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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-08-2016

Hay un grupo en la ciudad, que se llama Cicatriz
Inadaptados

Ramon Magana
Rebelin


Los aos ochenta marcan el auge en Espaa de la escena musical contestataria y contracultural, de la cual la expresin ms enrgica fue aquella que se agrup bajo el mote de rock radical vasco. Alejadas de los devaneos seudoromnticos y pretenciosos del punk britnico, de su parafernalia y reformismo, las bandas espaolas de punk cantaban directamente en contra de la putrefaccin que la recin llegada democracia tena que ofrecerles. Kortatu, La Polla Records, Eskorbuto, MCD, Cicatriz y dems grupos hicieron msica, aunque no siempre de manera consciente, por y para la revolucin.

Cicatriz fue uno de los conjuntos ms descarnados de que se tenga memoria en la msica de habla espaola. Punkis oriundos de Vitoria-Gasteiz en el Pas Vasco, la formacin produjo uno de los documentos sonoros ms intemporales y vitales del punk: el vinilo Inadaptados. Como todo buen documento de cultura, puede tambin ser visto como un genuino documento de barbarie, ya que a travs de sus catorce temas desfilan las miserias cotidianas y su impugnacin certera, contundente y visceral por parte de unos chavales adictos a la herona y sin preparacin artstica.

Desprecio por la polica, los hombres de Estado y la estructura burocrtica que se encarga de prolongar el imperio del capital puede escucharse poderosamente en temas como En comisara, Goma 2, Cuidado burcratas y Botes de humo. Mientras que en una de las letras ms inteligentes y audaces del lbum (Desobediencia) comprenden que todo poder se construye con la participacin misma de los subyugados: Acaba esta jerarqua, en vez de venir por m. Todas esas sucias leyes no estn hechas para ti. Slo hay una solucin para todas las potencias, no les sigas ms el rollo, Desobediencia!.

Las alusiones al tema de las drogas y las consecuencias de su abuso estn retratadas en temas como Inadaptados, Hoy en un lugar, Horacio y Reggae de vmito. En este ltimo tema hay una narracin espeluznante sobre la adiccin:

Un vomitn de sangre me impide respirar

mi cuerpo agarrotado, apenas puede estar

mis ojos desorbitados, cansados y doloridos

salidos de sus orbitas ya no pueden ver ms.

Mis pupilas dilatadas comprenden que es el final

ahogado en mis excrementos no puedo aguantar mas

mi cerebro lejos viaja mi cuerpo muerto esta

muerto esta, en la cama joln que acabe ya!

En Txota cargan en contra de la delacin, prctica de terror difundida sobre todo durante el franquismo en Espaa y que min el tejido social de ese pas durante cuarenta aos. Por otra parte, en un tema como Inadaptados abordan el tedio, el aburrimiento, lo rutinario y falto de pasin que es la vida cotidiana. Sacrilegio nos cuenta de los abusos pederastas del clero y sobre la represin sexual que la moral catlica inflige en los nios. Fuck furcias y Esto saldr bien forman un engrane fantstico que va evolucionando temticamente, pues el primero se encarga de revelarnos las nulas perspectivas a futuro que estos jvenes vascos tenan: Esperando a que crezcamos para hablarnos del futuro. Yo no creo en el futuro, vete a tomar por el culo. Mientras que la transicin a la delincuencia es narrada en Esto saldr bien, cuya cuenta inicial hasta ocho da la impresin de querer transmitir esa imposibilidad de alterar el camino hacia el crimen en medio de un contexto social tan falto de oportunidades, la vida es muy dura y es tu ltima jugada, nos dicen.

Cicatriz participa de la industria musical de manera marginal, arrojando un discurso disidente que acta no desde una exterioridad tan irreal como alejada, sino desde dentro del torbellino mismo de la vida moderna. Los Zika tocan contra este mundo voraz, lo ponen a bailar cantndole su propia meloda. No articulan su discurso desde una reflexin terica, sino desde las intuiciones inmediatas ms acertadas; no atacan con el bistur del filsofo, sino con el machete del campesino; son la cabeza de la pasin, antes que la pasin de la cabeza; crtica salvaje, en carne viva, de la realidad; no se detienen a hacer concesiones a nada ni a nadie. Y es que resulta cierto eso de que no se puede transmitir algo de inters tratando con miramientos al pblico, el mismo que soporta todos los horrores del mundo moderno y se espanta con unos punkis adictos a la herona que cantan sus himnos llenos de coraje y verdad. Ya Wilde deca que el disgusto de la sociedad moderna por el realismo radica simplemente en que ve su imagen reflejada en el espejo, en este sentido, los Zika son parte del peor recordatorio de lo que esta sociedad es en su ms profunda intimidad. Somos punkis mutantes inadaptados, automarginados seres en un mundo de retrasados, cantan en uno de sus temas.

Su msica es expresin de la miseria y, paralelamente, protesta contra esa miseria. Y es que el espritu del punk surge en un mundo en que el arte ha largo tiempo que est muerto y cuyo proceso de descomposicin ha llegado a su anulacin formal. Resultado de estas condiciones, el punk no puede estatuir una propuesta esttica sino yendo a contrapelo de toda postura esttica. Es, inconscientemente, un arte que se instala en la negacin, una forma de arte que no es. La msica de los Zika est determinada por estos mismos presupuestos y dentro de ellos encuentra su verdad. De este modo, esa instrumentacin tejida con texturas speras y rudimentarias, reverberando como un cuchillo que desgarra las fibras auditivas; unas letras directas y a la cabeza escupidas por una voz aguardentosa y rasposa, que sustituye el canto armonioso por el alarido ronco y erosionado por el alcohol; una voz que emerge con tanto ms poder cuanta menos claridad en las palabras, slo pueden ser comprendidos en tanto que componentes de una propuesta esttica que rema a contracorriente.

Trgicamente marcada por la adiccin a las drogas y el alcohol de todos sus miembros, la banda fue, empero, capaz de incorporar estos elementos para darle proyeccin y fuerza a su mensaje desbocado, descontrolado y altamente certero. Inconformes con la manipulacin que del uso de drogas se haca en nombre de la vida los Zika tampoco son autoindulgentes y revelan en su discurso el lado oscuro de la adiccin: la resaca, las enfermedades adquiridas en el desmadre, el desgaste de cada fibra dentro del desvergue, la rendicin de la vida en el altar de los estados alterados de consciencia; ellos mismos caen vctimas de la adiccin al reino de las sombras. Y aun as siempre les vali madres, ya que desde su nihilismo vital siempre le escupieron a la cara a la sociedad capitalista, esa mojigata que no es capaz de superarse a s misma. Escupe siempre que puedas / si no vete a la mierda / escupe a tu alrededor / no seas comeculos.

En las letras de la banda destaca la ausencia de consignas y compromisos que pudieran ligarlos a una formacin poltica del momento. No dedican canciones a Desmond Tutu o a la Nicaragua Sandinista ni desprecian abiertamente a alguna figura concreta de la clase poltica, sino a su casta misma. Los hombres de Estado, aquellos que se encargan de prolongar la miseria presente, as como de beneficiarse personalmente de ella, son arremetidos con toda la vehemencia necesaria: Nos da lo mismo rojos que blancos que negros, todos son una basura. Hay que quemar todas esas banderas, las banderas a tomar por el culo, deca Natxo en un concierto, mientras que dedican un tema icnico (Cuidado burcratas) para increpar a esos que no importa cuntas mentiras esgriman para presentarse como representantes de los intereses populares, siempre velan por el capital y por s mismos.

En el contexto social, Cicatriz surgi en medio de la crisis de los aos ochenta, que trajo el desempleo masivo y la drogadiccin colectiva en Euskadi. En esa situacin de pocas perspectivas para el futuro los jvenes tenan limitadas opciones y mucho tiempo libre. La herona hizo su irrupcin como cataclismo en estos aos y es sabido que haba cerca de diez mil heroinmanos en el Pas Vasco a principios de los ochenta. Hay indicios, rumores y un informe policial desaparecido que refuerzan la hiptesis de que se suministraba la droga desde la guardia civil a los distribuidores que la hacan llegar a la poblacin. Derivada de la adiccin, surgieron las enfermedades mortales, principalmente el SIDA, que acab con miles de vidas, incluidas las de los integrantes del grupo.

Hijos de su propio tiempo, los Zika no quisieron ser superiores a su poca, sino en el mejor de los casos, ser su poca. Ellos mismos ya eran adictos a la herona antes de tocar en grupo de punk, cuyo abuso los llev a todos y cada uno a la gran tocada en el cielo. Los Zika rehuyeron caer en compensaciones y vivieron al lmite, se entregaron a la embriaguez. Alejados de esa conservacin del Yo burguesa, de ese trmino medio vulgar que no es capaz de entregarse ni al ascetismo o de vivir intensamente, los Zika fueron siempre conscientes de que no se puede vivir intensivamente ms que a costa del yo. Traspasaron los lmites de lo burgus, rechazaron el cmodo trmino medio y llegaron a lo trgico.

Conscientes de que el arte est muerto y de que la subversin slo se puede llevar a cabo dentro de los lmites de una vida, los Zika llevaron su sedicin ms all: hasta la muerte. Ellos mismos se encargaron de dictar su propio epitafio de manera contundente y rabiosa: Escpele en la tumba, se ha jodido el muerto.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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