Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: El Imperio recurre al Califato: el Estado Islmico
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-08-2016

La doctrina Obama est causando estragos en Oriente Medio

Ramzy Baroud
Middle East Monitor

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez.


Todo el mundo parece tener una teora sobre cmo destruir al Daesh. Sin embargo, hay dos aspectos que apenas se citan: uno, los orgenes del grupo y, dos, si las intenciones de derrotarles son realmente sinceras.

Debemos abordar con valenta el primero para poder desenmaraar el enigma existente tras el ascenso y crecimiento del Daesh, de otra forma, cmo desmantelar al grupo?

Y tenemos que lidiar con el segundo punto antes de enzarzarnos en discusiones superfluas sobre la estrategia blica ms apropiada, si es que la guerra es en absoluto la respuesta.

Son cuestiones muy urgentes que, sin embargo, se pasan con frecuencia por alto de algn modo, relativizadas a travs de alguna falsa lgica o achacando siempre la culpa a otra parte.

Ahora que los estadounidenses han lanzado otra guerra area contra Libia, supuestamente para atacar las posiciones del Daesh all, la discusin est siendo cuidadosamente orientada hacia hasta dnde debe llegar EEUU para derrotar al grupo combatiente.

En realidad, la pregunta se puede ganar una guerra slo con ataques areos sin botas sobre el terreno? se ha transformado de alguna manera convirtindose en el quid de la cuestin, enredando a un gran nmero de intelectuales a ambos bandos del debate.

A los gurs de los medios estadounidenses, divididos entre dos partidos igualmente belicistas, les encanta saltar en esas oportunidades para desacreditarse los unos a los otros, como si emprender guerras en otros pases fuera un asunto estadounidense exclusivamente local.

Hace mucho ya que pasaron los das en que EEUU se esforzaba en establecer coaliciones para emprender la guerra, como hizo en Kuwait e Iraq en 1990-91 y, a un nivel menor, de nuevo en Iraq en 2003. Ahora las guerras se llevan a cabo como si se tratara de algo habitual. Muchos estadounidenses no parecen ser conscientes, o se quedan indiferentes, ante el hecho de que su pas est luchando realmente guerras en varios frentes y que est implicado indirectamente en otras.

Con mltiples frentes de guerra y los conflictos fermentando por doquier, muchos se estn volviendo insensibles. Por desgracia, los estadounidenses en particular se han tragado el suero de la guerra perpetua hasta un grado en que raramente se movilizan de forma seria contra ella.

En otras palabras, que el estado de guerra se ha convertido en el statu quo.

Aunque la administracin estadounidense del presidente Obama ha matado a miles de seres, la mayora de ellos civiles, no se han producido alborotos ni protestas masivas. Aparte del hecho de que la marca Obama se cre para que pareciera el contraste pacfico del belicista George W. Bush, en modo alguno ha habido algn cambio importante en las polticas exteriores de EEUU en Oriente Medio que pudiera sugerir que un presidente es mejor que el otro.

Obama ha continuado simplemente el legado de su predecesor, sin obstculos. El cambio fundamental que se ha producido es de orden tctico: en lugar de recurrir al aumento masivo de tropas sobre el terreno con el encargo de derrocar gobiernos, Obama ha utilizado ataques areos para arremeter contra quien percibe como enemigo, aunque invirtiendo en los que considera suficientemente moderados para que acaben el trabajo.

Al igual que la guerra contra el terror preventiva de Bush, la doctrina Obama ha sido igualmente desastrosa.

Las guerras de Obama se disearon para producir pocas bajas estadounidenses (o ninguna), ya que estaban casi enteramente dirigidas desde el aire y a travs de aviones no tripulados operados por control remoto, en ocasiones desde miles de kilmetros. Ese enfoque ha demostrado ser menos gravoso a nivel poltico. Sin embargo, empeor la situacin sobre el terreno y extendi la guerra, en vez de acabar con ella.

Aunque la invasin de Iraq por Bush revitaliz a Al-Qaida y meti al grupo en el corazn de la regin, las guerras areas de Obama les forzaron a reagruparse y a utilizar una estrategia diferente. Se dieron un nuevo nombre, pasaron de clulas militantes a Estado, buscaron una rpida expansin territorial, utilizaron la guerra de guerrillas cuando se enfrentaban a un ejrcito organizado o eran bombardeado desde el cielo y llevaron a cabo atentados suicidas por todo el mundo para romper la moral de sus enemigos y servir a sus esfuerzos propagandsticos destinados a seguir reclutando militantes.

Considerando que los enemigos del Daesh son ellos mismos enemigos unos de otros, el grupo se ha asegurado de que su existencia, al menos en un futuro prximo, sea sostenible.

La verdad es que el Daesh se nutre de intervenciones militares porque naci de anteriores intervenciones militares. Se est expandiendo porque sus enemigos no actan al unsono, porque cada uno sirve a agendas que raramente tienen que ver con poner fin a la guerra sino con una oportunidad para conseguir ventajas polticas.

Con esta lgica en mente, uno no puede esperar que la Operacin Odisea del Amanecer de EEUU, que empez oficialmente el 1 de agosto en Libia, consiga resultados que puedan acabar estabilizando el pas.

Cmo podra proyectarse esa estabilidad? Fue la guerra que EEUU y otros miembros de la OTAN emprendieron contra Libia en 2011 la que en gran medida desmembr el que en otro tiempo era un pas rabe rico y relativamente estable. En efecto, fue el vaco dejado por los posteriores conflictos lo que invit al Daesh a entrar en Sirte y en otras zonas. Ahora, EEUU y otras potencias occidentales, dirigidas por Francia- estn poniendo en prctica una serie de tcticas en una guerra imposible de ganar tratando de frenar una enmaraada crisis que ellos mismos crearon al librar la anterior guerra.

Incluso aunque expulsen al Daesh de Sirte, el grupo encontrar algn otro entorno inestable donde generar y sembrar el caos. Sirte, a su vez, volver probablemente a un estado de vorgine donde diversas milicias, muchas de ellas armadas en su da por la OTAN, volvern sus armas unas contra otras.

Sin un enfoque totalmente nuevo del problema, los conflictos seguirn multiplicndose.

Segn airwars.org, que realiza un seguimiento de la guerra contra el Daesh, la coalicin ha lanzado 14.405 ataques areos contra el grupo en Iraq y Siria en 735 das de implacable campaa. Se ha estimado que se han arrojado 52.300 bombas y misiles, aunque la cifra real debe ser mucho ms alta, ya que ha habido numerosos ataques que ninguna de las partes ha reivindicado, por tanto, no estn oficialmente registrados como tales.

Esta estimacin, desde luego, no tiene en cuenta los bombardeos areos rusos o de cualquier otra parte que no est integrada en la coalicin.

Pero se ha conseguido algo positivo con todo eso, aparte de matar a muchos civiles, destruir masivamente infraestructuras y extender al Daesh por otros lugares vulnerables de Oriente Medio y frica del Norte?

Hay pocas voces serias en el gobierno y los medios de comunicacin estadounidenses respecto a cambiar completamente la perspectiva sobre la guerra contra el terror de Bush-Obama. Los llamamientos sensatos, como los de Jill Stein, candidata del Partido Verde para la presidencia, de que hay que abordar las causas-raz del terrorismo para poder acabar con l, raramente llegan a los pasillos del gobierno y Congreso de EEUU.

En enero, el coste de la guerra contra el Daesh, segn estimaciones del Departamento de Defensa estadounidense, salt de 2 millones de dlares al da hasta un total de 11 millones. La guerra area le ha costado a EEUU alrededor de 5.500 millones de dlares desde que se inici en agosto de 2014, informaba el Business Insider. Es probable que la escalada en Libia produzca pronto cifras ms asombrosas an.

Como era de esperar, este es un buen momento para hacer negocios para todos los que se benefician con las guerras. Al mismo tiempo, el ciclo de guerra y violencia sigue alimentndose a s mismo sin un final a la vista.

Confiar en que los bombardeos areos sean como el profilctico de la paz es absurdo, escriba recientemente Vijay Prashad, profesor de Estudios Internacionales en el Trinity College en Hartford, sobre la inutilidad de la guerra a base de ataques areos. Lo nico que hemos conseguido es inestabilidad y caos. Hay que abrir otras rutas. Admitir otros caminos.

No puedo estar ms de acuerdo.

El Dr. Ramzy Baroud lleva ms de veinte aos escribiendo sobre Oriente Medio. Es un columnista internacional, consultor de medios, autor de varios libros y fundador de PalestineChronicle.com. Su ltimo libro es My Father Was a Freedom Fighter: Gazas Untold Story (Pluto Press, Londres). Su pgina web es: www.ramzybaroud.net

Fuente: https://www.middleeastmonitor.com/20160816-the-obama-doctrine-is-ravaging-the-middle-east/

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y a Rebelin.org como fuente de la misma.



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