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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-09-2016

La organizacin antirracista presenta el informe de 2016
SOS Racismo denuncia 247 casos de discriminacin y xenofobia en Espaa

Enric Llopis
Rebelin


Las Oficinas de Informacin y Denuncia de SOS Racismo han registrado 247 situaciones de discriminacin o delitos de odio en 2015, segn el informe que hecho pblico esta semana por la entidad. El balance anual Sobre el racismo en el estado espaol, que se realiza desde 1995, detalla 112 casos en Aragn, 80 en Catalua, 19 en Gipuzkoa, 18 en Madrid, 12 en Navarra y 6 en Galicia. SOS Racismo aclara en los primeros prrafos del informe que se trata de una mera fotografa, que en ningn caso abarca todos los casos de discriminacin por motivos de odio o xenofobia. La mayora de las denuncias recogidas en las oficinas corresponden a conflictos y agresiones racistas (27,5%), seguidas por las atribuibles al racismo institucional (21,8%), problemas con la seguridad pblica (17,8%), denegacin de acceso a prestaciones y servicios pblicos (11,7%), discriminacin laboral (10,5%), denegacin de acceso a servicios privados (6,4%), problemas con agentes de seguridad privada (3,2%) y relacionados con la extrema derecha o el discurso de odio (0,8%).

La mayora de los 68 conflictos y agresiones racistas que se constataron en las OID se situaron en el mbito vecinal. Un vecino de Madrid y su familia nigeriana, quienes residen en situacin considerada regular en Espaa, recibieron insultos de otra vecina esclavos, dejad en paz a los espaoles- adems de golpes en la pared aledaa. La denunciada se ha visto en conflictos con otros muchos propietarios de la finca y, al parecer, tiene alteradas las facultades mentales. Tambin en Madrid W.H., un espaol de origen peruano, se encontr con dificultades para participar en las reuniones de la comunidad de vecinos por su ascendencia latinoamericana. El Administrador de la Comunidad de Propietarios no le permita asistir a las juntas. A estos ejemplos de discriminacin se agregan los de racismo institucional (54), la mayora relacionados con los trmites de extranjera para regularizar la situacin administrativa, los problemas para la concesin de la nacionalidad y la situacin en los Centros de Internamiento para Extranjeros (CIE). Por ejemplo, las oficinas de SOS Racisme en Catalua gestionaron el caso de Daina, que vive en Espaa desde hace ocho aos y solicit la nacionalidad hace uno. Debido a los cambios legislativos, se produjo una cancelacin de la solicitud sin que sta se le notificara. En consecuencia Daina no slo ha tenido que reiniciar el procedimiento, sino tambin superar un examen de integracin. Adems de la dificultad del examen (sobre la Constitucin y la realidad social y cultural espaolas), la afectada ha de abonar 85 euros para su realizacin y no tiene plaza hasta 2017.

En octubre de 2015 la oficina de SOS Racismo en Aragn inform del caso de M.C.D., agredida por un vecino al confundirla con otra persona. La polica nacional acudi al lugar de los hechos y, al no disponer de documentacin, la trasladaron a comisara e iniciaron un expediente de expulsin. Adems le retuvieron el pasaporte en las dependencias policiales. La polica llam tambin a los empleadores de M.C.D., que procedieron a despedirla. La afectada traslad su lugar de residencia a Bilbao. En cuanto a la realidad de los CIE, SOS Racismo-Madrid difundi en 2015 el informe Fronteras en los barrios, en el que se dio cuenta de los 257 atendidos por la entidad en el centro de Aluche. Se sealaba la circunstancia de que los internos procedan mayoritariamente de Marruecos, Argelia, Camern, Colombia, Repblica Dominicana y Senegal, nacionalidades que tienen una vinculacin directa con las redadas racistas y los vuelos de deportacin, denuncia SOS Racismo. Adems, doce de los internos en el CIE de Aluche declararon ser menores de edad, y el 30% fueron detenidos en el espacio pblico. Este porcentaje, concluye la organizacin antirracista, pone de manifiesto los controles de identidad basados en el perfil tnico.

Las asociaciones de SOS Racismo se hicieron eco asimismo de 44 denuncias relacionadas con la seguridad pblica: acciones discriminatorias, insultos, agresiones o vejaciones a personas extranjeras por parte de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad. En marzo la delegacin en Navarra inform del caso de una persona que, cuando sala del despacho de su abogada (donde tramitaba una solicitud de arraigo), vio cmo dos agentes policiales le daban el alto. Le pidieron la documentacin, registraron y, ante las preguntas del afectado, respondieron que se trataba de un control rutinario. El denunciante atribuye la identificacin y el registro a motivos tnicos. La OID de Aragn explica adems el caso de F.F.M., a quien al salir de su casa la polica nacional le solicit la documentacin. Despus de preguntar si exista algn problema, fue objeto de comentarios como te vamos a mandar a tu pas. Los agentes tambin le pidieron que vaciara sus bolsillos y sacara una supuesta arma. De los hechos no hay testigos. Los policas le colocaron contra la pared, cachearon, empujaron y redactaron la correspondiente sancin. Por ltimo, entre seis agentes procedieron a esposarle y le daaron las muecas mientras le espetaron te vamos a joder. En comisara le devolvieron sus objetos personales, pero faltaban 50 euros. Fue trasladado a continuacin al hospital.

SOS Racismo ha constatado en sus oficinas ocho casos de conflicto entre guardias de seguridad, que vigilan establecimientos privados, y las personas inmigrantes. Por ejemplo en marzo de 2015 se le deneg el ingreso en la discoteca Penlope de Madrid a un inmigrante de origen marroqu y en situacin regular en el estado espaol. Al mostrar N.T. la documentacin que le acreditaba como familiar de empleado consular, uno de los guardias de seguridad le dijo que no se permita el paso a extranjeros ni a moros, y que el documento era falso. Mientras permaneca en la cola, constat que se les impeda la entrada a dos jvenes, de nacionalidad marroqu y dominicana. La organizacin antirracista complementa estas denuncias con informaciones publicadas en los peridicos. En julio de 2015 el diario Pblico recogi el testimonio de Kiala Manta, detenido en 2009 en El Corte Ingls de Madrid tras intentar robar productos de perfumera. Los guardias le insultaron y golpearon hasta dejarlo casi inconsciente. El agredido considera que se enfrent a un juicio injusto, en el que la jueza slo tuvo en cuenta el testimonio del guardia que se lesion la mano al pegarle. Los medios informativos tambin se hicieron eco del caso del joven mauritano Cheikh Ould Sid Mohamed, agredido por los vigilantes de un centro comercial de Vitoria al defender su derecho a ser atendido. Debido a la golpiza, fue trasladado en ambulancia y su hija recibi asistencia por un cuadro de ansiedad.

En cuanto a las denuncias por la negativa a prestaciones y servicios pblicos, se denunciaron 29 casos en 2015. La mayor parte corresponden a la denegacin de asistencia sanitaria (11), tres por discriminacin en el empleo, 10 respecto al acceso a la vivienda y cinco a conflictos con administraciones pblicas. En Madrid un ciudadano de nacionalidad espaola y origen colombiano advirti en un centro de mayores que le servan un plato diferente del resto: contena una cucaracha. Al mostrar el contenido, uno de los responsables arroj el plato al suelo y le espet que era lo que se mereca. Le volvieron a poner la comida en el mismo plato. La directora del centro le remiti a una asistenta social, quien le inst a no darle vueltas al asunto. Por otro lado, SOS Racismo en Gipuzkoa se ha referido a situaciones de discriminacin en la Fundacin ONCE. Uno de los afectados es una persona invidente a quien la organizacin inform que poda acceder a braille y orientacin, pero que los puestos de trabajo se reservaban para los espaoles. Los estatutos de la Fundacin ONCE establecen esta situacin de exclusin. Adems, la Defensora del Pueblo no admiti a trmite la queja planteada.

La mayora de situaciones de discriminacin laboral recogidas por SOS Racismo estn relacionadas con el trabajo domstico. Se trata de un sector desprotegido y en el que los abusos se producen con relativa frecuencia, apunta el documento. Otras denuncias sealan a los empleadores que se niegan a formalizar los contratos de trabajo prometidos, o las remuneraciones por debajo del salario mnimo interprofesional (SMI). Una de las 29 denuncias se produjo en las oficinas de SOS Racismo en Aragn, por el intento de tocamientos y preguntas con orientacin sexual durante una entrevista para trabajar en el servicio domstico. La agredida no quiso plantear una denuncia por su situacin administrativa irregular. La oferta se public en El Heraldo de Aragn, y la trabajadora seal que la situacin ya se produjo en otras ocasiones con el mismo empleador. En la misma comunidad autnoma, A.D. fue objeto de insultos racistas por parte de la encargada mientras estaba trabajando. A.D. laboraba muchas ms horas a la semana que las 30 marcadas en el contrato. Cuenta que llegaba a trabajar hasta 11 once horas, incluidos los fines de semana, por un salario inferior al de compaeras con idntico contrato. No dispona de una pausa para comer, ni pudo asistir a una cita con el mdico comunicada con una antelacin de diez das.

Entre las 16 situaciones de denegacin de prestaciones y servicios privados, destacan las barreras a personas extranjeras para entrar en locales de ocio y restaurantes, as como el acceso a una vivienda. SOS Racismo realiz en 2015 un estudio titulado Puertas que se cierran, centrado en el acceso a la vivienda de alquiler. Segn las pruebas realizadas por telfono, las inmobiliarias denegaron la posibilidad de alquilar a un 69,8% de los demandantes de origen extranjero, frente al 30,2% de los nacionales. En el test presencial, la negativa afect al 86,7% de los inmigrantes (sobre todo de origen subsahariano), a lo que se agregaban diferencias de trato y exigencia de condiciones. En cuanto a los delitos de odio (discriminacin con relevancia penal), el informe de SOS Racismo recogi 96 casos en 2015, de los que 47 correspondan a Catalua y 31 a Aragn. La mayor parte se inscriban en agresiones, insultos y otras formas de violencia (47), seguido de abusos policiales (37). La organizacin antirracista aporta adems informaciones periodsticas, como la agresin a una mujer somal de 21 aos y embarazada de ocho meses en Brandemburgo. Cuando la joven fue pateada y golpeada, se hallaba cerca de un albergue para refugiados. Estos centros fueron diana de mltiples ataques e incendios en Alemania.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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