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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-09-2016

Un informe de Harraga muestra la desproteccin y la criminalizacin de menores no acompaados
Ms de cien menores malviviendo en las calles de Melilla

Ter Garca
Diagonal


El 25 de mayo de 2015, Oussama muri al caer por uno de los acantilados que da acceso al puerto. Acababa de cumplir la mayora de edad y, a pesar de haber estado tutelado por la Ciudad Autnoma de Melilla, no tena permiso de residencia. Seis meses ms tarde, Monssif, del que no se haba concretado su edad, muri tambin, esta vez de hipotermia al intentar cruzar a nado el medio kilmetro de distancia para alcanzar el barco en el que pretenda llegar a la pennsula.

La ltima muerte de un menor no acompaado en Melilla fue la de Hamza, de 15 aos, en marzo de este ao, tambin de hipotermia al intentar llegar al barco. Hasta entonces Hamza estaba en rgimen de acogida en el centro de menores Fuerte Pursima. Un nio ms muri tambin, pero al intentar llegar a nado desde Nador hasta Melilla. En ninguna de las muertes, la Ciudad Autnoma de Melilla tom responsabilidades y se encarg de la repatriacin de los cuerpos a sus ciudades de origen, sealan desde la asociacin Harraga.

Estas cuatro muertes son la cara ms dramtica de la marginacin a la que se ven abocados cientos de nios y nias que llegan al territorio espaol por la frontera sur. La exclusin del sistema educativo, la extincin de los permisos de residencia a la mayora de edad, la violencia y malas condiciones generales del centro de acogida son algunos de los problemas que enfrentan los menores extranjeros no acompaados (MENA) que llegan a Melilla, segn se desprende del informe De nios en peligro a nios peligrosos, elaborado por la asociacin Harraga, constituida en enero de este ao y surgida de la ONG Prodein.

Esta asociacin, cuyo nombre viene del dariya (rabe magreb) y significa el que quema fronteras en busca de una vida mejor, trabaja actualmente con 83 menores que viven en las calles de Melilla, la mayora de ellos procedentes de Fez. Los nios con los que trabajamos se autodenominan como harraga, explica Sara Olcina, miembro de esta asociacin. El informe explica cmo la cultura migratoria en la que estos nios viven se hace latente en las canciones y palabras que emplean para hacer referencia a los distintos tipos de migracin, como risky como denominan a intentar entrar en el barco sin que la polica les vea o les huelan los perros, o Ghorba Europa.

Segn explican desde Harraga, el fenmeno de la migracin infantil se inicia en nuestro pas a mediados de la dcada de los noventa y su presencia en los sistemas de proteccin de menores se generaliza en toda Espaa hacia el ao 2000. En la actualidad, la llegada de MENA es constante, sobre todo a las comunidades de Canarias y Andaluca, as como a las ciudades autnomas de Ceuta y Melilla, habiendo experimentado un fuerte incremento en los ltimos aos, seala el informe.

Segn los datos ms recientes de la Direccin General de Polica recogidos por Harraga, en 2013 se contaban 4.059 MENA, de los cuales 2.841 estaban en centros de menores y los otros 1.218 se haban fugado de estos centros. Slo en Melilla, la Polica tena censados en 2013 un total de 403 menores no acompaados, de los que 151 estaban viviendo en la calle.

El estudio realizado por Harraga muestra que, de los 91 nios que viven en las calles de Melilla entrevistados, ms de la mitad tienen entre 16 y 17 aos y el 84% llevan viviendo en esta ciudad entre un mes y tres aos. A pesar de ser menores de edad, ninguno de ellos tiene el permiso de residencia, tal como obliga la legislacin. Casi todos ellos han pasado por el centro de menores Fuerte Pursima y el 25% entra y sale de este centro de forma continua. La mayor parte de los nios entrevistados han permanecido en el centro de menores menos de seis meses, un 15%, dur menos de una semana y slo el 7% ha aguantado all ms de un ao.

Pero qu mueve a los nios a abandonar el sistema de proteccin de menores espaol?. sa es la principal pregunta que intenta responder el informe presentado por Harraga.

"Esto no es un hotel"

Es una de las frases que ms escuchan los menores que llegan a Fuerte Pursima, centro de menores de Melilla gestionado durante varios aos por Clece (Grupo ACS) y actualmente por Arquisocial. En marzo de 2016, el centro acoga a 360 nios, ms del doble de su capacidad. El 92% de los nios entrevistados afirman que la razn para fugarse del centro es la violencia sistemtica, y el 75% concretan que es la violencia que ejercen sobre ellos los educadores el principal motivo para no permanecer all. Preguntados sobre a qu tipo de violencia se refieren, todos los nios entrevistados denunciaron golpes y palizas.

Las malas condiciones higinicas del centro fueron la segunda razn ms presente (el 36% de los nios entrevistados), sobre todo por las chinches en las camas. Otras razones para fugarse del centro de menores son las duchas de agua fra, la mala calidad de la comida, la superpoblacin, la ropa en psimas condiciones slo les facilitan una muda de verano y otra de invierno y, en algunos casos el 2,2%, la medicacin que les suministran para dormirlos.

La estancia en el centro de menores tampoco garantiza a estos nios que puedan regularizar su situacin administrativa. Segn los datos recogidos y las distintas experiencias vividas en primera persona, podemos afirmar que los nios son engaados entre trmites burocrticos y vacos legales, explica el informe. En la mayora de los casos, los nios se ven obligados a abandonar el centro el mismo da que cumplen la mayora de edad sin ser informados absolutamente de nada.

A pesar de que la legislacin obliga a que se certifique la estancia en Espaa de los menores tomando la Guardia Civil sus huellas en un plazo de nueve meses, el estudio seala que muchos de ellos no han huellado ninguna vez aun llevando en Melilla mucho ms de nueve meses.

Todos contra los MENA

El informe de Harraga incluye tambin un estudio de opinin sobre la opinin de los vecinos de Melilla sobre el fenmeno MENA. Segn este estudio, el 30% de los entrevistados afirmaban que los nios de la calle les daban pena y hasta el 70% que no deberan estar en la calle porque roban, molestan, dan miedo y mala imagen a la ciudad. En concreto, el 60% de los encuestados afirmaron sentir miedo cuando los ven y los relacionan con robos, agresiones, violaciones o apualamientos, a pesar de que el 90% de los encuestados tambin admitieron que nunca haban sufrido robos o agresiones por parte de nios extranjeros no acompaados.

En todos esos meses de acompaamiento, hemos sido testigos de cmo los pedfilos se acercan a los nios, frecuentando en vehculos las zonas donde suelen estar, proponiendo cobijo y drogas en sus casas, en los parques de la ciudad aprovechando las idas y venidas de los nios en busca de sustento y alimento. Consideramos que hay una dejadez absoluta por parte de la Fiscala para abordar este tema, puesto que es, por desgracia, una realidad muy comn, explica la asociacin Harraga en el informe De nios en peligro a nios peligrosos.

Todos los das en las prensa local aparecen dos, tres o cuatro noticias sobre los MENA, lamenta Olcina, quien seala que la criminalizacin de los menores ante la opinin pblica no se corresponde con las cifras de criminalidad. Desde el Juzgado de Menores de Melilla, el magistrado lvaro Salvador seala que el nmero de delitos cometidos por menores extranjeros no acompaados no llega al 10%. Sin embargo, segn apunta el informe de Harraga, en el ltimo ao han sido 12 los menores no acompaados que fueron ingresados en el reformatorio Baluarte de Melilla. Siete de ellos fueron ingresados en rgimen cautelar y posteriormente fueron puestos en libertad sin cargos tras pasar hasta seis meses de plazo mximo legal.

Fuente: http://www.diagonalperiodico.net/libertades/31327-ninos-peligro-ninos-peligrosos.html



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