a la media (segunda y tercera en el ranking), presentan saldo negativo, es decir, son receptoras de recursos del resto de la autonomas. La razn hay que buscarla sin lugar a dudas en el especial rgimen fiscal que se les otorg en la Constitucin y que es propio de la Edad Media, pero difcilmente tiene encaje en un Estado moderno, entre cuyas principales funciones est la redistributiva.

9. Y aqu viene la perla final de su anlisis que no les descubro totalmente: Se manifiesta tambin la inconsistencia del victimismo cataln, pues si, como es lgico, tienen lo que denominan un dficit fiscal, este no es mayor sino quiz menor del que lgicamente les correspondera.

Menor no mayor? No dejen de leer lo que seala JFMS a continuacin. Les da los datos y argumenta su posicin. Su reflexin final, con un apunte crtico sobre el euro:

Podemos imaginar qu sera de la situacin econmica y social de Extremadura, Andaluca, Asturias, Galicia, etc., sin este flujo anual de recursos? En realidad, todo esto tiene poco de sorprendente y se produce, en mayor o menor medida pero de forma generalizada, entre los territorios de un mismo Estado. Donde est ausente, sin embargo es en la Unin Europea en la que se han integrado los mercados de productos y servicios y los financieros y en la que se ha gestado la Unin Monetaria con ausencia de una hacienda pblica central que pueda asumir dicha funcin redistributiva. Esta carencia es la que hace imposible la moneda nica, porque no resulta creble que Alemania, Holanda, Austria, etc. estn en algn momento dispuestos a transferir anualmente el 9% de su PIB a los pases del Sur, tal como hace Madrid dentro de Espaa.

Nota.

[1] Artculo publicado originariamente en el blog Contrapunto, Repblica de las ideas. http://www.elviejotopo.com/topoexpress/4336/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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