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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-08-2016

Resea del libro "Por que gritamos golpe?" Para entender o impeachment e a crise poltica no Brasil (Boitempo, 2016)
Era de Temer, es un golpe!

Alfredo Iglesias Diguez
Rebelin


Brasil vive, en estos momentos, un golpe de Estado y, como seala Ivana Jinkings en el prefacio del libro Por que gritamos golpe?, no hay forma de manipular, tergiversar o disfrazar ese hecho: la evidencia es abrumadora.

El golpe se hizo efectivo el 12 de mayo de 2016, cuando el Senado federal de Brasil vot a favor de abrir un proceso de impeachment contra la presidenta electa Dilma Rousseff, forzando su destitucin y el nombramiento de Michel Temer como nuevo presidente interino hasta que el proceso concluya. El nombramiento del nuevo gobierno ilegtimo, compuesto por 22 hombres blancos sin mujeres ni afrodescendientes-, mostraba a las claras sus intenciones, sus intereses y a quin representa. Unas intenciones que se fueron concretando en medidas de gobierno en estos 100 das posteriores: recortes en los derechos laborales incluyendo un aumento de la duracin de la jornada laboral- y reforma del sistema de pensiones y jubilacin, aumentando la edad mnima; aprobacin de una norma que fija el techo del gasto pblico al nivel actual para los prximos 20 aos; modificacin a la baja o supresin de programas sociales como Minha Casa, Minha Vida, diversos programas educativos (ProUni, Pronatec), Sistema nico de Sade; privatizacin o venta del sector pblico (empresas del sector elctrico, bancos, servicios sociales) y de los recursos minerales (especialmente el petrleo del presal), a empresas extranjeras o sus representantes en Brasil; promocin del programa Escola sen partido, que bajo la apariencia de promover la desideologizacin de la educacin en manos de pedagogos freiristas y la instauracin de una escuela neutral en lo ideolgico, lo que se esconde es un golpe de la derecha que pretende evitar que por ley sea posible debatir en las aulas cuestiones de integracin racial, de feminismo, de pobreza, de exclusin socialy entrega de la educacin al sector ms evanglico de la sociedad, lo que supone un retroceso de 100 aos en la educacin pblica brasilea poniendo fin a un proceso de laicizacin de la enseanza iniciado con la Constitucin de 1891-; recortes en las ayudas a los medios pblicos alternativos y reversin del control pblico de Internet a favor de las empresas privadas; rebrote del racismo, nunca completamente superados por las elites brasileas, expresado de forma brutal en la orientacin normativa n 3, de 1 de agosto de 2016, que prev normas de evaluacin de la veracidad de la declaracin prestada por candidatos negros de su condicin de negritud para acceder a los beneficios regulados por la Ley 12990, de 2014, que estableca medidas de discriminacin positiva para favorecer la integracin racial y el acceso de personas afrobrasileas a puestos en la administracin general, educativa pblica Todo esto, adems, en un contexto marcado por continuos casos de corrupcin de los miembros del gobierno que afectan, incluso, a Michel Temer cuando supuestamente haban llegado al poder para limpiar al pas de corruptos y delincuentes como Dilma Rousseff y Lula da Silva, a quienes la justicia no ha podido probar nada en contra y lo lleva intentando aos.

De hecho, aunque el golpe se materializ el 12 de mayo, su gestacin viene de antes. Empez justamente el 26 de octubre de 2014, cuando Dilma Rousseff fue reelegida presidenta con el apoyo de 54,5 millones de votos; apenas pasara un mes, el 5 de diciembre, el Partido da Social Democracia Brasileira saca a la calle un movimiento de oposicin a la presidenta: Vem para ra, que se manifiesta por la avenida Paulista la del 1% ms rico del pas-, de So Paulo. Paralelamente, el ministro Levy un infiltrado del capital transnacional en el gobierno Rousseff-, anuncia una poltica austericida de corte neoliberal. El 1 de enero toma posesin del cargo la presidenta Dilma Rousseff, a pesar de ostentar la jefatura del Estado, no controla el legislativo y el ministro encargado de las relaciones con las cortes y posterior vicepresidente ser el mismsimo Michel Temer. En un contexto marcado por las tensiones desde el inicio de su segundo mandato: las derechas no saben aceptar muy democrticamente sus derrotas y menos cuando creen que tenan que haber ganado-, el 15 de marzo salen a la calle cientos de miles de brasileos y brasileas para protestar contra el gobierno; a partir de ese momento se sucedern las protestas, aunque cada vez cuentan con menos apoyo. La presidenta Dilma Roussef, a pesar de que fue reelegida para promover una poltica socialdemcrata, se reafirma en avanzar en los recortes austericidas: el ajuste es necesario. No es algo que podamos decidir: no hay alternativa las mismas palabras que aos antes pronunciara Margaret Thatcher-. Hay que hacerlo. Paralelamente, amplia la participacin en el gobierno de los conservadores del Partido Movimento para a Democracia. En un contexto marcado por el aparente rechazo de la poblacin a su gestin, el 7 de octubre de 2015 el Tribunal de Cuentas de la Unin recomienda al Congreso que rechace las cuentas del gobierno debido a irregularidades contables y as hacen aparicin las pedaladas fiscales un recurso practicado habitualmente por los gobiernos, que sirve para maquillar las cuentas, ya que consiste en atrasar el ingreso de pagos o intereses de la deuda, para presentar unas cuentas ms saneadas de lo que realmente estn-, que sern el caballo de batalla contra Dilma Rousseff y su gobierno y, dos semanas despus (21 de octubre de 2015 apenas un ao despus de su toma de posesin-), la oposicin entrega a Eduardo Cunha, presidente de la Cmara y visceral oponente de Dilma Rousseff, una peticin de impeachment contra Dilma Rousseff, que admite a trmite parlamentario el 2 de diciembre de 2015 apenas unas horas despus de que el Partido dos Trabalhadores anunciase su voto favorable a que Cunha siguiese siendo investigado en el Comit de tica de la Cmara, un acto de venganza?-. Cuatro meses despus, el 17 de abril de 2016, la Cmara aprueba la apertura del proceso de impeachment, y el12 de mayo de 2016 el Senado destituye provisionalmente a la presidenta Dilma Rousseff; unos das antes, en medio de una escala de denuncias de corrupcin siempre orientadas en la misma direccin por los medios de comunicacin que controlan la informacin en el pas, el ex presidente Lula da Silva es conducido coercitivamente por la polica a declarar ante el juez en la operacin Lava Jato, una trama de corrupcin que a da de hoy salpica a varios ministros del gobierno Temer y a numerosos congresistas brasileos, pero que en ese momento pareca que slo afectaba al Partido dos Trabalhadores.

La farsa ya est montada: los inocentes han sido condenados y los delincuentes ocupan los ministerios y el Congreso. El mundo al revs.

En el pasado, fue el turno, primero, del presidente hondureo Zelaya (2009) y, despus, del presidente paraguayo Lugo (2012). Estamos, no hay lugar a dudas, ante una lucha de clases mundializada cuya reificacin en Brasil se materializ por medio del conflicto entre dos clases sociales, con sus respectivas alianzas y estrategias bien diferenciadas. En este sentido, como seala el profesor Armando Boito Jr. en el artculo Os atores e o enredo da crise poltica, de un lado encontramos un frente poltico heterogneo que agrupa a la gran burguesa  nacional, parte de los sectores de clases media, la mayor parte de la clase trabajadora, el campesinado y los trabajadores marginalizados, cuyo representante poltico eran los gobiernos petistas, que en coherencia aplicaron polticas desarrollistas y nacionalistas que beneficiaban a ese sector de la burguesa, combinadas con polticas de bienestar y desarrollo social, as como de integracin racial y de equiparacin de los derechos de las minoras (LGTB), que beneficiaron durante los ltimos 13 aos a la gran mayora de la poblacin brasilea; en frente, se encuentra un bloque poltico ms homogneo, liderado por la gran burguesa brasilea con intereses transnacionales y por lo tanto frontalmente enfrentada con los intereses de la burguesa nacional, que cuenta con el apoyo de una gran mayora de las clases medias acomodadas y, paradjicamente, de una parte de las clases populares ms desfavorecidas y de los trabajadores ms precarizados. Durante aos, la hegemona poltica y social estaba del lado del primer frente interclasista; no obstante, la crisis internacional, visible en Brasil a partir del ao 2011, permiti a la faccin transnacional de la burguesa brasilea tomar la iniciativa en la confrontacin poltica y social que culmin con el golpe de Estado en curso, un proceso que analiza con mucho acierto el socilogo Ruy Braga en su artculo O fim do lulismo.

Ahora bien, a que han venido? Las medidas que han tomado en estos 100 das de gobierno son bastante elocuentes a este respecto. En palabras de Michael Lwy, autor del artculo Da tragdia farsa: o golpe de 2016 no Brasil: a la lite capitalista financiera, industrial y agrcola,  ya no le basta con concesiones del poder, quiere todo el poder [ quiere], gobernar directamente, con sus hombres de confianza, y anular las pocas conquistas sociales de los ltimos aos. Precisamente, es al ataque a las conquistas que favorecieron los gobiernos petistas desde la llegada al poder de Lula da Silva en 2003 a lo que dedica su reflexin la economista Leda Maria Paulani en un artculo titulado Uma ponte para o abismo, en el que se precipitar el pas rehn de intereses especficos y de una riqueza privada tirnica que busca el alcance de objetivos particulares a cualquier costo, incluso si eso significa arrojar a 200 millones de brasileos al peligroso vaco de la anomia social, de la cual el modelo conciliatoria anterior la intentaba sacar. En otras palabras, vienen para destruir las conquistas que, a pesar de estar reconocidas en la Constitucin de 1988, hubo que esperar a la llegada de los gobiernos petistas para que se empezasen a poner en marcha.

Entonces, qu hacer? Existe alternativa al golpe? Se puede revertir la situacin? A responder a estas preguntas dedican su reflexin Jandira Feghali, Lira Alli, Pablo Ortellado, Esther Solano y Mrcio Moretto, pero ante todo, el profesor Andr Singer, quien desde su artculo aboga Por uma frente ampla, democrtica e republicana: una tarea ardua que requerir una gran amplitud de miras para actuar en una situacin socialmente complicada debido a varias razones, entre otras, las siguientes: primero, un importante sector del sindicalismo apoya al gobierno golpista de Temer; segundo, las nuevas masas laborales surgidas en los ltimos aos, paradjicamente, no estn politizadas; tercero, la izquierda est dividida y tiene puntos de vista completamente contradictorios con respecto a los errores del petismo No obstante, una tarea necesaria si lo que realmente se quiere es acabar con el gobierno golpista y aprovechar para reconducir la poltica brasilea hacia un horizonte de bienestar y progreso.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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