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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-08-2016

Ley de la violencia contra la mujer cumple 10 aos como referencia en Brasil

Rute Pina
ALAI Agencia Latinoamericana de Informacin

La legislacin estableci marcos para polticas pblicas contra la violencia domstica, pero pocas han sido efectivizadas.


Referencia en el mbito internacional, la Ley 11.340/2006, popularmente conocida como Ley Maria da Penha, cumpli diez aos el domingo (7). Segn los datos brindados por DataSenado, la legislacin tiene un gran xito en lo referido a la esfera del debate pblico: ms del 98% de las brasileas afirmaron conocer el texto de la ley.

Adems de tipificar como crimen la violencia domstica y domiciliaria, la legislacin cre juzgados especializados, una red de apoyo y amparo a las mujeres y prev medidas de proteccin para garantizar la integridad fsica y psquica de las mujeres.

Ella abarca la previsin en la implementacin de polticas para prevenir la violencia domstica y familiar contra la mujeres, el soporte, la construccin de un red de apoyo y amparo a mujeres en situacin de violencia, el tratamiento jurisdiccional diferenciado para los casos de violencia y la reeducacin y reinsercin del agresor cuando es necesario, explic la abogada feminista Fernanda Martins, vicepresidenta de la Comisin de Defensa de los Derechos de la Mujer de la Orden de Abogados de Brasil (OAB) en el municipio de So Carlos, interior del estado de So Paulo.

Jurdicamente los avances fueron muchos: Antes de la entrada en vigor de la Ley Mara da Penha, no exista posibilidad de conceder medidas de proteccin a la mujer en situacin de violencia. Tampoco exista la posibilidad de que el agresor vaya preso infraganti o de decretar la prisin preventiva. Y eso hace la diferencia, dijo la abogada.

Para Keli de Oliveira Rodrigues, coordinadora del Centro de Atencin para Mujeres Vctimas de Violencia (CDCM) Casa Viviane dos Santos, en la ciudad de So Paulo, la ley es uno de los principales instrumentos de dilogo con mujeres en situacin de vulnerabilidad. La Casa Viviane fue inaugurada en el 2004, dos aos antes de la legislacin, y era uno de los centros de referencia en la regin. La ley, explica Keli, fue fundamental para el enfrentamiento cotidiano de la violencia domstica en Brasil.

Ella afirma que prcticamente todos los centros de atencin orientan a las mujeres con base en el texto. La sociedad, en general, conoce la Ley Maria da Penha, pero las personas no llegaron a conocerla con profundidad. Conseguimos, entonces, profundizar este conocimiento y ellas pasan a tener nocin de qu significa una medida preventiva. Eso queda ms claro para ellas, afirm.


Fallas

Los especialistas consultados por Brasil de Fato son unnimes en la evaluacin: pasada una dcada, la ley an no ha sido completamente implementada y an posee serios problemas de ejecucin y estructuras en los que se requiere avanzar, como la ampliacin en el nmero de casas de proteccin a la mujer, la expansin de las estaciones de policas y juzgados especializados, y una mejor capacidad de la red de asistencia.

De acuerdo con el Mapa de la Violencia 2015: Homicidios de Mujeres de Brasil, en el periodo anterior al ao que la Ley Maria da Penha fue sancionada, entre 1980 y 2006, el crecimiento del nmero de homicidios fue de 7,6% al ao. Con la vigencia de la ley, el crecimiento del nmero de esos homicidios cay para el 2,6% al ao. El crecimiento, sin embargo, an se mantuvo. Apenas en cinco estados fueron registrados cadas en las tasas: Rondnia, Esprito Santo, Pernambuco, So Paulo y Rio de Janeiro.

Responsable de la investigacin, el socilogo Julio Jacobo Waiselfisz, de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), cree que el tenor de la ley es muy avanzado como muchas otras en Brasil, especialmente la Ley del Estatuto de Nios y Adolescentes y el Estatuto del Anciano. Sin embargo, las estadsticas muestran que todava ella est en un estado incipiente de implementacin, a pesar de completar una dcada.

Lo que est atrasado es su realidad. Las comisaras de la mujer, la capacitacin de las personas que van a tratar con casos de violencia, los procesos en la propia justicia Todo eso an no est como debera en este momento. Y marca que hay un retorno, digamos, a la expansin de la violencia contra las muertes y de los homicidios, que es lo que los datos estn indicando, afirm el socilogo.

Aunque, segn el Mapa de la Violencia, los feminicidios cayeron un 3,7 % entre mujeres blancas, entre las mujeres negras ocurri lo opuesto, la tasa aument un 35% durante el mismo periodo. En 2013, de cada 5 mujeres asesinadas, tres eran negras.

Los nmeros revelan, para el socilogo, que el problema est en la estructura. Si victimiza selectivamente. Adems, las blancas, muchas veces, son mejor atendidas, mientras las negras son dejadas de lado. Hay toda una estructura de segregacin y selectividad de la violencia. Las tasas de violencia contra blancas tienden a bajar mientras que la violencia contra negras tienden a aumentar, lo que aumenta tambin la brecha de proteccin que existe entre blancos y negros en la propia Justicia, critic el socilogo.

La Ley Maria da Penha dispone de estudios, investigaciones y estadsticas realizadas con la perspectiva de gnero y raza. Pero, segn Fernanda, en cuanto a la cuestin de clase no existen datos oficiales elaborados por el gobierno. La violencia contra la mujer tiene color y clase. Negar eso es intentar tapar el sol con los dedos. Es preciso un enorme avance en esta cuestin. La discusin y cobranza en relacin a polticas de combate a la violencia y proteccin orientadas especficamente a mujeres negras y/o perifricas es urgente, afirm Fernanda.

Otra fragilidad, apunta Keli, es la red de asistencia. An faltan espacios en los centros de acogimiento, existe una precarizacin de este servicio. Creo que tambin hay maneras erradas de acoger a las mujeres en situacin de violencia domstica, afirm. Segn ella, la exigencia del Boletn de Ocurrencia (B.O.), que no est previsto en la ley, es realizada por los equipamientos para que las mujeres acceden a estos espacios.

La red de apoyo debe amparar cualquier mujer que procure sus servicios y eso no debe estar condicionado al registro del B.O, explica la abogada Fernanda Martins. Es en esa parte que la aplicacin de la Ley es extremamente fallida, dijo. Ella pondera que tambin se debe atender segn las especificidades de cada mujer en situacin de violencia, que en muchos casos dependen de la renta del agresor. Y ella sabe que el Estado es omiso y casi nunca va a ayudarla. Es esa amplitud en la atencin que la ley prev y es mal ejecutada., afirm.

La abogada indic que encontrar una solucin para el caso, que va desde la punicin, puede ser ms efectiva, en algunos casos. El direccionamiento del agresor hacia el tratamiento psicolgico y psiquitrico en casos de alcoholismo, por ejemplo, tendra ms impacto en la vida de una mujer que la prisin del agresor.

La Ley Maria da Penha puede ser alterada debido a un Proyecto de Ley en tramitacin en el Congreso Nacional. En caso de que la propuesta, inicialmente elaborada por el diputado federal Srgio Vidigal (PDT-ES), sea aprobada, los delegados podrn expedir medidas de proteccin de urgencia. Hoy, esta responsabilidad cabe exclusivamente al Poder Judicial.

La justificacin del PL es que las medidas deben ser tramitadas con mayor rapidez para evitar nuevas agresiones y tornar ms gil el envo del pedido para apreciacin del juez. El punto, sin embargo, viene siendo cuestionado. Feministas creen que la accin puede generar un efecto contrario.

La coordinadora de Casa Viviane se posiciona contra el cambio, segn ella, por causa de los problemas que las comisaras enfrentan. Ellas ya tienen dificultades para atender a las mujeres, inclusive para hacer un simple Boletn de Ocurrencia. Existe selectividad de las autoridades policiales y eso dificulta el acceso de las mujeres pobres y perifricas, por ejemplo, dijo.

Ella afirma que el artculo es un retroceso en una ley pensada colaborativamente. La Ley Maria da Penha fue construida por muchas manos y es fruto del movimiento feminista, entonces ella est muy bien elaborada. Lo que falta es cambiar culturalmente la sociedad. La Ley por s sola no basta. Los cambios que estn siendo propuestos sin escuchar a la sociedad en general pueden, inclusive, ser equivocadas, sentenci la coordinadora.


Traduccin: Mara Julia Gimnez.
Fuente: http://www.alainet.org/es/articulo/179410


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