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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-09-2016

Observaciones a un artculo de Joan B. Culla i Clar
El elogio ms envenenado

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Un sectarismo antiguo es el ttulo del artculo que el historiador Joan B. Culla i Clar public en El Pas-Catalua el pasado viernes 2 de septiembre [1]. Lo repito por si no han reparado: Joan B. Culla es historiador y, salvo error por mi parte, profesor de la UAB. Se le supone objetividad, correccin argumentativa, estilo afable, ausencia de descalificaciones personales, precisin histrica, etc. Veamos.

Como es natural tratndose de un partido de trayectoria larga en tiempos muy difciles, seala Culla, la herencia del PSUC tiene claroscuros, si bien, aade, predominan de modo rotundo en esa herencia las luces: su heroica oposicin al franquismo, su papel integrador de la inmigracin obrera de mediados del siglo pasado [2], sus capacidad y voluntad unitarias en los aos 1960 y 1970 Pero existen sombras: episodios de sectarismo extremo (alrededor del caso Comorera, por ejemplo) e incluso alguna conducta digna de figurar en la historia universal de la infamia. Culla piensa en aquellos das de 1937-38, cuando los poumistas perseguidos pintaban furtivamente por las paredes de Barcelona: On s en Nin? Y militantes de un PSUC cmplice al menos pasivo de su asesinato escriban al lado, como respuesta: A Salamanca o a Berln (la exactitud histrica de esta consideracin es sonrojante!). Como no se puede hablar de todo, no entre en detalles. Digamos que la herencia del PSUC, un partido que sigue existiendo como PSUC-viu, tiene muchas luces y algunas sombras. Las sealadas en segundo lugar son muy pero que muy antiguas.

Tras el prembulo, viene el ataque. Lamentablemente, afirma Culla, se dira que los actuales albaceas de aquel partido [para l, errneamente, ICV] o, al menos, sus dirigentes, abrazan con ms fervor el legado del sectarismo que cualquier otro. El legado del sectarismo? Y por qu abrazan ese legado? Porque, segn Culla, a lo largo de las ltimas semanas la coordinadora nacional de ICV, Marta Ribas, ha dado un par de ejemplos brillantes de ello. Dos ejemplos son suficientes, suponiendo que fueran realmente ilustraciones de lo que se pretende argumentar, para la descalificacin global. Y eso de dnde y por qu?

Los ejemplos. Por una parte, seala Culla, ha descrito a la CUP como la muleta de la derecha catalana. Caray! Quiz, con semejante muleta, a la derecha de marras le convendra ms andar coja, no?. Sin olvidar que la derecha de marras no puede andar coja (lo hara si pudiera) y necesita por ahora la CUP-muleta, criticar polticamente a la CUP por apoyar y sostener el gobierno de Junts pel s, es un ejemplo de sectarismo? Es acaso Culla un sectario por criticar las posiciones polticas de ICV?

Por otro lado, prosigue nuestro historiador no sectario, a coro con Llus Rabell y Joan Coscubiela, la seora Ribas [por qu Ribas es seora y Rabell y Coscubiela no son seores?] ha proclamado que ICV se siente ajena e incluso excluida de las manifestaciones del prximo once de septiembre. ICV ha dado razones de ello. Una de las que cita Culla: no comparte la hoja de ruta unilateral hacia la independencia. Su observacin: Espero impaciente que, en fecha no lejana, los citados u otros portavoces de ICV y de Catalunya S que es Pot nos expliquen su frmula para lograr la celebracin -a ser posible, dentro de este milenio- de un referndum de autodeterminacin que no sea unilateral, que cuente con la aquiescencia del Gobierno espaol. A lo mejor lo hacen o a lo mejor no lo hacen; incluso, por qu no, la direccin de ICV y colectivos prximos pueden llegar a la conclusin de que no tiene ningn sentido el ejercicio del derecho de autodeterminacin por parte de la ciudadana catalana que ni est oprimida, ni es colonia, ni es esclava, ni est explotada (s, desde luego, por la burguesa catalana, espaola e internacional) ni nada que se le asemeje. Sea como fuere, por qu esa posicin, la defendida por ICV, sus razones para no acudir a las manifestaciones netamente secesionistas del 11S son un ejemplo de sectarismo? Decir que no, cuando pensamos que es justo decir que no, es ser sectario? O ser indepe o ser sectario, es esa la disyuntiva de Culla, la amplia, generosa y nada sectaria cosmovisin de nuestro historiador?

Pero, entretanto, Culla prosigue sealando que ciertas comparaciones son inevitables, aunque a alguien le resulten odiosas. Qu comparaciones? La siguiente: Marta Ribas reprocha a la CUP haber hecho presidente a Carles Puigdemont. Y uno se acuerda del apoyo inquebrantable (sic) de Antoni Gutirrez Daz, el Guti, al retorno y a la figura de Josep Tarradellas, que era bastante ms de derechas que Puigdemont y, adems, careca del mandato democrtico de ste. Que Terradellas fuera ms de derechas que Puigdemont est por ver (puede ser, no digo que no, aunque es muy difcil), pero, qu tendr que ver el apoyo (en absoluto inquebrantable) del PSUC y de muchas otras fuerzas polticas al regreso de Terradellas con lo que estamos comentado? Es razonable una comparacin as por parte de un historiador informado? Hay que recordar a un profesor de Historia que no tiene apenas nada que ver la situacin de Catalua y del conjunto de Espaa en 1977 con la situacin actual, 40 aos ms tarde? Por lo dems, si el PSUC y la direccin del partido encabezada por el Guti cometieron un error en su da, por qu habra que repetirlo?

Muleta de la derecha, arremete la coordinadora de ICV, prosigue el historiador, y su memoria, la de Culla, le traslada veintitantos aos atrs cuando Vidal-Quadras crea descalificar a Rafael Rib tachndole de pujolista de izquierdas. Crea? No era claramente una descalificacin poltica (no digo que fuera certada o errada)? O es que el pujolismo confesado de Culla le hace pensar que calificar a alguien como pujolista es siempre un honor?

Pero es al final del artculo cuando llega la guinda envenenada. Es esta: Para desgracia de los dirigentes de Iniciativa a los que aludo, su sectarismo y su estrechez de miras han quedado ms puestos en evidencia por el contraste con el posicionamiento de Ada Colau. La alcaldesa de Barcelona, vienen ahora los elogios, poseedora de un olfato y de una cintura polticas de los que carecen sus aliados de ICV, y, por si fuera poco, libre ella por decreto Culla, de las orejeras doctrinarias de estos, ha actuado en la misma lnea que la llev, antes de los comicios que le daran la vara, a informar de que haba votado s-s en la consulta del 9-N de 2014. Es decir, va a hacer e hizo en 2014 lo que Culla y los secesionistas quieren que haga. Por eso, precisamente por eso, no es sectaria y es lcida. Mejor imposible! Qu lucidez!

Colau, prosigue Culla, se ha apresurado a decir que ve ms motivos para asistir a las concentraciones reivindicativas de la prxima Diada que para no hacerlo; y ha aadido que, frente a la ofensiva judicial y a las amenazas penales instigadas por el Gobierno de Rajoy, toca estar al lado de las instituciones catalanas y defender la soberana de Catalua. Luego, por tanto, Culla dixit, la alcaldesa ha acertado. Es decir, cuando Colau y sus comunes en un claro error, que por supuesto no es slo un error, publicitan y practican lo que hacen los que quieren romper identitariamente el demos comn, cuando Colau va al lado de la mano de Forcadell la esclavizada y sus colegas explotados (Nuet probablemente entre ellos), entonces acierta. Culla y los secesionistas son la verdad; lo otro es el error, el sectarismo y la traicin. Entienden la lgica del argumento?

No, no lo digo yo, dice Culla con sarcasmo, que tal vez -tal vez?- no sera objetivo. Lo certifica nada menos que Xavier Garca Albiol cuando reacciona describindola como una farsante sin principios. Por la misma lnea: Nada semejante ha dicho el belicoso lder del PPC contra Llus Rabell, contra Joan Coscubiela o contra Marta Ribas, quiz porque el unionismo light que estos representan debe de parecerle un aliado objetivo. Y a lo peor lo es. Y? Eso es lo que entiende Culla que es argumentar? No es ms bien golpear? Por la misma razn, se podra decir lo contrario juntando a Colau con Culla y preguntando por el secesionismo light que los comunes (que no comuneros) representan. Tambin deben parecerle a Culla aliados objetivos (lo son de hecho?).

La leccin final del historiador: La accin poltica tendra que estar guiada por el sentido de la realidad, y no hay nada ms real que el veredicto de las urnas. El veredicto de las urnas siempre es lo ms real? Y eso por qu? Un principio de alguna filosofa poltica hasta ahora desconocida? Si fuera as, admitmoslo, los resultados cantan: las elecciones han dejado en clara minora en las tres ltimas ocasiones al secesionismo. Est o no est guiado Culla por el principio de realidad que l mismo defiende?

Pues bien, concluye nuestro historiador, entre los aos 2000 y 2015, bajo los liderazgos sucesivos de Joan Saura y del tndem Joan Herrera-Dolors Camats, los registros electorales de Iniciativa se movieron en una horquilla entre el 4,9% y el 10,4% de los votos. Todava en 2015, la frmula encabezada por Llus Rabell no lleg al 9%. Las candidaturas de Colau y Domnech, en cambio, han bordeado el 25%. Y ambos se manifestarn el 11-S. Luego, por tanto, Colau y Domnech han dado en el clavo. En serio piensa Culla que una falacia de tales dimensiones puede pasar por un argumento correcto? Se hablaba en algn momento en esas candidaturas que cita de manera elogiosa de apoyos al secesionismo? No, claro que no, luego entonces...

Flaco favor les ha hecho Culla a Colau y Domnech. Si alguien tan nacionalista como Culla les elogia, muy mal, federalmente hablando, deben estar haciendo las cosas.

Y las estn haciendo mal desde luego. Errando en lo ms esencial y alejndose aos-luz del patrimonio federalista de la izquierda catalana, unida siempre histricamente al resto de la izquierda espaola, y traicionando -o pasando si se quiere usar un trmino ms contenido- de muchos de sus votantes -yo soy uno de ellos- a los que nadie dijo que iban a apoyar posiciones nacionalistas, identitarias, secesionistas, etc., inventndose los relatos ms adecuados paea el caso. Alguien dijo alguna vez que no eran nacionalistas?

Notas:

[1] http://ccaa.elpais.com/ccaa/2016/09/01/catalunya/1472756288_038824.html

[2] Algo se hizo mal si alguien como Culla nos felicita! Era creble, por ejemplo, aquello de es cataln quien vive y trabaja en Catalua, esto es, quien se asimila a unos patrones determinados? De hecho, de qu iba eso de otorgar etiquetas identitarias?

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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