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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-09-2016

Una reflexin necesaria antes de la implementacin de los acuerdos de la Habana
La paz en las ciudades, y las ciudades de la paz en Colombia

Cristian Camilo Barrera Silva
Rebelin


Dada la efervescencia y dinamismo que han tomado los recientes acontecimientos en Colombia en relacin al debate del plebiscito, la inminente firma de un acuerdo final entre el gobierno y las FARC-EP, y seguramente el proceso de implementacin que se adelante luego de la aprobacin mayoritaria con el si, quise indagar un poco en el documento final de los acuerdos, cules eran los lugares, las perspectivas y la importancia que las ciudades y el tema urbano tenan en el desarrollo y en las propuestas all esbozadas. Para ordenar algunas de las ideas que se me ocurrieron con respecto a lo que encontr, voy a plantear tres preguntas orientadoras en lo que sigue del documento.
  1. Por qu indagar sobre el tema urbano en el contenido de los acuerdos?

Me parece importante ubicar la importancia que tienen las ciudades en la Colombia actual y su relacin con los acuerdos de la Habana, al menos por tres razones. En primer lugar, porque actualmente Colombia es un pas mayoritariamente urbano, y ello implica que la mayora de su poblacin vive en centros urbanos. Slo por dar una cifra estimada que nos permite dimensionar la importancia de las ciudades, se puede afirmar que la poblacin de las tres principales ciudades del pas representa aproximadamente el 25% del total de la poblacin en Colombia; es decir, en menos del 3% del territorio nacional vive la cuarta parte del total de habitantes del pas. Se estima que el 75% de la poblacin viven en ciudades o entornos urbanos, y slo el 25% habita zonas rurales. Ello implica que, para un proceso exitoso de aprobacin de los acuerdos, se debe tener un ndice de favorabilidad relativamente bueno en las grandes ciudades, ya que all se encuentra un alto volumen de votantes.

En segundo lugar, resulta evidente que las dinmicas de poblamiento y urbanizacin de las ciudades se han acelerado en los ltimos 25 aos de una manera muy fuerte, y en parte el fenmeno del conflicto armado ha dinamizado e intensificado esta problemtica, ya que miles de habitantes de zonas rurales donde hubo enfrentamientos, combates u operativos militares, se desplazaron hacia las ciudades para busca establecer nuevos espacios de vida en entornos donde no se vivieran situaciones de confrontacin militar intensas; desafortunadamente la mayora de estas poblaciones entraron a robustecer y ampliar las denominadas zonas perifricas y de marginalidad de las ciudades, y por ello muchas de estas personas vivieron, e incluso todava viven en predios de infraestructura limitada, sin ttulos de propiedad de sus lotes o chozas, y sin el suministro adecuado de servicios pblicos. Entonces, uno supondra que parte de los acuerdos deberan abordar esta problemtica de las poblaciones vulnerables afectadas en el marco del desarrollo del conflicto social y armado interno de Colombia.

En tercer lugar, mirar el tema de las ciudades y su lugar en los acuerdos de la Habana es importante porque nos permite dimensionar los escenarios de posibilidad para que eventualmente las FARC o el movimiento poltico que vayan a constituir, tengan niveles de incidencia ptimos con respecto al segmento mayoritario de la poblacin colombiana; es decir, mirar los acuerdos en clave de lo urbano, en parte nos permite identificar la existencia o ausencia de algunos de los derroteros o apuestas transversales que el movimiento poltico emergente se pudo pensar o podra proyectar de cara a ganar favorabilidad en el corto y mediano plazo.

  1. Cmo aparece lo urbano en los acuerdos de la Habana?

Luego de revisar el documento recientemente publicado del acuerdo final para la terminacin del conflicto, encuentro que el tema de ciudad y el tema urbano puntualmente no aparecen en el contenido de los acuerdos, si bien se hace mencin nominal a estos trminos en algunos apartados del documento, lo cierto es que no hay esbozadas propuestas y elementos de fondo que permitan identificar estos temas en el documento. Es cierto, el desarrollo del conflicto armado interno colombiano tuvo una evolucin espacial predominante en los entornos rurales, pero ello para nada implica que las ciudades no se hayan visto afectadas por esta problemtica, y el hecho de que no se contengan en los acuerdos as sea algunos principios que si bien no sean polticas pblicas materiales por implementar, si podran ser algunos principios rectores para armonizar lo que se implemente en los entornos rurales con las polticas y planes de gobierno diseados desde las urbes.

La nica mencin que se hace reiteradamente en los acuerdos, es sobre la necesidad de consolidar y afianzar la relacin entre campo y ciudad, ello en parte como escenario de posibilidad para favorecer los intercambios productivos, el abastecimiento de alimentos, y la garanta de la circulacin y demanda de los productos del campo; sin embargo, insisto en que se debe dar una vuelta al tema de ciudad, y al revisar problemticas de vivienda, de garanta de servicios bsicos, de mejora de condiciones y entornos de habitabilidad para miles de habitantes que conviven en zonas marginales y perifricas, y que de alguna manera tambin estn en estos espacios como resultado de las complejas dinmicas de movilizacin demogrfica en parte promovida por el conflicto armado.

  1. las ciudades de la paz, y la paz en las ciudades? Un debate pendiente.

Mucho se ha hablado de las ciudades del post-conflicto, pero desafortunadamente quienes se han pensado con mayor seriedad y profundidad el tema, han sido los sectores econmicos dedicados a la actividad de la construccin, los sectores con grandes capitales, y los polticos que estn fuertemente convencidos de las ventajas del mercado, de la competitividad, la inversin privada y la consecucin de utilidades econmicas, es decir, el sector ms convencido y promotor del neoliberalismo y del modelo privatizador es quien se ha abanderado mayoritariamente la idea de pensar e ir proyectando el modelo ciudad para el post-acuerdo en Colombia.

Por ejemplo, el fin de semana anterior no dejaba de resultarme problemtico y paradjico ver a alguien como el alcalde de Bogot, Enrique Pealosa, apoyando el si a la paz, cuando por un lado sus acciones y decisiones en la ciudad han mostrado un trato totalmente inhumano y desptico al momento de atender problemas sociales; entonces me resultaba sospechoso ver a alguien como el alcalde de Bogot afirmando que apoya la paz hasta el momento que explic porque apoyaba la paz. Segn l, la paz en Bogot se traducir en mayor infraestructura, inversin y oferta turstica para la ciudad. En ese punto todo qued ms claro, el fin del conflicto para estos seores se resume en la siguiente formula: paz= inversin, pero lo paradjico es que ser una inversin, una infraestructura y unos ingresos que seguramente van a seguir robusteciendo los bolsillos, embelleciendo las calles, y funcionalizando espacios para sus negocios, y entonces me pregunto: acaso la paz no debera buscar en ultimas disminuir brechas de desigualdad, mejorar condiciones de vida de poblacin vulnerable, y dar garantas de inclusin social y de todo tipo para la gente? Pues con un alcalde como Enrique Pealosa, y su modelo de administracin y visin de ciudad, espero se me permita poner esto es cuestin.

Entonces veo que a la luz de los acuerdos recientemente publicados, y de la inminencia de un proceso de implementacin en el corto plazo, se hace necesario y urgente debatir con diversos sectores sociales y polticos sobre las visiones, apuestas y propuestas que se pueden ir ubicando sobre el deber ser de las ciudades en un contexto que est cambiando. Si bien el eje central de los acuerdos de la Habana est en el tema agrario, no se debe dejar a un lado la urgencia y la oportunidad de abrir el debate de la ciudad en Colombia hoy. El tema de la paz en las ciudades debe ir ms all del debate o el asunto de la seguridad, sino que se deben revisar las condiciones materiales de existencia de millones de personas que viven en barrios informales, que no cuentan con viviendas dignas, o simplemente no tienen acceso a una vivienda; se debe mirar el tema de las condiciones laborales, dado que en las ciudades la tasa de informalidad en el empleo supera la mitad del nmero de empleados, debemos mirar en detalle muchos temas que podran y deberan ser tocados en este momento histrico, ya que la nica salida a la resignacin y la desesperanza a la que cotidianamente se enfrentan miles de colombianos que no saben cmo votar el 2 de Octubre y que viven en las ciudades, es abriendo un escenario de esperanza y oportunidad para que esa fecha sea el punto de partida de un debate poltico nacional sobre el curso que debe tomar Colombia para realmente construir la paz en las ciudades, en el campo y en cualquier parte de la geografa nacional.

La ciudad, como espacio fsico que concentra los centros de poder poltico, econmico, financiero, cultural y religioso; tambin concentra y en ella se expresan unas profundas desigualdades y desequilibrios de todo tipo. Habitar dignamente las ciudades tambin debera ser un derecho, y este derecho debe estar necesariamente en relacin con la perspectiva de construir la paz.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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