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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-09-2016

Entrevista a Joaqun Miras Albarrn sobre "Praxis poltica y estado republicano. Crtica del republicanismo liberal"
Las cosmovisiones, laicas o religiosas, las filosofas, no son resultado del engao elaborado externamente por instituciones o por impostores intelectuales para engaar y dominar

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Entre otras muchas cosas, algunas de ellas recordadas y comentadas en anteriores conversaciones, Joaqun Miras Albarrn es miembro-fundador de Espai Marx y autor de Repensar la poltica y Praxis poltica y estado republicano.

***

-Estbamos tratando en el tema de la Wissenchaft hegeliana.

-All estbamos. Pues, como es lgico segn lo dicho, tampoco la ciencia positiva, para Hegel, sirve para pronosticar el futuro y orientar la praxis creadora del nuevo hacer; slo sirve para explicar lo que hay. No solamente la filosofa no pronostica, tampoco la ciencia. En su obra manual para estudiantes, Enciclopedia de las ciencias filosficas, esplndidamente traducida por Ramn Valls, al comienzo de la misma, en esa primera parte denominada pequea lgica, Hegel escribe otro de sus chistes.

-Un chiste hegeliano?

-S. Esta vez, sobre las ciencias positivas. Los lectores de Hegel saben de esta caracterstica literaria del autor; en la Fenomenologa, por ejemplo, no solo est el chiste sobre la frenologa sino tambin, al menos y que yo recuerde, un par ms. El chiste sobre las ciencias es divertido y bien trado.

-Nos lo explicas?

-Dice Hegel que las ciencias bromatolgicas no emplea este trmino; no recuerdo ahora cul es el que emplea- estudian la alimentacin humana, y que la fisiologa de la respiracin pulmonar, estudia cmo se ejecuta la respiracin humana. Pero que si el ser humano hubiera debido esperar a la aparicin de estas ciencias para aprender a comer y a respirar, estas ciencias seran tan interesantes como intiles, porque el ser humano no hubiera existido. La razn prctica va siempre por delante y es la creadora, la creativa.

-No est mal. En el principio fue la praxis.

-Creo conveniente explicar esto, al referirme a la nocin wissenschaft de Hegel, para que podamos entender lo arropado que est Marx a la hora de reflexionar sobre la especificidad de la tarea de la ciencia dentro de su filosofar. Arropado por todo lo que, al respecto, le entrega una reflexin previa elaborada ya, desde Aristteles a Hegel, y que le evita caer en el positivismo comteano, y, a la par, le da distancia crtica respecto del criticismo ilustrado, sin que renuncie por ello a la tarea de la crtica. Recordemos que para los ilustrados la razn terica, el filsofo, ejerce una crtica que es la que modifica la realidad. As, por ejemplo, Kant explica que el uso pblico de la razn terica es la fuerza que cambia el pensar los dogmas del smbolo religioso propio, por ejemplo- y, en consecuencia, esto cambia el vivir.

-Hablas de Qu es la ilustracin?

-De eso hablo. Creo por ello que la ciencia en Marx tiene como finalidad criticar el pensamiento terico que el enemigo elabora para legitimar su obra, y adems, para criticar la realidad social creada por la actividad social del enemigo, con lo que trata de amonestarnos a la actividad prctica en contra del enemigo de clase.

Tratar de decir, despus, algo sobre la diferencia que hay entre Hegel y Aristteles en relacin con la praxeologa y sobre la opcin de Marx.

-De acuerdo. El Capital, por ejemplo, la crtica de la economa poltica, es una obra cientfica, aunque no sea tan slo una obra cientfica, con finalidades poltico-filosficas?

-Yo dira que El Capital es una obra de filosofa en primer lugar. En la cual se integra una extensa, creativa y muy potente investigacin cientfica elaborada por Marx. Marx hace en ella aportaciones a diversas disciplinas cientficas, sintetizadas, luego, unitariamente en su trabajo filosfico: economa, sociologa, historiografa,... Y, dentro de estas aportaciones, la investigacin econmica, elaborada por el propio autor, es la ms extensa y potente.

Toda la nueva generacin de estudios sobre esta obra de Marx no s, pues, Enrique Dussel, Fred Moseley, Patrik Murray,-, estudiosos que han dispuesto de la totalidad de los textos de los cuadernos en los que Marx redacta cuatro veces El Capital en su edicin nueva en alemn, El Capital consta de 16 tomos dobles- insiste precisamente en la importancia que posee La Ciencia de la Lgica de Hegel en El Capital de Marx.

-Sacristn tambin habl de ello en el primer artculo que antes citabas, el de 1978: El trabajo cientfico de Marx y su nocin de ciencia.

-S, ya recuerdo. Marx se inspira en esa obra para elaborar el esquema argumental del libro. Tambin para crear, para construir, las categoras tericas, Marx adopta categoras de la obra de Hegel y las modifica o adapta conscientemente cuando lo considera conveniente. Pero la Lgica de Hegel es una filosofa ontolgica, una ontologa. Es una obra en la que Hegel estudia las caractersticas constitutivas del espritu o logos, de la razn prctica creadora, esto es, el ser humano, un ser comunitario que carece de naturaleza fija. Un ser que, por ello, para poder existir, debe objetivarse o ponerse como mundo, debe auto crearse. Y para ello debe crear el saber hacer que constituye el ethos sittlichkeit- o cultura material y ponerlo en obra mediante la praxis. La propia creacin del saber hacer mediante el que los individuos promovern su actividad, forma parte de esta creacin de cultura material. Un ethos que produce el fuera humano, su mundo social, su mundo material de objetos; y que produce a la par su dentro, produce al sujeto, cuyas caractersticas son cambiantes: su antropologa, sus necesidades, y su forma de auto concebirse, su consciencia social, que es fenomenolgica. El mundo interno no es reflejo o reproduccin pasiva de lo que hay en la realidad. El mundo interno humano, la consciencia, posee el saber hacer sin cuya actividad el mundo externo no existe. Aunque el mundo externo creado por nuestra actividad comn, a partir de la puesta en obra de nuestro saber, genere dinmicas insospechadas, que, el sujeto incluso no sabe explicar, o quedan en sombra. A nuestra vez, los individuos, al apropiarnos del saber hacer y ponerlo en obra, debido a la experiencia que eso acarrea, tomamos consciencia de este mundo creado por nosotros, y de esta interioridad que nos constituye. Lo hacemos experiencialmente, recalco la idea.

-S, s, has insistido en ello varia veces.

-Sobre la experiencia que nos generan ambos mbitos, el externo y el interno, que son, ambos, produccin o creacin nuestra, y sobre su relacin. Sobre esa experiencia, elaboramos ese saber segundo inherente a todo ser humano. Lo hacemos desde nuestra autoconsciencia, que es tambin ella construccin social resultante de la forma en que los dems se dirigen a nosotros individualmente y nos interpelan de forma especfica, individualizada, con expectativas singulares respecto de nosotros. La autoconsciencia elabora a partir del saber segundo, experiencial, nuestra opinin sobre el mundo que creamos. Si lo consideramos natural o inamovible, si lo consideramos aceptable inaceptable, posible o imposible de cambiar: todo esto depende de este nivel de la autoconsciencia nuestra sobre nuestro hacer y vivir activos en comn. Los contenidos de la consciencia el saber hacer o ethos, ms la experiencia generada-, sobre los que reflexionamos autoconsciencia-, son los que nos permiten crear el mundo. Las expectativas que tenamos al actuar pueden no coincidir con el mundo producido, etc. Pero la consciencia no es pasiva; es la que posee y pone en obra el saber hacer creador, es la que genera la actividad. En la medida en que no tenemos recursos para cambiar el mundo existente, cambiando nuestra forma de hacer, nuestra actividad, por carencia de organizacin para ello, por ejemplo, a su vez, la autoconsciencia, o nivel de reflexin nuestro sobre nuestra experiencia, puede registrar esto adecuadamente, e incluso puede generalizarlo, elaborar la experiencia de impotencia y deducir que este mundo es inmodificable. La consciencia es activa, creadora. La autoconsciencia reflexiona sobre la propia experiencia, y es ella la que a su vez, puede dar lugar a las filosofas, a las religiones, las ideologas.

-Cosmovisiones, concepciones del mundo...

-Las mismas formas generales que adoptan las visiones del mundo surgen como consecuencia de ella: las visiones del mundo religiosas, y las laicas que surgen con el mundo moderno. Las cosmovisiones, laicas o religiosas, las filosofas, no son resultado del engao elaborado externamente por instituciones o por impostores intelectuales para engaar y dominar.

Este es el resumen del trabajo de Hegel, en el que se inspira Marx. La elaboracin de Marx se desarrolla tambin ese doble plano o doble vuelta. Como en Hegel, la actividad del espritu es doble, la praxis o capacidad de auto creacin, crea el saber hacer, que est en la mente de los sujetos, sin cuya existencia no hay actividad objetiva, ni subjetividad humana. Por ello, en esta obra de Marx, toda explicacin de un fenmeno social concreto, histrico, es tambin doble.

-Doble?

-Como para Hegel, toda realidad humana exige doble explicacin, a la par como mundo material objetivado y como elemento del mundo de consciencia del sujeto en comunidad, que es el que opera la actividad. En ltima instancia, el elemento determinante es el sujeto activo. Pero este tipo de explicacin totalizadora, que explica el mundo objetivo humano y explica el mundo subjetivo humano, ambos interrelacionados y constitutivos de una totalidad, abarca mbitos intelectuales de mltiples ciencias. Elabora explicacin que no pertenece a ninguna de ellas. Esta sntesis es filosofa, ontologa.

Lo que Marx nos explica en El Capital, siguiendo este esquema, es que la actividad productiva, organizada segn un saber hacer que incluye unas determinadas relaciones sociales histricas, las capitalistas, produce el mundo objetivo, material, que es objetivacin o resultado de esa actividad. Y, a la vez, produce la manera subjetiva, fenomnica, la forma en que la propia experiencia de la consciencia, mediada, tambin, por esa nueva organizacin histrica de relaciones sociales, percibe antropomrficamente, experimenta, concibe el mundo creado por su actividad: actividad que crea o produce tanto el mundo externo como la experiencia interna: como relaciones entre cosas que poseen valor.

En El Capital, Marx nos explica que la mercanca es la forma fenomnica en que se presenta esa realidad al sujeto; es el mundo fenomnico. Con ello, y mediante este trmino hegeliano, nos est explicando que ese es el modo de percibir el mundo, que tenemos los individuos: el modo de aferrar y poseer el saber hacer mediante el que nos ponemos a hacer y creamos el mundo. Tambin el trmino forma hace referencia a los fenomnico. Sin comprender la nocin mercanca y aplicrnosla a nosotros mismos y a nuestro hacer, no seramos capaces de asalariarnos, de saber cmo vendernos por contrato; la nocin de mercanca es prxica, activa, forma parte del ethos, no es mera explicacin ideolgica. Y an menos, simple cos. Por ello Marx la considera fenomnica y forma.

-Es decir...

-Es decir, en Marx, el obrero acude al mercado, mbito fenomnico, que oculta la verdadera realidad del capital, y all, libremente, conscientemente, entra en relacin con al capitalista, antes de que ambos, uno delante y otro detrs esto es El Capital, como sabe el lector- se dirijan a la fbrica. Pero eso no resulta posible sin que la nocin de mercanca constituya conscientemente parte de la autocomprensin del obrero sobre s mismo y sobre su hacer. El obrero se vende conscientemente porque se considera mercanca; mercanca es un saber prctico que est en la subjetividad, en la consciencia, sin lo cual, no existira, porque se refiere y aplica a la actividad humanan y a sus productos. Esta nocin prxica resulta imprescindible para que sepamos orientar conscientemente nuestra actividad, y sin esa nocin no es posible la reproduccin del mundo existente. Pero que es fenomnica, quiere decir tambin que si bien es verdad, si bien es realidad creada por nosotros, como lo es todo lo humano-, no da cuenta de la totalidad de la realidad creada por nosotros-; no da cuenta de la esencia del capital, que permanece comprendida solo a medias. Nos explica Marx cmo el trabajador, una vez se ha auto considerado a s mismo como mercanca y ha realizado libremente el acto contractual de venderse, y es adquirido por el capitalista, se ve obligado a seguirle a la fbrica, fuera del alcance de nuestros ojos y all se revela la totalidad de la realidad, la explotacin, el infierno de Dante, donde se crea el valor y el plusvalor, por entero fruto de la fuerza creativa, prxica, de trabajo, etc. Este tipo de explicacin es fulgurante, nos explica la realidad, nos explica a nosotros mismos. Pero no es propia de los libros de economa.

-Es filosfica, hegeliana.

-Exacto. Dejo este asunto que ha sido muy explicado, si bien no se suele recordar que estamos utilizando el esquema heurstico hegeliano del doble nivel de explicacin, hacia afuera y hacia adentro. Todo este tipo de explicaciones, muy potentes, dan cuenta de la creacin del mundo como consecuencia de la accin consciente de los individuos, y explican la formacin de la consciencia como resultado de la propia accin, no como resultado de la comedura de coco, de la ideologa: del gran hermano, de la religin, de la televisin, del panptico, del discurso, o de lo que sea. Son explicaciones que desbordan cada ciencia en particular porque explican la realidad social como totalidad, no reductivamente. Y como historicidad, como realidad momentnea que surge y que fenecer. Todo ello desborda a cada una de las diversas ciencias sobre las que trabaja Marx para fundamentar crticamente su filosofa.

Me detengo sobre el asunto de la filosofa.

-Adelante si as te parece.

-Pongo un ejemplo, que a m me llama mucho la atencin, en relacin precisamente con la mercanca. El primer captulo de El Capital, por ejemplo, que es sobre la mercanca, incluye una nocin terica singular: el despliegue de la mercanca; despliegue. Esta es una nocin que le permite a Marx historizar el capital, y plantear ya de inicio que el mercado, eso que denominamos mercado ahora, y que es constitutivo del mundo del capital, se despliega.

-Y eso qu es?

-El mercado se desarrolla de la mano y, a la par, bajo el impulso del capital, no antes. Marx nos explica que el valor de la mercanca es objetivo, depende de algo, de una substancia que es real, material. Y cuando el valor de la mercanca pasa a ser lo que mide toda relacin social humana, todo intercambio entre humanos, es porque toda la sociedad ha quedado sometida, en todos sus niveles, sin excluir ninguno, a la relacin de mercanca; la relacin de intercambio de mercancas medidas por el tiempo de trabajo por ser mera existencia social nicamente puede quedar expresada por la relacin social omnilateral entre las mismas; la forma valor de las mercancas tiene que ser una forma social vigente. Son pginas y pginas, destinadas a desfetichizar -el fetiche es fenomnico-, a explicar lo que en los tratados de economa aparece como una propiedad inherente de las cosas, o como un hecho dado que no requiere de explicacin, o se recorta y se ignora, por no ser parte de la disciplina. Marx nos explica que es algo que surge de la relacin entre personas, de una determinada forma de organizar la relacin entre personas, y entre stas y las cosas, los medios de produccin: que es consecuencia de unas relaciones sociales de produccin, tal como he tratado de explicar.

El despliegue de la mercanca, su universalizacin, la fuerza que tiene de convertir todo en mercanca, de lograr que toda la actividad productiva sea para la venta: eso es lo que posibilita que toda actividad productiva se enfrente con las dems como mercanca, para ser cambiada ah, en ese captulo, no se nos dice de dnde le viene esa capacidad-. Pero esto es una reflexin poco economstica.

La explicacin concreta, histrica, del origen de la gnesis de estas relaciones, es dejada por Marx en el aire, como intriga, como en una buena novela policaca, hasta el final del libro. El origen de todo esto, el origen del despliegue de la mercanca, no se nos explica sino en el penltimo captulo de la obra, el 24, y en su micro apndice, el captulo 25 y ltimo, donde se nos dice que es mentira que el capital fomente la propiedad privada a partir del trabajo, sino que la destruye. Es ah cuando nos explica cmo ha podido a llegar a darse todo eso. La nocin de despliegue es una nocin muy potente, pero muy poco economstica". Yo no se la he visto usar a ningn economista no marxista y a pocos marxistas-.

-Que es una nocin filosfica propiamente

Es una nocin filosfica que procede, tambin, de Hegel, y que le sirve a Hegel, como a Marx, para pensar la razn prctica, el pensamiento que orienta la accin y genera el ethos o cultura material de vida

-Te interrumpo. Si te parece, continuamos en este punto.

-De acuerdo, como quieras.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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