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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-08-2016

La ONG Womens Link Worldwide denuncia la situacin de las refugiadas sirias en el puerto griego
Sobrevivir en el infierno de El Pireo

Enric Llopis
Rebelin


En el quinto ao de conflicto, la guerra de Siria ha causado 4,8 millones de refugiados, segn ACNUR, que han abandonado sus hogares y buscado puerto seguro en pases vecinos. Slo en el Lbano se hallan ms de un milln de sirios. Los menores son los ms afectados por este conflicto. Ms de ocho millones de nios padecen las consecuencias del conflicto que se vive en Siria y una parte de Irak, de los que 2,4 millones son refugiados en Turqua, Lbano, Jordania, Irak, Egipto y otros pases norteafricanos. La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados destaca que la guerra de Siria supone la mayor emergencia humanitaria a la que actualmente ha de hacer frente.

En el puerto de una ciudad del sudoeste griego, El Pireo, ubicada en la periferia del tica, la ONG Womens Link Worldwide ha recogido testimonios entre el 29 de mayo y el 6 de junio de 2016 sobre sobre las circunstancias a las que se enfrentan mujeres y nios migrantes que entran en Europa. Anin, de 36 aos y procedente de Alepo, es uno de las voces incluidas en el informe Atrapadas en Europa Dnde est la dignidad?. Est casada con un sirio que se halla en Alemania con dos de sus hijos, mientras ella se encuentra en el puerto de El Pireo, afectada de asma por las condiciones en las que malvive. Nos fuimos de Turqua porque no me dejaban inscribir a los nios en la escuela, y ahora tampoco tenemos esa posibilidad, afirma. Sus hijos en Alemania ya estn escolarizados. Tuvieron que recoger basura para ayudarnos a sobrevivir en Turqua.

Adems de la investigacin en El Pireo, Womens Link Worldwide realiz otro viaje exploratorio a Grecia y Turqua entre el 23 de abril y el 1 de mayo de 2016. En los dos casos la ONG ha certificado las sistemticas violaciones de los derechos humanos y las tremendas condiciones que sufren las personas refugiadas, particularmente las mujeres y los nios. El documento Atrapadas en Europa Dnde est la dignidad? aporta los relatos de doce mujeres que huyeron de la violencia en Siria y que a finales de mayo y primeros de junio se encontraban en el puerto de El Pireo, atrapadas y sin los derechos ms bsicos. Uno de los testimonios recuerda que cada da el ejrcito griego reparte en horario variable- macarrones, patatas y alguna naranja. Algunas llevamos 40 das en este lugar y somos incapaces de seguir comiendo lo mismo; la escasez de una alimentacin medianamente equilibrada, que no nos haga sentir como un rebao de animales a quienes se tira cualquier cosa comestible es desesperante. Se limitan a ingerir alguna fruta. El resto de la comida se queda donde la dejaron.

El Pireo es el mayor puerto martimo de Grecia y figura entre los diez ms destacados de Europa por trfico comercial. En el momento de realizarse el informe, cerca de 1.300 personas de diferentes nacionalidades vivan ocupando un rea de aparcamiento de vehculos y camiones en la zona portuaria. El nmero de refugiados aument significativamente por el cierre de la ruta de los Balcanes y el desalojo del campo de Idomeni a finales de mayo de 2016, as como por la entrada en vigor del acuerdo entre la UE y Turqua el pasado mes de marzo. El acuerdo estableca la expulsin al pas otomano de los refugiados que llegaran a Grecia tras esa fecha. Adems, el documento de Womens Link Worldwide recuerda que la llegada masiva de refugiados a las islas de Lesbos y Kios desde las costas de Turqua, oblig a las autoridades helenas a llevar a cabo un improvisado traslado de miles de personas a la pennsula. El Pireo se convirti en un punto de trnsito. En el comienzo del verano, cuando tuvo lugar el trabajo de la ONG, el calor se tornaba insoportable en el interior de las tiendas de campaa del puerto.

Zahraa, de 35 aos, viva en Alepo y ha realizado la travesa sola con sus hijos. Su marido se qued en Argelia. Ella padece migraa, anemia y osteoporosis. Mis hijos estn enfermos; el pequeo tiene una erupcin cutnea en los genitales y cuando le llev al mdico del campo, me dijo que lo que tena que hacer era lavarlo ms; pero aqu no hay agua caliente, explica Zahraa sobre la experiencia en el puerto de El Pireo. Es imposible cuidarlo en estas condiciones. Cuando le inform al doctor de que sufra asma, ste no le dio respuesta alguna. Otro de sus hijos no consigue hablar y su hermano se orina encima desde que partieron de Siria. Desde que sali de Alepo, la mujer intent pasar inadvertida: Si alguien me insulta o me dice algo, hago como si no lo hubiera escuchado. Viaja sola con cuatro menores, sin nadie que me defienda; soy una mujer sin hombre y en este camino eso es complicado, explica.

Cuando llegaron al puerto, las personas refugiadas buscaron resguardo en una nave industrial de la llamada zona E1 de El Pireo. El espacio hizo de cobijo para centenares de familias, donde las ONG les asistieron con ropa y comida. Despus de unos meses fueron obligados a abandonar la nave, de manera que ocuparon el rea del aparcamiento divididos por nacionalidades. En cuanto al grupo de mujeres entrevistadas por Womens Link Worldwide, sus tiendas de campaa se emplazaban (en el momento de publicarse el documento) debajo de un puente, en la zona menos visible de El Pireo. Se trata de un lugar sin letrinas ni acceso a agua potable, por ello las mujeres se organizaban para, en compaa, recoger agua o ir a asearse en el bao mientras evitan las miradas de los hombres, apunta el informe de la ONG. Las mujeres disponen de cuatro duchas, de las que slo sale agua fra y pueden estar bajo el agua seis minutos. Gracias a una organizacin de derechos humanos britnica, podan acceder a dosis de jabn y champ que se terminaban a media maana. Las letrinas porttiles, utilizadas por hombres y mujeres, se limpiaban dos o tres veces por semana. Algunas mujeres sirias preferan no utilizarlas.

De tanto en tanto, varias ONG podan entrar en el puerto para realizar un seguimiento del estado de las personas refugiadas. Se trata de visitas cortas. A veces acude algn mdico, pero no consigue transmitir tranquilidad a las mujeres pues no les garantiza el acceso a un hospital en caso de situacin grave, destaca Womens Link Worldwide. Tampoco administrarles el remedio que necesitan. La falta de un protocolo comn de actuacin entre las organizaciones sociales que prestan servicios en El Pireo impide que se puedan abordar las graves violaciones cotidianas que se registran en el lugar, lamentan las redactoras del informe. Las ONG y las mujeres entrevistadas coinciden en que los casos de violencia incluida la de tipo sexual- tienden a aumentar. Tanto en el puerto de El Pireo como en otras zonas de trnsito para las personas refugiadas, los procedimientos de peticin de asilo son de acceso difcil. En la prctica no funcionan, zanja el informe.

En la zona portuaria la peticin de asilo ha de plantearse mediante videoconferencia. Para ello, se ha de contactar con una direccin que figura en una hoja informativa que slo est escrita en griego. Segn la lengua materna de la persona refugiada, la conexin tiene lugar a un da y hora especfica. Las refugiadas sirias en el puerto de El Pireo han criticado esta frmula, que hace casi imposible la iniciar el proceso de peticin de asilo. De los testimonios de 12 mujeres sirias, con edades que oscilan entre 16 y 50 aos, el documento de Womens Link Worldwide extrae la siguiente conclusin: La incertidumbre ha hecho que muchas estn consumidas fsicamente, atormentadas por la duda de si fue una equivocacin haber sacado a sus hijos de Siria, para evitar los efectos de la guerra, a cambio de una vida inhumana. Se da un punto de mxima desesperacin, pero ellas no pierden los nervios. Cuidan de su familia al tiempo que muestran su decepcin por el trato que les dispensa la Unin Europea. A la mayora de estas mujeres se las ve fsicamente muy delgadas: se privan de comida para alimentar a los vstagos. Cuando cuentan dolor del xodo la salida de Siria, o las humillaciones en Turqua y Europa- se emocionan y lloran.

Somod tiene 50 aos y es viuda desde hace 15. Originaria de Alepo, ha viajado en grupo con cuatro de sus hijos, dos nietos y dos nueras embarazadas. Con habla pausada, describe la llegada al puerto de El Pireo: nos dijeron que iban a darnos una caravana, y que dos ONG estaban registrando a los nuevos refugiados para informar a las autoridades y, as, empezar el trmite de las peticiones de asilo. Qu ocurri sin embargo a la llegada? Les impidieron la entrada con el argumento de que se clausurara el recinto portuario en dos das. Aun as, nos colamos, destaca. Los hombres lograron saltar la valla y por debajo abrieron paso a las mujeres. La polica practic algunas detenciones pero, al comprobar que los migrantes no pensaban abandonar el lugar, les ofrecieron una tienda de campaa y mantas. Instaladas, estn de acuerdo en que la principal dificultad es el miedo.

Es cierto que fsicamente podemos ser dbiles, pero la coraza que nos hemos tenido que construir tras meses algunas incluso aos- huyendo de Siria, nos ha hecho fuertes y permitido seguir adelante. Aicha, de 24 aos, con cuatro hijos y embarazada de tres meses (en el momento de publicarse el informe) consigui abandonar Raqqa. Muestra los pies heridos por los cortes y las llagas. El mdico le dijo, al chequear su embarazo, que el beb estaba muerto. No le explic cmo tena que actuar. Al enfermar por la ingesta de un pollo caducado que le ofrecieron en el campamento del puerto, le practicaron una ecografa en el hospital. Me dijeron que todo estaba bien. Es la rutina de las mujeres refugiadas, concluye el informe, alejadas de los pensamientos de los turistas que llegan a Grecia para disfrutar de las bellas islas del Mar Egeo.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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