Portada :: Espaa :: Inmigracin
(defendiendo el libre mercado)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-09-2016

Un informe de varias ONG seala la relevancia de las ciudades norteafricanas en el control migratorio
Ceuta y Melilla, la frontera de la ignominia

Enric Llopis
Rebelin


Octubre de 2005, en Ceuta y Melilla. Disparos desde los dos lados de la frontera liquidan a un mnimo de once personas, que intentaban superar la barrera que asla a las dos ciudades. Centenares de inmigrantes resultaron heridos. Cuestin del pasado? En el rea de Melilla y la ciudad marroqu vecina de Nador contina la violacin de los derechos fundamentales de las personas migrantes, principalmente las de origen subsahariano. De hecho, las fuerzas policiales y militares del estado espaol y Marruecos parecen beneficiarse de la impunidad en las polticas de lucha contra la inmigracin considerada irregular. sta es una de las tesis del informe Ceuta y Melilla. Centros de seleccin a cielo abierto a las puertas de frica, realizado por las organizaciones Migreurop, La Cimade, el Grupo Antirracista de Acompaamiento y Defensa de los Extranjeros y Migrantes (GADEM) y la Asociacin Pro Derechos Humanos de Andaluca (APDHA). Con informacin de 2015 y hecho pblico en julio de 2016, el documento de 64 pginas es fruto de varias investigaciones sobre el terreno en Ceuta, Melilla y la regin de Nador.

A lo largo de 2014, el gobierno de Marruecos desarroll una operacin excepcional de regularizacin de inmigrantes. Un primer balance (octubre de 2014) dio cuenta de 18.694 respuestas positivas sobre 27.643 solicitudes de regularizacin. Una de las razones fue la interpretacin restrictiva de los criterios, exigentes desde un inicio aunque posteriormente se suavizaron. En febrero de 2015 el Ministro del Interior de Marruecos dio por terminada la operacin. Slo unas horas despus, las autoridades alaus ordenaron la detencin de migrantes radicados en el monte Gurug, cerca de Melilla. Las operaciones se prolongaron en Nador y su entorno, donde las organizaciones de derechos humanos denunciaron la detencin de 1.200 personas. En 18 ciudades del sur de Marruecos se improvisaron centros de retencin. Entre los detenidos figuraban menores, una mujer embarazada, peticionarios de asilo y personas que solicitaron acogerse al proceso de regularizacin, sin respuesta en una primera instancia. Las ONG criticaron la falta de garantas judiciales y de acceso por parte de los abogados, los desplazamientos forzados, la arbitrariedad de las capturas y las condiciones de los encierros.

Por qu fue relevante el operativo policial? Los hechos del 10 de febrero de 2015 muestran el actual modo de proceder de las autoridades marroques, destaca el informe Ceuta y Melilla. Centros de seleccin a cielo abierto a las puertas de frica. Un comunicado del Ministerio del Interior de Marruecos abundaba esos das en la idea: Operaciones similares se realizarn sistemticamente para evacuar todos los lugares ocupados por los migrantes que planifican intentos de emigracin irregular. El reino alau se implica, as, en la lucha contra la inmigracin llamada irregular, con el apoyo de Espaa y la Unin Europea. De hecho, en Nador la prctica de detenciones (colectivas) no resulta una novedad. Desde hace aos se producen casi a diario. En los bosques donde se emplazan los campamentos de quienes pretenden llegar a Espaa, las Fuerzas Auxiliares Marroques (FAM) entran de modo regular. Y detienen a los subsaharianos, sean mujeres embarazadas, menores, tengan o no permiso de residencia y con independencia de si demandan asilo. Hay testimonios que dan cuenta de la violencia por parte de las FAM, la destruccin, confiscacin o robo de sus objetos personales. La Association Marocaine de Droits de lHomme de Nador informa de los traslados a las comisaras o gendarmeras cercanas, donde estas personas permanecen detenidas desde unas horas a varios das.

Pero el Reino de Marruecos no acta en solitario. El informe de Migreurop, La Cimade, GADEM y la Asociacin Pro Derechos Humanos de Andaluca detalla la cooperacin histrica con el Estado espaol a lo largo de la frontera. Lo reconoci el Ministro del Interior, Jorge Fernndez Daz en Tnger (mayo de 2015), en declaraciones recogidas por la Agencia Efe: Quiero reiterar el agradecimiento ante la magnfica colaboracin y el esfuerzo que hacen las autoridades marroques en lo que hace referencia al control de esos flujos migratorios irregulares, tanto por va martima como terrestre. Una de las instituciones que acta en la frontera es la Guardia Civil espaola. Los autores del informe entrevistaron al coronel de la Comandancia de Melilla, quien defini el objetivo del cuerpo armado: Salvaguardar la integridad de la frontera espaola y la de Europa; es una frontera real; es necesario que esta frontera sea una frontera sana y seria, que los migrantes no vengan as. Adems, toda entrada tiene que respetar las normas vigentes, as que debemos impedir las entradas fuera de los pasos autorizados. En la zona opera tambin la Brigada de Extranjera y Fronteras de la Polica Nacional espaola. Por parte de Marruecos, adems de las FAM, la Gendarmera real y la Marina real.

Pocas horas antes de entrevistarse con Rajoy, el presidente del Gobierno de Marruecos, Abdelilah Benkirane, declar que este pas invierte 60 millones al ao en un dispositivo de lucha contra la inmigracin clandestina. Entre otras iniciativas, con el foso cavado y la cuarta valla en la frontera de Melilla, alzada en 2014 y fortalecida un ao despus con alambradas de pas. sta se superpone a la triple valla espaola. Se alcanzaron los resultados que se esperaba: los intentos de atravesar la valla se tornaron muy escasos. Melilla cumple ms de tres meses sin saltos de la valla, el mayor periodo de tranquilidad, publicaba en agosto de 2015 el diario Melilla Hoy. No se escucharon los gritos de boza, de victoria, con el que los migrantes celebran la entrada en la ciudad norteafricana. Hasta finales de mayo de 2015, segn datos de la Guardia Civil, entraron en Melilla 134 inmigrantes subsaharianos saltando la valla, ninguno en embarcaciones y 118 ocultos en vehculos. El cambio es drstico si se compara con las entradas en 2014 por los mismos conceptos: 2.240, 197 y 245. La evolucin de los ingresos de ciudadanos sirios y argelinos, por los controles fronterizos, completa el cuadro de situacin: 3.566 en 2014 y 3.525 en los cinco primeros meses de 2015.

El apartado tercero del informe de Migreurop, La Cimade, GADEM y la Asociacin Pro Derechos Humanos de Andaluca califica a Ceuta y Melilla como laboratorios de externalizacin de las polticas de la UE. Con la muralla melillense y los paneles indicativos en primer plano, una fotografa de Elsa Tyszler capta la estatua de Franco. El documento de las ONG se remonta al fin de la guerra de frica y la poca del Protectorado espaol de Marruecos, cuando las fronteras de las dos ciudades eran fluidas y permeables. La situacin perdur hasta que termin el Protectorado, en 1956. En 1985 el gobierno de Felipe Gonzlez aprob la Ley de Extranjera y en 1991 Espaa se adhiri al Tratado de Schengen, que entr en vigor en marzo de 1995. En ese contexto, en los inicios de los 90, Espaa emprende un cierre progresivo de sus fronteras y comienza la construccin de vallas, resalta el documento de las ONG. Las fronteras se van militarizando. La entrevista de los autores con la Guardia Civil de Melilla lo explica en pocas palabras. La institucin armada reconoce los sustanciales cambios en los ltimos 40 aos. La frontera, entonces, slo era una lnea dibujada en el suelo, como entre Francia y Espaa. Despus se instal una pequea verja, discontinua, que permita el paso entre Beni Ansar y Melilla.

El informe Ceuta y Melilla. Centros de seleccin a cielo abierto a las puertas de frica recoge las explicaciones de la direccin del CETI melillense, que destaca a partir de 1991-1992 la llegada de los primeros inmigrantes subsaharianos. Ocurre cuando los pases antiguamente colonizadores bloquean el acceso a Europa, mediante la generalizacin de los visados. La primera valla se levant en 1997. La Guardia Civil de Melilla completa las informaciones: Cuando la gran inmigracin lleg, un poco antes de 2005, se instal un obstculo: una doble valla de tres metros con cuchillas, pero los migrantes las rompan cada da. Despus la altura se dobl a seis metros. En 2007 se procedi a retirar las cuchillas, ante la gravedad de las heridas que provocaban. Y se construy la tercera valla. En 2013 se instalaron nuevamente las cuchillas, pero las personas inmigrantes continuaban la lucha por franquear el vallado. As observa los acontecimientos la Guardia Civil: Como son verdadero atletas, han logrado pasar las tres vallas en un minuto; se decidi entonces instalar una malla antitrepa, que no deja pasar los dedos. Entonces, agrega la citada fuente, inventaron herramientas para escalar la barrera, como ganchos en las manos o zapatillas de deporte con tornillos incrustados en la suela. Cmo neutralizaron (expresin de la Guardia Civil) los agentes los intentos de salto? Con una placa micro-perforada que slo deja pasar el aire y fue colocada en los lugares ms vulnerables. Las alambradas con cuchillas han sido objeto de numerosas denuncias, recuerda el informe de las ONG. Muchas fueron retiradas en 2014. Quedan dos kilmetros (el informe hace referencia a 2015), segn la Guardia Civil: En los lugares considerados de mayor riesgo.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter