Portada :: Espaa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-08-2016

El ataque a la educacin pblica en Espaa

Vicen Navarro
Pblico.es


No hay plena conciencia, entre el establishment poltico-meditico que gobierna Espaa, de las consecuencias de los recortes que han ocurrido durante estos ltimos aos (2008-2016) en la educacin pblica, afectando desde las escuelas de infancia (mal llamadas guarderas, en Espaa, y digo mal llamadas porque el trmino asume que la mayor funcin de estos centros es guardar a los infantes y nios mientras los padres estn trabajando, cuando debera ser la de educar y ayudar al desarrollo emocional e intelectual del/de la nio/a, en una etapa crucial y de enorme importancia en su vida) hasta los programas de formacin para personas adultas. Estos recortes del gasto pblico educativo se han estado aplicando (en realidad, debera utilizarse el trmino imponiendo, pues ninguno de los partidos gobernantes en Espaa ni el PSOE ni el PP- tenan en su programa electoral la realizacin de tales recortes) con una intensidad que no haba ocurrido en ningn momento anterior del periodo democrtico.

La intensidad de los recortes

Si un ejrcito extranjero enemigo hubiera ocupado el pas e impuesto estas polticas de recortes, es ms que probable que hubiera habido una rebelin popular, oponindose a la ocupacin del pas por una fuerza poltica extranjera que, con sus polticas, estaran afectando muy negativamente el futuro del pas a base de destrozar su sistema educativo. Sin embargo, no ha habido tal rebelin pues, en parte, no hay plena conciencia del enorme deterioro de la educacin pblica (ya que, salvo contadsimas excepciones, los medios no han estado informando de la enorme gravedad de la situacin). Pero otra razn de que no haya habido tal rebelin es tambin debido a que el que realiza estos recortes no es una fuerza extranjera, sino que son los propios gobiernos espaoles, los cuales los justifican aludiendo que no hay ninguna otra alternativa posible (la frase ms utilizada por los dirigentes polticos responsables de tales polticas), pues hay que reducir el dficit pblico a fin, en teora, de generar el beneplcito de los mercados financieros, necesario para que los Estados puedan conseguir dinero prestado de los bancos privados (a los cuales, por cierto, los Estados ayudan y rescatan cuando estn en dificultades).

A qu se debe el silencio ante tal ataque?

Ahora bien, la causa ms importante de que no haya una revuelta en las calles en referencia a lo que est ocurriendo con la educacin pblica de este pas es que los sectores ms pudientes de la poblacin, el 25-30% de renta superior del pas, no queda especialmente afectada por los recortes, pues llevan a sus hijos a la escuela privada (que recibe unos subsidios pblicos llamados concierto), siendo las clases populares las que ms utilizan las escuelas pblicas. Las escuelas privadas concertadas tienen un porcentaje muy elevado de escuelas de la Iglesia Catlica, institucin que, excepto durante la II Repblica, siempre ha ejercido un enorme y excesivo- poder en el sistema escolar, lo cual explica que haya sido en las escuelas pblicas dnde los recortes han sido ms acentuados.

En realidad, esta polarizacin del sistema educativo por clase social (que se refleja, por ejemplo, en la dicotoma clases pudientes escuela privada y clases populares escuela pblica) es la causa, no solo de la pobreza del gasto pblico educativo, sino tambin del hecho que los recortes hayan sido ms acentuados en la escuela pblica que en la privada concertada. Veamos los datos disponibles en el Ministerio de Educacin y en el sistema informtico de la UE (Eurostat).

La subfinanciacin del sistema educativo pblico en Espaa

Espaa es uno de los pases con uno de los gastos pblicos educativos ms bajos de la UE-15 (el grupo de pases de semejante desarrollo econmico al espaol): un 4,19% del PIB (segn los datos de 2013), mucho ms bajo, por ejemplo, que el 7,16% de Finlandia. Espaa tiene una escuela clasista, es decir, su escolaridad est definida por la homogeneidad de clase social en cada centro escolar. Finlandia, en cambio, tiene una escuela multiclasista. El hijo del banquero y el hijo del empleado de la banca van a la misma escuela, un hecho impensable en Espaa.

La escuela de este pas dista mucho ms de ser el crisol de la sociedad donde se cocina la cohesin social. En realidad, el sistema educativo produce dos tipos de ciudadanos: uno, el ciudadano de primera, miembro de las clases dirigentes; el otro, el ciudadano de segunda, miembro de las clases populares subalternas. Hagan un estudio del tipo de escuelas a las que asistieron los miembros de los gobiernos espaoles y lo vern. Un 72% de todos los ministros de los gobiernos espaoles (fueran estos socialistas o populares) fueron a escuelas privadas. En realidad, este porcentaje es similar al que otros estudios han mostrado para periodos anteriores, durante el siglo XX.

Esta polarizacin educativa responde a un enorme poder de las clases pudientes, a travs de los partidos polticos de sensibilidad conservadora y liberal (lo que se conoce a nivel de calle- como las derechas). A mayor poder poltico de tal clase social, mayor polarizacin del sistema educativo. No es de extraar, pues, que uno de los sistemas escolares ms polarizados en Espaa sea el cataln, resultado de haber sido, Catalunya, gobernada durante la mayora del periodo democrtico por una alianza de un partido liberal (CDC) y un partido democratacristiano (UDC). El supuesto nacionalismo de esta coalicin gobernante promocion paradjicamente uno de los sistemas educativo ms descohesionados de Espaa. Catalunya es una de las Comunidades Autnomas con mayor divisin de la poblacin por clase social en su sistema escolar.

La polarizacin social del sistema escolar

Otra relacin estadstica demostrada es que, a mayor poder de las derechas, mayores son los recortes en el gasto pblico educativo. Espaa, de nuevo, es uno de los pases de la UE-15 que ha recortado tal gasto de una manera ms acentuada durante la Gran Recesin (recortes realizados, en su mayor parte, durante la poca del gobierno Rajoy), con una reduccin del 18,4% durante la mayora del periodo de austeridad, agravada por el hecho que ha coincidido con una expansin de la poblacin escolar (un 6,67%) durante el mismo periodo (2009-2016). Ningn otro pas (excepto Grecia) ha visto unos recortes tan acentuados como en Espaa. Y Catalunya ha sido una de las Comunidades Autnomas que ms ha recortado el gasto pblico educativo. Es ms, los partidos gobernantes en la Generalitat de Catalunya en los que CDC ha sido la fuerza dominante han aprobado en las Cortes Generales la gran mayora de leyes y propuestas del gobierno del PP, que afectaron directa o indirectamente al gasto pblico educativo de Catalua.

Recortes en todos los componentes del gasto pblico social

Esta pobreza de recursos e intensidad de recortes aparece tambin en otros componentes del sistema educativo, como es la educacin universitaria. La universidad pblica ha sufrido de una manera muy marcada, no solo en captulos como investigacin, sino tambin en becas y ayudas al estudiante, as como en formacin al cuerpo docente. Algunos de estos captulos han incluso desaparecido de los presupuestos educativos.

Pero ha sido en los programas de formacin ocupacional donde tales recortes han sido incluso ms acentuados, recortes que han tenido lugar a la vez que aumentaba significativamente la necesidad por tales programas, debido al gran crecimiento del desempleo. Segn los estudios del sindicato CCOO, tal gasto se ha reducido casi por la mitad durante el periodo de austeridad. De nuevo, uno de los lugares de Espaa donde los recortes han sido ms acentuados ha sido Catalua.

A la luz de todos estos datos, es acertado definir lo que est ocurriendo en Espaa (incluyendo Catalunya) como un ataque al sistema educativo pblico, ataque que ha sido diseado y realizado por partidos gobernantes espaoles (incluyendo catalanes), y que excusan tales ataques aludiendo, como indiqu antes, a que no hay otras alternativas, frase que carece de credibilidad ya que es fcil de demostrar, como Juan Torres, Alberto Garzn y yo hemos hecho en el libro Hay Alternativas, que s que las hay si hay voluntad poltica para hacerlas. As de claro.

Fuente: http://www.vnavarro.org/?p=13607



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter