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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-08-2016

La crisis mltiple del rgimen poltico

Eduardo Nava Hernndez
Cambio de Michoacn


En das pasados el diario Reforma de la Ciudad de Mxico difundi su ms reciente encuesta acerca de la percepcin de la figura presidencial. Los resultados, sorprendentes, no podran ser ms desalentadores para quien encabeza el Ejecutivo y para su equipo de trabajo. Enrique Pea Nieto como presidente tiene en la actualidad la aprobacin de slo el 23% de los ciudadanos, y stos en general califican su gestin con un reprobatorio 3.9, frente a un 4.4 que recibi apenas en abril pasado y 6.3 en abril de 2013. El 69% de los 1.200 mexicanos consultados opin que la inseguridad pblica ha empeorado; y un apabullante 76% considera que el pas va por un mal camino. Despus de que Pea pidiera perdn por el escndalo ya conocido como la casa blanca, el 59 por ciento expres que su percepcin del presidente no haba cambiado; pero un 27 por ciento dijo que sta haba empeorado. Slo 6 de cada cien manifest que su opinin haba mejorado.

Pero la mencionada encuesta refleja una percepcin ciudadana que sin duda va ms all de la figura presidencial y expresa un malestar social ms general. O, mejor dicho, es slo una de las manifestaciones de este descontento.

Cierto es que hay motivos suficientes para personalizar en el presidente Pea Nieto muchos de los males que aquejan al pas, particularmente el de la corrupcin. El mencionado escndalo de la casa blanca de las Lomas de Chapultepec, como ostentacin de una riqueza mal habida y producto del compadrazgo y el trfico de influencias, cal fuerte en la sociedad mexicana como un mero ejemplo, palpable, del enriquecimiento de las elites polticas y particularmente del presidente y su familia, y vino a deteriorar prontamente la imagen presidencial.

Un nuevo escndalo es el del departamento que Anglica Rivera, esposa del presidente, posee en un lujoso edificio de la ciudad de Miami, Florida, y el haber recibido de uno de sus vecinos ah, Ricardo Pierdant, empresario, amigo personal del propio Pea Nieto y posible contratista del gobierno federal, no slo el prstamo de otro apartamento sino incluso el pago por alrededor de medio milln de pesos del impuesto predial del de ella. Ninguno de los actores ha negado la relacin de amistad; pero no han logrado explicar por qu esta cercana llega al punto de que el amigo se haga cargo del pago de obligaciones fiscales que corresponden a la consorte.

Con anterioridad tambin, desde que era gobernador del Estado de Mxico, se gan Pea la fama de represor, particularmente por el caso de San Salvador Atenco. Cuando de esa accin policiaca se jact, durante su campaa presidencial, ante los alumnos de la Universidad Ibero Americana, desat la oposicin activa de los estudiantes de educacin superior que integraron en 2012 el movimiento Yo Soy 132. Y qu decir de las mltiples muestras de ignorancia y de torpeza que ha dado ante diversos auditorios y en diferentes circunstancias, las que han hecho las delicias de los usuarios de las redes sociales?

Sin embargo, deca, son varios otros factores los que determinan la crisis poltica actual. La inseguridad pblica que EPN se comprometi al inicio de su gobierno a reducir en un ao sigue no slo sin menguar sino incrementndose da a da en el pas. 27 mil desaparecidos reconocidos por la Secretara de Gobernacin, el hallazgo casi cotidiano de fosas clandestinas y sangrientos crmenes y ejecuciones que llenan a diario las planas de los peridicos dan cuenta de ello, por no abundar en los robos con violencia a comercios, transentes y automovilistas que tambin asuelan a la poblacin. Las matanzas de Allende, Tlatlaya, Apatzingn, Tanhuato, as como la desaparicin de los 43 normalistas de Ayotzinapa, han colocado al gobierno mexicano como uno de los ms represivos del mundo, inmerso en los que los organismos internacionales han caracterizado como una crisis grave de derechos humanos.

En la economa, a pesar de las grandes expectativas generadas en 2012 y 2013 por la operacin legislativa de las llamadas reformas estructurales particularmente las de telecomunicaciones y energtica el crecimiento no se ha concretado, sin poder rebasar un ese s ya estructural 2 o 2.1 por ciento; y ahora esa confianza en las reformas se ha revertido con los incrementos a las gasolinas y la electricidad. La drstica cada de los precios petroleros ha incidido de manera importante en el estancamiento; pero la poltica econmica aplicada, restrictiva y con incremento en los precios de los energticos, lejos de contribuir a la reanimacin productiva y comercial, la frena.

Pero, impensadamente, no fue en la reforma energtica donde las izquierdas esperaban que se dara la madre de todas las batallas, sino en la educativa, donde la resistencia magisterial-popular encabezada hace ya tres aos por la CNTE, ha logrado frenar (pero an no revertir) un proyecto diseado no slo sin los profesores sino contra el profesorado. La tenacidad y muchas veces herosmo con que los docentes han enfrentado la sordera e insensibilidad gubernamental encabezada por Pea Nieto, Aurelio Nuo y diversos gobernadores, exaspera al sector del empresariado ms interesado en la reforma, que pide contra el magisterio rebelde aplicar todos los medios posibles de represin, desde los econmicos hasta los fsicos.

Las renovadas que no nuevas amenazas de privatizacin del sistema de salud (IMSS, ISSSTE, SS y Seguro Popular) por la va de las subrogaciones, las asesoras y convenios con empresarios de los servicios mdicos y el alquiler de equipo e infraestructura ha abierto entre los trabajadores del sector otro frente de resistencia que empieza a crecer paralelamente al del magisterio. Las luchas locales contra las empresas mineras y megaproyectos hdricos, hidroelctricos, tursticos, elicos, etctera, se multiplican por los rincones del territorio nacional.

La crisis de legitimidad se ha extendido a los diferentes rganos de gobierno, alcanzando a las fuerzas armadas y a los partidos polticos. Las elecciones, cada vez ms costosas, suponen una creciente derrama de dinero en propaganda tanto como en la compra de sufragios; y el divorcio entre los legisladores y los intereses genuinos de sus electores es la regla a la que hay escasas excepciones que hacer. Pocas instituciones mantienen credibilidad en la sociedad; el desgaste de la legitimidad y una justicia social siempre inalcanzada son las coordenadas de una crisis en la que el sistema como conjunto se empieza a ver envuelto.

Y el colofn: el distanciamiento entre el gobierno de Pea Nieto y uno de sus aliados ms slidos, la Iglesia Catlica, a consecuencia de haberse pronunciado a favor de legalizar de manera general en el pas los matrimonios homosexuales. Ese distanciamiento deriva, adems, en una ms difcil relacin con Accin Nacional, engallado por sus recientes triunfos en varios Estados considerados bastiones del priismo.

Corrupcin, estancamiento econmico, violencia e inseguridad son los factores que ms han mermado la legitimidad de un rgimen impasible frente a las demandas populares, pero presto a reaccionar ante la menos presin del sector empresarial. Con ello, sin embargo, se ha dejado arrastrar a una crisis gubernativa de grandes dimensiones, acaso la ms aguda desde la instauracin del rgimen de partido de Estado.

Qu salida tendr esta crisis? La disfuncionalidad del rgimen puede derivar en una mayor desarticulacin del bloque de poder vigente, compuesto por el PRI, el PAN, la gran burguesa mexicana y extranjera, el gobierno estadounidense, las fuerzas armadas y la Iglesia. Eso podra conllevar a la profundizacin de la crisis gubernativa hacia una crisis de rgimen. Sin embargo, no aparece uno de los factores que podran contribuir a ello, una oposicin poderosa, unificada y orientada a la desarticulacin del mismo rgimen. En su ausencia, una salida conservadora es ms factible.

En ese escenario, los grupos empresariales dominantes, en su mayora, parecen apostarle a una restauracin conservadora que frene el avance de las fuerzas populares, una revolucin pasiva en los trminos de Gramsci, que les permita recomponer autoritariamente el bloque gobernante. El impulso meditico a Margarita Zavala como candidata del PAN parece apuntar en ese sentido, ante el desgaste profundo de la presidencia peanietista que ha arrastrado al PRI hacia el abismo.

De las fuerzas populares y su movilizacin; pero sobre todo de su acoplamiento como un frente poltico-social ante la crisis, depende darle a sta una salida antioligrquica que evite la agudizacin de la miseria, la represin y la precariedad laboral a la que han llevado a los trabajadores. Y no es para 2018; el tiempo ya se agota.


Eduardo Nava Hernndez, Politlogo UMSNH

Fuente original: http://www.cambiodemichoacan.com.mx/columna-nc9300



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