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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-08-2016

Juegos Olmpicos
La irresistible militarizacin del deporte

Ral Zibechi
Programa de las Amricas


Rio de Janeiro est militarizada con ms de 80 mil soldados y policas. Pero en las competencias sucede algo mucho menos visible: una parte importante de los atletas provienen de los cuarteles.

Cuando la judoca brasilea Rafaela Silva gan la primera medalla de oro en las Olimpadas de Rio 2016, los medios enfatizaron su origen pobre en la favela Ciudad de Dios, recordaron que fue vctima de racismo al ser eliminada en Londres 2012 y destacaron los sacrificios que debe afrontar una mujer negra para abrirse paso entre una elite de deportistas donde predominan los varones blancos. Sin embargo, las crnicas sobre Rafaela omitieron un detalle: es sargento tercero en la Marina.

Si no hubiera dado el paso de incorporarse al Programa Atletas de Alto Rendimiento (PAAR) de las fuerzas armadas, es casi seguro que nunca hubiera subido al podio olmpico ni hubiera sido campeona panamericana y mundial. De ese modo, Rafaela consigui los mismos beneficios que los militares: salario, plan de salud, vacaciones pagadas y acceso a las instalaciones deportivas militares donde es entrenada por especialistas.

El caso de la judoca no es el nico. En total, 145 de los 465 atletas que componen el equipo olmpico brasileo integran las fuerzas armadas, ms del 30 por ciento. Se trata de soldados, sargentos y coroneles de la Marina, el Ejrcito y la Aeronutica que participan en 27 modalidades olmpicas, desde tiro, taekwondo y judo hasta vlei de playa, ciclismo y nado sincronizado. Toda la delegacin de judo y la mitad de los nadadores son militares, que casi triplican los 51 efectivos que participaron en Londres 2012, cuando los uniformados eran slo el 20 por ciento de la delegacin brasilea.

El PAAR fue creado en 2008 con el apoyo de los ministerios de Defensa y Deporte. Rpidamente se convirti en un xito, ya que Brasil obtuvo el primer puesto en los Juegos Olmpicos Militares de 2011, tambin en Rio, con 114 medallas, seguido de China, Italia, Polonia y Francia. En Londres 2012 los atletas militares consiguieron cinco de las 17 medallas de Brasil, pero aspiran a encabezar el medallero brasileo en los Juegos actuales.

Pese a tener menos de once aos, el Programa de Alto Rendimiento cuenta con 670 atletas, de los que 76 son militares de carrera y 594 son temporarios, como la sargento-judoca Rafaela. Poder dedicarme ntegramente al deporte, recibiendo un salario y contando con el apoyo de la Fuerza Area Brasilea, hizo una gran diferencia en mi preparacin, dijo Bernardo Oliveira, medalla de bronce en tiro con arco en los Panamericanos de Toronto. El salario puede alcanzar los 3.200 reales (mil dlares).


Programas sociales para atletas

El gobierno brasileo mantiene desde 2005 el mayor programa de patrocinio individual de atletas en el mundo, puede leerse en la pgina del Ministerio del Deporte al presentar el programa Bolsa Atleta. El programa comenz apoyando a 300 atletas olmpicos y paralmpicos a travs de una tarjeta magntica que les proporcionaba un apoyo mensual que oscilaba entre 300 y 2.500 reales, para incentivar que potenciales campeones mundiales dedicaran el mayor tiempo posible a los entrenamientos.

Con los aos se fueron creando otros programas de apoyo que benefician a los atletas y no son excluyentes. En diez aos, Bolsa Atleta concedi 43.000 beneficios a ms de 6.000 atletas por valor de 600 millones de reales. Sin embargo, Jorge Steinhilber, presidente del Consejo Federal de Educacin Fsica y de la Academia Olmpica Brasilea, estima que el programa no consigui los objetivos que persegua.

Steinhilber sostiene que hay que hacer algo ms que entregar dinero y puso el ejemplo del gimnasta Arthur Zanetti, oro en Londres, que recibe una programa del gobierno pero entrena en un galpn en So Caetano sin la menor infraestructura. Tambin critica la forma como fue concebido el programa Bolsa Atleta: El foco del programa ha sido apenas aumentar la cantidad de medallas para subir en el ranking olmpico. Para eso se priorizaron modalidades de deporte individual, pero Brasil es un pas cuya tradicin est en el deporte colectivo (El Pas, 3 de agosto de 2016).

El problema, sostiene, es que no se puede modificar la cumbre de la pirmide deportiva sin realizar cambios en la base. En el 40 por ciento de las escuelas no hay un espacios abiertos para que los nios practiquen deportes y sus talentos sean descubiertos. Faltan profesores de educacin fsica y el tiempo dedicado al deporte termina siendo recreacin y juegos.

El 77 por ciento de los atletas que compiten en estos Juegos Olmpicos (358 de los 465 que integran el equipo nacional), reciben Bolsa Atleta. Pero slo el 31 por ciento participan en deportes colectivos. En 2011 el gobierno lanz el programa Bolsa Atleta Podio, destinado a competidores en condiciones de ganar medallas en Rio 2016, con apoyo de empresas estatales. Los atletas que se siten en los primeros 20 lugares del ranking mundial en su especialidad, reciben entre cinco y 15.000 reales (entre 1.600 y 5.000 dlares). En Brasil lo reciben 123 atletas que participan en los Juegos.

En 2012 se lanz el Plan Brasil Medallas 2016, con el objetivo de colocar a Brasil entre los diez primeros pases en los Juegos Olmpicos, entre los cinco primeros en los Panamericanos y entre los cinco primeros en los Juegos Paralmpicos de Rio de Janeiro en 2016, segn el portal del Ministerio del Deporte. El programa destina mil millones de reales para formar nuevas generaciones de atletas, crear y equipar centros de entrenamiento de alto rendimiento, contratar tcnicos y equipos multidisciplinarios, comprar equipamiento y financiar viajes para entrenamientos y competiciones.

No es casualidad que durante la campaa electoral de 2014, Rafaela Silva, que recibe el Bolsa Atleta Podio, apoyara explcitamente a Dilma Rousseff. Ella incentiv bastante el apoyo a nuestros atletas. El programa Bolsa Atleta hace una gran diferencia para que podamos buscar nuestros sueos (BBC Brasil, 9 de agosto de 2016).


Los Juegos Militares

Pese a todo, Brasil qued muy lejos de los diez primeros puestos en Rio 2016. Una situacin que contrasta con el importante desarrollo que ha tenido el deporte en algunos pases de los llamados emergentes, con destaque de Rusia, China, Corea del Sur y Japn, y con Cuba como la excepcin latinoamericana. En Estados Unidos, la principal potencia deportiva desde la cada de la Unin Sovitica, son las universidades (estrechamente ligadas a la financiacin empresarial) las encargadas de formar a los atletas, aunque este modelo no es el que han seguido buena parte de sus pares europeos.

En todo caso, el apoyo estatal parece necesario para superar una situacin de desventaja. Desde la dcada de 1950 los dos primeros lugares del medallero pertenecieron, con raras excepciones, a soviticos y estadounidenses. Entre los diez primeros lugares se colocaban los pases europeos occidentales, con destaque de ambas Alemanias, y poco a poco empezaron a terciar europeos orientales y asiticos. Los Juegos Olmpicos fueron un retrato vivo de la guerra fra.

China comenz a participar recin en Los ngeles 1984 y a partir de ese momento sacudi el medallero con un imparable ascenso que coron alcanzando el primer lugar en Beijing 2008. Aunque no es el nico caso, esta notable performance no hubiera sido posible sin el concurso del Ejrcito Popular de Liberacin. El papel de las fuerzas armadas en la formacin de atletas es notable tambin en Rusia, las dos Coreas, Ucrania, Polonia y tambin entre algunos pases europeos como Italia y Alemania.

La breve historia de los Juegos Mundiales Militares revela esta situacin. Al finalizar la segunda guerra mundial se cre el Consejo Internacional de Deporte Militar (CISM por sus siga en francs), con sede en Bruselas. En paralelo, los pases del Pacto de Varsovia crearon otro consejo de deporte militar que se disolvi al finalizar la guerra fra concentrndose todos los pases en el CISM que pas a ser reconocido por el Comit Olmpico Internacional.

En 1995 se organizaron los I Juegos Mundiales Militares en Roma. El medallero lo suelen encabezar Rusia y China, seguidos de cerca de Italia, Croacia, Corea del Sur, Ucrania y Alemania. Desde los Juegos de Rio en 2011, los primeros en que particip desde la creacin del Programa de Alto Rendimiento de las fuerzas armadas, Brasil ocup el primer lugar en esa edicin y el segundo en la siguiente, realizada en 2015 en Corea del Sur

Los Juegos Militares tienen una participacin de casi 9.000 atletas (frente a poco ms de 10.000 en las Olimpiadas), participan ms de 100 pases y se compite en las mismas especialidades olmpicas, aunque hay categoras tpicamente militares (pentatln naval, pentatln aeronutico, pentatln militar y paracaidismo). La principal diferencia es la escasa participacin de atletas estadounidenses (pas que ocupa el lugar doceavo en el medallero de los cinco juegos realizados), britnicos, australianos y de algunos otros europeos occidentales.

Brasil comenz a jugar un papel de primer nivel en estos Juegos desde que las fuerzas armadas comenzaron a contratar atletas. Desde que comenz a emplear a atletas de punta, Brasil se convirti en una potencia en los Juegos Militares. En 2011, en la edicin de Rio, el pas fue lder en dos mtricas: el nmero de oros y en total de medallas. En 2015, en la ciudad surcoreana de Mungyeong sali segundo por la cantidad de oros. Un ao antes de empezar el programa, la delegacin brasilea no haba obtenido ninguna medalla dorada en Hyderabad, India, en 2007 (Folha de Sao Paulo, 22 de febrero de 2016).

Los dems pases latinoamericanos tienen en estos juegos militares un desempeo tan pobre como en los olmpicos, con la excepcin de Chile que lleg a ostentar el puesto 14 en 2011. En general se sitan a considerable distancia de los pases africanos y los rabes.


El verdadero legado de los Juegos

Segn las encuestas del Instituto Datafolha, el 63 por ciento de los brasileos consideran que el evento olmpico traer ms perjuicios que beneficios al pas y la mitad desaprueban la realizacin de los juegos, porque quedar en evidencia los problemas de transporte y seguridad de la ciudad (El Pas, 19 de julio de 2016). Sin embargo, en junio de 2013 el 64 por ciento apoyaban los juegos y slo uno de cada cuatro los rechazaba.

Era, por cierto, otro Brasil. Uno de los principales escenarios deportivos es la Baha Guanabara, donde se realizan las competiciones de remo y vela, entre otras, que presenta elevados niveles de contaminacin al recibir las aguas fecales de la ciudad. El gobierno incumpli su promesa de descontaminar el 80 por ciento de sus aguas, mientras las lagunas que bordean el Parque Olmpico presentan tambin altos niveles de polucin.

El famoso y proclamado legado de los Juegos a la ciudad, no es visualizado por sus habitantes. Al parecer no es una excepcin, ya que ciudades que han albergado Olimpadas han sufrido similares niveles de decepcin. Por eso, el apoyo de la poblacin a los megaeventos deportivos est en cada libre, como sucede en Hamburgo donde el ayuntamiento decidi retirar su candidatura para los Juegos de 2024 tras un referndum que revel que 51,6% de la poblacin se opona al evento (El Pas. 19 de julio de 2016). Algo similar sucedi en Boston, que desisti de candidatearse al comprobar que la mayora de sus habitantes se oponen.

Todo indica que el principal legado ser la doble militarizacin. Por un lado, la masiva presencia de policas y militares. Por otro, el mencionado protagonismo de las fuerzas armadas en el medallero olmpico. Las cuatro primeras medallas de Brasil las consiguieron militares; tres de judo y una en tiro. Pero la ms simblica, la primera conseguida por Rafaela Silva, quedar en el recuerdo ms all del resultado final.

La ms grave, empero, es la militarizacin del pas y de la ciudad. El presidente interino Michel Temer libr un decreto, el 8 de agosto, ampliando el rea de actuacin de las fuerzas armadas en Rio durante los Juegos Olmpicos y Paralmpicos. Los uniformados vigilan no slo aeropuertos, vas de transporte e instalaciones deportivas, sino barrios enteros como Copacabana. Tambin en la ciudad de Manaos en torno al Hotel Tropical donde se concentran delegaciones de ftbol.

Pero la intervencin de los militares trasciende con mucho los espacios deportivos. Durante los Juegos, 1.200 soldados fueron llevados a Natal (Rio Grande do Norte) para enfrentar al narcotrfico, otros para garantizar la distribucin de agua en Acre y hasta en casos de vacunaciones y atencin social. Su uso continuo preocupa a los jefes militares Los militares no estn satisfechos con las multifunciones que les han atribuidas (Estado de Sao Paulo, 7 de agosto de 2016).

Un general confes al diario: El ejrcito debe ser el ltimo recurso, pero no es bueno que el ltimo recurso sea usado a toda hora. Aunque Brasil tuvo tiempo de sobra para planificar la seguridad de los Juegos, hay problemas estructurales que no se pueden maquillar con la presencia militar masiva. Un soldado fue muerto en La Mar, un complejo de 16 favelas junto a la va que conduce del aeropuerto a la Villa Olmpica, cuando se internaron en la comunidad el mircoles 10, durante los primeros das de la competencia.

Lo que estamos viviendo es una creciente presencia de lo militar, tanto en los megaeventos como en el seno de los deportes de elite. En el primer caso, con la excusa de la seguridad. En el segundo, porque es el nico camino para muchos deportistas que quieren sobresalir. Sin el apoyo del Estado, o del capital privado, no habra deporte de elite ni se batiran rcords.

Por eso llama mucho la atencin que tantos medios olviden mencionar que sus atletas ms laureados ya no son aquellos futbolistas que aprendieron el arte del baln en las calles, sino personas que necesitan apelar a los militares (o a las multinacionales) para salir adelante. La militarizacin del deporte es el signo de los tiempos, en un mundo que se debate entre la mercantilizacin de la naturaleza y la militarizacin de la vida.

Fuente: http://www.cipamericas.org/es/archives/19046



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