Portada :: Amrica Latina y Caribe
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-09-2016

Amrica Latina en el foco

Jesus Gonzlez Pazos
Rebelin


El continente latinoamericano sigue estando en el foco de los debates polticos y sociales. En ese amplio espacio geopoltico, mil veces golpeado por las dictaduras y la explotacin de sus grandes mayoras, y otras tantas por el racismo y el machismo, se sigue librando una intensa lucha por la construccin de procesos de transformacin que tienen que ver con la esperanza y determinacin por alcanzar sociedades ms justas y equitativas que sean alternativas al injusto modelo dominante.

El neoliberalismo, como sistema absolutista de dominacin de las minoras enriquecidas a costa de las grandes mayoras dio sus primeros pasos en ese continente a partir de la dictadura de Pinochet en Chile. Pero ese mismo neoliberalismo tambin sufri en Amrica latina sus primeras derrotas. Se abra entonces, principios del siglo XXI, una fase de experiencias de transformacin en muchos de estos pases que han conseguido, entre otros logros, hacer retroceder en parte el dictado nico de los mercados, que ha recuperado el papel directivo de los estados en la economa y que ha sacado a millones de personas del empobrecimiento y la miseria, adems de ensanchar los mrgenes de la democracia participativa.

Por eso mismo, desde los primeros pasos de esas alternativas de transformacin el neoliberalismo traz diferentes estrategias para revertir esos procesos y volver a imponerse: sabotajes econmicos, desestabilizaciones sociales, campaas de difamacin, e incluso golpes de estado. Ya sabemos que la democracia para este sistema (para los mercados) es buena solo mientras sirva a sus intereses, de lo contrario se cambia, se prostituye. Y las ms evidentes pruebas de esta afirmacin se encuentran precisamente, una vez ms, en este continente: 2002, golpe de estado en Venezuela (fracasado); 2008 en Bolivia (fracasado); 2009 en Honduras; 2012 en Paraguay; 2016 en Brasil.

En este contexto de vuelta del neoliberalismo en los ltimos tiempos se han producido algunos hechos reveladores de esta nueva realidad que se enfrenta en el continente latinoamericano. El intento de destruccin, a travs de una nueva modalidad de golpe de estado blando (el impeachment o procesamiento parlamentario), de un proceso poltico y social que con aciertos y errores ha sacado en los ltimos aos a millones de personas (40) de la pobreza y ha puesto en marcha otras medidas sociales que fijaban su atencin en el bienestar de las mayoras. Aunque, cierto es que Brasil, como otros pases del continente, nunca se ha librado en su totalidad de la dictadura de los mercados y de las polticas extractivistas, asistimos ahora a la venganza de las viejas y nuevas oligarquas. stas siguen considerando el estado como un coto privado al servicio nico del aumento de su riqueza y de los beneficios de los mercados transnacionales. As, un congreso y un senado en los que la mayora de sus miembros estn investigados o imputados por corrupcin, destituyen a la presidenta que lo es con el apoyo de ms de 54 millones de votantes en las ltimas elecciones. Y mientras esto ocurre, los gobiernos occidentales, tan preocupados por la democracia en Venezuela, no han dicho absolutamente nada ante esta actuacin golpista o, en palabras de los EE.UU., respetan la decisin del senado brasileo al considerar que es una decisin del pueblo tomada dentro del marco constitucional y, apresuradamente, han mostrado su disposicin a trabajar con el nuevo presidente golpista. Primeras medidas: ajuste fiscal, privatizaciones masivas y recortes en polticas sociales.

Se suma as este ltimo golpe a ese proceso del neoliberalismo por recuperar su papel dominante en el continente. Y en este sentido se debe entender la continuada desestabilizacin y desgaste contra el gobierno argentino que propici la victoria electoral de Mauricio Macri. Solo tres datos: la batera de medidas macroeconmica neoliberales implementadas durante los seis primeros meses de gobierno han llevado a ms de 1,4 milln personas a incrementar los ndices de pobreza; se ha pasado del 29% al 34,5% (13 mill.) solo en los tres primeros meses de 2016. En el mundo laboral, se contabilizan ya ms de 150.000 trabajadores/as despedidos en los sectores pblicos y privados. Y, por ltimo, esas medidas neoliberales se han traducido en renovadas polticas extractivistas (muchas en territorios indgenas con la consiguiente represin ante la protesta), as como en recortes importantes en los programas de los anteriores gobiernos argentinos en el mbito de la salud, educacin o la atencin a las familias ms necesitadas para garantizar la simple subsistencia.

Hablar de Venezuela y las acciones de la oligarqua venezolana y de la actitud de muchos gobiernos y medios de comunicacin occidentales para con este pas, resulta en gran medida insultante para la inteligencia. El bombardeo poltico-informativo ha dibujado un pas dictatorial (aunque todas las elecciones han contado con observadores internacionales que han reconocido la limpieza de las mismas) al nivel de los famosos pases del llamado eje del mal (Corea del Norte, Irn). En paralelo se ocultan sistemticamente todas las estrategias antidemocrticas que se estn alimentando y sosteniendo desde los primeros pasos del proceso bolivariano: sabotajes econmicos, acaparamiento y ocultamiento de bienes de primera necesidad, acciones armadas del paramilitarismo colombiano, intentos de golpes de estado, desestabilizacin social y poltica. Pero, por supuesto, todas las voces polticas y mediticas de la oposicin interna y externa son adalides de la democracia.

Una breve mencin merecen los estados fallidos del neoliberalismo, pases de los que se habla poco pero donde este sistema est alcanzando los mayores niveles de fracaso econmico y poltico, aunque sea a costa de agrandar los ndices ms altos de empobrecimiento, miseria y explotacin de las grandes mayoras. Pases que son prcticamente regalados a las transnacionales para su explotacin (recursos naturales) a cambio de nada, donde el estado como entidad reguladora desapareci a la par que se implantaba el neoliberalismo y donde el narcotrfico, el feminicidio y la delincuencia organizadas son cotidianas y extienden ampliamente sus redes y complicidades con los mismos gobiernos. Pases como Mxico, Guatemala u Honduras encabezaran este listado.

Pero al mismo tiempo que todo esto ocurre en el continente, tambin hay noticias buenas que refuerzan ese foco puesto en Amrica latina. Colombia vive las primeras semanas de paz tras un conflicto armado de 52 aos, con la salvedad de las posibles acciones de la otra fuerza insurgente que es el ELN y el paramilitarismo, hoy escondido bajo multitud de siglas y denominaciones, pero respondiendo como siempre al inters por mantener el viejo sistema de dominacin de determinados grupos de poder. Sin duda este proceso de paz ha inundado de esperanza renovada ese pas y esperamos se convierta en tiempo de construccin de un sistema de verdadera justicia social y redistribucin de la riqueza. No olvidemos que fue precisamente esa injusta distribucin de la riqueza, especialmente en lo referido a la tenencia de la tierra, una de las razones profundas de este largo conflicto armado. Y en este sentido habr que estar muy atentos al desarrollo e implementacin de los acuerdos. El neoliberalismo tiene tambin un alto inters en esa paz y ha presionado para que se alcance. Colombia tiene enormes riquezas en recursos naturales (la mayora en territorios indgenas) que hasta hoy no podan ser explotados por las condiciones de guerra; la paz abrir todos esos espacios para su expolio por parte de las transnacionales vidas de la riqueza escondida. Por eso ser importante la implementacin no solo de los acuerdos, sino tambin y sobre todo la de los derechos humanos individuales y colectivos hasta hoy permanentemente violados.

Por todo ello, Amrica latina sigue en el foco y en este continente se siguen librando batallas, esperemos que cada vez ms dialcticas y menos violentas, por construir alternativas al neoliberalismo dominante; sociedades ms justas y equitativas donde la redistribucin verdadera de la riqueza sea una realidad para hacer desaparecer el empobrecimiento y la miseria de las grandes mayoras.

Jesus Gonzlez Pazos. Miembro de Mugarik Gabe.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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