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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-09-2016

El repudio de las deudas por parte de Costa Rica debera inspirar a otros pases

Eric Toussaint
CADTM

Traducido del francs para Rebelin por Caty R.


En enero de 1917 el Gobierno de Costa Rica, bajo la presidencia de Alfredo Gonzlez, fue derrocado por el secretario de Estado de la Guerra, Federico Tinoco, que convoc nuevas elecciones e instaur una nueva constitucin en junio de 1917. El golpe de Tinoco fue apoyado por la oligarqua, que rechazaba la poltica del Gobierno anterior. Y con razn, dicho Gobierno haba decidido imponer un impuesto a la propiedad y un impuesto progresivo a las rentas (1). Tinoco recibi tambin el apoyo del patrono de la tristemente clebre multinacional estadounidense United Fruit Company (a partir de 1989 Chiquita Brands International), famosa por haber contribuido a derrocar a varios gobiernos latinoamericanos con el fin de maximizar sus beneficios (2).

El gobierno de Tinoco fue reconocido inmediatamente por varios estados latinoamericanos, as como por Alemania, Austria, Espaa y Dinamarca. Estados Unidos, Gran Bretaa, Francia e Italia, por su parte, se negaron a reconocerlo.

 

Federico Tinoco

Federico Tinoco

 

En agosto de 1919 Tinoco abandon el pas llevndose una fuerte suma de dinero que acababa de pedir prestado, en nombre de su pas, a un banco britnico, el Banco Real de Canad (3). El Gobierno de tinoco cay en septiembre de 1919. Entonces un Gobierno interino restableci la antigua constitucin y convoc nueva elecciones. La ley n 41 del 22 de agosto de 1922 anul todos los contratos anteriores entre el poder ejecutivo y personas privadas, con o sin aprobacin del poder legislativo, entre el 27 de enero de 1917 y el 2 de septiembre de 1919; tambin anulaba la ley n 12 del 28 de junio de 1919 que haba autorizado al Gobierno a emitir 16 millones de colones (moneda de Costa Rica) en papel moneda.

Hay que sealar que el nuevo presidente de la repblica, Julio Acosta, en principio vet la ley de repudio de las deudas arguyendo que iba en contra de la tradicin de respetar las obligaciones internacionales contradas conlos acreedores. Pero el Congreso constituyente, bajo la presin popular, mantuvo su posicin y finalmente el presidente retir su veto. La ley de repudio de las deudas y de todos los contratos firmados por el rgimen anterior constituye una ruptura evidente con la tradicin de la continuidad de las obligaciones de los estados a pesar de un cambio de rgimen. Esa decisin unilateral soberana de Costa Rica se parece de forma clara a la decisin tomada en 1867 por el presidente Benito Jurez, apoyado por el Congreso y el pueblo mexicano, de repudiar las deudas reclamadas por Francia (4). La decisin se inscribe tambin en la lnea del decreto bolchevique de repudio de las deudas zaristas adoptado en 1918.

Gran Bretaa amenaz a Costa Rica con una intervencin militar si no indemnizaba a las empresas britnicas afectadas por el repudio de las deudas y otros contratos. Se trataba del Banco Real de Canad y una sociedad petrolera. Londres mand un barco de guerra a las aguas territoriales de Costa Rica (5).

Costa Rica mantuvo su postura de rechazo proclamando alto y fuerte que:

La nulidad de todos los actos del rgimen de Tinoco ha sido regulada definitivamente por un decreto de la Asamblea Constituyente de Costa Rica, que es la mayor y ms alta autoridad competente en la materia y su decisin sobre este asunto, realizada en el ejercicio de los derechos soberanos del pueblo de Costa Rica, no puede ser modificada por una autoridad extranjera (6).

Con el fin de buscar una solucin Costa Rica acept hablar con un rbitro internacional en la persona de William H. Taft, presidente del Tribunal Supremo de Estados Unidos, para que dictaminara sobre los dos principales litigios con Gran Bretaa, el asunto del Banco Real de Canad y el de una concesin petrolera que acord el dictador Tinoco con la empresa British Controlled Oilfields Ltd.

William H. Taft, presidente de Estados Unidos de 1909 a 1913.

 

Al dirigirse a William H. Taft, que fue presidente de Estados Unidos de 1909 a 1913, Costa Rica contaba con la baza del inters de Washington por marginar a Gran Bretaa en la regin. Costa Rica estaba convencida de que Taft le dara la razn porque el cnsul de Estados Unidos en la capital, San Jos, haba expresado su apoyo a la ley de repudio de las deudas. Ese apoyo del cnsul dej malparado a Londres, que se quej por la va diplomtica al Gobierno Washington. Hay que precisar tambin que en un primer tiempo Washington intent convencer al Gobierno britnico para que aceptase llevar el asunto a los tribunales costarricenses, como exiga Costa Rica. Ante el rechazo de Londres a reconocer la competencia de los tribunales del pas deudor finalmente el asunto fue objeto de un arbitraje. Ya estaba claro que Costa Rica no corra ningn riesgo. Y efectivamente William H. Taft decidi rechazar la demanda de indemnizacin exigida por Londres.

Hay que sealar que dos aos despus de la sentencia y la confirmacin del repudio de las deudas, Costa Rica pudo encontrar banqueros dispuestos a concederle crditos. Lo que demuestra que una actitud muy firme de un pas contra sus acreedores no le impide encontrar nuevos prstamos.

Es importante fijarse en los argumentos de Taft. En primer lugar estableci claramente que la naturaleza desptica del rgimen de Tinoco no tena ninguna importancia.

En susentencia William H. Taft declar en particular:

Pretender que un gobierno que se establece y ejecuta de forma armoniosa su administracin con el beneplcito de la poblacin durante un perodo sustancial no puede convertirse en un gobierno de hecho si no es conforme a la constitucin vigente, lleva a pretender que en el marco del derecho internacional una revolucin contraria al derecho fundamental del Gobierno establecido no puede establecer un nuevo gobierno.

Lo que significa que Taft rechaz el argumento de Costa Rica con respecto a la naturaleza del rgimen de Tinoco. Segn Taft, Tinoco, que ejerca de facto el control del Estado, incluso aunque no hubiera respetado la constitucin tendra derecho a contraer deudas en nombre del Estado.

El argumento de Taft reproducido ms arriba abre el camino al reconocimiento de gobiernos revolucionarios que llegan al poder sin respetar la constitucin. Taft declara que si se excluye la posibilidad de que un gobierno inconstitucional se convierta en un gobierno regular el derecho internacional impedira a un pueblo que ha realizado una revolucin establecer un nuevo gobierno legtimo, lo que segn Taft no es concebible. Por supuesto, en la prctica, lo que ha ocurrido ms a menudo en los ltimos dos siglos ha sido el reconocimiento (con el apoyo del Gobierno de Washington en particular) de regmenes dictatoriales que derrocaron a regmenes democrticos, as como el apoyo a dichos regmenes dictatoriales para financiarse en el extranjero y el ejercicio de una presin sobre los regmenes democrticos que los sucedieron para que asuman las deudas contradas por las dictaduras. Eso marca la diferencia entre la teora basada en la historia del nacimiento de Estados Unidos, que se rebel contra el rgimen constitucional britnico en 1776, y la prctica ulterior de Estados Unidos.

El juicio de Taft contiene un prrafo que afirma que hay que respetar la regla de la continuidad de las obligaciones de los Estados a pesar de un cambio de rgimen:

Los cambios de gobierno o de poltica interna de un estado no afectan a su posicin con respecto al derecho internacional (). A pesar de los cambios de gobierno, la nacin subsiste sin que sus derechos y obligaciones se modifiquen (). El principio de la continuidad de los estados tiene resultados importantes. El Estado est obligado a respetar los compromisos que adquirieron los gobiernos que dejaron de existir. En general el gobierno restaurado debe respetar los compromisos adquiridos por el usurpador () (7). Esto seala muy claramente la posicin conservadora de Taft.