Portada :: Argentina
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-09-2016

Marcha federal unidad de accin?

Alejandro Teitelbaum
Alainet


Lo primero que me llam la atencin fue la unanimidad salvo raras excepciones- para calificar el acto en la Plaza de Mayo de masivo o multitudinario, desde los diarios conservadores La Nacin y Clarn hasta el kirchnerista Pgina 12. Y lo mismo hicieron diversos comentaristas de un vasto arco poltico-ideolgico.

Doscientos mil participantes fue la cifra esgrimida que casi nadie objet y que puede ser tenida por buena, miles ms o menos.

Pero 200.000 participantes calificativos aparte- no nos dice gran cosa si no ponemos esa presencia humana en el contexto demogrfico y social e incluso histrico del acontecimiento.

Si suponemos que el aporte de participantes del interior del pas fue mnimo y el fundamental correspondi a la Capital y al Gran Buenos Aires, este conglomerado tiene una poblacin total de 18 millones, de los cuales la parte activa son unos 7 millones y de estos ltimos los asalariados son algo as como 5 millones.

Entonces la calificacin de la cifra de 200 mil participantes deja de ser una apreciacin subjetiva y pasa a ser objetiva si decimos que en la Plaza estuvo el 2,8% de la poblacin activa y suponiendo que no fue el caso- que todos los que estuvieron presentes en la Plaza eran asalariados, estuvieron presentes el 4% de los asalariados de la Capital y Gran Buenos Aires.

De lo que cabe deducir, con toda objetividad y teniendo en cuenta que la finalidad de la marcha era protestar con toda razn- contra la poltica econmica y social del actual Gobierno, que los promotores de la Marcha tuvieron un escaso poder de convocatoria entre los ms afectados por dichas polticas.

Partiendo de ese dato corresponde analizar las razones de ese escaso poder convocante.

La ms evidente es que el abanico promotor tiene historias muy distintas: la CTA de los Trabajadores y en particular su Secretario General Yasky se caracterizaron por una solidaridad total con las polticas del Gobierno anterior y la CTA Autnoma encabezada por Micheli tuvo posiciones crticas y hasta muy crticas frente a dicho Gobierno.

Quienes se sumaron a la convocatoria lo hicieron, como los dos promotores, con la idea de rentabilizar el acto para sus propias estrategias: unos respondiendo a la consigna kirchnerista-peronismoserio de volveremos, otros ganar adherentes de una manera ms o menos oportunista para un sindicalismo meramente reivindicativo (negociar con los capitalistas el precio de venta de la mercanca fuerza de trabajo, como alguna vez escribi Gramsci) y una minora tratando de sumar fuerzas para un proyecto realmente alternativo, anticapitalista.

Esto se reflej en los planteos que se escucharon en la Plaza. Fundamentalmente crticos y poco propositivos y con estrategias a corto plazo: tal da huelga general y poco o nada para el largo plazo.

Tambin se reflej en la heterogeneidad de los participantes: el ejemplo ms grotesco fue Boudou , ex Vicepresidente, play boy e imputado como delincuente, levantando el puo cerrado como un proletario revolucionario.

En la perspectiva histrica, los que tenemos memoria y edad bastante sabemos que las grandes manifestaciones populares en Buenos Aires contaron con por lo menos 700.000 y hasta un milln y medio de participantes.

Puede llamarse unidad de accin a la Marcha Federal?

Pensamos que no. La unidad de accin no se forja con acuerdos entre burcratas sindicales (que negocian el pacto social con Macri a cambio de algunas prebendas) y otros en camino de serlo y en todo caso oportunistas. Y con historias y estrategias diferentes.

Una dificultad mayor para lograr la unidad de accin a fin de ir forjando una propuesta alternativa es que un cambio social radical implica no slo poner freno a las polticas del actual Gobierno sino revisar muchas de las medidas antinacionales y antipopulares del gobierno anterior que persisten actualmente. (Vase al final de la nota un balance sinttico y parcial de doce aos de gobierno kirchnerista).

Y lo que no es un hecho menor: el reclamo de confiscacin de los bienes mal habidos, cualquiera sea el color poltico de sus usufructuarios, para utilizarlos en obras y servicios de inters general.

No puede esperarse que acepten esta imprescindible revisin de las polticas del Gobierno precedente quienes han apoyado y a veces usufructuado- de tales polticas. ( Vase al final un balance sinttico y parcial de doce aos de gobierno kirchnerista).

Revisin que el actual Gobierno no hace ni har porque sera una manera de poner en cuestin el sistema de explotacin que el macrismo representa acabadamente.

Se trata de una coincidencia de fondo entre el actual Gobierno y la oposicin kirchnerista-peronismo serio. Que no es el hecho maldito del pas burgus, como deca John William Cooke, sino que fue siempre y es ahora el reaseguro del pas burgus.

La verdadera unidad de accin hay que promoverla donde corresponde: en los lugares donde trabajan y viven quienes sufren directamente las consecuencias de tales polticas: en las empresas, en los barrios y en las villas.

En primer lugar en las empresas, donde se vive y se concreta la explotacin capitalista y donde los trabajadores estn naturalmente organizados en torno al proceso productivo. Y tambin en los barrios y en las villas, donde la gente vive la realidad cotidiana de no tener suficiente dinero para alimentarse, vestirse y alojarse decentemente. Aun teniendo trabajo.

--------

Para hacer la evaluacin de la Marcha Federal he intentado utilizar por lo menos en alguna medida- el mtodo que preconiz Marx en el punto 3 (El mtodo de la economa poltica) de su Introduccin General a la Crtica de la Economa Poltica 1857. Ver abajo.

Y me inspir Gramsci para mi enfoque sobre lo que debe ser la unidad de accin. Encontr un buen resumen de las ideas de Gramsci en Julieta Haidar, Gramsci y los Consejos de fbrica. Discusiones sobre el potencial revolucionario del sindicalismo en Trabajo y Sociedad. Ncleo Bsico de Revistas Cientficas Argentinas del CONICET N 15, vol. XIV, Otoo 2010, Santiago del Estero, Argentina (http://www.unse.edu.ar/trabajoysociedad/15%20HAIDAR%20Gramsci%20Consejos%20de%20fabrica.pdf).

Recomiendo calurosamente ambas lecturas (el prrafo de Marx y el trabajo de Julieta Haidar) a quienes se piensan de izquierda.

Marx, Introduccin General a la Crtica de la Economa Poltica. 1857. Punto 3 (El mtodo de la economa poltica).

Cuando consideramos un pas dado desde el punto de vista econmico poltico comenzamos con su poblacin, con su distribucin en clases, la ciudad,el campo, el mar, las diferentes ramas de la produccin, exportacin e importacin, produccin y consumo anual, precios de las mercancas, etc. Parece correcto empezar por lo real y concreto, con el presupuesto efectivo; y en consecuencia, empezar, por ejemplo, en la economa con la poblacin,que es el fundamento y sujeto de todo acto de produccin social. Sin embargo,ante un examen ms detenido, esto se manifiesta como falso. La poblacin es una abstraccin, si dejo, por ejemplo, de lado las clases de las que se compone.

Estas clases son a su vez una palabra vaca, si no conozco los elementos sobre las que descansan. Por ejemplo, trabajo asalariado, capital, etc. stos presuponen cambio, divisin del trabajo, precios, etc. El capital, por ejemplo, no es nada sin trabajo asalariado, sin valor, dinero, precio, etc. Si comenzara, por lo tanto, con la poblacin, esto sera una representacin catica de la totalidad y mediante una determinacin ms precisa llegara analticamente a conceptos cada vez ms simples; de lo concreto representado llegara a abstracciones cada vez ms sutiles, hasta alcanzar las determinaciones ms simples. A partir de aqu habra que emprender de nuevo el viaje a la inversa, hasta llegar finalmente de nuevo a la poblacin, pero esta vez no como una representacin catica de un todo, sino como una totalidad rica de mltiples determinaciones y relaciones. El primer camino es el que tom histricamente la economa en sus comienzos. Los economistas del siglo XVII, por ejemplo, comienzan siempre con la totalidad viva, con la poblacin, con la nacin, con el estado, con varios Estados, etc.; pero siempre acaban descubriendo mediante el anlisis algunas relaciones generales abstractas determinantes, como divisin del trabajo, dinero, valor, etc. Tan pronto como estos momentos aislados fueron ms o menos fijados y abstrados, comenzaron los sistemas econmicos, que se elevaban de lo simple, como el trabajo, divisin del trabajo, necesidad, valor de cambio, hasta el Estado, cambio entre las naciones y el mercado mundial.

----------

BALANCE DE 12 AOS DE KIRCHNERISMO: UN PROCESO DE RECOLONIZACIN SIN PRECEDENTES.

1) Slo un tercio de las 500 empresas ms grandes del pas son argentinas. Las empresas extranjeras mandan en la Argentina. Un informe reciente del INDEC detalla que, entre las 500 mayores compaas del pas medidas por el valor de produccin que generan, slo 176 son de capitales nativos. El resto son extranjeras. La transnacionalizacin de la economa es un fenmeno que arranc en los 90 y se profundiz en la dcada pasada. Consecuencia: descapitalizacin del pas y aumento de la explotacin de los trabajadores.

2) Argentina firm 54 tratados de proteccin y promocin de las inversiones extranjeras (TPPI), en el decenio de 1990 (Gobierno de Menem) y el Parlamento ratific todos o casi todos. los TPPI firmados por Argentina cumplen escrupulosamente con las exigencias del poder econmico transnacional, entre ellas someter al arbitraje de tribunales constituidos en el CIADE (organismo del Banco Mundial) las controversias entre inversores extranjeros y el Estado Nacional, lo que le ha costado a Argentina cientos de millones de dlares.

Desde 2003, los Gobiernos de Nstor y Cristina Kirchner, pudieron retirarse del CIADI y denunciar los TPPI o por lo menos renegociarlos pero no lo hicieron.Los sucesivos gobiernos de los Kirchner, al no retirarse del CIADI han violado de manera permanente la Constitucin Nacional. Y la han violado cada vez (ms de veinte) que han aceptado la competencia de los tribunales arbitrales del CIADI. Y, por cierto, tambin la han violado cada vez que han aceptado la prrroga de jurisdiccin a favor de los tribunales extranjeros, en particular yanquis. Como fue el caso en el litigio con los fondos buitres.

3) Sigue vigente, con ligeras modificaciones, la ley de inversiones extranjeras dictada por la dictadura militar (Ministro de Economa Martnez de Hoz).

4) Participacin de los asalariados en el PBI:

1979 (Videla- Martnez de Hoz) : 33%

2013 (Cristina Fernndez- Kiciloff) 33%

5) Ante la negativa del Gobierno de CFK a informar sobre las clusulas secretas del acuerdo YPF-Chevron, celebrado en diciembre de 2012 en Houston, Texas, en noviembre 2015 la Corte Suprema orden a YPF que hiciera pblicas dichas clusulas.YPF no acept difundir esos documentos ni tampoco Chevron. Antes no haban aceptado entregar copias al Congreso, a pesar de las requisitorias de la justicia de primera instancia. Adujeron que ambas petroleras eran privadas, que sus documentos eran confidenciales y que, por lo tanto, no haba razones para exponerlos.

El Gobierno de Macri , pese a lo ordenado por la Corte Suprema contina negndose a revelar las clusulas secretas del contrato YPF-Chevron celebrado por el Gobierno anterior . UNA MUESTRA DE LA CONTINUIDAD DE AMBOS GOBIERNOS EN LO ESENCIAL: ESTAR AL SERVICIO DEL GRAN CAPITAL TRANSNACIONAL. Vase de Alejandro Olmos Gaona El PRO y el desprecio al estado de derecho en http://www.alainet.org/de/node/179486

Lo que se sabe hasta hoy

Chevron condicion la firma del acuerdo para invertir en Vaca Muerta a la reforma de leyes y decretos nacionales y provinciales, y a la aprobacin de nuevas normas. Y esas modificaciones deban resultar de su "entera satisfaccin".

Los planteos de Chevron resultaron efectivos: las "condiciones suspensivas" o "precedentes" que deline -y que otras petroleras haban reclamado sin xito hasta entonces- se plasmaron en el decreto 1208/13 y en la ley neuquina 2687, en el decreto presidencial 929/2013 y en la nueva ley nacional de hidrocarburos, la 27.007, que aprob el Congreso con el declamado objetivo de alcanzar la soberana energtica.

Las condiciones de Chevron, vertidas en documentos "estrictamente confidenciales", se centran en el tiempo y las caractersticas para las concesiones, los topes mximos a las regalas que podran cobrarle las provincias y una estabilidad tributaria absoluta para la petrolera y sus subsidiarias.

Chevron tambin exigi una garanta de que podr enviar dividendos al exterior -a pesar del control de cambios imperante-, como tambin fijar la jurisdiccin extranjera para dirimir cualquier disputa con YPF. En Nueva York o en Pars.

El acuerdo tambin estableci una serie de garantas amplias que deba asumir la petrolera argentina ante posibles reclamos de terceros, por ejemplo, los tenedores de la deuda soberana argentina.

YPF y Chevron crearon un complejo entramado societario en parasos fiscales de Estados Unidos (Delaware) y el Atlntico Norte (islas Bermudas) para que los 1240 millones de dlares de la inversin para la formacin Vaca Muerta no pudieran ser embargados por dos grandes contendientes: la petrolera espaola Repsol y los pueblos originarios de Ecuador.

6) Concesin del yacimiento petrolfero Cerro Dragn

El senador Mario Cimadevilla declar ante los investigadores de los Estados Unidos que le siguen la pista a un presunto pago de sobornos que habra realizado Pan American Energy (PAE) para hasta 2047 la concesin del yacimiento petrolero de Cerro Dragn.

Cimadevilla fue recibido en Miami por tres funcionarios de la Comisin del Mercado de Valores de Estados Unidos conocida en ingls como Security Exchange Commission (SEC).

El senador dijo que entreg varios documentos clave en las gestiones para que la empresa obtuviera la concesin en Chubut en 2007. Asegur que los documentos comprometeran al ministro de Planificacin, Julio De Vido, quien neg haber participado de las negociaciones del contrato. El diario Perfil public el 1 de abril de 2016 un extracto de un borrador del primer contrato que el Ministerio de Planificacin redact para la extensin de esta concesin petrolera.

La generosa poltica tributaria del gobierno anterior con la megaminera transnacional la agrav el actual Gobierno decretando en febrero de 2016 la eliminacin de las retenciones a la exportacin que eran de una modesta tasa del 5%. Bien entendido de las exportaciones declaradas. No de las que salan del pas sin control alguno. Por ejemplo desde aeropuertos privados. Vase: Megaminera: todo se repite y empeora, en Noticias sobre conflictos mineros: http://www.conflictosmineros.net/noticias/2-argentina

7) Deuda externa

Cifras aproximadas. Cuando asumi Nstor Kirchner se deban 200 mil millones. Se pagaron 200 mil millones. Se siguen debiendo 200 mil millones.

La ley de pago soberano.

En setiembre de 2014 el Congreso argentino aprob, con el voto favorable de la mayora kirchnerista y el voto en contra de todas las otras bancadas, un proyecto de ley presentado por el Gobierno con el ttulo Del Pago Soberano Local de la deuda exterior de la Repblica Argentina. El artculo 1 dice: En ejercicio del poder soberano de la Repblica Argentina, declrase de inters pblico la Reestructuracin de la Deuda Soberana realizada en los aos 2005 y 2010. El inters pblico es el inters comn de toda la colectividad, como por ejemplo asegurar la salud, la educacin, un medio ambiente sano, el derecho a la alimentacin, a la vivienda, etc. Y de manera general asegurar el bienestar del conjunto de la poblacin.

Con esta ley el Gobierno anterior elev a la categora de inters pblico el pago de una deuda en buena parte ilegtima incluso la contrada por la dictadura militar que estatiz y convirti en deuda pblica miles de millones de dlares de deuda privada.

8) Venta o arriendo indiscriminado de tierras a extranjeros. La ley de tierras de 2011 no constituye ningn obstculo para ello. Adems, no afecta las operaciones terminadas antes de su sancin.Ms del 10% de las tierras (equivalente a la superficie de toda la Provincia de Buenos Aires), est en manos de extranjeros. Hay por lo menos dos aeropuertos extranjeros construidos en la Patagonia, sin que puedan ser detectados por los radares argentinos, ya que stos o son obsoletos o no existen en la regin.El plan de radarizacin prometido por Nstor Kirchner nunca se llev a cabo y lleva aos de retraso. Un aeropuerto construido por Lewis, desde donde puede llevar del territorio cualquier tipo de material, y hasta aviones militares de gran porte estn en condiciones de ascender y descender. Un aeropuerto cuya pista es tan larga como la de Aeroparque. Est a nombre de un argentino, Van Ditmar, pero que es socio de un gran magnate ingls, Joe Lewis, que posee miles de hectreas en Chubut, que incluye al Lago Escondido. Cost 20 millones de dlares. Por qu un aeropuerto tan grande y con seguridad privada que supera a la fuerza policial local? La respuesta fue que "viajar en auto por la provincia lleva muchas horas, y es ms fcil ir en avin". Otro aeropuerto perteneciente a una minera canadiense, y que fue construido cerca de una zona de recursos mineros, para explotarlos y llevrselos del pas sin control alguno. (Vase: Notas e informes sobre la venta indiscriminada de tierras a extranjeros. http://www.elmalvinense.com/argentina_para_los_argentinos/venta_de_tierras.htm )

La Fuerza Area Argentina aprob el funcionamiento del aeropuerto, pero es incapaz de garantizar su control, pues no posee radares en la zona y podra aterrizar o despegar cualquier tipo de aeronave sin ser registrada. Innumerable cantidad de oficios fueron enviados por la Diputada provincial Magdalena Odarda a la Ministro de Defensa Nilda Garr, a funcionarios provinciales y nacionales, pero nada sucedi. El gobierno sabe del peligro que representa tener un aeropuerto de tamaas caractersticas en el corazn de la Patagonia, pero nada hace para evitarlo, al contrario, autoriza su funcionamiento sabiendo que es incapaz de controlarlo.

Las zonas de seguridad estn definidas en el decreto-ley 15385/44 dictado en 1944 por el gobierno militar Farrell-Pern, que rige an con pocos modificaciones, donde se dice que es de conveniencia nacional que los bienes ubicados en zonas de seguridad pertenezca a ciudadanos argentinos nativos. Se declara de conveniencia nacional que pertenezcan a ciudadanos nativos, pero NO SE PROHIBEN las propiedades extranjeras en las zonas de seguridad.

As es como actualmente hay enormes propiedades de extranjeros en el borde del Ocano Atlntico, en zonas limtrofes, en zonas estratgicas por sus recursos naturales, etc.

Un pas celoso de su soberana establece la PROHIBICIN para los extranjeros de adquirir tierras en las zonas de seguridad. No es el caso de Argentina, ni tal prohibicin figura en la ley de tierras vigente aprobada en 2011, que slo establece como requisito para que un extranjero sea propietario en zonas de seguridad el consentimiento previo del Ministerio del Interior

Desde hace aos las elites polticas y econmicas dominantes han abierto de par en par las puertas del pas al poder econmico transnacional para que lo recolonice, lo saquee, lo contamine y acente la explotacin de los trabajadores.

Fuente: http://www.alainet.org/es/articulo/180117



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter