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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-09-2016

La beligerancia de la clase empresarial

Eduardo Nava Hernndez
Cambio de Michoacn


No a muchos les habr pasado inadvertido el protagonismo que en los ltimos meses en algunos casos, de varios aos atrs han venido asumiendo los empresarios mexicanos en diversos temas de la vida pblica del pas. No es ya que se manifiesten en torno a los temas que les eran propios tradicionalmente, como la poltica econmica y monetaria, inversin pblica y privada, liberalizacin, tasas impositivas, etctera. Mucho ms all de ello, ahora diversos lderes de ese sector se manifiestan polticamente de manera pblica sobre temas que ataen a toda la sociedad de diversas maneras.

No es ilegtimo que lo hagan; el problema est en que los gobiernos, solcitos, escuchan prioritariamente esas opiniones mientras ignoran o menosprecian las de otros grupos de la sociedad, incluso ms calificados e interesados en determinadas polticas pblicas.

El caso ms conocido, y quizs el ms grave, es el del grupsculo pernicioso autodenominado Mexicanos Primero, conformado por varios de los oligarcas ms importantes del pas y ms all: Azcrraga, Servitje, Gonzlez Guajardo, Ramrez Villaln y Ramrez Magaa, etc. Ninguno de ellos es o ha sido educador; mucho menos pedagogo. Sera increble que alguno de ellos haya pasado por la escuela pblica para su formacin; menos an que enven a sus hijos a instituciones educativas estatales. Sin embargo, pretenden dictar en todo el pas la poltica educativa, y en gran medida lo han logrado a travs de la reforma de 2013 contra el magisterio nacional. Como se sabe, esa supuesta reforma sin contenido educativo o filosofa pedaggica alguna ha llevado al ya muy prolongado conflicto entre el gobierno peista y grandes sectores de profesores de casi todos las entidades del pas. Lograron tambin imponer a una de los suyos, Sylvia Schmelkes Del Valle (quien antes fue miembro del Consejo Acadmico de esa agrupacin empresarial) como presidenta del Instituto Nacional para la Evaluacin Educativa, y desarrollan a travs de los medios una campaa de odio contra la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educacin, criminalizando constantemente la protesta social.

Recientemente los grandes empresarios de la Confederacin Patronal de la Repblica Mexicana (Coparmex) lograron tambin echar abajo en el poder Legislativo la iniciativa de ley para que se les aplicara tambin la norma 3 de 3 , que hubiera obligado a los contratistas del gobierno a hacer pblicas sus declaraciones de bienes, fiscal y de conflictos de inters. Bast con que se manifestaran brevemente (todos trajeaditos y muy monos) en la Columna de la Independencia para que esa misma noche los recibiera el presidente de la Repblica en la residencia oficial y la iniciativa surgida del Senado para enriquecer el Sistema Nacional Anticorrupcin quedara sepultada y en el olvido.

En realidad, ms all de defender sus propios intereses econmicos, el sector empresarial presenta demandas incluso inconstitucionales y anticonstitucionales, como limitar el derecho de manifestacin de todos los ciudadanos mediante reglamentaciones de dudosa legalidad. As ocurre en la Ciudad de Mxico, Jalisco, Michoacn y otras entidades donde los rganos legislativos intentan imponer restricciones, algunas de ellas absurdas, a ese derecho. Desde luego, el propsito no es otro que hacer intervenir a la fuerza pblica en cada movilizacin social para vigilar el desarrollo de la misma y, en su caso, reprimir a los manifestantes.

En Michoacn, el vocero de tales demandas ha sido nada menos que el lder de los hoteleros del Estado, Agustn Arriaga Dez, heredero de un clebre por represivo gobernador, y cuyos negocios no slo estn en el sector turstico sino en una cadena de distribucin de automviles en el mismo Michoacn y otras entidades. Alega, sin embargo, que las manifestaciones (marchas y en ocasiones plantones o cierres de avenidas) les producen a los comerciantes y hoteleros del Centro Histrico de Morelia millonarias prdidas, lo cual slo podra confirmarse si, en efecto, transparentaran stos sus declaraciones fiscales. Pero, con su sola palabra, ha sido uno de los instigadores para que diputados del Partido Verde y del PAN presenten sendas iniciativas contra el libre derecho de manifestacin pblica.

Otro ejemplo: La mencionada Coparmex y el Consejo Coordinador Empresarial han promovido amparos por omisin contra las autoridades del gobierno mexicano por no actuar ms decididamente y con la fuerza, contra los maestros movilizados en oposicin a la Reforma Educativa en Oaxaca (donde ha habido muertos, presos y lesionados del lado magisterial), Chiapas y otras entidades. Y han llegado a sugerir una huelga en el pago de impuestos si sus belicosas demandas no son atendidas por los gobernantes. Se oponen radicalmente, incluso, al establecimiento de mesas de negociacin entre la Secretara de Gobernacin y el magisterio disidente y a cualquier posibilidad de que el Ejecutivo o el Legislativo cedan terreno a los disidentes. En esas posiciones, por supuesto, son generalmente secundados por Accin Nacional.

Y para coronar con una extravagante cereza el pastel, hace unos das tambin el seor Vicente Tapia Verduzco, dirigente de la Fundacin para la Calidad y la Competitividad en Michoacn , lanz pblicamente y sin prueba alguna la acusacin de que la CNTE no busca simplemente la abrogacin de la Reforma Educativa sino que tienen un trasfondo poltico de cara a los comicios de 2018 y que hay puntos de encuentro entre el crimen organizado, la guerrilla y la CNTE [ya que] hay miembros que pertenecen a las tres. Lo asombroso no es una declaracin de ese calibre en labios del empresario, sino que el mismo gobernador Silvano Aureoles se haya hecho eco de la misma e, igualmente sin presentar prueba alguna, haya prcticamente ratificado lo sealado por el empresario.

Los empresarios mexicanos paga salarios de miseria, reconocidos por la OCDE entre los ms bajos del mundo, a la altura de Honduras, Hait y el frica Subsahariana; contratan a sus empleados por honorarios y tiempo determinado para eludir el pago de las prestaciones ms bsicas como la seguridad social y el fondo para la vivienda; pactan contratos de proteccin con sindicatos inexistentes o totalmente blanqueados, que no representan a los trabajadores; eluden tambin el pago de impuestos sobre todo los ms grandes capitalistas a travs del rgimen de crditos fiscales totalmente deducibles, creado en su momento por el gobierno de Carlos Salinas de Gortari. Negocian con el Sistema de Administracin Tributaria o lo ganan en juicios conducidos por sus equipos de abogados jugosas devoluciones de impuestos, como los tres mil millones de pesos reembolsados a Emilio Azcrraga Jean, de Televisa, durante el gobierno de Felipe Caldern (que dista de ser un caso aislado, aunque no conozcamos otros mltiples nombres, amparados por el secreto fiscal). Han sacado del pas sumas estimadas en alrededor de 50 mil millones de dlares para depositarlas en bancos de los Estados Unidos, Europa o parasos fiscales.

En suma, la burguesa mexicana es una de las ms rapaces y depredadoras del mundo contra la clase trabajadora y el Estado mismo; pero adems, rezongona y quejumbrosa cuando siente amenazados sus intereses ms inmediatos. Aun as, no cumplen con el argumento con el que siempre justifican sus correras mediticas y polticas: la creacin de empleos. Casi el 60 por ciento y creciendo de la poblacin econmicamente activa se encuentra en la informalidad, sin seguridad social, sindicalizacin ni acceso a un mnimo de bienestar, por no hablar de las vergonzosas pensiones jubilatorias que obligan a nuestros ancianos a llenar bolsas en los autoservicios o, de plano, pedir caridad en los cruceros. Son los que han propiciado que siete millones de jvenes sean clasificados como ninis , sin acceso al mercado laboral ni al sistema educativo.

sa es la clase de capitalistas que pretenden dar clases de moralidad y representar los intereses ms amplios de la sociedad, a nombre de la cual hablan, siendo ellos una minora. Son el uno por ciento, si acaso, cuyas fortunas equivalen casi al 50 por ciento del producto interno bruto del pas, es decir, de todos los bienes y servicios que producen los mexicanos. Por ello tienen en sus manos al sistema poltico, al cual manejan a su voluntad, sin importar el partido que se encuentre en el gobierno.

Pero muchas veces juegan con fuego, atizan el odio social y muestran su desesperacin frente a cualquier expresin social que no se amolde a sus deseos. Cunta responsabilidad les cabe a estos seores cuando, en efecto, la lumbre incendia la pradera?

Eduardo Nava Hernndez. Politlogo UMSNH

Fuente: http://www.cambiodemichoacan.com.mx/columna-nc10012

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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