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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-10-2005

Fallece el terico de la movida madrilea
Kike Turmix se quema

Rafael Castellano
Rebelin/Maverick Press


Kike Vitoria, Kike Turmix para la discografa y para Malasaa, distrito que revitaliz y regener junto a otros ingenios levantiscos en movida de ocupantes que evitaron su demolicin especulativa yndose all a residir, se larg al otro barrio hecho polvo, quemado y sin chaucha. Acumulaba Kike una inslita erudicin en sociologa rockera y pop, desperdiciada por los editores. Encarn su humanidad de dandi bdico sin complejos el ttem de una dcada prdiga en talentos. El suyo se le reconoce algo tarde, como a Mozart, que fue el punk-ska del barroco.

Las cenizas se esparcirn entre sus dos pueblos escogidos, Malasaa, en Madrid, y Deba, Gipuzkoa, donde naci y comenz sus malandanzas en tenaz agitprop de los todos los sstoles, distoles y sesmos rockeros ms novedosos y cosmopolitas. Actu, cant y practic la provocacin, sin pasarse de la travesura culta. Pero, lejos de las tablas y los bafles, fue transformndose simultneamente en terico, en entomlogo de los valores sociomusicales y en estudioso de los gneros sincopados derivados del rock como paradigma en continua evolucin.

Alojado en Malasaa con su envidiable coleccin de discos y su teortica de cuanto se tramaba en la vibrtil troposfera pop, fue el embudo plenipotenciario que canalizara la movida madrilea hacia unas coordenadas experimentales. Arrebat sus complejos al capitalino sumergido en la cutrez y el existencialismo; concentr a sus talentos dispersos y se movi por esos mundos para desovar en el Manzanares cuanto iba captando. As imbuy en Madrid, patria y matria ajena a su condicin histrica, sus posibilidades de rebelda e innovacin, ms all de la contracultura oficial. Todo ello sin renunciar, mucho menos renegar de sus orgenes vascos. Visitaba Euskal Herria con frecuencia, practicando la distanciacin poltica, y en ella se cas hace pocos aos. Ha fallecido en el distrito que contribuy, indirectamente, a transformar en divino: Malasaa, o Maravillas, segn los puristas castizos. La patata le haba avisado hace unos aos, pero segn los bareros aquello slo moder relativamente su condicin epicrea. No es que fuese gordo, es que iba de gordo. Jams le venci el culto al cuerpo segn las proporciones ureas, porque saba que su obesidad en l trascenda a atributo distinguido, y no a defecto. Su abundoso corpachn, junto con los ojillos chinescos, le concedan un cierto aspecto de atleta de de sumo japons. Siempre, en todos los sentidos de la palabra, se guis lo que devor.



Aquellas tribus

Cay en buen surco su semilla, y de all surgira el RRV, rock radical vasco, que Kike desdeaba sin remilgos como subproducto. En una poca de desconcierto y crisis de identidad juvenil, ejerci sobre el escenario, como lder de Los pasapurs y Nacional 634, un estilo estridente y zoolgico, con algo de Sex Pistols, acogido por la incomprensin cazurra del respetable. Tambin fue pionero en la cultura de la pegata, las chapas heterclitas, los prsins y dems indumentaria que, por cierto afn gregario, a veces rebaego, de las masas conversas, fue distribuyndose en contraculturas tribales de forma especfica. S que existen las tribus urbanas, admita desde su sede, al aire libre, de la Plaza del Dos de Mayo, en Malasaa, para aadir de inmediato: Yo no pertenezco a ninguna de ellas. Era muy esmerado en lo que a su perfil se refera, y slo se empeaba en compromisos puntuales, jams en sectas o clanes estructurados. Por lo dems comunicativo e hipersocial, su proselitismo obr el milagro y Madrid rompi las cadenas que le mantenan esclavizado a los 40 Principales, los clubs juveniles de musicales de las matins domingueras y los muchos pastiches de los Beatles y los Everly Brothers que todos tenemos en el magn, y que por entonces industrializaban un espaoleo seudorocker que Kike abomin. Otra fobia, ms comedida, hacia el tecnopop lrico, le sugiri un heternimo artstico que insinuaba, adems, su pasin por lo culinario: Turmix.

Un gourmet estoico

En el valioso cuaderno que obra en nuestro poder, y donde anotamos sus autodefiniciones dentro de una agnica movida de finales de los 1980, se descubre que este comiln contumaz se contentaba con poco. Explica: Durante la semana, el barrio es tranquilo. Te tomas unas caas, entre El Puerto y Marcelino. Comes en algn restaurante barato.

Con buen tiempo, esta terraza del kiosco es fundamental. Aqu se gestan revistas, grabaciones, exposiciones; y siempre encuentras a alguien. El mejor es El Bocho, de la calle San Roque. El Pepe Botella es caro y hortera. Yo encuentro que en Malasaa falta una casa de comidas madrilea. Como Casa Ciriaco, s .

Entre los CDs perduran las estruendosas grabaciones de cuando regres a los micros en directo con The Pleasure Fuckers. Duraron diez aos. La movida estaba parada. La coyuntura y otras miras generacionales la extinguieron, obligndole a dinamizar grupos y solistas como manager, promotor de valores forneos y, en fin, un trajn que su naturaleza catica y por paradoja sensata no asuma. Fue como uno de esos cracks del deporte que luego no sirven como entrenadores o apoderados. De fino olfato de sumiller, se fijaba para su escudera en lo ms postinero y valioso de la discografa mundial en una era, el XXI, donde impera lo chabacano y en la que epatar al burgus, ya atrofiado por una inmediatez meditica rosa y morbosa, resulta poco rentable. Estaba, Kike, en quiebra cardiaca y financiera cuando le lleg la hora.

Una vida muy breve, aunque intensa, para una muerte muy larga. Les pasa, por lo comn, a los exquisitos y a quienes se introvierten en su proyecto vital sin pararse a pensar en la autopromo. Les pilla el toro.

Pegatinas de Chillida

Cuando el Gobierno franquista decret instalar en la Costa Vasca dos centrales nucleares, una en Lemoiz y otra entre Deba y Zumaia, Kike Turmix, para algunos pelagatos Kike Bobo (mote que asumi con sagaz inteligencia, identificndose a veces con l por telfono) reparta a los transentes, en Bilbao, las pegatinas que Eduardo Chillida, en su primer anagrama de traza laberntica, cre en contra de aquel disparate atmico. Se le contemplaba, a Kike, con raras excepciones, como a un excntrico y un faltn. Era el primer punk en la Piel de Toro y el paredro de Sid Vicious, pero sin vicios. Le perda el paladar, punto.



No faltaban antecedentes genticos para su excentricidad. Su padre, Isidro Vitoria, era tambor mayor de la Tamborrada de Deba, espectculo tan bufo como solemne patrocinado por la sociedad gastronmica Osio Bide. Un hermano, catedrtico en matemtica csmica, hace aos que se pluriemplea como celebrrimo payaso de ETB con el seudnimo extraacadmico de Txilibiton, junto a Txirri y Mirri. Otro ms, conocido en la cuadrilla como Monseor, ejercera con el tiempo de sacerdote y director del Seminario de Derio. Todos se llevaron siempre bien.

En La Va Lctea

Tena Kike, de ah sus honras fnebres, un pie en la meseta y otro en Euskal Herria. Analizaba con lucidez cmo se fue desarrollando el madrileismo militante. Cuando accedi a explicarse, con la movida ya en marcha gracias al motor espontneo de Turmix y otros aptridas luego famosos, que ms abajo se citan, se buscaba la vida, amn de sus magistrales columnas en La Luna de Madrid y otras revistas y fanzines, como pinchadiscos en La Va Lctea, una de las criptas ms selectas de Malasaa. En esta barriada, como en algunas islas de Oceana, los das se medan por noches. Rebelin, ya lo apuntamos, conserva y conservar las declaraciones de Kike recabadas al respecto de aquel fenmeno parasocial efmero porque, es ley de vida, el sistema lo absorbi y neutraliz.

Se sincer al anochecer, tirando a fresco, en ese reducto tan particular, de gatos, gorriones y vecindario humilde, cuando aparecan las primeras camisetas de Iron Maiden o Motorhead pegadas a los costillares de las mozas. Dijo por entonces: Esto, si te fijas, es como un pueblo dentro de Madrid. El Dos de Mayo es la fiesta del barrio, hay verbenas, aluvin, llenazo y marcha. Pero, ilustra su dualidad jnica, lo mejor es cuando llegan las diversas finales con el Athletic. Entonces aparece la banda de Txomin Barullo (grupo contracultural del Casco Viejo de Bilbao, al que se le deben los jpenings ms notorios de la presunta transicin en los 1970) y se confraterniza con los vascos. Gane quien gane. En mayo del 76 se celebraron las primeras fiestas de Madrid, y luego vino el Carnaval. Y en el de 1981, Malasaa se llena de Tejeros y de guripas que ofrecan costo en tono de apocalipsis, enrllate, tronko, que se acaba la libertad.

Movida madrilea

Se crea, as, al socaire del Arco de Montelen, el madrileismo. Kike: S que existe una reivindicacin al respecto. Antes, ser de aqu era imposible. Nadie era de Madrid. Ahora, los que no somos de Madrid, somos de Madrid. De significar casi un baldn, se ha pasado a que ser de Madrid te d un cierto tono. Instituciones? Las instituciones han entrado en la movida con retraso. No me avergenza confesar que nos hemos aprovechado de las instituciones a manta; pero, la verdad, no mucho. Resulta incalificable que haya tantos locales vacos, predeca el fenmeno okupa, y que los grupos tengan que pagarse un tugurio donde ensayar. Porque la msica, en lo de la movida, fue el detonante a partir del Ateneo de La Prosperidad (barrio liminal). Luego vino la gente del cine, del cmic, de la literatura y otros crculos: Pero sin Kaka de Luxe nada hubiera sido lo mismo. Y aqu hay que recordar al Colectivo Premam, a la Cascorro Factory y a la obra de teatro de Moncho Alpuente Castauela 70, estrenada en 1969.

La historia se reitera. En Deba, Kike Turmix dej huella, y se form un grupo garajero, Dessakato, que grab en maqueta su tema Alubias para cenar, y cuyos miembros son hoy ejecutivos, padres responsables y puretas o directores de empresa. Aluda a esta metamorfosis Kike, en 1986: El jipi del 68 niega que lo ha sido y va de corbata. Tiene un hijo que se llama Julin y niega haber sido fan de los Beatles.

Rebati que el rock constituyese colonizacin USA: No creo que el rock como msica, esttica o ideologa pueda ser acusado de colonizacin norteamericana. El que yo lleve un bandana y gafas ray ban est unido al rollo que hoy constituye un lenguaje universal. Es ms, lo que quieren vendernos los norteamericanos son otras cosas, Madonas y eso.

Trago de cerveza. Gente que est en la oposicin hace giras contra Reagan. Aqu de lo que se trataba era de hacer casticismo con rock and roll. Porque es duro que sean gentes de fuera las que pongan los puntos sobre las es de rock. Ah tenemos, surge el entendido, la banda californiana Love. Se desarroll en California Sur, donde existe influencia hispana. El rock pueden ser los sonidos latinos del tex-mex, o sea, la ranchera-rock. Rythmn blues? El rythmnblues es latino. Tocaban con acorden. Con acorden diatnico, como en Donostia.

Los ilustres: Almodvar, Moriarty

En Madrid estn, enumer Kike, segn nuestras notas, los skins, los punks, los rockers, los mods, los jevis. En Malasaa, jevis hay pocos. Se quedan en San Blas. En el Argentina. Y en el Consulado o el Canciller. Tienden a no moverse de sus barrios. Aqu en Malasaa se aprecia una mezcla indiferenciada de rockers, modernos y punks. Gente muy joven. A partir de las once, cambia, se eleva el nivel cultural. Es ms dilatado. Gente que viene de un Alphaville, que ha estado en una librera y luego en una galera de arte. Se les ve en los garitos ms serios. En La Va Lctea, el King Creole, que cae en la esquina de Corredera Alta y San Vicente Ferrer. Por ah van mucho Almodvar, y Alberto Alix, y Antonio Bartina. Y rockers de todo pelaje. Por ejemplo, Poch, de Derribos Arias. Y luego Jimnez Arnau, o Marta Moriarty. Define su lugar de trabajo, en aquellos das: La Va Lctea es ms estndar. Es obligatorio, ms que nada, por su relacin con el rock.

Van prensa, msica, gentes de distribucin. Ah enfrente, en el Dos de Mayo, est la sede de la LCR. En cuanto al Choose Me, puedes ver a la progresa en el poder, al desmadre institucional. Luego est el Caf del Foro que, oye, el encargado es de Mutriku. Tiene pblico generalizado. Y se me olvidaba citar a Agapo. De Agapo salen bandas nuevas. Viene a ser lo que fue el Rock Ola. Siguen saliendo grupos buenos: Desperados, Enemigo, Sex Museum. Ya graban, y mira, son bandas formadas en pequeos clubs. En cuanto la droga, aqu, est institucionalizada.

Se percataba ya, Turmix, de la decadencia de lo decadente, o postdecadente como moda fugaz. Esto toc fondo en 1983. Se vino abajo. Camellos, policas, fascistas diversos casi acaban con el barrio. Pero poco a poco se ha ido recuperando. Aparece menos gente guapa.

No exista el colectivo pijo-guai, que aniquilara al panten mitolgico de Alaska, Bibi Andersen y los Panero. Cumpli su ciclo, Malasaa. Kike Turmix, un enciclopedista con envidiable memoria, genio y figura, en eterno ensueo de un rock progresivo, que no progresista, habita ya el limbo de los rockeros muertos y no toca el arpa, sino la Stratocaster.



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