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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-08-2016

Entrevista a Jon E. Illescas sobre La dictadura del videoclip. Industria musical y sueos prefabricados (I)
El videoclip dominante consigue el consenso cultural e ideolgico por medio de la seduccin audiovisual centrada en dos pilares: la msica y el sexo

Salvador Lpez Arnal
El Viejo Topo


Jon E Illescas Martnez es doctor cum laude en Sociologa y Comunicacin por la UA y Licenciado en Bellas Artes con Premio Extraordinario Fin de Carrera y Premio Universitario 5 Estrellas por la UMH. Artista plstico e inventor del sociorreproducionismo bajo el seudnimo de Jon Juanma, es autor de ms se sesenta publicaciones sobre cultura, geopoltica, arte, comunicacin y economa, varias de ellas traducidas al italiano y al portugus. En 2012 public su primer libro Nepal, la revolucin desconocida. Colabora con frecuencia en las pginas de rebelin y de El Viejo Topo.

 

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-Te felicito por tu libro, por tu enorme libro (y por el inmerecido y generoso agradecimiento que has escrito). Ms de 600 pginas, algunas de ellas bastante densas adems! A quines va destinado? En quines han pensado mientras lo escribas?

-En realidad son 450 pginas, el resto son notas, bibliografa y anexos. Cuando lo escriba pens sobre todo en la comunidad educativa y en general en todos aquellos interesados en conocer las razones por las cuales el pop actual es como es, lo que incluye a personas crticas de todas las edades. Tambin va dirigido a los estudiantes y profesores de Sociologa, Comunicacin, Economa, Periodismo, Bellas Artes, etc. Por otra parte, creo que los marxistas tienen la oportunidad de comprobar que se puede hacer un anlisis riguroso de la industria cultural y su influencia ideolgica desde esta perspectiva que supere las fronteras del ensayo filosfico para adentrarse en la exposicin y la rigurosidad cientfica. Algo de lo que carecan los autores de la Escuela de Frankfurt, una de las tradiciones ms cercanas al marxismo que se han ocupado de la cultura industrialmente manufacturada.

-Ms de 1.350 notas y 40 pginas de bibliografa. Cunto tiempo te ha llevado la investigacin y la escritura de tu ensayo? Desde cundo tu inters por el tema de los videoclips?

-La investigacin siete aos y la escritura del libro, que no es un ensayo sino una mezcla heterodoxa de divulgacin cientfica con partes ensaysticas y otras de teora, casi un ao. Mi inters por los videoclips proviene de cuando los conoc cuando era nio pero, sobre todo, desde la adolescencia, que es la edad donde ms nos fascinan por nuestra eclosin sexual.

-Para los no puestos en el tema, qu es un videoclip? Por qu hablas de dictadura? Qu dictadura es sa?

-Un videoclip es un cortometraje basado en el desarrollo de una composicin musical previa que fundamenta el despliegue de un conjunto de imgenes, las cuales, unidades a la msica, dan lugar a un nuevo discurso esttico.

Hablo de dictadura porque su produccin no est regida por la voluntad democrtica de las mayoras que la consumen. Es la dictadura cultural de la gran industria musical controlada por una oligarqua meditica con conexiones con la oligarqua poltica y econmica trasnacional. Piensa que de los 500 videoclips ms vistos de YouTube, ms del 92% son distribuidos por tan solo tres grandes discogrficas: Universal, Sony y Warner Music. Y parte del resto son vdeos que reproducen los contenidos de los controlados por las grandes empresas que son las que marcan los tipos predominantes. Las mayoras no tienen voz ni voto a la hora de decidir cmo ser este flujo audiovisual que baar sus mentes.

-Un videoclip hegemnico, uso tu terminologa, qu caractersticas tiene?

-Es aquel videoclip comercial producido y difundido por las industrias culturales hegemnicas con la intencin de conquistar un pblico mayoritario dentro de una o varias franjas de edad en un territorio determinado, usualmente, de amplitud trasnacional. Un videoclip hegemnico tiene la particularidad de que adems de ser una mercanca que busca obtener beneficios econmicos es un reproductor de hegemona, siguiendo la acepcin gramsciana.

-Hablas en el subttulo de la industria musical. Es importante esta industria? Mueve mucho dinero? La mayora de la gente se descarga msica de la red, sobre todo la gente joven, no han perdido mucho mercado y con ello muchos beneficios? No venden muchos menos discos?

-Venden menos discos pero se quedan ms dinero de conciertos, merchandising, patrocinios, etc. Adems, son empresas mucho ms rentables que antes gracias a la tecnologa de medicin del consumo, en especial online. Hace una dcada, slo 1 de cada 10 inversiones era un xito, hoy lo son 1 de cada 5. Por otra parte, los videoclips les reportan ms dinero en publicidad que nunca gracias a portales de streaming como YouTube, pues el pblico es mucho ms numeroso que el que tenan los videoclips en la MTV (en la mayora de lugares, una cadena de pago). En definitiva: la industria musical mueve el mismo o ms dinero que antes, slo que sus tentculos se diversifican en distintos sectores de la industria, como hara cualquier buen inversor en cualquier sector.

-Esos sueos prefabricados a los que haces referencia en el subttulo, de quines son? Cmo se generan? No ha ocurrido siempre as?

-Son de la oligarqua meditica que controla las industrias culturales hegemnicas, entre ellas, las tres grandes discogrficas y las empresas difusoras como YouTube o Vevo que controlan el negocio del videoclip dominante. Tambin lo son de los intelectuales orgnicos que esta oligarqua burguesa contrata.

Histricamente, los sueos se han cocinado desde las alturas desde que, con la conservacin del excedente y la profundizacin en la divisin del trabajo (con su separacin radical entre trabajo manual y trabajo intelectual), vivimos en sociedades de clase. Sin embargo, esa continuidad adquiere diversas manifestaciones segn el modo de produccin dominante y dentro de l, en cada etapa de su desarrollo evolutivo. En el capitalismo global en el que vivimos, no es lo mismo que en el feudalismo, por ejemplo, pero tampoco que en el capitalismo de los aos setenta del siglo pasado. Nunca antes en la historia tan pocas personas de la clase dominante han podido decidir y manipular los sueos de las mayoras globales como en nuestros das. Del mismo modo que se concentra y centraliza el capital lo hace el poder de decisin poltica y cultural.

-La tesis, una de las tesis del libro, con tus propias palabras: Los videoclips dominantes son un instrumento mediante el cual la oligarqua capitalista mundial consigue el consenso poltico de la juventud asalariada internacional. Tres preguntas sobre lo anterior: a) ese instrumento al que aludes, est diseado y planificado o ha surgido espontneamente, por evolucin musical y tecnolgica? b) cmo un videoclip consigue consenso? Por su factura? Consenso con qu, con el capitalismo, con el militarismo, con el sexismo,...? c) No hay jvenes asalariados que estn a aos-luz de todo ese mundo?, no hay demasiados disidentes crticos en ese consenso?

-Tres preguntas en una?

-Es un truco, un mal truco por lo que veo.

-Vayamos por partes. Sobre la primera, surge de dos formas: de modo consciente e inconsciente. La mayora de las veces se genera sin que nadie sea consciente ni lo manipule porque el funcionamiento de la base econmica lo pare de un modo natural. Digamos que la arquitectura capitalista, estructuralmente, conspira para que los videoclips mainstream o dominantes sean como son. Es su funcionamiento en modo automtico. No olvidemos que, en nuestras insuficientemente democrticas sociedades, la empresa privada es una dictadura en s misma, de estricto funcionamiento jerrquico y piramidal, por tanto es lgico que la produccin cultural controlada por ella slo pueda tener un origen dictatorial. As no hace falta que nadie conspire desde las alturas.

Sin embargo, esto ltimo tambin sucede en situaciones en las que la clase dominante lo requiere. Como cuando se desea introducir contenidos que naturalmente no surgiran del funcionamiento del negocio o cuando se desea censurar otros a contracorriente que s surgen en situaciones excepcionales, como es el caso de la crisis actual. Es decir, si se quiere incrustar propaganda del Pentgono en un vdeo de Katy Perry se necesitar que alguien del Ministerio de Defensa de los EUA toque la puerta y haga la oferta. As se pondr a trabajar codo con codo con el resto de profesionales de la industria de un modo excepcional. Del mismo modo, pero en sentido inverso, si a alguna estrella del pop, de repente, le diera por realizar un videoclip con contenidos contrahegemnicos, llegara alguien de la cima de la compaa y se encargara que ese vdeo no arribara a las mayoras mediante su censura pura y dura o mediante la estrategia de la infrapromocin consciente.

-Vamos con la siguiente

-El videoclip dominante consigue el consenso cultural e ideolgico por medio de la seduccin audiovisual centrada en dos pilares: la msica y el sexo. Y esos dos medios llevan al joven a naturalizar el orden capitalista como algo bueno. De este modo a los jvenes este sistema no slo les parece deseable sino el nico posible. El militarismo, el sexismo, etc., son extras que pueden ser funcionales (o no) para determinados segmentos de la juventud, pero el ncleo incuestionable del mensaje es celebrar la riqueza capitalista como smmum de la felicidad humana y esconder todo lo negativo que este sistema genera: desigualdad, paro creciente, guerras, cambio climtico, consumismo, alienacin social sin parangn, precarizacin de los proyectos vitales, mercantilizacin de todo lo que nos rodea y por ende el afianzamiento del imperio del dinero con su fetichismo adosado, la incesante cosificacin de las personas, etc.

-Te falta la ltima

-Demasiados disidentes? Has visto los resultados electorales de diciembre? Ha ganado un partido comunista que se disponga a superar el capitalismo o quizs al menos una coalicin socialista dispuesta a nacionalizar la banca y me lo he perdido? Claro que hay jvenes crticos pero son una minora en continua reduccin. La juventud sufre cifras de paro que duplican la de los adultos y su participacin y contestacin poltico-social es mnima en relacin a la gravedad de la crisis y la falta de oportunidades que sufren. Pero ojo, no slo aqu en Espaa, sino en cualquier parte del mundo, desde Latinoamrica a Asia. Porque cada vez ms vivimos en una sociedad global moldeada por un mercado mundial de donde nos proveemos de la mayora de los productos y servicios que no solo nutren nuestro estmago sino tambin nuestra forma de pensar. Ya lo apuntaron en 1848 Marx y Engels en el Manifiesto. Imagnate ahora con la velocidad y la baratura de los transportes o nuestra dependencia a Internet. Las mercancas culturales son los alimentos con los que la mayora forjamos nuestros valores e ideologas, lo queramos o no.

-Dedicas el libro a todos los msicos que aun ganndose la vida en este mundo imperfecto, saben que tanto la msica como la meloda de la dignidad humana, no tienen precio. Tal vez no la dignidad, pero no tiene precio la msica? A m me gusta mucho Van Morrison y no he conseguido verle nunca, los precios de las entradas me lo impiden. En otro orden de cosas, jams he podido ver una pera mozartiana, verdiana o rossiniana en condiciones. Escucho pero no puedo ver desde mis localidades tiradas de precio de quinto piso del Liceo barcelons. La platea me est prohibida.

-Claro, en el capitalismo la msica, como todo producto o servicio mercantilizable, tiene un precio que paga el consumidor final. Alguien debe retribuir a los trabajadores musicales y no musicales que permiten su existencia y fruicin. Si algn da consiguieras ver una pera de Rossini en una buena localidad sera porque te ha tocado la lotera o porque hay un gobierno subvencionando la funcin, es decir, que no la pagaras directamente porque ya lo hara el Estado. Al final, de un modo u otro, alguien tendr que retribuir a los trabajadores en cualquier sistema. En el socialismo la fruicin musical tampoco ser gratis (desde un punto de vista social, no me refiero a si tendremos o no que pagar la entrada con dinero) sino que la sufragaremos partiendo del excedente social generado entre todos. Lo positivo ser que por la planificacin de la economa se podr decidir democrticamente que servicios merecen la pena que sean subvencionados total o parcialmente, por debajo de su costo de produccin, y cules no. Espero y anhelo que tus admirados clsicos lo sean. Depender de nosotros.

-Abres el libro con una cita (muy dialctica, en el mejor sentido de la expresin, de Marx, del padre de la gran Tussy: La produccin no solamente produce un objeto para el sujeto, sino tambin un sujeto para el objeto. La produccin produce, pues, el consumo. Te pregunto sobre ella.

-De acuerdo, a tu disposicin.

 

Fuente: El Viejo Topo, junio de 2016.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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