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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-09-2016

Vigencia del periodismo como instrumento de guerra
Operacin Sinsonte y similares

Alberto Rojas Andrade
Rebelin


Gracias por venir al show! Y quiero agregar,
pienso que las Fuerzas Especiales son sensacionales!
 
Vociferacin de la periodista Katie Couric de NBC News
Abril de 2003 en Iraq
 

La Operacin Sinsonte (Operation Mockingbird en ingls), fue una extensa campaa secreta de la CIA con el objetivo de tendenciosamente influir en los medios de comunicacin masivos de EE.UU. y el exterior, cuyo inicio se dio alrededor de finales de los aos cuarenta. El peculiar nombre de la operacin es tomado de un ave con la especial capacidad de imitar los sonidos de otras aves para confundirlas; lo cual es muy diciente de los objetivos a conseguir por la Agencia. De tal manera, la CIA suplantaba por todo el orbe a un periodismo que se autodefina independiente y veraz, por redes de propaganda y delacin. Las mutaciones expansivas de aquella operacin y el carcter letal aadido estn hoy al orden del da, en estos tiempos confusamente turbulentos.

Nacimiento. El origen de toda la operacin en cuanto a su sustento econmico fue algunos fondos supuestamente dirigidos al programa de reconstruccin de Europa destruida luego de la Segunda Guerra Mundial, denominado Plan Marshall, en realidad direccionados a la Oficina de Coordinacin Poltica (Office of Policy Coordination OPC en ingls), precursora divisin de la recin fundada CIA[1]. Las labores de espionaje y propaganda, fines ltimos de la operacin, surgen a la par de las acciones de guerra econmica y subversin contra estados estimados como hostiles o dudosos, junto con el apoyo de todo tipo a fracciones armadas antinacionalistas de cualquier tendencia, en cualquier lugar.

Se espiaba y se actuaba influyendo propagandsticamente por medio de Sinsonte contra todo aquel que se opusiera a los intereses considerados como estadounidenses o de aliados. Ello equivala a insertar un sinnmero de noticias de alguna forma pro-estadounidenses, reales o falsas (propaganda blanca o negra), con sus respectivos anlisis tendenciosos encubiertos, a la vez de suprimir la presentacin de informes contrarios a los EE.UU., sus aliados y clientes; mientras el pblico crea inocentemente recibir informacin fidedigna y su respectiva valoracin objetiva y contextualizada.

Descubrimiento de su existencia. El famoso periodista Carl Bernstein en una investigacin publicada en la revista Rolling Stone en 1977, revela alguna parte de este funcionamiento, cuando da a conocer el caso de uno de los ms importantes periodistas controlados a travs de la Operacin Sinsonte de la CIA, el republicano-conservador Joseph Alsop[2], cuyos artculos aparecen desde los aos 50 al 70 en al menos 300 peridicos de EE.UU. No obstante, la lista de comunicadores en la nmina de la CIA es de ms de cuatrocientos y los ejecutivos de empresas de comunicacin en funciones anlogas, legin[3]. Como Alsop, muchos periodistas publican artculos que en la realidad son escritos directamente por la Agencia.

La operacin se ampla a espacios inconfesables en su ejecucin con la llegada a la direccin en la CIA del ominoso Allen W. Dulles en 1953[4], y alberga de facto buena parte del periodismo de aquel entonces[5]. Su continuidad en medio de la Guerra Fra con la Unin Sovitica, siempre est garantizada sea quien sea director de la Agencia hasta por lo menos los aos setenta. La compenetracin entre una entidad dedicada al espionaje y acciones encubiertas y los periodistas colusionados en Sinsonte es tal, que frecuentemente la CIA les paga a manera de trueque por sus servicios, con informacin clasificada u otra que llega a su conocimiento[6]. Al remunerar as a periodistas con informacin privilegiada, aquellos adquieren noticias exclusivas, logrando un artificioso halo de respetabilidad debido a su acceso a los pasillos del poder, soliendo en consecuencia, subordinarse tranquilamente ante la burocracia. Por instinto, los afortunados periodistas entienden como su deber el respeto a las narrativas impulsadas por el gobierno[7], a la par que de una u otra forma incrementan su desprecio por el pblico al cual ticamente deberan servir. Todo ello es parte de una especie de pacto Bonus Fides CIA-PERIODISMO, el cual incluye formas de contacto extremadamente informales como almuerzos, encuentros o llamadas ocasionales[8].

Mltiples acuerdos de secretismo son firmados, prometiendo no divulgar algo sobre las transacciones de la Agencia con entes de informacin; algunos espas tienen particulares contratos de empleo firmados como periodistas en medios, siendo asignados y tratados con especial deferencia en la institucin periodstica donde resultan empotrados[9]. La absorcin de una parte importante del periodismo por parte de la CIA, llega a ser incluso una poltica descentralizada. Es el caso del Miami Herald de La Florida, el cual se vincula con la Agencia, segn funcionarios de la misma, sobre la marcha y directamente con la cercana estacin en Miami y no con Langley[10].

Relaciones estrechas. Las simbiticas relaciones de los periodistas con la Agencia de espionaje resultan ser tcitas y otras veces explcitas, de medio o tiempo completo. La flexibilidad es absoluta: cooperacin de ayuda mutua como trueque ya enunciada; alojamiento, cuando los medios, ya sean prensa, televisin o radio, aceptan en sus plantas de trabajo a legtimos espas; y superposicin, cuando periodistas aceptan convertirse en agentes de la CIA con todas las implicaciones del trabajo[11]. Ninguna tica informativa ha sido respetada.

En la prctica, los periodistas proporcionan una extensa gama de servicios clandestinos, desde de una simple reunin de inteligencia hasta el papel de mediadores con espas en pases comunistas[12]; los periodistas estuvieron acostumbrados ayudar a reclutar y manejar a extranjeros para convertirlos en agentes; adquirir y evaluar informacin, y colocaron informacin falsa en funcionarios de gobiernos extranjeros[13]. Los manejos menos estructurados en la relacin Agencia-periodistas, logran formar a estos ltimos como personal especializado de la CIA para viajes al extranjero, e interrogados despus y usados como intermediarios con agentes forneos. Un ejemplo directo de todo esto es Newsweek; la CIA contrata los servicios de varios corresponsales extranjeros mediante directivas aprobadas por editores mayores de la revista[14].

La magnitud de la Operacin Sinsonte en cuanto a personal implicado en esta faena no es de poca monta. En los aos 50, "al menos 3.000 empleados asalariados de la CIA estn destinados slo a propaganda"[15]; esto otorga una capacidad descomunal a la agencia, la de nada ms ni nada menos que censurar peridicos, canales televisivos y radios, para que no informen de ciertos eventos de intromisin contraria a todo principio de justicia y derecho perpetrados por el gobierno de la Casa Blanca y adlteres, como los cruentos complots de la CIA para derrocar a los gobiernos de Irn y Guatemala[16], el escalamiento blico en Indochina, el respaldo ilegal y amoral a despiadadas dictaduras en Latinoamrica y por el orbe, etc. Todo ello corre paralelo al auge del macartismo de los aos cincuenta y al posterior nuevo clmax anticomunista de los tiempos de la Guerra de Vietnam en los sesenta.

Sin duda, se constituye una categora de periodismo por entero al servicio de la guerra psicolgica y como pilar de la misma, para lo cual se establece un circuito de periodistas y expertos en el rea del control de masas operando por entonces, principalmente en el teatro europeo, asitico y latinoamericano, a sabiendas que esta propaganda y espionaje son de imposible limitacin geogrfica por su intrnseca naturaleza, llegando a los propios EE.UU.[17], situacin expresamente prohibida por ley a la CIA, y por tanto, motivo de investigacin congresional.

Periodismo = Espionaje. La Agencia es tan osada, persuadida de los ptimos resultados obtenidos con la mampara del periodismo, que fabrica, como ya se mencion, periodistas a partir de espas[18], en una dimensin tal que la Operacin Sinsonte involucra a los ms importantes elementos del ente de espionaje. El exaltado papel del periodismo en una entidad de tan invasivo espionaje como la CIA, llega a ser tal, que precisamente un periodista tiempo despus llega a ser director de la misma: Richard Helms (director 1969-1973) periodista de la UPI en determinado momento. Hay un copamiento generalizado por parte del espionaje de la labor de comunicacin, una desfiguracin incondicional de los cdigos de deontologa de la profesin donde haya intereses capitalistas en juego.

Sinsonte permite observar la ejecucin de un esquema bien definido de propaganda de guerra con sus intrincadas variantes; Carl Bernstein con suficiente autoridad, manifiesta en su momento que, El empleo por parte de la Agencia Central de Inteligencia de la prensa estadounidense ha sido mucho ms extenso de lo que los funcionarios de Agencia han reconocido pblicamente o en sesiones cerradas con los miembros de Congreso[19]. Lo cual equivale a decir tambin, dada la magnitud y persistencia de la operacin, que el periodismo de este tipo, es fundamental en el funcionamiento de la CIA.

Se corrobora la insistencia en la ejecucin con las declaraciones del director de la CIA William E. Colby (1973-76), durante las audiencias de investigacin ante la Cmara de Representantes en Washington, (Comit Pike 1975). El congresista Otis Pike le pregunta a Colby: "Tiene alguna gente pagada por la CIA que est trabajando en las cadenas de televisin?" Colby responde con ostensible duda: "Esto, creo, que se mete en detalles, Sr. Presidente, me gustara entrar en una sesin ejecutiva (secreta)[20]. ()

En la prctica, y a pesar de todos los mortferos desmanes de la Agencia, sus indiscutibles errores, incalculables perjuicios causados, patente despilfarro y pertinaz desprecio por la democracia, por entonces los altos funcionarios de la CIA, incluyendo antiguos directores como William Colby y el recin llegado George H. W. Bush (futuro Presidente de EE.UU. 1989-93), convencen a los Comits de restringir los alcances de las investigaciones y deliberadamente falsifican el alcance real de las actividades CIA-periodismo en el informe definitivo[21]. A pesar de la amplia tergiversacin que ello implica, algo sabemos.

Anuncio para calmar los nimos. La notoriedad de dichos desafueros en momentos de intensos cuestionamientos al papel de EE.UU. y su gobierno en la Guerra de Vietnam y su secuela de muerte y destruccin, y las evidentes muestras de corrupcin y desprestigio del afrentoso gobierno de Richard Nixon (1969-74) en el escndalo Watergate, impulsa a la Agencia (dentro de su rocambolesca autonoma), a que en febrero de 1976, ya en encabeza de George H. W. Bush, anuncie una nueva poltica:

La CIA no volver a pagar o contratar a ningn periodista o dueo de peridicos, a tiempo completo o parcial acreditado en algn servicio de noticias, peridico, radio o televisin estadounidenses (No dice nada de los del resto de mundo). Sin embargo, para la CIA continua siendo "bienvenida" la cooperacin voluntaria no paga de periodistas de este pas[22].

Como es muy notable, el texto del anuncio evidencia que la Agencia Central de Informacin seguir "dando la bienvenida" a la cooperacin voluntaria, impagada (en efectivo) de periodistas. As, permiten a muchos contubernios permanecer intactos[23]. Adems se puede inferir fcilmente que compensar los servicios de maneras que no se relacionen con el desembolso de dinero es permitido, para eso estn otras prebendas (viajes, becas, visados especiales, referencias laborales, etc.).

Afectacin consensuada de la realidad. En esencia, la Operacin Sinsonte como tal en el aspecto de la comunicacin social, significa la ejecucin de prcticas del gobierno de Washington para influir, determinar o dirigir, el conocimiento y la interpretacin de hechos que construyen la narrativa de las sociedades, lo cual slo puede ser descrito como sntoma de la existencia de un omnipresente sistema represivo autoritario, fuera de control[24]. En otras palabras, una reconstruccin de la realidad al servicio del poder dominante en occidente.

En el fondo lo que ocurre con las Comisiones de Investigacin Church y Pike (Senado y Cmara), es que el apoyo consensuado a la adopcin del periodismo como parte importante de los aparatos de guerra del gobierno de la Casa Blanca, el cual incluye al mismo Congreso, ha perdido su fuerza original[25]; sectores prominentes e influyentes de la sociedad ocultan dicha situacin en Estados Unidos[26]. Seguramente la obcecada y paranoica visin del poder de un Presidente concreto, Richard Nixon, quien provoca rechazo hasta en su propio gabinete, tiene influencia determinante en tal fractura en lo alto del poder.

Vigencia de Sinsonte. En 1964, lo que se ha denominado eufemsticamente en Estados Unidos la comunidad de inteligencia, constaba de nueve miembros; cuarenta y ocho aos despus, en el 2012, ya son diez y siete los organismos destinados por el gobierno de Washington, al secretismo, el espionaje masivo, las operaciones encubiertas (ya no secretas sino fuera de cualquier supervisin), inclusive etiquetadas de ayuda, las acciones paramilitares, la intensiva propaganda, etc.

Una remozada y generalizada Operacin Sinsonte no es posible en momentos de tal omnipresencia del espionaje al estilo CIA? Cuesta mucho creer que no, en un conjunto de entidades para las cuales todo es vlido, como principal caracterstica de su funcionamiento, y que no dudan en aplicar mtodos de investigacin cercanos a los practicados en el medioevo, como las diversas formas de asesinato, desaparicin y tortura, que atiborran su pasado y presente, desde Indochina, Indonesia, la Operacin Cndor, Centroamrica, Afganistn, Irak, etc.

Se llega al dominio de los medios empleados en la meditada ejecucin de autenticas operaciones de encubrimiento de reales acciones de terror de falsa bandera. En una amarga irona del presente, para lo que es una profesin tenida universalmente como eminentemente humanstica, el ocultamiento de la prensa occidental del apoyo actual encubierto de la CIA e intermediarios a Al Qaeda, ISIS y dems fantasmagricos grupos en el Medio Oriente (nunca bien explicados en su naturaleza y origen por periodistas de grandes medios corporativos), hace que la Agencia y sus adlteres, conviertan en instrumento de muerte y a la vez de opresin a los comunicadores[27]. Las desastrosas consecuencias de un periodismo-instrumento de miedo y ocultamiento de la emboscada, para la poblacin Siria, iraqu, libanesa, de Libia, Yemen, Sudan, etc. saltan a la vista, cuando el mundo entero es engaado sistemticamente, a travs de lo que difcilmente no puede ser calificado sino como libreto de guerra subrepticia del gobierno de Washington.

En general, las organizaciones de comunicacin y periodsticas han sido intervenidas hasta llegar a ser preciados activos de agencias de espionaje; una praxis, al menos tan extendida en el presente, como hace cincuenta o sesenta aos, en el apogeo de la Guerra Fra[28]. No en vano pareciera en estos momentos ocurrir una mimetizada especie de Tercera o Cuarta Guerra Mundial (dependiendo como se vea la historia del siglo XX), donde la desinformacin es elemento central. La confusin es el intencional resultado de una estructura periodstica instrumentalizada con fines blicos.

Situacin al presente. Ex agente de la CIA, Robert David Steele afirma sin ambages que la manipulacin de la CIA de los medios de comunicacin es "peor" en la dcada de 2010 que en la dcada de 1970 cuando Bernstein sucintamente la describi. Steele tiene muy claro "lo triste que es que la CIA sea muy capaz de manipular [los medios] poseyendo acuerdos financieros con los medios de comunicacin, con el Congreso, con todos los dems[29]. Lo cual nos regresa a Sinsonte. Sin embargo, afirma Steele, la otra mitad de la moneda es que los medios de comunicacin son perezosos"[30], lo que sera apenas un problema a corregir, sino fuera por a quien favorece dicho letargo y los crueles efectos que ello acarrea.

La increble concentracin presente de los medios en cabeza de tan pocos, potencializa an ms tales ominosos resultados. A su vez, los poderes otorgados a las agencias de espionaje en pleno ascenso luego del 11-S, permiten que sus antiguas y ya conocidas capacidades sean establecidas a niveles de pesadilla orweliana; desde los aos cincuenta la propaganda de la CIA tiene a su servicio una variada gama de especialistas (socilogos, psiclogos, historiadores, antroplogos, gegrafos, etc.[31]), los cuales sabemos que se erigen en verdaderas instituciones multidisciplinarias destinadas concienzudamente a imponer una farragosa tramoya como percepcin de los hechos.

En ese orden de ideas, vemos con insistencia el impulso a los denominados agentes de influencia en determinadas sociedades, es decir personas con prestigio o poder acreditado por los mismos medios, a travs de la repeticin pedante de sus opiniones y posturas, dentro de los cuales se destacan profesionales de la informacin que resultan poseer sorprendentes contactos, fuentes, suspicacia; son expuestos como una especie de sumos sacerdotes del periodismo, aderezados eso s, con fuertes dosis de banalidad destinada a distraer. Sus funciones manipuladoras son ostensibles. En cada sociedad bajo control de EE.UU. aparece esta clase de sicofantes; de hecho, son puntas de lanza de operaciones psicolgicas de guerra.

Actuales propsitos. Las acciones de la CIA al presente se han militarizado y por tanto su visin de s misma ha corrido igual suerte. La Agencia describe a la Internet como un campo enemigo", a causa de constituir un eje de informacin planetario de irregular control para sus propsitos. Es decir mbito no del todo dominado. Lo pretendido es la supremaca de la tierra, el mar, el espacio y la informacin, lo cual es llamado en la jerga tecno-castrense predominio de espectro pleno"[32], un objetivo militar a conseguir en cualquier guerra moderna.

En este contexto el periodismo de facto ha sido colocado a manera de parte sustancial del pie de fuerza en el campo de batalla de las tropas agresoras de EE.UU., los cuales por estos das vislumbran muchos potenciales frentes. Ejemplo de ello es lo practicado en la invasin a Irak de 2003. All est el plan "de integrar" a periodistas con los militares ocupantes de Irak, una operacin estratgica que abiertamente considera al periodismo como parte indispensable de operaciones psicolgicas. Justamente a los periodistas que no fueron "integrados" se les consider de hecho "combatientes enemigos". Nada ms ni nada menos que violando flagrantemente las Convenciones de Ginebra[33]. Ms periodistas han sido muertos en Irak que en cualquier otra guerra y EE. UU. de mltiples formas hace la parte de esta matanza[34].

A pesar de todo hay periodistas. No obstante, a pesar de que la profesin que Albert Camus denominara la ms bella del mundo, se halla deformada en su funcin humanstica, hay mujeres y hombres que la practican con honestidad y en consecuencia se juegan integro el pellejo como en Irak, Siria, Mxico y otros lugares. S, existen comunicadores que no se compran ni se arredran, se enfrentan con su pluma a los oscuros poderes de agencias como la CIA. As, el laureado periodista Gary Webb, con sus denuncias a finales de los aos noventa de la accin de esta Agencia de apoyo ilegal y contrario a cualquier norma tica, a los grupos mercenarios Contra en la Nicaragua Sandinista de los aos ochenta, mediante el trfico de cocana y su distribucin posterior, en suburbios de las grandes ciudades de EE. UU. con mayora africana o latina a fin de hacerlos adictos e incapaces de oponerse polticamente a su pobreza y marginalidad[35], es buena prueba de ello.

La vil persecucin a Webb como periodista investigador a causa de estas denuncias fundamentadas (en la cual participaron el The New York Times, The Washington Post, Los Angeles Times, Miami Herald entre otros), y por lo menos, su extraa muerte posterior, permiten establecer una vez ms la sospecha del prfido y exicial actuar de la Agencia, an con un ciudadano de los Estados Unidos en su propio pas[36]. A la vez que certifica una vez ms, el espritu anti poder arbitrario latente en todo ser humano, indiferente a cualquier riesgo.

En otras palabras, por la razn o por la fuerza, el periodismo es forzado a plegarse a los designios de la Agencia y en general del US Governmment, so pena de violencia. No obstante, la abrumadora mayora se somete y/o con gusto es seducida por la comodidad a cambio de prebendas. Esto equivale a no hacer preguntas incmodas en la ruedas de prensa, no investigar, repetir con disimulada abulia comunicados oficiales por absurdos que parezcan, mantenerse en las inmediaciones del poder del cual son escribanos, y dems argucias. En una frase, olvidar que la esencia periodstica reside en un compromiso tico con gente que no se conoce.

Los periodistas tarifados buscan borrar el pasado, distorsionar el presente y falsificar nuestros anhelos de futuro. Repiten como borregos, acrticamente la cantinela del terrorismo, como el mal de nuestro tiempo; un razonamiento evidentemente favorable a la militarizacin de las sociedades y la injerencia en naciones codiciadas por sus recursos y/o ubicacin estratgica. E ah el actuar de CNN, BBC, FoxNews, DW, Telemundo, etc., y sus amos de Comcast, The Walt Disney Company, Time Warner, News Corporation, el Estado britnico, o el alemn, etc., etc., actuando en consecuencia. Algunas voces afirman que ms que la CIA controla a los medios de comunicacin, estos constituyen la CIA[37], ello debe tener en cuenta a la Agencia funcionando por estos tiempos, como reforzado bur de de propaganda de guerra.

Tendrn aquellas empresas comunicacionales y sus periodistas algn compromiso con la CIA y las otras agencias constituyentes de la constelacin del espionaje y propaganda actuales, como en la poca de Sinsonte? Apostaras a que este pjaro no contina cantando y esta vez con ms fuerza?

Notas

[1] Lo cual no debe sorprender, puesto que frecuentemente los planes de ayuda al exterior han resultado ser parte de estrategias de militarizacin, propaganda o subversin del gobierno estadounidense; como por ejemplo en Latinoamrica la Alianza para el Progreso, luego de la Revolucin Cubana. La Oficina de Coordinacin Poltica tena el papel de direccin de operaciones encubiertas (espionaje, sabotaje, etc.), ejecutadas por la Oficina de Operaciones Especiales (Office of Special Operations OSO en ingls). Eric Frattini. CIA. Historia de la Compaa. Editorial Edaf S.A. Madrid 2005. Pg. 227, 228.

[2] En el asunto haba un notable tinte de casta. Alsop posea lazos consanguneos con la familia de los presidentes Roosevelt (Theodore y Franklin).

[3] Durante unos treinta y cinco aos entre los ejecutivos que prestaron su cooperacin a la Agencia estaban Williarn Paley de la Columbia Broadcasting System (CBS), Henry Luce de Time Inc., Arthur Hays Sulzberger de The New York Times, Barry Bingham Sr. of the LouisviIle Courier‑Journal, and James Copley de The Copley News Service. Otras organizaciones cooperantes con la CIA eran por entonces la American Broadcasting Company (ABC), la National Broadcasting Company (NBC), la Associated Press (AP), United Press International (UPI), Reuters, Hearst Newspapers, Scripps‑Howard, Newsweek magazine, la Mutual Broadcasting System, el Miami Herald y el old Saturday Evening Post y New York Herald‑Tribune. Carl Bernstein. The CIA and The Media. How Americas Most Powerful News Media Worked Hand in Glove with the Central Intelligence Agency and Why the Church Committee Covered It Up. Published in Rolling Stone on October 20, 1977 http://www.carlbernstein.com/magazine_cia_and_media.php

[4] (Dulles) no tiene rasgos demasiado cristianos, es inflexible, ambicioso, totalmente incompetente Carta de Jim Ellis a Dwigh EisenHower. Tim Weiner Legado de las Cenizas. Randon House Mondadori S.A. Bogot 2008. Pg. 125

[5]"Y esto es solamente una pequea parte de la lista", palabras de un funcionario que sirvi en la jerarqua de Agencia Central de Informacin. Bernstein. Ibdem.

[6] Bernstein. Ibdem.

[7] James F. Tracy. The CIA and the Media: 50 Facts the World Needs to Know. Global Research, December 15, 2015. http://www.globalresearch.ca/the-cia-and-the-media-50-facts-the-world-needs-to-know/5471956

[8] SELECT COMMITTEE TO STUDY GOVERNMENTAL OPERATIONS WITH RESPECT TO INTELLIGENCE ACTIVITIES UNITED STATES SENATE. APRIL 26 (legislative day, APRIL 14), 1976. FOREIGN AN]) MILITARY INTELLIGENCE . Senate 94TH Congress 2d Session. BOOK I. U.S. GOVERNMENT PRINTING OFFICE WASHINGTON : 1976. (Informe del Comit Church) Pg. 192

[9] Bernstein. Ibdem

[10] Bernstein. Ibdem

[11] Select Committee Pg. 192, 195

[12] Bernstein. Ibdem.

[13] Bernstein. Ibdem.

[14] Bernstein. Ibdem.

[15] "el aumento de personal de 302 en 1949 a 2.812 en 1952, junto con 3.142 personal contratado en el extranjero. En el mismo periodo, el presupuesto aument de $ 4.7 millones a $ 82 millones de dlares "Lisa Pease," Los Medios de Comunicacin y el asesinato ". James DiEugenio and Lisa Pease, The Assassinations: Probe Magazine on JFK, MLK, RFK and Malcolm X, Port Townsend, WA, 2003, 300. Citado por Tracy.

[16] Respecto a este pas, el editor de The New York Times, Arthur Hays Sulzberger, ayud al cruento golpe de estado de 1954 ordenando la salida de Guatemala de su corresponsal Sydney Gruson, pues Allen Dulles no deseaba demasiada publicidad sobre el mismo. Frattini. Pg. 190

[17] Select CommitteePg. 198

[18] La Agencia Central de Informacin an control un programa de adiestramiento formal en los aos 1950 para ensear a sus agentes ser periodistas. "Ensearon a oficiales de inteligencia hacer el papel de reporteros", explic un alto funcionario de Agencia Central de Informacin, y entonces fue colocado en agencias de las noticias principales con la ayuda de la direccin. Bernstein. Ibdem.

[19] Bernstein. Ibdem.

[20] A pesar de las insistentes preguntas, Colby no fue persuadirlo para hablar de los editores y jefes de la red que haban cooperado en lo ms alto de la operacin. Schorr. Tracy. Ibdem.

[21] Bernstein. Ibdem.

[22] Select Committee Pg. 195

[23] Bernstein. Ibdem.

[24] Jay Syrmopoulos. Newly Declassified Govt Docs Reveal Operation Mockingbird is Alive and Well. The Free Thought Proyect. Com. October 2 2015. http://thefreethoughtproject.com/feds-exposed-planting-talking-points-questions-60-minutes-episode-wikileaks/

[25] Hugh Wilford. The Mighty Wurlitzer. How The CIA Played America. Harvard University Press. Cambrige 2008. Pg. 234.

[26] Bernstein. Ibdem.

[27] Tracy. Ibdem.

[28] Tracy. Ibdem.

[29] Entrevista 2 de agosto de 2014. Tracy. Ibdem

[30] Tracy. Ibdem.

[31] Victor Marchetti, J. D. Marcks. La CIA y el Culto al Espionaje. Editorial Euros. Barcelona 1975. Pg. 183.

[32]Michael Carmichael. Confessions of a Covert Agent. Global Research. December 3 2007.
http://www.globalresearch.ca/confessions-of-a-covert-agent/7525?print=1

[33] Dahr Jamail. Aljazeera. La guerra de Iraq, la ms mortfera para los periodistas. En la ocupacin e invasin de Iraq dirigida por Estados Unidos han muerto ms periodistas que en cualquier otra guerra de la historia. Abril 11 de 2013. http://www.aljazeera.com/humanrights/2013/04/2013481202781452.html

[34] Jamail. Ibdem.

[35] Investigacin realizada para el peridico San Jose Mercury, y recopilada en el libro Dark Alliance: The CIA, the Contras, and the Crack Cocaine Explosion. Seven Stories Press. 1998.

[36] Monserrat Mestre. La CIA admite haber destruido la carrera periodstica de Gary Webb que revel la relacin de la agencia con el narcotrfico. El Pjarorojo. http://pajarorojo.com.ar/?p=11952 ; Joanne Laurier. La historia de Gary Webb en Maten al mensajero: Desenmascarando la criminalidad y la conspiracin de la CIA. Work Socialist Web Site. Octubre 27 2014. https://www.wsws.org/es/articles/2014/10/27/webb-o27.html ; Jeffrey ST Clair, Alexander Cockburn. Whiteout: The CIA, Drugs & the Press. Counterpunch Septiembre de 1998. http://www.counterpunch.org/1998/09/01/whiteout-the-cia-drugs-the-press/ ; Jean Guy Allard. Libertad de Prensa Estilo USA: Quin mat a Gary Webb? Redvoltaire. Enero 11 de 2005. http://www.voltairenet.org/article123470.html

[37] Mary Louise. Operation Mockingbird: CIA Media Manipulation. PrisionPlanet.com Analysis. http://www.prisonplanet.com/analysis_louise_01_03_03_mockingbird.html

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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