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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-09-2016

[Crnicas sabatinas] Ms ac y por debajo del nacionalismo y del secesionismo excluyente
11 S(ecesionista)? No, gracias!

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Para el compaero-presidente Salvador Allende. In memoriam et ad honorem.

 

Pero pronto me di cuenta que alguien ms velaba. A la respiracin pesada de los durmientes se sobrepona a ratos una inhalacin roca e irregular, interrumpida por golpes de tos y por gemidos y suspiros sofocados. Thylle lloraba con fatigoso y desvergonzado llanto de viejo, insoportable como la desnudez senil. Tal vez se dio cuenta, en la oscuridad, de algn movimiento mo; y la soledad que hasta aquel da ambos, por diversos motivos, habamos buscado, deba de pesarle tanto como a m, porque en mitad de la noche me pregunt: Ests despierto?, y sin esperar respuesta se encaram con gran trabajo hasta mi litera, y se sent autoritario junto a m.

No era fcil entenderse con l; no slo por motivos de idioma sino tambin porque los pensamientos que tenamos en el pecho durante aquella larga noche eran desmesurados, maravillosos y terribles, pero sobre todo confusos. Le dije que senta nostalgia; y l, que haba dejado de llorar, diez aos!, me dijo, diez aos!: y despus de diez aos de silencio, con una hilo de voz estridente, grotesco y solemne a un tiempo, se puso a cantar La Internacional dejndome turbado, desconfiado y conmovido.

Primo Levi, La tregua (captulo El deshielo)

 

Nota previa: texto para ser ledo mientras escuchan al maestro Enrique Morente y a Lagartija Nick: https://www.youtube.com/watch?v=u--jfPFRoic y recuerdan unos versos de Antonio Gamoneda muy citados y apreciados por uno de nuestros maestros federalistas (que nunca la li por liarla y siempre pens desde abajo y en trminos de justicia ) : [] una tierra slo no es un pas; / un pas es la tierra y sus hombres./ Y un pas slo no es una patria;/ una patria es, amigos, un pas con justicia.

Nos condenaron a ms de 20 aos de hasto, confusin y fuerte decremento de nuestras condiciones laborales y sociales por tratar de reformar el sistema desde dentro y tragar sapos y ms sapos. Nos engaaron una y mil veces; camos en la trampa. Supieron, saben hacerlo. Nos hablaron de la hermandad de los pueblos, de la riqueza de la diversidad (nunca asumida internamente) y de lo que llamaron, con algn aire de superioridad poltico-histrica-nacional, oasis cataln. Hablaban y hablaban mientras los grandes hombres y nombres de la Patria, envueltos en banderas que pueril y estpidamente pensbamos -tontos de nosotros- que eran de todos, se enriquecan a espuertas, sin decoro y a nuestra costa, construyendo a un tiempo una atmsfera -un marco de convivencia, ja, ja, ja!- en la que cualquier crtica resultaba imposible y era etiquetada, si irrumpa con arriesgado e infrecuente coraje, de zafia, roja y espaolista, y todos, absolutamente todos -casi todos ms bien: hubo algunos compaeros que mantuvieron una mirada y una actitud no servil cuando no era nada fcil-, tenamos a gala -o lo pareca- ser pujolistas ms o menos de izquierdas. Jordi Pujol, el president, decan algunos cuadros y dirigentes de una izquierda impulsora de iniciativas por Catalua, ha hecho tanto, se ha sacrificado tanto por Catalua! s de dretes, dacord, per sempre, sempre ha fet pas. Sempre!.

El marco, la totalidad inalterable, el espritu nacional, el elefante compartido, la cosmovisin indiscutida, el axioma sagrado de la mal llamada inmersin lingstica, la letra dictada, la msica repetida, el relato, la Palabra, la Accin, la lengua propia y las impropias, la Historia con maysculas, la historia con minsculas, los medios -sus medios- de intoxicacin cultural, la Espaa contra nosotros, las finalidades esenciales, los objetivos de pas y sus numerosas y concretas prolongaciones sociales, la construccin tenaz, pasito a pasito, de un pueblo nacionalista y antiespaol, tenan siempre el mismo sello, el mismo logo: made in Pujol y en fuerzas amigas y en intelectuales orgnicos del Rgimen cataln (nunca considerado como tal Rgimen: el trmino se usaba, en exclusiva, para hablar de los otros, que por supuesto s que eran Rgimen).

Nos contaron todos los cuentos. Supimos, tomamos consciencia por Len Felipe, del abyecto papel de esos cuentos falsarios. Gritamos y cantamos que ya estaba bien, que estbamos hartos Pero volvimos, otra vez, a escuchar todos sus relatos identitarios y hablbamos, nosotros mismos y entre nosotros, usando sus interesadas historias e, incluso, sus propias palabras. Cuando llova en Zaragoza, decan y decamos que llova en el Estado espaol. Espaa era palabra prohibidsima. Quien osaba pronunciarla era un espaolista de tomo y lomo o un neofranquista disfrazado. Lo identitario, nunca vivido con inters esencial en nuestras tradiciones, pas a ser una de nuestras seas bsicas de identidad. Ser cataln molaba mucho; ser del Bara era lo mejor del mundo.

Pero ya es tiempo de desquitarnos. Primero conquistaremos Manhattan, luego Berln. Nos guiaba una seal en un cielo que queramos asaltar y una marca de clase, rabia, indignacin y nacimiento en nuestra piel. Ahora nos gua tambin la belleza y veracidad de nuestras armas crticas y la unidad de todos, de los compaeros y compaeras de aqu y de all, sin romper vnculos ni historia comn, ni tradiciones ni muertos ni sufrimientos comunes. No ms cuentos! No, nunca ms en nuestro nombre.

Nos mintieron, nos volvieron a mentir sobre el derecho a decidir que era realmente su (no nuestro) derecho a dividir, a dividirnos (y a despistarnos desde luego: Santi Vila dixit). Nos dijeron que aquellas manifestaciones del 11S pedan, exigan, una consulta democrtica. Que Espaa, que los espaoles, nos opriman y esclavizaban. Que nosotros ramos demcratas y ellos, sin matices ni distinciones, unos brutos autoritarios. Adems, sus hijos, los hijos de andaluces y gallegos hablaban mal. No eran como nuestros hijos. A esos nios no se les entenda, palabra del ex president. Por si faltara algo nos abrazamos con el adversario de clase, con uno de los representantes polticos de las 400 familias con mando en plaza, con el hijo poltico predilecto del molt ex honorable, nuestro Brcenas-Rato-Soria.

Pero todo, bien pensado, resultaba claro y ntido desde el principio: las lites de aqu, no peores por supuesto que las de all, con la ayuda incomprensible de sectores que decan ser de izquierdas y federalistas, intentando ocultar mil tropelas y robos y pensando que en momentos de crisis y debilidad podan resultar vencedores, disearon un proyecto neoliberal de ruptura para confundirnos y despistarnos. Millet, Pujol, Camb, Barrera, incluso Porcioles y Samaranch (despedido con honores de Estado en tiempos del tripartito!) eran nuestros amigos, nuestros compatriotas; Garzn, Iglesias, Negrn, Lorca, Ibrruri, Ruano, Anguita, eran espaoles. Nada tenan que ver con nosotros. No nos entendan, nunca nos haban entendido, no podan entendernos. No tenan el gen-meme catalino. ramos naciones distintas y enfrentadas. Ellos seguan siendo el Sur, unos vagos de muy seor suyo que iban a tomar vinos al bar a nuestra costa (Duran i Lleida dixit); nosotros, en cambio, ramos la Alemania mediterrnea, emprendedora, trabajadora, muy moderna, pulcra, cientficamente avanzada, humanista y culta. Nada que ver con el frica espaola. Sin ellos estaramos mucho mejor. Son pobres y no hablan idiomas. Una lengua, una nacin, un Estado, proclamaban algunos con conviccin. Y adems, por si faltara algo, con la ayuda de los 16.000 millones de dficit fiscal permanente, que algunas autoridades cientficas aseguraban y publicitaban sin descanso ni sonrojo, tocaramos y superaramos la cima del Estado de bienestar nrdico. Por aquellos das, los de la Liga del Norte empezaron a visitarnos. Se soaba con construir CatVegas y nuestro conseller de Economa, un gran catedrtico de prestigio internacional, aspirante en su da al Premio Nobel de economa, visitaba servilmente a Sheldon Adelson, uno de los seres ms vomitivos y zafios del mundo, alguien que ya ocupa un lugar destacado en la historia universal de la infamia y el latrocinio. Lo nuestro, concluan, ser como un capitalismo no capitalista. Casi un socialismo democrtico con rostro humano y, por supuesto, catal, molt catal. Itaca est esperndonos. A por ella!, nos decan.

Formaciones que decan ser de izquierdas y, adems, comunes, justificaban -con toda la ambigedad de la que eran capaces- su presencia en manifestaciones secesionistas, partidarias de la formacin de un Estado que decan propio subordinado a los intereses de los grandes poderes de la UE (sin nada que decidir en este nudo de asuntos tambin territoriales), por la necesidad de rechazar los reiterados ataques al autogobierno del pas, por la criminalizacin (sic) de la que haba sido objeto "el derecho a decidir-dividir" y, an ms, en ocasiones, para "defender" sus "convicciones republicanas y soberanistas". Convicciones republicanas alejndose aos-luz de todas las tradiciones de pueblos y ciudadanos hermanados por mil lazos sociales, familiares, de amistad, de historia en comn, tambin en momentos de grandes esperanzas republicanas? Un escndalo, una estafa inconmensurable, que se venda y vende como el no va ms del no va ms, lo mejor de lo ptimo, mientras el resto de la izquierda transformadora espaola sigue siendo incapaz de formular la mnima crtica al disparate y transita y transitaba por las torpes aguas del seguidismo y la repeticin asignificativa. La autonoma de una de las partes se confunda con el silencio y la ratificacin ciega. Lo que ellos digan; nosotros calladitos. Ellos lo entienden mejor, lo viven intensamente. De lo que no se puede hablar, lo mejor es el silencio.

Afirmaban los supuestos comunes que la Diada -ya transformada en un da de vindicacin secesionista, no en un da de todos como haba sido hasta el momento- llegaba en un contexto "de una fuerte regresin centralista y autoritaria" y de "un ataque sin precedentes contra libertades y derechos sociales elementales". Sin precedentes? Ataques sin precedentes? Dnde se ubica su memoria, nuestra memoria? Desde luego que se poda hablar -criticar, denunciar, oponerse, luchar- de la poltica neoliberal del gobierno central (y centralista en este caso), tan similar al gobierno cataln en objetivos y procedimientos, gobierno de quien siempre se hablaba y habla en otros trminos. No s el mateix, aquests sn una mica de casa. Desde Barcelona En Com, se afirmaba, se consideraba indispensable hacer frente a esta deriva, la del gobierno central. A veces se criticaba tambin al gobierno cataln. Por qu no entonces, con esa misma lgica-ilgica, no se exiga la secesin barcelonesa de Catalua al criticar la accin poltica del gobierno de la Generalitat? Se defienden los derechos sociales de todas las personas, empezando por los de las mujeres y por los de las clases populares que son quienes ms estn sufriendo con las polticas de austeridad", como reza el comunicado 11S de BenC, acudiendo a una manifestacin secesionista, cogidos de la mano o apoyando a una poltica profesional como Carme Forcadell cuya idea poltica central, no se conocen muchas otras, es que los espaoles han esclavizado a los catalanes? Nos querrn tomar el pelo cuando afirman que quieren "dotar a esta Diada de un sentido integrador, inclusivo" y "convertirla en un momento de conmemoracin y de reivindicacin plural de la democracia, de la soberana real y de derechos bsicos que corresponden a todo el mundo"?

Pero, va en serio la cosa? No es un chiste? Manifestacin inclusiva? Las palabras significan lo que suelen significar o estamos en el mundo de Alicia donde los seores-amos nacionalistas-secesionistas imponen sentidos y referentes? De qu soberana real se habla? De qu derechos bsicos? Asistiendo y promoviendo una manifestacin separatista pretenden defender los intereses de los sectores ms desfavorecidos de nuestro pueblo? Qu Catalua, qu Espaa, estn presentes en sus cabezas? De qu hablan, de que estn hablando realmente?

En todo caso, para ser justos, no estaban solos. Albano-Dante Fachn, secretario general de Podemos en .Cat, ha asegurado que con su presencia en la manifestacin del 11S pretende defender la pluralidad de la Diada. La pluralidad de la Diada secesionista! No slo eso: el 9S, Fachn ser uno de los oradores de la concentracin convocada por la CUP, ERC... y Podemos en Sant Boi. El lema de la convocatoria: Que la prudencia no nos haga traidores. Traidores a qu?

Este 11S ya es suyo, no es terreno comn. Como lo han sido los de estos ltimos aos; no, curiosamente, en tiempos de fascismo y clandestinidad. Ya puestos, qu celebramos, qu se celebra el 11S? Qu pas realmente en 1714, ms all del relato sesgado que nos han contado mil y una vez, tantas como ha sido matizado, criticado y reformulado? El pueblo cataln, todo el pueblo cataln, contra los Borbones apoyados estos por el resto de todos los pueblos espaoles? Este es el cuento que supera los tres siglos de antigedad?

El llamamiento para acudir a Sant Boi de Llobregat, tambin el 11S por la maana, es otro ejemplo de revisin y desmemoria histrica. Los asistentes a aquella concentracin semilegal de 1976 - yo fui uno de ellos!- en la que intervinieron Miquel Roca Juyent ( Consell de Forces Poltiques de Catalunya, el defensor actual de la Infanta Cristina ), Octavi Saltor (en nombre de los grupos de la oposicin catalana de derecha-derecha no encuadrados en organismos unitarios por no querer mancharse con el PSUC y fuerzas afines) y Jordi Carbonell (un independentista recientemente fallecido que representaba la Assemblea de Catalunya) empezamos a ser conscientes de las manos en que se dejaba la hegemona de la lucha por lo que entonces llambamos libertades nacionales. El federalismo no estuvo presente en aquel acto supuestamente unitario, poco despus de aquellas luchas clandestinas en las que muchos grandes hombres de la Patria estaban en su casa estudiando o preparndose para tiempos futuros.

Pero no se trata por nuestra parte de quedarnos en casa ante estas manifestaciones patriticas y excluyentes como cantaba Georges Brassens. Nuestro 11S se relacionaba, se ha relacionado durante aos, con otro 11S, con el chileno y con dos valores centrales de nuestra tradicin: el internacionalismo y la solidaridad. La Plaza Salvador Allende, la concentracin popular en esa plaza que se celebrar en la maana de este prximo domingo, es nuestra mejor opcin para celebrar, polticamente, nuestro 11S. No hay otra, ese es nuestro 11S!

Primero conquistaremos Manhattan y luego Berln, han cantado Cohen y don Enrique Morente. Tambin, ms tarde, un poco ms tarde, Barcelona y Madrid, la ciudad resistente. No estamos solos. Hoy es el da del padre y estamos heridos y debemos estar unidos. Me gusta tu cuerpo, tu espritu y tu ropa pero ves esa fila que avanza en la estacin? Te dije, ya te dije, que yo, ay, que yo era uno de ellos. Todos somos uno de ellos.

PS: Un llamamiento que tal vez sea de su inters: http://www.asec-asic.org/2016/09/02/comunicado-asecasic-2-09-2016-llamamiento-a-acudir-masivamente-a-los-actos-conmemorativos-en-recuerdo-de-salvador-allende-el-dia-11-de-septiembre-en-la-plaza-de-barcelona-que-lleva-su-nombre/

Tambin ste, en solidaridad con los activistas de la Universidad Autnoma de Barcelona: http://www.asec-asic.org/2016/09/05/comunicado-asecasic-5-09-2016-en-defensa-de-la-libertad-politica-nos-solidarizamos-con-los-disidentes-de-la-universitat-autonoma-de-barcelona-uab/

Les recuerdo nuestra cita: Plaza Salvador Allende (Barcelona), frente a la Iglesia del Coll, a las 10:30. Metro Coll-Taxonera, salida Paseo Coll. Nos vemos?

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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