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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-08-2016

Un nalisis desde Chile
Comienzo del fin del Acuerdo Transpacfico (TPP)

Paul Walder
Punto Final


El gobierno chileno, que suscribi en febrero pasado el TPP (Acuerdo Transpacfico de Cooperacin Econmica), tena en agenda su ratificacin por el Legislativo durante el ao, trmite que tras diversos desvos y obstculos ha comenzado a postergarse con posibilidades de replegarse a los ltimos meses del ao. Los escenarios poltico y social internos se han enrarecido y el global est en un interregno. Las elecciones en Estados Unidos, que se celebrarn en noviembre prximo, sern una fecha clave que definir el futuro de este Tratado. Porque es en EE.UU., eje y promotor de esta nueva oleada de tratados comerciales globales, donde se despliegan las mayores incertidumbres. Los dos candidatos a la Presidencia, Hillary Clinton y Donald Trump, han declarado su rechazo al TPP, lo cual sellara su suerte.

En este trance, Chile, como pieza subordinada del imperio, esperar movimientos externos antes de decidir. Esta es la percepcin que tienen en la Plataforma Chile Mejor sin TPP, instancia que agrupa a 130 organizaciones sociales que se oponen a la ratificacin del Tratado. Pese a ello, segn la Plataforma, Chile no est totalmente libre de la vigencia del tratado aun con un eventual rechazo parlamentario. Para su entrada en vigencia, el TPP debe ser ratificado al menos por los Parlamentos de seis de los pases suscriptores, los que deben a su vez representar al menos el 85% del PIB del total de pases miembros. Estados Unidos representa el 67%, lo que implica que sea una condicin necesaria que EE.UU. apruebe el TPP para que este entre en vigor.

El actual escenario, que trasciende tanto el accionar del Poder Legislativo como, a partir de ahora, la capacidad de presin de las organizaciones, se ordena en torno a los factores interno y global. Ambos frentes juegan en contra de este tratado de ltima generacin, que ensanchar la desregulacin de mercados y reforzar la proteccin de inversiones en favor de las grandes corporaciones con evidentes y comprobados efectos sobre los trabajadores y consumidores.

El anlisis sobre el frente interno que realiza Chile Mejor sin TPP apunta al muy desfavorable clima social y poltico para el gobierno, el cual se presenta poco propicio para continuar empujando un tratado comercial de tal magnitud e implicaciones negativas para las comunidades. Sin duda, afirman, un nuevo foco de conflicto social se abrira para el Ejecutivo. En este escenario hay que considerar tambin el bajo apoyo poltico al gobierno, que a inicios de agosto marc mnimos histricos, con una presidenta bajo el 19 por ciento de apoyo y un gabinete con escaso 13 por ciento. Todo ello agregado al inminente ingreso en un periodo electoral, que a partir de octubre, con las elecciones municipales, no dar tregua en adelante.

En este escenario de pequeos conflictos polticos y crecientes movilizaciones sociales, el rechazo al TPP, que se extiende a ms de un centenar de organizaciones representativas de numerosos territorios y sectores, tiene tambin una de sus mltiples puntas instalada en el masivo repudio ciudadano y laboral a las AFP. En medio del fragor por un cambio al sistema de capitalizacin individual, la Fundacin Sol advirti que una eventual ratificacin del TPP por el Congreso cerrara an ms las posibilidades de cambiar el modelo previsional para dar paso a un sistema de reparto administrado por el Estado, en cuanto el TPP refuerza las protecciones a las inversiones extranjeras.

PROTECCION DE INVERSIONES

A TODO EVENTO

En documentos del TPP conocidos a travs de WikiLeaks y otras filtraciones, uno de los puntos ms riesgosos que derivaran en graves daos y efectiva prdida de soberana para los Estados, son los recargados poderes traspasados a las corporaciones, en su gran mayora estadounidenses. Bajo las normas de solucin de controversias propuestas por el TPP, las grandes empresas pueden demandar a los Estados ante un tribunal comercial internacional por introducir nuevas leyes -desde las que protegen al consumidor a cambios como pretende la ciudadana con el sistema de AFP- que daen sus inversiones y negocios.

La Plataforma Chile Mejor sin TPP advierte que el mecanismo que el tratado establece permite a las empresas transnacionales situarse en un nivel de igualdad frente a los Estados y tiende a favorecer las reclamaciones de las empresas, pues se presentan en instancias de arbitraje como el Ciadi (tribunal del Banco Mundial) que hoy se encuentran fuertemente cuestionadas por su sesgo en favor de las grandes transnacionales. Esto, porque al considerar como base jurdica de sus decisiones solamente los tratados de proteccin de inversiones, dejan al margen las leyes del Estado acusado y otra normativa del derecho pblico internacional. Asimismo, la composicin de los tribunales arbitrales favorece a la empresa querellante, la que designa uno de los tres jueces e interviene en la designacin del presidente. Esto sucede adems dentro de un listado de abogados cuya objetividad ha sido cuestionada, puesto que existe una verdadera industria del arbitraje motivada por los elevados honorarios de estos jueces, a lo que se aade que muchos de ellos han sido empleados de grandes multinacionales, lo que constituye un grave conflicto de intereses.

En mayo pasado, la activista altermundista Susan George hizo unas reflexiones en torno al hermano gemelo del TPP, que es el TTIP (Asociacin Trasatlntica para el Comercio y la Inversin), entre Estados Unidos y la Unin Europea, pacto sin duda ms simtrico que el de marras al cual Chile se ha suscrito. Para George, estos tratados son un regalo para las grandes corporaciones transnacionales ya que se les da la libertad de denunciar a los gobiernos si no les gustan las leyes que stos aprueban.

Existen muchos ejemplos de la judicializacin para la proteccin de las inversiones an sin el TPP o el TTIP. El gobierno de Egipto, cita George, aument el salario mnimo y entonces Veolia, una empresa francesa, demand al Estado al sentirse obligada a aumentar sus costos laborales. Ecuador, en tanto, no autoriz que una empresa petrolera norteamericana pudiera perforar en una zona concreta. Ecuador ha sido castigado con una multa de 1.800 millones de dlares.

Otro episodio de evidente sesgo empresarial ha sido el bullado caso de Metalclad Corporation contra Mxico bajo las normas del Nafta o Tratado de Libre Comercio de Amrica del Norte. El tribunal arbitral resolvi en 1997 contra Mxico por la negacin del permiso municipal para comenzar a construir un proyecto minero y la declaracin que hizo el Estado mexicano de convertir la zona en un Parque Nacional. Entonces Mxico fue obligado a indemnizar daos con 16,7 millones de dlares.

EL PERVERSO VINCULO TPP Y AFP

El caso de las AFP se ajusta a la perfeccin a estas condiciones. Es un negocio que administra ms de 180 mil millones de dlares, concentrado en pocas manos y transnacionalizado. Hoy tres AFP, Provida (MetLife) Habitat (Cmara de la Construccin) y Capital (grupo internacional Sura), administran casi el 80 por ciento de los fondos de los trabajadores chilenos. Junto a stas, aparece Cuprum (del grupo internacional Principal) y Planvital (controlada por el grupo italiano Generali).

El TPP mejora sin duda la proteccin de los inversionistas al incorporar el criterio de la expectativa legtima de ganancia, utilizado por los tribunales arbitrales para expandir su competencia. Sin perjuicio de que el TPP aclara que el mero hecho que un gobierno afecte la expectativa del inversionista no es suficiente para constituir un reclamo, el TPP reconoce expresamente que la expectativa de legtima ganancia merece proteccin, perjudicando la posicin de los Estados en los juicios arbitrales.

Todo lo anterior tendr consecuencias negativas para Chile. Para empezar, el menoscabo de la capacidad regulatoria de los Estados. Debido a ello, distintas organizaciones, no slo en Chile, sino en todos los pases participantes, e incluso autoridades de la ONU, han llamado a rechazar el TPP.

EL FACTOR GLOBAL

Pero es sin duda el factor externo el que juega con ms fuerza en contra del TPP. Las declaraciones de los dos candidatos a la Presidencia de Estados Unidos han reconocido que el TPP, del mismo modo que otros tratados de libre comercio, como el mismo Nafta, han eliminado millones de puestos de trabajo, los que se han ido a otras latitudes junto a las inversiones. En sus discursos, Clinton y Trump -al prometer revitalizar la economa y la creacin de empleos- han apuntado a los acuerdos comerciales globalizadores como el factor que ha deteriorado la economa estadounidense. Por ello, ambos rechazan el TPP.

Clinton, que lidera las encuestas, afirm que, de ganar en noviembre, se opondr al TPP para defender el empleo en EE.UU. Detendr cualquier acuerdo comercial que destruya trabajos y rebaje los salarios, incluido el TPP, declar en un acto de campaa, en referencia a las insinuaciones de que podra cambiar de opinin una vez que llegue a la Casa Blanca, puesto que lo defendi cuando era secretaria de Estado en el gobierno de Barack Obama. Me opongo ahora, me opondr tras las elecciones y me opondr como presidenta, insisti.

En su discurso, en una zona otrora emblemtica del desarrollo industrial estadounidense y hoy muy golpeada por los efectos de la globalizacin y los acuerdos comerciales, Clinton explic parte de su plan econmico: Demasiadas empresas han presionado para lograr acuerdos comerciales para poder vender sus productos en el extranjero y, en su lugar, se trasladaron fuera, con la consiguiente prdida de empleos estadounidenses. Como efecto de este fenmeno, la riqueza se ha concentrado de forma indita en los dueos del capital llevando a su vez a la pobreza a millones de trabajadores hoy precarizados y desempleados.

Como medida econmica, Clinton propone invertir diez mil millones de dlares en asociaciones Hazlo en EE.UU. para apoyar un renacimiento manufacturero en el pas.

Las propuestas, tanto de Trump como de Clinton apuntan hacia un cambio sustantivo en las polticas econmicas de EE.UU. en las ltimas dcadas, impulsadas por las grandes corporaciones en busca de menores costos de elaboracin bajo el amparo de sus gobiernos y los organismos financieros internacionales. Estas declaraciones, que intentan ganar apoyo electoral entre los atemorizados trabajadores, sin duda van a contrapelo de los intereses de los grandes capitales, por lo que despliegan un gran manto de duda sobre su real aplicacin. Porque es un hecho que la globalizacin financiera, industrial y comercial ha fortalecido y empoderado a las grandes corporaciones norteamericanas.

Pese a ello, est la otra cara, la que padecemos desde Chile y todos los pases al sur de Estados Unidos: la concentracin de la riqueza, el aumento de la desigualdad y el malestar social. El TPP, que slo busca amplificar estas contradicciones extremas del capital, detona rechazos en el mismo establishment del imperio. Pero en pases dependientes como Chile sus polticos corruptos continan con un discurso servil y engaoso que slo favorece a las grandes compaas.

Publicado en Punto Final, Chile, edicin N 858, 19 de agosto 2016.

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www.puntofinal.cl



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