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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-08-2016

Conspiracionista yo?

Michel Collon
Investig Action


Cuando se critica a los dirigentes de EEUU, la UE o Israel, algunos agitan un espantajo: Vosotros sois conspiracionistas!. Lo que debe sobreentenderse como: veis el mal por doquier, pero estos dirigentes son demcratas; ciertamente pueden cometer errores, pero actan con buenas intenciones.

As, a grosso modo, estaramos forzados a elegir entre:

La teora del complot: todo es maquinado en la sombra, se nos oculta todo, los controladores del mundo son (a elegir): los judos, los banqueros, los francmasones, los Illuminati, etc.

La teora de la inocencia: nuestros dirigentes occidentales trabajan para el bien comn. Nos dicen lo que hacen y hacen lo que dicen.

Ni la una ni la otra, gracias! Nosotros reivindicamos una tercera forma de explicar el funcionamiento de la sociedad, y no tiene nada que ver con esas dos fantasmagoras. Para clarificar todo eso debemos responder a cuatro cuestiones:

1 Los complots existen, o no?

2 El conspiracionismo permite comprender el mundo?

3 Por qu algunos hablan tanto de la teora del complot?

4 Los medios hacen el juego al conspiracionismo?

1. Los complots existen, o no?

Partamos de la definicin. Una sntesis de los diccionarios se puede resumir as: proyecto secreto elaborado por varias personas contra otra o contra una institucin. Sobre la base de esos diversos elementos, verifiquemos juntos:

Cuando la CIA y el MI6 britnico organizan en 1953 un plan secreto con disturbios y una campaa de difamacin para derrocar al primer ministro Mossadeg en Irn y reemplazarlo por el Sha de Iran sometido a los EEUU (1) es eso un complot? S, no hay otra palabra.

Cuando Henry Kissinger y la CIA organizan en 1973 un plan secreto para destituir al presidente progresista Allende (2) y reemplazarlo por la dictadura militar neoliberal del general Pinochet, es eso un complot? S.

Cuando Brzezinski, consejero del presidente Carter, organiza secretamente el envo en 1979 de Bin Laden y otros terroristas a Afganistn para derrocar al gobierno de izquierdas (lo reconocer veinte aos despus) (3), es eso un complot? S.

Cuando, en 2003, el ministro de la Guerra de EEUU Donald Rumsfeld previene a sus prximos pero no a la opinin pblica, de que los Estados Unidos van a tomar siete pases: Afganistn, Irak, Somalia, Sudn, Libia, Siria para acabar con Irn (4), plan que ser efectivamente llevado a la prctica, es eso un complot? S.

Cuando Bush y Blair (y Aznar) fabrican en 2003 falsos informes (5) afirmando que Irak posee armas de destruccin masiva para justificar su guerra por el petrleo, es eso un complot? S.

No discutiremos aqu la cuestin de si cada guerra se vende con tales mentiras en los medios (escondiendo a la opinin los verdaderos objetivos). Queremos solo subrayar que los complots forman de hecho buena parte de la poltica internacional, particularmente en lo que afecta a las guerras y los golpes de Estado.

2. Permite el conspiracionismo comprender el mundo?

Mi respuesta ha sido siempre clara: No! Lo he escrito, negro sobre blanco, en mi libro Israel, hablemos!: El conflicto entre Israel y Palestina no es una guerra de religin. No es tampoco un complot judo. () La realidad es bien simple. La realidad tras Israel es simplemente nuestro sistema econmico y social. El capitalismo, con sus leyes econmicas naturales, provoca inevitablemente una gran acumulacin de riquezas en un polo y de pobreza en el otro polo. Desde su formacin hasta hoy, el capitalismo ha creado fortunas cada vez ms grandes y cada vez ms poderosas . Esas gentes entienden que controlar las materias primas y el petrleo es la mejor estrategia. Para controlarlas, sostienen las dictaduras petroleras rabes e Israel. No es un complot misterioso, sino una cuestin de lgica econmica (6).

Lo he repetido en mi libro sobre Charlie: La nica manera de sobrepasar el falso problema del complot consiste en debatir objetivamente sobre los hechos: confrontando las dos versiones, no creyendo a nadie de palabra y verificndolo todo sobre la base de las mejores fuentes segn las posibilidades: testigos directos, testimonios indirectos fiables, documentos, informes y comunicados. Todo eso asegurado desde los dos lados (7).

Pero, quin ha desarrollado este concepto de conspiracionismo? Es el historiador de EEUU Richard Hofstadter. En su obra El Estilo Paranoico en la poltica americana (1964), estudi la ideologa de la extrema derecha en EEUU y especialmente la caza de brujas del maccartismo (1950-1956) (8). Esa campaa de represin anticomunista de extrema derecha haba sido orquestada por el senador Joseph Mc Carthy https://fr.wikipedia.org/wiki/Joseph_McCarthy. Pretenda que los EEUU estaban gravemente amenazados por un complot: Hombres colocados en altos cargos en este gobierno trabajan en concierto para librarnos a la catstrofe? Esto ha ser el producto de una gran conspiracin, una conspiracin tan ignominiosa que, cuando sea puesta al da, sus principales protagonistas sern para siempre condenados al menosprecio por las gentes honestas (9). En el fondo McCarthy retomaba el tema obsesivo de Hitler (o Franco): una gran conspiracin judeo-masnica-bolchevique mundial amenazando Alemania (y Espaa. N. d. T.).

El trabajo de Hofstadter merece nuestra atencin. Pues construye un cuadro muy preciso para analizar los componentes del espritu conspiracionista que l denomina paranoico. Segn Hofstadter, el portavoz paranoico nos arrastra a un universo donde poltica y teologa explican acontecimientos que en realidad han sido profetizados y que se preparan durante varias generaciones. La gran conspiracin es tramada por fuerzas malficas con poderes gigantescos y casi sobrenaturales; esta maquinacin invade todos los poderes: polticos, educativos, mediticos, religiosos, y as pues tambin el Estado. Es por eso que no se habla de ello: el silencio ha sido bien organizado, lo que confirma la influencia de los conspiradores. En este universo, el gnero humano ver muy pronto al bien triunfar sobre el mal. Se trata pues de alinearse en el lado bueno.

En los perodos de crisis y de desarrollo ideolgico, se asiste siempre a un recrudecimiento de la creencia en complots. Y actualmente estamos en uno de esos perodos por varias razones:

la crisis econmica, poltica y moral del sistema social

la sensible percepcin de los riesgos que comporta (medioambiente, guerras)

la prdida de credibilidad de los medios oficiales

el hundimiento de los partidos de izquierda en Europa

la desaparicin pues del marco de un anlisis objetivo en trminos de los intereses de las clases sociales

El complotismo no permite entender la economa

En materia econmica, el conspiracionismo especialmente no se entera de nada. Ciertamente, las conspiraciones existen. Cuando los mayores bancos del mundo acuerdan manipular el tipo de cambio de divisas y acumular as ganancias adicionales, y son condenados a 1.700 millones en multas por la UE [10], de qu se trata sino de un complot? Del mismo modo, cuando las multinacionales se organizan en secreto para fijar los precios muy bajos para las materias primas que compran o precios excesivamente altos para los productos que venden, no se trata de una conspiracin? Y cuando una jueza de New York, Denise Cote, condena a Apple por orquestar un acuerdo con los editores ms importantes de los Estados Unidos para aumentar los precios de los libros electrnicos ( Los demandantes han demostrado que Apple conspir para aumentar los precios), se aplica una definicin jurdica correcta.

Pero generalizar y pretender que la economa est completamente manipulada por una gran conspiracin, que por ejemplo la crisis econmica fue provocada deliberadamente por los bancos para aumentar sus ganancias o para destruir las clases medias, entonces entramos en la fantasa, porque eso no es coherente con los hechos observados.

De hecho, casi desde su nacimiento, el sistema capitalista no ha cesado de ir acompaado por crisis a intervalos ms o menos regulares. Por qu? Debido a que este sistema se basa en tres leyes econmicas fundamentales:

1. La propiedad privada de las grandes fbricas y otras empresas (las fuerzas productivas).

2. La competencia entre estos patrones.

3. El beneficio mximo como medio fundamental para derrotar a sus competidores.

En conjunto, estas tres leyes producen un engranaje que se impone de forma automtica: Cada gran capitalista debe explotar al mximo a los que trabajan para l, absolutamente. Es decir, hacerlos producir lo ms posible, pagarles lo menos posible y an despedir a cuantos sea posible intensificando la labor de los que quedan. Y esto no es una cuestin de sentimientos: los capitalistas actan as no porque sean malos, sino porque, si no lo hacen, sern eliminados o tragados por los competidores. Cada uno para s mismo y todos contra todos.

Problema: cuando un capitalista aplica estas economas, sus rivales hacen, evidentemente, lo mismo. Resultado: todos empobrecen a los que trabajan para ellos. Por tanto, a quien le van a vender si han destruido el poder adquisitivo de sus compradores?

Se podra decir, pero habindose enriquecido los capitalistas, van a gastar ms y as mantener la economa? No. Aumentando los beneficios a costa de los salarios se dan los medios para aumentar su capital y sus fuerzas productivas. Sin embargo, el poder de consumo no puede seguir puesto que ha sido reducido. Y este desequilibrio fundamental sigue reapareciendo sin cesar en el sistema capitalista. No hay una planificacin que vigile el equilibrio entre los accionistas y los salarios.

En consecuencia, en un momento dado, hay demasiados productos en el mercado frente a los ingresos que se pueden utilizar para adquirirlos. Es la superproduccin, el bloqueo. Algunos son capaces de producir ms y ms, pero los dems no puede comprar todo eso. No pudiendo vender lo suficiente, los capitalistas paran parcialmente la produccin y por lo tanto su acumulacin de riqueza.

Conclusin. Esto no es una conspiracin de unos pocos. Es un efecto automtico de las tres leyes del capitalismo y, contrariamente a algunos discursos conspiracionistas, los capitalistas no estn contentos porque esto pone en peligro sus beneficios, y a veces incluso la existencia de algunos de ellos.

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Son ellos todopoderosos?

Una variante del conspiracionismo sugiere que la economa sera dirigida de manera oculta por un pequeo grupo de gente misteriosa que mueven los hilos clandestinamente. La realidad es mucho ms simple: unas doscientas grandes multinacionales dominan todos los sectores clave de la economa. Y eso no tiene nada de clandestino, todas ellas tienen un domicilio social y una direccin, ejecutivos y accionistas conocidos. Con unos ingresos y propiedades identificados, y trenes de vida de lujo. Todo eso generalmente discreto, s, pero secreto, no. Los amos del mundo son pues bien conocidos. Y esto es importante porque podemos decidir entonces a quien hay que combatir si se quiere defender el inters colectivo contra los intereses egostas.

Entonces, qu dificulta o impide esta lucha? Varias causas que vamos a ver. Pero en primer lugar el hecho de que los medios presentan la economa distorsionada al no dar la palabra ms que a los expertos pro-capitalistas. Se llegan a presentar las leyes econmicas del capitalismo como naturales e inevitables machacando que no hay alternativa. Se mata la esperanza.

Pero volvamos al conspiracionismo. En realidad, esta visin de una economa que sera dirigida por conspiradores muy poderosos es falsa y peligrosa. Falso porque en realidad nadie puede controlar el conjunto de la economa. Ciertamente, por un lado, los capitalistas se ponen de acuerdo entre ellos para defender sus intereses frente a los trabajadores y los pueblos. Y tambin para la defensa de sus intereses frente a los de otros pases. En este sentido, es evidente que ellos dominan una economa que no es en nada democrtica. Pero, por otro lado, tambin compiten entre s y eso debilita el conjunto de su sistema. Como Albert Einstein analiz muy bien en 1949: La anarqua econmica de la sociedad capitalista, tal como existe hoy, es, en mi opinin, la verdadera fuente del mal. Vemos ante nosotros a una inmensa sociedad de productores cuyos miembros buscan sin cesar privarse entre s del fruto de su trabajo colectivo -no por la fuerza, pero, en suma, de acuerdo con las reglas legalmente establecidas. El aguijn de la ganancia en conjuncin con la competencia entre los capitalistas es responsable de la inestabilidad en la acumulacin y utilizacin del capital que conduce a depresiones econmicas cada vez ms graves. La competencia ilimitada conduce a un desperdicio enorme de trabajo y la mutilacin de la conciencia social de los individuos [11]. El diagnstico correcto con los tres elementos: la propiedad, la mxima ganancia, la competencia.

De este diagnstico (con el que Einstein se une a Marx, de hecho), podemos extraer dos conclusiones. 1. Sobre la relacin entre banqueros e industriales. 2. Sobre las relaciones en el propio seno de la clase capitalista en general.

1. No exagerar la importancia de la banca. Cierto, histricamente los banqueros han jugado un papel importante en la primera acumulacin de capital que permiti la revolucin industrial y la formacin de los grandes monopolios. Y siguen siendo una parte importante del sistema econmico actual. Pero la idea de que ellos y la especulacin son los nicos responsables de la crisis y de los males del capitalismo no es cientfica, no refleja las verdaderas leyes de su funcionamiento.

En realidad, las multinacionales industriales son la base del capitalismo, su explotacin es la causa fundamental de la crisis, y son ellas, en ltima instancia, las que provocan las guerras. Einstein muestra bien que, en el supuesto de que no existieran los bancos, incluso en ese caso, los industriales provocaran crisis, a consecuencia de las reglas que hemos descrito. Por consiguiente, centrar toda la atencin, por ejemplo, en Goldman Sachs y sus conspiraciones (reales o imaginarias), es negar el problema de conjunto de este sistema capitalista. Es hacer creer que curndolo de su enfermedad bancaria o especulativa sera capaz de acabar con la explotacin y asegurar el bienestar para todos. Ilusin refutada por los hechos: nunca la humanidad ha producido tanta riqueza, nunca ha habido tantos humanos muriendo de hambre.

2. Medir bien las contradicciones entre capitalistas. A menudo se habla de las reuniones del Grupo Bilderberg como si fuera el poder absoluto y totalmente secreto de nuestra sociedad. Por un lado, es exacto que ese rgano donde se conciertan las multinacionales ms grandes tiene ms poder que los gobiernos y puede dictarles las orientaciones generales. Por otro lado, el hecho de que los principales capitalistas se concerten entre s y traten de ponerse de acuerdo sobre algunas cuestiones no elimina la competencia feroz que estas grandes multinacionales se dirigen igualmente entre ellas y que las debilita.

Cuando los grandes bancos estadounidenses se ven sufriendo multas colosales, como se ha indicado anteriormente, y que Goldman Sachs la recibe de cinco mil millones de dlares (5 miliardos o 5.000 millones), es difcil creer que todo esto es parte de una gran confabulacin urdida por Goldman Sachs que sera el amo absoluto del mundo. Hay que ser serios. Esa multa es el efecto concreto de las contradicciones entre los bancos y los otros capitalistas, estimando estos que los bancos les han hecho dao, han puesto todo el sistema en peligro y que por lo tanto se debe hacer de polica.

La Primera Guerra Mundial es una buena prueba de que si los capitalistas pueden de hecho ponerse de acuerdo en algunas cuestiones de nters comn, pueden tambin tener entre ellos conflictos totalmente destructivos y en ningn caso planeados. Ciertamente, en un principio, cada lado quera la guerra, con la esperanza de ganarla de forma rpida y barata. Sin embargo, nadie haba previsto que iba a durar tanto tiempo y que algunas potencias saldran muy debilitadas o an destruidas. Alemania, recientemente crecida de poder, exigi: 1. Alsacia-Lorena, es decir, el carbn y el acero. 2. Los Balcanes como ruta estratgica hacia el Este y el petrleo. 3. Las colonias africanas finalmente, donde consideraba no haber tenido su parte. Gran Bretaa y Francia estaban persiguiendo sus propios objetivos imperialistas. La idea de que estos poderes hayan conspirado juntos es absurda [12].

Para concluir sobre este punto, una conspiracin global es imposible porque los capitalistas estn en competencia unos con otros. Pueden ponerse de acuerdo sobre uno o ms complots cuando sus intereses convergen en un punto, en una regin o para abatir un dirigente. Pero no pueden ponerse de acuerdo sobre una conspiracin global porque sus intereses divergen y todo el mundo quiere abatir al otro.

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Anlisis conspiracionista o anlisis estratgico?

Falsa pues, esta visin de la conspiracin del capitalismo Todopoderoso es peligrosa. Porque da la impresin de que la historia no se hizo por la lucha entre las diversas clases y fuerzas sociales, cada una de las cuales defiende sus intereses, sino por un puado de personas todopoderosas. As que esta visin desalienta la resistencia de las vctimas de este sistema. Da la impresin de que los trabajadores y los ciudadanos no tienen ninguna posibilidad de ganar puntos. Pero toda la historia de la lucha obrera y ciudadana demuestra que es muy posible defenderse y lograr progreso social: prohibicin del trabajo infantil, limitacin de la jornada de trabajo (hasta quince horas/da en el siglo XIX!), la obtencin de la seguridad social (seguro contra el desempleo, enfermedad, accidente laboral, vejez), cumplimiento de la higiene y la seguridad en el trabajo. Todos estos avances se han conseguido por las luchas obreras. Si los trabajadores europeos de hoy en da tienen un cierto nivel de vida, es gracias a las luchas de sus padres y abuelos, nunca debemos olvidarlo. Especialmente cuando los capitalistas ahora quieren retomar todo lo que debieron conceder.

Para defender estas conquistas y para obtener nuevos avances, es necesario no dejarse intimidar por la supuesta omnipotencia, oculta o no, de los patrones, sino al contrario verlos como son: con sus fuerzas, pero tambin con sus debilidades . Se debe, sin negar las dificultades, tener confianza en las propias fuerzas. El conspiracionismo es una forma de derrotismo y en el fondo hace el juego a los patrones y a la explotacin.

Sad Bouamama ha explicado bien la completa oposicin entre los dos modos de pensamiento: La teora de la conspiracin presenta los eventos polticamente importantes como el resultado de una conspiracin global orquestada en secreto por un grupo social ms o menos importante. El enfoque estratgico, es decir, materialista analiza la historia, como resultado de la lucha entre los grupos dominados (clases, minoras nacionales y/o tnicas, naciones, mujeres, etc.) y los grupos dominantes basada en una divergencia de nters material [13].

La diferencia es esencial: el anlisis materialista (en el sentido de un enfoque cientfico basado en hechos materiales, observables y comprobables) muestra cmo es posible luchar aprovechando los puntos dbiles del oponente. Mientras que el conspiracionismo conduce a un callejn sin salida apuntando a falsos enemigos, generalmente inalcanzables.

El conspiracionismo no permite comprender las guerras

En cuestiones de guerra, hay muchos tipos de conspiracin, como hemos visto. Pero, de nuevo, sera peligroso creer que las grandes potencias ganan todas las conspiraciones que cocinan. La trama tiene xito cuando hay despolitizacin y ausencia de movilizacin. Fracasa cuando la resistencia de las vctimas es consciente y bien organizada. Los Estados Unidos fueron vencidos en Vietnam; el pueblo palestino resiste desde hace ms de sesenta aos; los Estados Unidos ciertamente han sumido a Irak en el caos pero no han logrado controlar y explotar el pas como Bush lo esperaba; los golpes de Estado han fallado en Bolivia, Ecuador, Venezuela. En resumen, el mundo es una lucha entre fuerzas opuestas, no siempre son los mismos los que ganan y depende mucho de la unidad y la conciencia de los pueblos. Sus ataques y conspiraciones pueden pues ser frustrados si la poblacin ha sido bien preparada para resistir. Lo que comienza con una buena informacin sobre la realidad de las cosas.

Y para informarse bien, hay que romper, consciente y completamente, con los dos fantasmas: el conspiracionismo y la ingenuidad. Pues nos enfrentamos a dos peligros: ver conspiraciones por todas partes y no ver conspiraciones por ningn sitio. La primera teora nos ofrece una explicacin falsa que no permite comprender la sociedad ni transformarla. Al ocultar los verdaderos objetivos, hace el juego al poder. La segunda teora quiere impulsarnos a confiar en los lderes polticos que nos diran la verdad. Ambas son trampas paralelas.

Ver conspiraciones en todas partes? En lugar de estudiar detenidamente los mecanismos del capitalismo, el conspiracionismo es una explicacin perezosa que algunos quieren imponer a las masas para evitarles pensar y para manipularlos. A menudo, con el fin de tomar el poder. Hitler hablaba de una gran conspiracin judeo-bolchevique y en un primer momento tron, en palabras, contra los bancos, pero era financiado por los grandes banqueros y los industriales alemanes y toda su accin les ha servido [14].

No ver conspiraciones por ningn lado? Aquellos que no ven conspiraciones en ninguna parte, deberan entonces explicarnos para qu sirven los servicios secretos! Los veinte mil empleados de la CIA cobran para jugar crucigramas o para conspirar? Es el momento de mencionar esta broma muy popular en Amrica Latina: Por qu no hay nunca ningn golpe de estado en los EEUU?. Respuesta: Porque es el nico pas donde no hay embajada de los Estados Unidos!.

Y cuando la NSA espa el mundo entero, piensan vds. que es slo contra el terrorismo o para ayudar en secreto a las empresas estadounidenses a debilitar a sus rivales extranjeros? La teora de la ingenuidad, francamente, no es mejor que la teora de la conspiracin!

Por ltimo, cmo conseguir una visin objetiva de la historia y de los conflictos actuales? En mi opinin, hay que decir que ha habido conspiraciones en la historia, incluso muchas (pensemos en los muchos golpes para sustituir a un dirigente por otro), pero ellas no hacen la historia, no constituyen la esencia. Son slo un medio entre otros de defender intereses.

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3. Por qu algunas personas hablan tanto de la teora de la conspiracin?

Entonces, si yo denuncio claramente el conspiracionismo por qu algunos me acusan todava ser un conspiracionista? Y soy yo el nico?

De hecho, nada de eso, desde que alguien critica la poltica internacional de los Estados Unidos, de Francia o de Israel, mostrando su carcter global, se ve acusado de teora de la conspiracin.

He aqu una lista (muy incompleta) de los demonizados: Ziegler, Chvez, Castro, Le Grand Soir, Lordon, Ruffin, Kempf, Carles, Gresh, Bricmont, Bourdieu, Morin, Mermet, Bonifacio, Enderlin, Cassen, Seno, Bov Pan, Godard, Jean Ferrat, Seymour Hersh, Wikileaks, e incluso los judos analistas: Hessel, Chomsky, Finkelstein.

De hecho, es muy prctico. No tiene argumentos en contra de los hechos expuestos? Entonces, simplemente trate a sus oponentes de conspiracionistas y la suerte est echada: no hay necesidad de argumentar sobre los hechos, no hay necesidad de refutar las pruebas! La teora de la conspiracin, es el truco del abogado que sabe que su caso est podrido.

Yo he tenido personalmente la prueba cuando debat con Henri Guaino (autor de los discursos de Sarkozy). Expuse concretamente los crmenes de sus amigos de las multinacionales francesas en Mali y Nger. No teniendo nada que contestar, todo lo que hall para evadirse, fue la teora de la conspiracin! [15].

Hemos visto que la teora de la conspiracin fue inicialmente un concepto progresista desarrollado por Hofstadter para dar cuenta de los delirios y fantasmas del pensamiento de extrema derecha. Por desgracia, segn un mtodo bastante tpico, fue enseguida recuperada y manipulada por la CIA a partir de 1963. Se trataba entonces de desacreditar a los que exigan una verdadera investigacin sobre el asesinato del presidente Kennedy: por un hombre solo o por una conspiracin? Y desde entonces, la teora de la conspiracin es utilizada constantemente por los responsables de los Estados Unidos para desacreditar a los crticos y rehuir el debate sobre los hechos. Porque la mejor manera de manipular, dividir y combatir a los progresistas es desviar y utilizar sus propios argumentos, hasta tal punto las ideas conservadoras son en s mismas inconsistentes.

Si se limitara a eso, no sera en si un gran problema. Pero estos ltimos aos se ha reavivado en los medios y en Internet una campaa sistemtica contra algunos analistas etiquetados arbitrariamente de conspiracionistas. A partir de cuando? Desde la masacre de Gaza, en enero de 2009, cuando Israel se encuentra cada vez ms aislado y criticado en la opinin pblica internacional.

Esta campaa no cae del cielo. En fin, si ms no: digamos, de la cima del estado. En los EE.UU., el sitio oficial del Departamento de Estado no borda mal sobre el tema conspiracionismo y antisemitismo. Del mismo modo, en Francia, despus de Sarkozy, el presidente Hollande ha explotado la vena ante el lobby pro-israel del CRIF:

El antisemitismo ha cambiado de cara. () hoy en da, se alimenta tambin del odio hacia Israel. Importa aqu los conflictos de Oriente Medio. Establece de forma oscura la culpabilidad de los judos en la desgracia de los pueblos. Mantiene las teoras de la conspiracin que se propagan sin lmite. Incluso aquellas que condujeron a lo peor. Hay que tomar conciencia de que las tesis conspiracionistas se difunden a travs de Internet y las redes sociales. Mas hay que recordar que es principalmente por el verbo que se prepar el exterminio. Tenemos que actuar a nivel europeo e incluso internacional para que un marco legal pueda ser definido y que las plataformas de Internet que gestionan las redes sociales sean puestas frente a sus responsabilidades, y que se impongan sanciones en caso de incumplimiento [16].

Confundiendo con mala fe el antisemitismo (racismo antijudo) y el antisionismo (rechazo del colonialismo israel, es decir, de un Estado teocrtico basado en una discriminacin tnica, resumiendo, un estado completamente antidemocrtico), el Presidente Hollande criminaliza a los solidarios con los palestinos. Les asimila resueltamente a los nazis y en realidad pretende prohibirnos hablar contra la poltica de Israel. La tesis de la teora de la conspiracin est preparando pues un ataque muy grave contra la libertad de expresin.

Siempre cercano al Palacio del Elseo, Bernard-Henri Levy, obviamente sigue el juego acusando de esa moderna enfermedad llamada la conspiracionismo [17] organizando un debate en 2012 contra el conspiracionismo. Como le remarc un espectador, ningn oponente fue invitado. Este hombre que tiene una enorme riqueza acumulada sobre las espaldas de los trabajadores de la madera africanos, mal pagados, maltratados y decididamente robados por su empresa familiar, se permite dar al mundo lecciones de dignidad humana y de rigor de pensamiento.

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Los grupos de presin manipulando los textos

Entonces, es una coincidencia si las polticas rehuyen todo debate contradictorio y si se sustituyen por algunos pseudo-periodistas cercanos a Israel y los neoconservadores de Estados Unidos? En ese lobby de un nuevo gnero, se encuentran Caroline Fourest, Rudy Reichstadt y Ornella Guyet. Las tres han cooperado con grupos de derecha radical, de Estados Unidos o franceses. [18]

Es preciso entonces sorprenderse de que Caroline Fourest me tache de complotista, Rudy Reichstadt de conspiracionista y Ornella Guyet (a menudo escondida bajo varios seudnimos antifascistas) de confusionista? Bueno, por qu ha salido ella con ese curioso concepto? Porque se dio cuenta de que los otros cargos no se sostenan? Para dar muestras de originalidad? La explicacin puede ser ms simple: nadie entiende ese trmino que no significa nada, y por lo tanto cmo poder refutar un concepto tan confuso ? Es prctico.

Las manipulaciones y las fuentes de extrema derecha de ese tro han sido expuestas con toda claridad por varios crticos: Fourest aqu [19] Reichstadt y su pgina web Conspiracy Watch , aqu [20] y Guyet, desenmascarado por Le Grand Soir, Acrimed y Le Monde Diplomtique, aqu. [21] Esos obsesionados con la teora de la conspiracin tienen dos caractersticas en comn:

Primera caracterstica: la manipulacin de los textos. Ellos no buscan la verdad, sino que ocultan o distorsionan sistemticamente mis textos que dificultan su tesis. O si no, me atribuyen amistades con personas que yo no apoyo (y, a veces, ni conozco!), esperando as ensuciar en amalgama. Todo esto no tiene nada que ver con el periodismo en el que se incluyen, en realidad son feroces fiscales que investigan siempre por encargo y descartan todo lo que contradiga sus acusaciones. No son periodistas, sino parte de los grupos de presin.

Se comportan as con todos sus objetivos. De una manera tan deshonesta que Pascal Boniface les ha dedicado un libro: Los intelectuales falsarios. Como ha indicado Franois Ruffin (el mensual Fakir, igualmente demonizado), los demonizadores aplican una receta deshonesta: En primer lugar caricaturizar al extremo con el fin de dar una imagen simplista del adversario. Despus concluir con el susodicho simplismo de estos neo-izquierdistas en su supuesta adopcin generalizada de la teora de la conspiracin [22].

Segunda caracterstica: la cobarda. Los demonizadores rehusan cuidadosamente debatir con los que ellos demonizan. He aqu algo sorprendente: se molestan porque un amplio pblico en la oscuridad del conspiracionismo sea influda y manipulada por gente como yo. Pero cada vez que les he sugerido un debate contradictorio y publicado en mi sitio web InvestigAction, lo que les habra dado una oportunidad extraordinaria para devolver al redil todas esas ovejas perdidas, rehusaron cobardemente. Por qu? La nica explicacin es que ellos saben que mienten, saben que sus argumentos se basan en falsificaciones de textos.

El debate sobre conspiracionismo es un falso debate movido para distraer. La verdad es mucho ms simple: en las luchas sociales como en las luchas Norte Sur, dominantes y dominados elaboran estrategias para ganar, es de hecho normal. Estas estrategias comportan batallas ideolgicas, enfrentamientos abiertos y tambin complots. No todo es reducible a los complots, pero son parte de la estrategia de la lucha. Acusando de conspiracionismo se quiere desalentar la denuncia de las estrategias neo-coloniales y blicas.

Queda una pregunta: Por qu gastar tanta energa en demonizar? Para cambiar de opinin a los que me leen? Imposible: saben que escrib exactamente lo contrario de lo que me atribuyen. Pero entonces cul es el verdadero propsito de los demonizadores? Se trata de asustar a los que no me conocen. Se trata de levantar un muro entre las personas que se hacen preguntas sin tener los medios para responderlas y nosotros, que proporcionamos respuestas con hechos concretos. Se trata de devolver a los dudosos a la versin oficial. Ridiculizar a los ciudadanos que cuestionan la versin oficial, machacando que el poder es honesto a pesar de sus defectos y que no hace falta hacernos preguntas: a quin beneficia eso?

Para entenderlo, no hace falta limitarse a recorrer tal o cual ataque circulando en bucle por la red, sino que realmente hace falta ver el conjunto de lo que estas personas han escrito. A fin de entender de qu lado se alinean y adonde nos quieren embarcar.

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Caroline Fourest: una conspiracionista?

Tomemos el caso de Fourest. Entre los medios de comunicacin que la citan con complacencia como experta en conspiracionismo, alguien ir a hurgar un poco ms y sealar el artculo que ella public en el Wall Street Journal (peridico de la patronal de EE.UU.), artculo titulado La Guerra por Eurabia [23]? Segn Fourest, Europa estara en trance de ser invadida por los rabes. Manipulados por el islamismo, esos inmigrantes incapaces de integrarse representaran una amenaza para la democracia. Hasta el punto de que Londres se convertira en Londonistan.

Esta tesis delirante, la ha copiado ella directamente de tres idelogos de extrema derecha. Uno se llama Norman Podhoretz, es un autor estadounidense que ha hecho campaa constantemente para bombardear Irn: foco principal de la ideologa islamofascista contra la que luchamos desde el 11 de Septiembre. [24] Otra fuente es Daniel Pipes, otro idelogo de la extrema derecha estadounidense, autor de La amenaza del Islam, se destac particularmente apoyando al xenfobo holands Geert Wilders.

Pero la creadora original del trmino Eurabia es Bat Ye or, ensayista britnico portavoz del lobby pro-Israel. He aqu cmo se present su libro Eurabia El eje euro-rabe: Desde hace ms de tres dcadas, Europa planifica con los pases de la Liga rabe la fusin de las dos orillas del Mediterrneo. Por el Dilogo Euro-rabe, ha desarrollado una estructura de alianzas, y a menudo lealtades, con el mundo rabe. Europa sacrifica su independencia poltica, as como sus valores culturales y espirituales, a cambio de garantas (algunas un poco ilusorias) contra el terrorismo y los beneficios econmicos que los pases rabes le proporcionan. Si estos ltimos suministran hidrocarburos a Europa, si le ofrecen mercados, no es sin imponer contrapartidas: exigen una apertura continuamente creciente a su cultura, su lengua, su religin -el Islam- a sus emigrantes, que siempre quieren ms numerosos. Se aprovechan de las condiciones del pas de acogida con visos a mantener estos inmigrantes en su cultura de origen en lugar de facilitar su integracin. Por ltimo, la alianza euro-rabe se basa en una poltica comn hostil a Israel y Estados Unidos. Es una estrategia de soborno de Europa que es as bien efectuada por los pases rabes, con la complicidad activa de los rganos de gobierno europeos: la Comisin Europea pilota un poderoso dispositivo financiero sirviendo a esa poltica; ha desplegado una enorme tela meditica fabricando el eurabe polticamente correcto; ella reglament las instituciones escolares y universitarias, e incluso an las iglesias, en esa empresa de desnaturalizacin de la identidad europea.

Resumamos esta tesis de Eurabia: los pases rabes aplican un plan secreto de islamizacin de Europa y las lites europeas son cmplices. Si no es una teora de la conspiracin, somos el Papa! Por tanto, es muy sorprendente constatar que los medios de comunicacin tan elogiosos con Fourest se callen completamente sobre este concepto de Eurabia, piedra angular de su pensamiento. Sin embargo, un anlisis rpido permite encontrar ah todos los criterios para la definicin de una teora conspiracionista segn Hofstadter: 1. La conspiracin dura varias dcadas. 2. Lealtad a una potencia extranjera (el mundo rabe). 3. Europa sacrifica sus valores. 4. Los rabes imponen su lengua, su religin y sus valores. 5. El eje euro-rabe es hostil a Israel y Estados Unidos. 6. Los lderes de la UE dejan hacer o son cmplices. 7. Todo esto constituye una empresa para desnaturalizar la identidad europea.

El problema no se limita a Fourest. La web Conspiracy Watch se ha erigido tambin como experta del conspiracionismo para algunos medios de comunicacin, los cuales olvidan mencionar que Reichstdt copia all las tesis ms racistas de los neoconservadores estadounidenses e israeles.

Su padre espiritual, Pierre-Andr Taguieff, es a menudo presentado como un pensador, gran terico de las teoras de conspiracin. En realidad Taguieff viol groseramente la tabla de anlisis de Richard Hofstadter, fusionndola con las prdicas islamfobas y belicosas de Daniel Pipes y Bat Ye or. De 2009 a 2013, Taguieff ha publicado sus numerosos anlisis en el sitio dreuz.info. Este sitio islamfobo de extrema derecha ve en Obama un anti-semita, que designara por doquier a los hermanos musulmanes, lo que sera normal dado su segundo nombre Hussein [25]. Se ve el nivel, y estas personas nos dan lecciones sobre el conspiracionismo!

As, Levy, Fourest, Reichstadt, Guyet se han instaurado como una verdadera polica del pensamiento nico. Para sofocar cualquier cuestionamiento. A travs de nosotros, lo que atacan en realidad es el derecho de todos los ciudadanos a informarse libremente. Obviamente, cuando se ven sus mtodos de falsarios, uno debe realmente preguntarse por qu tantos medios les recopian amablemente cuando esas acusaciones no se sostienen? En inters de quin? Esto nos lleva a nuestra ltima pregunta

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4. Los medios de comunicacin hacen el juego al conspiracionismo?

Esta pregunta podr parecer extraa puesto que los principales medios de comunicacin no cesan de avisar contra del conspiracionismo. Pero tal vez habra que echar un vistazo ms de cerca? Algunos periodistas aman burlarse del pblico que se inclina a creer cualquier cosa en Internet y caer en el conspiracionismo. Este sentimiento de superioridad me parece desplazado. Por dos razones.

Primera razn: estos grandes periodistas no han cado ellos mismos en muchas teoras de la conspiracin?

En Rumania, en diciembre de 1989, se anunci una fosa comn de 4.632 vctimas de disturbios, muertos por balas o abiertos en canal con bayonetas. Horrible fosa comn de vctimas de los acontecimientos del domingo, dice Le Monde. Carnicera, titula Liberacin, Cmaras de tortura donde, sistemticamente, se desfiguraran con cido las caras de los disidentes y lderes laborales, dice El Pas. Ceausescu, enfermo de leucemia, tendra que cambiar su sangre todos los meses, dice la cientfica TF1. De hecho, esta gran conspiracin de Ceausescu nunca existi como explicamos desde esas revelaciones y como los medios de comunicacin tuvieron que reconocer dos semanas ms tarde. [26] La fosa comn era totalmente falsa.

En 1990, estos mismos medios de comunicacin anunciaron que Saddam Hussein, cuyas tropas invadieron Kuwait, haba hecho volar todas las incubadoras de una maternidad en la ciudad de Kuwait, condenando a los bebs a una muerte horrible. Falso tambin.

En 1999, justifican el bombardeo de la OTAN contra Yugoslavia por la existencia de un Plan de Exterminio serbio para vaciar Kosovo de sus habitantes albaneses. Esta conspiracin slo exista en la imaginacin frtil de los asesores en comunicacin del ministro alemn de la Guerra Rudolf Scharping.

En 2003, la invasin de Irak fue justificada por el hecho de que Saddam Hussein ocultaba armas de destruccin masiva (qumicas y biolgicas) que nos podran amenazar. Falso tambin.

En 2011, el bombardeo de Libia se justifica por el hecho de que Gadafi prevea exterminar a las poblaciones resistentes y ya habra matado a seis mil personas en unos pocos das. Falso otra vez.

Y podramos aadir muchos otros ejemplos. En resumen, los grandes medios de comunicacin dadores de lecciones han cado en todas las trampas de la propaganda de guerra de los ltimos treinta aos. Peor an: censuraron nuestras informaciones cuando dimos la alerta. En resumen, se puede uno preguntar quien debera tomar lecciones de vigilancia.

La segunda razn para ser menos arrogante: continuar defendiendo a capa y espada la versin oficial sobre las guerras, negndose a criticar sus propios errores y rechazando todo debate pblico sobre la fiabilidad de la informacin, los medios de comunicacin dominantes no crean ellos mismos ese reflejo de desconfianza general que sufren hoy da?

Cuando las revistas estratgicas de Estados Unidos o de otras potencias occidentales (Stratfor, Rand Corporation, Foreign Affairs, etc.) exponen una versin completamente opuesta a la que se cuenta a la opinin pblica, por qu los medios no hablan de ello? Un solo ejemplo, Georges Friedman, director de Stratfor (cercano al Pentgono): Los acontecimientos de principios de 2014 en Ucrania (fueron) el golpe de Estado ms flagrante de la historia. Todo el Maidan () Los Estados Unidos han apoyado abiertamente el movimiento de los derechos humanos, incluido el aspecto financiero () Los rusos no han entendido lo que estaba pasando. Estados Unidos no pretenden vencer a Serbia, Irn o Irak, les hace falta extender el caos, para evitar que esos pases se vuelvan demasiado fuertes [27]. Si nosotros escribiramos la mitad de eso, ya nos trataran de conspiracionistas!

Cuando el propio Obama afirma: El liderazgo americano implica violentar la voluntad de los Estados que no hacen lo que queremos que hagan. () Los Estados Unidos cuentan con la fuerza militar y otros medios para lograr sus objetivos. () Somos el ms grande, el pas ms poderoso de la tierra. Aceptamos esta responsabilidad. Mi administracin es muy agresiva en sus esfuerzos para intentar resolver los problemas [28]. Nos gustara que los medios nos dijeran si Obama es tambin un conspiracionista?

Cuando los correos electrnicos de Hillary Clinton confirman lo que hemos dicho desde el principio, a saber, que el objetivo de Sarkozy era meter sus manos en el petrleo y el oro de Libia, nos gustara que los medios nos dijeran si Clinton es tambin una conspiracionista?

En mi opinin, estas dos razones (caer uno mismo en las teoras de conspiracin y negarse al debate) significan que los medios de comunicacin son a su vez responsables del aumento de la sensibilidad conspiracionista. Las personas tienen buenas razones para ser cautelosas, se les ha engaado tantas veces y tantas personas inocentes murieron a causa de estas mentiras de los medios! Se dir que los periodistas no son los responsables, que eso viene de los asesores compinchados y sus manipulaciones? Probablemente, pero por qu no poner en marcha una completa investigacin y un debate sobre esas manipulaciones? No habra que poner a la gente en guardia contra la propaganda de guerra que se repite cada vez? Tratarles como adultos?

Al negarse a hacerlo, seguir informando como si se nos dijera siempre o casi siempre la verdad, los medios animan a la gente a buscar la explicacin en otro lugar. Y visto que desafortunadamente no hay educacin sobre los medios en las escuelas, es pues inevitable que parte de este pblico desconfiado caiga en las fantasas repetidas por Internet.

Pero, si los periodistas desconfiaran un poco ms, no tendramos el truco de las armas de destruccin masiva a cada guerra. En resumen, los medios de comunicacin no son inocentes, son los primeros responsables de lo que deploran sin analizarlo con seriedad y sin ponerse en cuestin. A mi ver, el conspiracionismo es el hijo no reconocido de los principales medios de comunicacin.

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La nica profesin que nunca se equivoca?

Lanzar a cada paso la etiqueta conspiracionista me parece una confesin de impotencia del periodista por temor a acometer un debate democrtico sobre cmo la informacin puede ser manipulada desde arriba. Por desgracia, parece que est prohibido a algunos periodistas admitir que estaban equivocados o fueron engaados. Como si esta fuera la nica profesin que no comete errores jams.

En realidad, qu periodista nunca se equivoc? Pero las autocrticas son rarsimas. No se puede correr el riesgo de bajar la audiencia y perder los ingresos de publicidad! Parecera que los medios se aplican la receta negacionista de Manuel Valls rehusando analizar las causas, es el eurojihadismo Explicar, ya es un poco excusarse [29]. Prctico!

No se debate! As, cuando el semanario LExpress Le Vif consagra un informe al conspiracionismo, una experta en comunicacin, Aurore Vande Winkel, recomienda no invitar jams a conspiracionistas a la pantalla. Ni para rebatirlos porque si lo hicieran,contaminaran (sic) a otros. Lo que los medios deben hacer es dar la palabra a expertos sumamente especializados que desmontarn sus argumentos uno por uno. () Debe ser una prioridad restablecer la confianza de la poblacin en el gobierno y los medios de comunicacin [30]. En este caso, no es el cajn del dinero el que habla? Y qu desprecio por la gente, supuestamente incapaz de hacerse una opinin por s misma entre dos puntos de vista! Pero, servicio pblico o servicio privado, la gente os paga para que les informis correctamente, no para repetir los comunicados de las autoridades!

Menosprecindolo, Henri Maler (Acrimed) lo considera como un fallo grave de los medios dominantes: Muy raras son las investigaciones periodsticas que () en los principales medios, no se limitan a denunciar a los cerebros enfermos y tratan de responder a los argumentos considerados conspiracionistas, dirigindose a vastas audiencias que dudan. Las explicaciones periodsticas, cuando existen, son difundidas por medios cuya audiencia es limitada. Ver conspiracionismo por todas partes impide a los periodistas enfrentarse a l cuando lo encuentran. Y propone otro mtodo: Para esas derrotas del periodismo, un solo remedio: menos maldiciones y ms periodismo! [31].

El filsofo Lawrence Paillard piensa tambin que es esencial debatir sobre la informacin: La crtica de los medios inspirada por la sociologa es el mejor antdoto contra la teora de la conspiracin. Ella demuestra en efecto que la falta de pluralismo es consecuencia de una lgica de clase y no el resultado de un pacto secreto [32].

Lgica de clase? La falta de objetividad de los medios de comunicacin y su sumisin al orden establecido requieren ciertamente anlisis sociolgicos como los que Herman y Chomsky han mostrado brillantemente en Manufacturing Consent (La fabricacin del consenso) en 1988 [33]. Los contenidos mediticos son influenciados por cuatro factores principales: la propiedad de los medios de comunicacin (en manos del 1%), la publicidad invasiva de las multinacionales (dem), y finalmente el dominio -consciente o no- de la ideologa dominante (tambin la del 1%).

No vamos a desarrollar aqu este anlisis que llevamos a cabo en otros lugares. Pero conviene refutar la idea de que todo el problema vendra de la falta de tiempo de que los periodistas disponen para trabajar bien. Ciertamente, hay una presin de siempre ms rpido! , pero no lo explica todo. Hay que distinguir dos categoras. Por un lado, los periodistas (la gran mayora) a los que su jefe no les deja tiempo para trabajar bien, controlar, verificar, investigar. A estos, uno slo puede compadecerlos: en la informacin-mercanca (es decir, la Informacin con soporte publicitario), no es rentable practicar el rigor que les ensearon en (algunas) escuelas de periodismo.

Pero, por otro lado, tambin tenemos el periodista que hizo sus elecciones polticas, conscientemente, del lado del 1%, y que se cree un Dios-sabelotodo. Por ejemplo, en ArteTv, he aqu como Daniel Leconte present una gran velada para desenmascarar supuestos conspiracionistas: Creamos saberlo todo. Pues bien, parece que estbamos equivocados [34]. Saberlo todo, esa es vuestra definicin del buen periodista? Pero no es eso exactamente lo contrario? Buscar y hurgar en lo que no sabe para explicarnoslo bien? De hecho, a Leconte no le falta tiempo, le falta dignidad.

El mismo desprecio al ciudadano espectador se encuentra en Fourest. As es como, en febrero de 2013, ella present su emisin Los obsesionados con la conspiracin en France 5: Ven conspiraciones por todas partes y han hecho de la manipulacin por los medios de comunicacin su nica pantalla de lectura del mundo y de la actualidad. Estos son obsesionados con la conspiracin, estas tribus de internautas sometidos a mercenarios de la propaganda pasados a maestros en el arte de desinformar para ridiculizar las identidades y desacreditar a la democracia, a la vez que la prensa. Admiren las variadas trampas

Tribus de internautas: salvajes en el fondo, pero afortunadamente, una antroploga escuchando slo a su valor nos librar!

Internautas sumisos. Incapaces por lo tanto de pensar por s mismos.

Manipulados por mercenarios. Por supuesto, Fourest no cita ningn nombre aqu para evitar un juicio que ella perdera. Simplemente, insina que las personas que no adoran la poltica de Washington o Tel Aviv son forzosamente vendidos. Traidores, se les llama.

Traidores a qu? A la democracia. Que, como todo el mundo sabe, funciona admirablemente, los ciudadanos estn todos encantados de que se escuchen sus necesidades.

Y traidores tambin a la prensa. Que todo el mundo tambin sabe, no ha dejado de decir la verdad sobre todas las guerras. Fourest se cuidar bien de no decir quin la paga por la difusin de sus mentiras.

Fourest no trabaja como periodista, sino como miembro de un grupo de presin. No busca la verdad, sino el rol de perro de guardia. As que cuando se nos pone esa etiqueta de obsesionado con la conspiracin, cabr siempre preguntarse quien habla, cules son sus antecedentes, qu intereses l o ella defiende. Ser siempre necesario superar el juego de las etiquetas, comprobar los textos y analizar el fondo de las informaciones. Hacerse una opinin por s mismo, no creer a nadie de palabra.

Conclusin

Resumamos nuestro anlisis:

1. S, existen las conspiraciones. En la economa, en la poltica, en las guerras.

2. Pero no constituyen la explicacin esencial del funcionamiento de nuestra sociedad. El conspiracionismo es un callejn sin salida que impide su comprensin.

3. Los obsesos con la teora de la conspiracin son una distraccin para ocultar la falta de argumentos.

4. Los medios de comunicacin, rechazando el debate sobre sus carencias, estn haciendo el juego al conspiracionismo.

InvestigAction, al contrario, trabaja para proponer explicaciones que no sean simplistas, sino objetivas. Tener en cuenta la complejidad de las situaciones, extraer los intereses esenciales que se enfrentan, aclarar los mtodos de desinformacin que esconden estos intereses. Y exponer todo esto simplemente en un lenguaje accesible a todos. Porque la verdad est al servicio de la gente.


Notas:

[1] La responsabilidad de la CIA ha sido descrita en un informe interno The Battle for Iran hacia 1975, establecida por James Risen (New York Times) en 2000 y, finalmente, reconocida en 2009 por Obama en su discurso en El Cairo: Los Estados Unidos desempearon un papel en el derrocamiento de un gobierno iran elegido democrticamente.

[2] William Colby, director de la CIA (1973-1976) reconoci que la CIA haba gastado siete millones de $ por requerimiento de Kissinger para alimentar un clima propicio al golpe de Estado. 30 aos de la CIA, 1978.

[3] Entrevista en Le Nouvel Observateur, 15 de Enero de 1998.

[4] Entrevista de Democracy Now, 2 de marzo de 2007.

[5] http://www.independent.co.uk/news/uk/politics/tony-blair-and-iraq-the-damning-evidence-8563133.html

[6] Michel Collon, Israel, hablemos!, InvestigAction, 2010, p 348.

[7] Michel Collon, Yo soy o no soy Charlie?, InvestigAction, 2015, p. 232.

[8] Observatorio del neoconservadurismo, Hoftstadter y las teoras de conspiracin, https://anticons.wordpress.com/tag/hofstadter/

[9] https://anticons.wordpress.com/2015/04/28/theorie-du-complot-comment-le-best-seller-de-richard-hofstadter-le-style-paranoiaque-fut-detourne-par-les-neo-conservateurs-12/

[10] http://www.liberation.fr/futurs/2013/12/04/cartel-des-taux-l-ue-inflige-17-milliard-d-euros-d-amendes-a-8-banques_964103

[11] Monthly Review (EE.UU.), Mayo de 1949.

[12] Michel Collon y Denise Vindevogel, 14-18, se cree morir por la patria, morimos por los industriales (video), http://www.michelcollon.info/14-18-On-croit-mourir-pour -la.html

[13] https://bouamamas.wordpress.com/2016/01/01/de-lesprit-du-11-janvier-a-la-decheance-de-la-nationalite-chronique-dune-annee-de-regression-culturaliste/

[14] Jacques Pauwels, Gran negocio con Hitler, Aden, Bruselas, 2013. Kurt Gossweiler, Hitler, El irresistible ascenso? Aden 2006.

[15] Esta noche o nunca, https://www.youtube.com/watch?v=7a0VHV6_7os

[16] http://www.lepoint.fr/societe/au-memorial-de-la-shoah-hollande-pourfend-la-theorie-du-complot-et-le-negationnisme-27-01-2015-1899969_23.php

[17] www.bfmtv.com/international/bhl-victime-du-complotisme-en-tunisie-844100.html

[18] Fourest: Tambin con el CEO de Total en marzo de 2012 y en Tel Aviv. http://www.ojim.fr/portraits/caroline-fourest/. GUYET: http://www.upr.fr/actualite/upr-parti-politique/qui-veut-nuire-a-lupr-dr-jekyll-mrs-hyde-lantifasciste-boutoleau-et-la-tres-americanophile-professor-guyet

[19] Carta de Enlace a Karim Fadoul. Ver tambin mi libro, Yo soy o no soy Charlie, Captulo 9. ENLACE

[20] https://anticons.wordpress.com/2013/09/09/rudy-reichstadt-opportuniste-neo-conservateur/

[21] http://www.legrandsoir.info/analyse-de-la-culture-du-mensonge-et-de-la-manipulation-a-la-marie-anne-boutoleau-ornella-guyet-sur-un-site-alter.html. Ver tambin: http://free.niooz.fr/ornella-guyet-l-archetype-de-la-desinformation-anticons-observatoire-du-neo-conservatisme-4198539.shtml

[22] Franois Ruffin, El aire de sospecha, Fakir, 10 de Septiembre de 2013.

[23] http://www.wsj.com/articles/SB110729559310242790

[24] Las razones para bombardear Irn, andrynoss.net, jiuin de 2007.

[25] http://www.dreuz.info/2009/06/08/article-32392664/ http://www.dreuz.info/2015/09/29/barack-obama-nest-pas-musulman-mais-comme-il-les-aime-regardez-sa-nouvelle-trouvaille

[26] Solidario (Blgica), 10 de enero de 1990.

[27] Kommersant 19 de diciembre de 2014.

[28] Obama Estrategia de Seguridad Nacional Barack, EE.UU., 2015.

[29] https://jeanyvesnau.com/2016/01/11/manuel-valls-expliquer-cest-deja-vouloir-un-peu-excuser-comment-faut-il-entendre-le-premier-ministre/

[30] Express Le Vif 6 de febrero de 2015.

[31] www.acrimed.org/Journalisme-contre-complotisme-des-imprecateurs-qui-se-prennent-pour-des

[32] Operacin Correa: una pelcula antdoto a la teora de la conspiracin, Lawrence Paillard, La ZIndign (s) N 24)

[33] Vase tambin nuestro Atencin medios!, 1992 (agotado).

[34] http://www.acrimed.org/Arte-et-la-theorie-du-complot-une-emission-de-propagande-de-Daniel-Leconte

Ver ms en: http://www.investigaction.net/complotiste-moi/#sthash.7N7qGo52.dpuf


Traducido por Carles Aczar Gmez para InvestigAction

Fuente: http://www.investigaction.net/?p=20138&preview=true


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