Portada :: Cultura :: Leer
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-08-2016

Entrevista a Joaqun Miras Albarrn sobre "Praxis poltica y estado republicano. Crtica del republicanismo liberal"
La filosofa poltica girolingista es un no ente, un ente excluido de toda reflexin y de su propia discursividad terico lingstica

Salvador Lpez Arnal
Rebelin

Entre otras muchas cosas, algunas de ellas recordadas y comentadas en anteriores conversaciones, Joaqun Miras Albarrn es miembro-fundador de Espai Marx y autor de Repensar la poltica y Praxis poltica y estado republicano.


-Aqu estbamos. Sostienes que: de modo que si se legisla una constitucin poltica que contravenga la verdadera constitucin de la comunidad social, la cultura, en el sentido antropolgico del trmino, aquella ser destruida. Siempre, seguro, es una ley? No hay acaso contraejemplos de esa supuesta destruccin inexorable?

-En lo social, no existen las leyes transhistricas. Pero toda constitucin que deja de conectar con la relacin de fuerzas sociales que organizan una sociedad, y con el vivir que ordena, decae.

-Y esto no es una ley o consideracin transhistrica?

  -No. Una totalidad social organizada no puede sostener desde instancias diversas, actividades prxicas diversas. Si el mundo social es esclavista, la legislacin abolicionista ser, ella misma, abolida, salvo que fuerzas masivas organizadas luchen en la sociedad por la abolicin de la esclavitud. Es muy sencillo, el principio de contradiccin expuse que es posible en la sociedad- hace insostenible la perpetuacin de la misma contradiccin. Pero lo que surja de la misma, no es pronosticable. Ni que una concreta contradiccin pueda darse. Que en un tiempo suficientemente largo no se produzcan contradicciones en la sociedad, eso ya no es afirmable, no existen regularidades histricas, ms all de saber que todo orden social acaba; pero esto es sentido comn bien informado.

-Prosigue. Te he interrumpido antes.

-Sus artculos dejan de estar en vigencia y, en un momento u otro, es cambiada. Toda constitucin, como todo otro elemento resultado de la actividad humana, obedece a su momento histrico, a su totalidad de ethos. Los procesos de elaboracin de una constitucin, los periodos constituyentes, en los que una nueva relacin de fuerzas impone su realidad y exige nuevas leyes, son periodos y procesos de forcejeos entre las diversas fuerzas sociales. Nunca una sociedad en proceso constituyente acepta una ley constitucional ya elaborada, por interesante o admirablemente que exprese ideas, porque se trata de un instrumento ajustado a una situacin social concreta, histrica. Puede haber leyes impuestas claro. Si la constitucin nueva viene impuesta por la bomba de fragmentacin, la ametralladora y el fusil de repeticin, no digo nada. Si es una clase dominante la que, prevalindose de la violencia, partera de la historia, -hierros candentes, terrorismo cadenas, ltigos- impone su poder, nada que decir. Pero eso tambin este poder obedece a situaciones de relaciones de fuerza especficas, histricas, concretas. Y hay que sealar que lo que se trata de hacer, no es elaborar una ley nueva, porque eso, por s mismo, no es proyecto comn de nadie; sino que es crear un ethos, un orden comunitario, una cultura de vida, fundamentados en unas relaciones sociales que la beneficien, que su proyecto no es una ley nueva, sino un vivir nuevo a su medida y gusto.

-En la nota citada escribe tambin: Ethos o eticidad, trmino que se documenta reiteradamente en la obra de Hegel, es sinnimo o significa lo mismo que otras expresiones tambin usadas por l: espritu objetivo, sustancia humana, pueblo, estado. No s si hay ms. No es eso un inconveniente? Para que acuar tantos trminos si queremos significar lo mismo? No nos podemos hacer as un enorme lo?

-El registro lingstico, el significante elegido por Hegel en cada caso responde al nivel de reflexin en el que l elabora. Cuando se refiere en general, al ser humano, y a su ontologa, por ejemplo, tiene inters en que se entienda que el ser humano no posee naturaleza innata dada, ni comportamiento natural predeterminado. Usa entonces trminos ontolgicos no naturalistas, tales como sustancia; la sustancia humana, es sujeto: una sustancia que es sujeto, una sustancia que es auto creacin de s misma, un Ser que es una NadaCuando pasa a reflexionar sobre las comunidades histricas, o estados, l insiste en que se entienda que, segn l, un Estado es un todo orgnico compuesto por un saber hacer o ethos, que no es natural sino objetivacin de la capacidad prctica de una comunidad o pueblo el espritu objetivado/ objetivo-. Cuando entra a reflexionar sobre disciplinas derecho, historia, religin, esttica, elaborando filosofa de esos saberes, saber segundo sobre los mismos porque, por ejemplo, se le exige un curso sobre filosofa del derecho- parte de lenguaje aceptado por esas disciplinas, los reelabora desde su onto antropologa. A parte est el hecho de que quiere conectar con la gente, en este caso, con los alumnos de sus clases, dado que el ser humano no es solo objeto de reflexin, como los tomos, sino que el objeto de reflexin, l mismo, es pensante y su pensamiento es, precisamente la instancia creadora de ethos, no el pensamiento del filsofo, bho de Minerva, que solo se expresa ex post. Entonces, adopta trminos como, por ejemplo, pueblo, y los reelabora.

S hay una cierta evolucin lingstica de Hegel desde su juventud a su madurez. Vida pasa a ser sustituido por Espritu. Desaparece positividad como denominacin de un tipo determinado heternomo de objetivacin de ethos. Pero por lo dems, elabora un lenguaje unvoco sostenido firmemente.

-No s si cabe aqu aprovechar para aclarar el significado de dos trminos cuyo uso es muy malinterpretado. Los trminos en s y para s. S que me voy un poco del tema.

-Para entender estas palabras, hay que recordar que el ser humano es un ente comunitario sin naturaleza innata. Por ello, en s es la traduccin alemana que hace Hegel del en potencia de Aristteles. Una madera, por ejemplo, puede ser indefinidas cosas: un carro, un barco, una lanza, un arado, una cuchara, una escudilla, unos zuecos, una fogata y muchas ms, quedando excluidas solo aquellas cuya realizacin entra en contradiccin con las caractersticas del material. En s hace referencia a todo lo que pudiera llegar a ser, y al hecho fundamental de que en este momento, no es nada de todo eso: no es Nada. Por tanto, una clase social en s no es sino la denominacin de los explotados, sin ms. Para s, en consecuencia no puede ser la toma de consciencia sobre s mismo, desde una u otra instancia de pensamiento, de un ente que no existe. Para s, ante todo, define la tarea autoconstructiva, -en el ser humano todo es construccin cultural histrica-; tarea que se realiza con el pensamiento: la Razn Prctica, generadora de organizacin y accin. Y a medida un ente nuevo, comunitario, comienza a existir entitativamente en la medida en que el proletariado va pasando a constituirse en clase, por ejemplo- la auto consciencia de los individuos, los activos y los que observan, pasa a adquirir experiencia y a registrar y auto reflexionar lo que hay, lo que crea.

-Haces referencia a Laclau y lo que llama su giro lingstico. Dnde se ubican tus crticas principales?

-Las escuelas giro-lingistas parten del lenguaje, tal como afirman. No hay nada que objetar a este asunto. Los marxistas hegelianos tambin partimos, si se quiere, del lenguaje, del pensamiento lenguaje. Pero partimos de la totalidad del pensamiento lenguaje, del que es una parte extremamente reductiva el reflexionado por la Filosofa giro lingista. El giro lingstico considera solo aquella parte del lenguaje mediante la que un grupo se da a s mismo denominacin de identidad. Segn el giro lingstico, una clase social o cualquier otro tipo de sujeto colectivo, es una construccin lingstica que se constituye precisamente mediante la elaboracin de significantes simblicos, que pueden interpelar a los individuos, que adoptan tales trminos, los dotan eventualmente de significados y expectativas y pasan a autodefinirse mediante esos lenguajes. Es la palabra clase la que crea la clase entre quienes la emplean para autodenominarse a s mismos con ella. Una clase es un lenguaje de clase. Queda fuera de toda consideracin el mundo humano de vida, la actividad. Que por lo tanto es inconscientemente naturalizada. Los juegos de lenguaje que propone el giro lingstico, para que se identifiquen los individuos, y creen a travs de los mismos una subjetividad social simblica, tienen como objeto que los individuos conviertan en referente de su lenguaje nuevo una fuerza poltica, que es electoral, institucional, cuyo fin es el acceso al gobierno. La realidad contemplada por el modelo lingstico, la simblica, discursiva, no da para ms.

-No est mal lo que dices, nada mal.

-El ser humano s es un ser lingstico, pero debemos tener en consideracin todo el lenguaje humano, a comenzar por el ontolgicamente primero, el lenguaje pensamiento que orienta la actividad, el lenguaje mediante el que la Razn Prctica se objetiva y produce el mundo, trabaja, vive su vida cotidiana. Sin este primer nivel se crea una caricatura antropolgica del ser humano que no da cuenta de la produccin del mundo, ni permite pensar la realidad social constituida como producto creado por la actividad humana, ni resulta pensable cambiarla, convertirla en objeto de reflexin y accin poltica, pues su existencia queda fuera de toda consideracin. Para la filosofa poltica girolingista...

-Ja, ja, ja! Toma ah, en la frente!

-Para la filosofa poltica girolingista es un no ente, un ente excluido de toda reflexin, y de su propia discursividad terico lingstica. El girolingismo inspirado por Laclau, sobre el que tambin me interrogas, adems, surge por evolucin a partir de marxismos que ya elaboraban pensamiento reductivo de este tipo: los marxismos positivistas y estructuralistas, que se preocupaban solo de las superestructuras y dejaban de lado el grueso de la actividad humana, que sera modificada, en esas hiptesis, debido al desarrollo de las fuerzas productivas, indefectiblemente en marcha hacia nuevas relaciones sociales de produccin; descubre la falsedad de estos modelos, segn los cuales, las clases sociales son entes naturales preexistentes, pero acepta la reduccin operada y, tras declarar que el rey va desnudo, acepta la reduccin del modelo. Vuelvo al desarrollo pleno de todo lo que abarca de veras el lenguaje: Adems, tambin es lingstica la experiencia, la consciencia experiencial generada por nuestro vivir, como resultado de nuestra Razn Prctica, la consideracin que nos merece ste, el rechazo, la negatividad que desarrollamos al experimentarlo y al comprenderlo desde nuestra consciencia experiencial. Es tambin lingstica la constitucin del sujeto social, clase, bloque social, que generamos contra esa sociedad. Pero esa lingisticidad que construye al sujeto poltico no es mera discursividad simblica de significantes vacos, esa lingisticidad vuelve a ser lenguaje-Razn Prctica, logos que gua la actividad, mediante la que nos constituimos como sujeto comunitario, mediante el que nos construimos en comunidad como clase, o como bloque social, como actor social real, generador de actividad que crea organizacin, cultura comn de vida, ethos, que genera prcticas de lucha y de dominio sobre la actividad generada en comn. Ese sujeto comn creado por la actividad comn que lo autoconstituye, esto es, por el lenguaje de la Razn Prctica que genera un nuevo hacer, s es un ente.

-Y eso implica que...

-Su hacer genera cambios en la sociedad, y genera una consciencia que fecunda la creatividad de la imaginacin, una imaginacin que imagina nuevos fines de accin, en primer lugar. Y que adems se auto imagina simblicamente y autoidentifica como un ente. La constitucin del sujeto colectivo, s es resultado del lenguaje, del que produce la actividad colectiva mediante la que nos constituimos en comunidad alternativa y generamos un saber hacer distinto, de lucha, de vida. El producto es un ente prxico, social, no un ente solo simblico. Basta leer La formacin de la clase obrera en Inglaterra, de E.P. Thompson, para tener un estudio de caso admirable de este tipo de procesos. El significante de autoidentificacin no es vaco, ni es creacin de elites intelectuales; no lo invent Thompson, ni Marx. S tiene un referente previo existente en la realidad, el generado por la actividad mediante la que se construye el sujeto comn. Las comparaciones entre modelos son prolijas pero creo que resultan esclarecedoras.

-Te copio de nuevo. Hegemona es la lucha por la creacin en comn de un vivir nuevo. Por qu un vivir, no unos vivires nuevos? Por qu el uso de singular?

-Un mundo ordenado alternativo. La expresin singular me la inspira Maquiavelo: un vivere libero, un vivir libre. Creo que eso es compatible con diversidad de modos de vida, siempre que estos respeten las necesidades de la comunidad. Por ejemplo, el consumo de petrleo, racional, racionado, que impone muchsimas limitaciones al vivir. Por ejemplo, responsabilidad para con los otros miembros de la comunidad elegida para vivir. Uno no puede incorporarse a una comuna considerndola un centro de servicios. Si yo me acojo a ella con mi hijo, y otras personas entablan relaciones afectivas con mi hijo, emplean tiempo con l, lo cuidan por las noches, lo llevan a la escuela o al mdico, lo limpian, guisan para l, lo sacan a pasear, lo quieren, se constituyen en su familia, no puede ser que yo, si me enamoro de alguien externo, tome al nio y me marche-estoy recordando y resumiendo ahora el relato de vivencias escuchadas, muy amargas-; habr que firmar digo yo- algo as como la aceptacin oficial de la patria potestad compartida con la comuna Y ms cosas: en la medida en que una comunidad social garantice verdaderamente la libre igualdad, - desde este punto de vista especulativo, todos los expedientes imaginables para ello, me sirven, ahora- no creo que haya mucho vocacional de la limpieza de alcantarillado, ni mucho enamorado de la minera de lo que sea, y sera sospechoso que los vocacionales resultasen ser emigranteshabr que hacer cumplir leyes: a rajatablapero en las opciones personales, la libertad debe ser plena, claro. El republicanismo no tiene nada que objetar respecto del uso del propio cuerpo o las preferencias sexuales o intelectuales de cada individuo. Pero en el mundo que sobreviene, en el futuro inmediato que se nos precipita encima, tras el despilfarro de recursos materiales no renovables que se ha producido, la subida de la temperatura de la tierra, la desertizacin, la sobrepoblacin, la escasez de agua potable y tierras cultivables, el republicanismo s deber ser tajante y sin contemplaciones en el igual acceso a los recursos materiales, en la igual libertad material. Pero la comunidad republicana igualitaria, democrtica, es la nica alternativa posible a Mad Max.

-Dicen que hay otra. La conquista de la galaxia, en la lnea sugerida por el fsico-filsofo Adrian Berrry hace ahora medio siglo ms o menos.

  -S, es delirante. Como lo es la confianza en que se inventen nuevas tecnologas alternativas que nos permitan, desde el uso de otras energas, los mismos niveles de consumo que desarrollamos ahora. Que por ejemplo, el coche de motor de explosin podr ser sustituido por el elctrico: de dnde sacar litio para tanta batera, para tantos acumuladores; de dnde sacar energa elctrica que sustituya la gasolinaetctera. Es el mito, el idolum creado por Bacon en sustitucin de los que l tena por tales: el mundo humano entendido como una unidad cuyo ncleo es la tecnociencia y su progreso infinito. Nos lo ensean en la escuela. Las ciencias avanzan que es una barbaridad, y stas, adems siempre solucionan tcnicamente cualquier problema

-Explicando a Marx, sealas que la actividad es la materia de la que se compone el mundo social humano. Y la pereza, y el no hacer, y la contemplacin, y el estudio? No eres demasiado activista-productivista en tu reflexin?

-La igual libertad es el principio republicano fundamental. No s lo que cuesta, lo que va a costar, disponer de dos litros diarios de agua potable por persona, alimentos y combustible, o instrumental alternativo, para cocinarlos, escuela, sanidad. S creo que es respetable la opcin de la disminucin del consumo para disponer de ms tiempo para uno. Pero si se dan por de contados, determinados derechos de uso y de acceso a recursos sanidad, escuela, comida, agua potable, casa, calefaccinlibros, informacin- todo el mundo ha de atender con su actividad productiva a la produccin de los recursos que consume l, y los que consumen quienes no pueden procurrselos. Para la contemplacin basta el silencio y la soledad. No hace falta siquiera alquilar a una celda en Montserrat, sirve el comedor. Los verdaderos contemplativos lo hacan as; y, adems, trabajaban: Juan de Yepes, cuya prosa es deslumbrante, como lo son sus tres grandes poemas, trabajaba, y lo haca con sus manos. La sobriedad de vida republicana da oportunidad a la reflexin, a la contemplacin, casi la propone, por ser actividad barata en consumo, sin, por ello, dejar de exhortar a participar en las obligaciones de la comunidad. Scrates queda absorto, en meditacin, en el atrio de la casa de nito Banquete-, se recoge, piensa, reflexiona, y es zapatero y soldado, cuando hay que defender a la comunidad-. La filosofa, que es contemplacin intelectual y reflexin sobre cmo debemos vivir, precisamente surge en la polis, en la repblica. Y es perseguida, de uno u otro modo, en los otros tipos de sociedad.

-Sin poder elaborar un ethos, sealas, no se puede construir un nuevo proyecto de civilizacin que sea compatible con la naturaleza. Y de qu mimbre debera estar compuesto ese ethos que debera irrumpir poco a poco de la comunidad? Por lo dems, y si hay urgencia de un nuevo proyecto civilizatorio? No admitiras entonces la imposicin autoritaria a la Harich de nuevo ethos caso ms justo y razonable?

-La igualdad lograda mediante la tirana, la democratizacin conseguida mediante el gobierno de minoras selectas, el estalinismo desarticulado por medios estalinistas lo denunciaba Georg Lukcs-, la Serva padrona, el Barn gitano, el crculo cuadrado, son imposibilidades reales, son, incluso, imposibilidades lgicas declaradas tales por los estudiosos de los enunciados. Godot, no vendr a salvarnos, no porque no pueda existir, sino porque, como deca un maestro nuestro, siempre, el siervo de los siervos del seor, es un tirano de padre y muy seor mo. El poderoso es siempre un tirano. Y, sin que se pueda decir que es una ley histrica, s que es un hecho histrico universal sin excepciones que siempre que un grupo humano reducido ha generado poder sobre otro mayor, incluso cuando lo logra en una lucha que se pretende por la igualdad, siempre, lo ha usado en su beneficio, para generar desigualdad, para explotar, para vivir mejor a costa del trabajo ajeno, para usar y explotar a los dems; con lo que el proyecto que trata de imponer se convierte en una mentira. Es ms, la URSS era el proyecto tirnico sobrio que tena en mente Wolfgang Harich. Y la URSS era ambas cosas, comparemos su nivel productivo y de consumo con el despilfarro que vivimos. Recordemos que, por ejemplo, el hijo de Ceaucescu, considerado un despilfarrador disoluto, un play boy, tena un deportivo, fumaba cigarrillos ingleses, beba whisky inglsy era un mujeriego!, ni un triste yate, ni tan siquiera una msera cuenta en Suiza pero la desigualdad y la hipocresa corrompen, corrompen el propio proyecto. Todo tipo de salida imaginaria, en plazos o en protagonistas, es ficticia. El cncer no se cura con antibiticos, por ms que quisiramos.

-Pues te veo aqu muy cientfico, muy deudor de un saber que no es prxico. Ninguna prctica no cientfica ensea los lmites de los antibiticos, un producto tecnocientfico por cierto.

-No pongo en duda que los resultados inmediatos de los productos elaborados por la ciencia sean cognoscibles mediante la ciencia, desde el mismo momento en que la tecnociencia los elabora. S es imposible prever las consecuencias derivadas de su uso como medio subsumido dentro de unas relaciones sociales. No era previsible, no es resultado del antibitico en s mismo, que hayan surgido cepas bacterianas resistentes al antibitico, y que, parece ser, haya surgido ya una que es resistente a todos los antibiticos que existen. Esto ha sido resultado de la produccin y uso descontrolado, del uso industrial del antibitico para criar y cebar animales en las granjas, etc. Es resultado del uso industrialista, masivo, de los antibiticos. Respecto a lo que expones en tu primera frase, tengo plena conciencia de que mi saber sobre las ciencias qumico fsicas es sencilla doxa, sentido comn bien informado. Ms dbil, pero semejante al saber prctico que deben de haber empleado los enfermeros que detectaron que los antibiticos hospitalarios no eran eficaces ya, contra una nueva bacteria: prcticas de observacin rutinaria segn protocolos, de toma de temperatura, de anlisis de sangre y orina otra cosa ser la investigacin a la que procedan los cientficos para descubrir qu estrategia adopta la bacteria en cuestin para neutralizar el antibitico, si libera una molcula que lo neutraliza, si y los informes cientficos que rindan. La liberacin de una molcula, - a su vez, neutralizada por el cido clavulnico, que se le aade a la amoxicilina- es la estrategia adoptada por bacterias gram positivas y gram negativas para neutralizar la amoxicilina, que es una penicilina estabilizada. Te expongo esto, con toda esta prolijidad, precisamente porque s que esto, todo esto, no es sino sentido comn bien informado, informacin periodstica o divulgacin cientfica para ciudadanos; nada de ciencia. Yo no he trabajado nunca con exgonos lo de la qumica orgnica- y nunca formul adecuadamente ni siquiera qumica no orgnica -me negu, por mi mala cabeza, a aprenderme en su da, en 4 de bachillerato, nico curso en el que estudi qumica, la tabla peridica- y ya no recuerdo ni siquiera las definiciones de lo que era -ico, -oso, -uro, -ito, mediante las que se poda formular S, por tanto, que todo lo que conozco, todo lo que he hecho constar en mi entrevista y que tiene que ver con las ciencias qumicas, biolgicas, fsicas, es divulgacin, informacin para ciudadanos, doxa, no ciencia, sentido comn bien informado.

-Pero la divulgacin cientfica, lo que t llamas sentido comn informado, tambin es parte del edificio cientfico como es parte de la filosofa un libro de divulgacin de Marx aunque no sea el Capital del propio Marx. No todos tenemos que ser Darwin, Euclides o Schrdinger, Pero te he interrumpido de nuevo. Prosigue por favor.

-Un ethos alternativo deber ser sobrio, porque lo exige la finitud del planeta y lo exige la tradicin republicana que reclama la igualdad material, y el tiempo libre para la vida ciudadana. La sobriedad solo puede imponerse y sostenerse, precisamente, si todo es repartido por igual, y esto solo puede lograrse mediante la participacin activa y el trabajo de todos y la construccin de un poder democrtico, de un poder de todos sobre el acceso a lo que haya. No hay atajos. Por no haber, es que no hay ni caminos reales: se hace camino al andar.

-Un respiro. Te pregunto a continuacin por tu admirado Vygotski.

  -Cuando mejor te parezca.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter