Portada :: Espaa :: Laboral y sindical (luchas locales, frentes globales)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-09-2016

Tras la reciente sentencia de la UE
CGT considera que es el momento de recuperar derechos para los trabajadores espaoles

CGT


La Confederacin General del Trabajo (CGT) junto al resto del sindicalismo alternativo y los movimientos sociales ha venido luchando contra este progresivo deterioro de las condiciones laborales, salariales y de salud en el trabajo, pero la firma o el silencio cmplice del sindicalismo oficial ha contribuido a que los tribunales espaoles no hayan entrado a derogar todas estas leyes injustas, regresivas y discriminatorias.

Pero nuestra organizacin era consciente de que las reformas laborales contenan infinidad de artculos que vulneraban derechos fundamentales. El Tribunal de Justicia de la UE, en varias sentencias recientes, ha puesto en jaque a polticos, empresarios y sindicatos mayoritarios, al respecto de Derechos Laborales violados y desposedos de las personas asalariadas por las legislaciones laborales del Estado Espaol, que se han venido recortando con los sucesivos pactos sociales y reformas laborales.

Los dos derechos violados y desposedos, tienen que ver con la desigualdad y la discriminacin, tanto en el momento de la contratacin como en la indemnizacin a la finalizacin de los contratos.

El primer derecho violado por la legislacin espaola viene de antiguo: ya el Estatuto de los Trabajadores del ao 80, permita la contratacin temporal, siempre que hubiera causa. La Reforma bestial del PSOE del 84, constituye la discriminacin en origen a la hora de la contratacin, descausalizando el contrato temporal y permitiendo el masivo fraude de ley empresarial: cualquier contrato temporal (obra, servicio, circunstancias de la produccin, fomento empleo, etc., etc.) vale legalmente para trabajos que son permanentes. Todas las Reformas Laborales a posteriori, no han hecho sino ahondar en esta ilegalidad e injusticia para ms del 92% de las personas que son contratadas de forma temporal a lo largo del ao, sobre una media de 15 millones de contratos anuales.

EL TJU, en el supuesto de una trabajadora contratada temporalmente durante muchos aos en la Administracin Pblica (Sanidad), considera que el Estado Espaol est violando el derecho comunitario, al cubrir un puesto permanente, con un contrato temporal. La lectura es muy sencilla, de sentido comn y de justicia social: hacer trampas en las contrataciones no es sino una manera violenta de rebajar los costes laborales y violar el derecho fundamental al empleo.

El segundo derecho violado, el pago de indemnizaciones menores a las personas asalariadas de manera temporal, es tan antiguo como el Estatuto de los Trabajadores y las posteriores legislaciones, al igual que en la contratacin temporal en claro fraude de ley, no han hecho sino dar carcter de permanente a la DISCRIMINACIN y quebrar la igualdad de derechos de las personas asalariadas, para establecer la divisin entre las personas trabajadoras y enfrentarlas unas contra otras.

El negocio sucio para el empresariado, tanto pblico como privado es un chollo ya que la evolucin en la contratacin temporal fraudulenta es meterica en ciertas fases de la economa patria. La ltima fase de la estafa social la encontramos en la evolucin de la contratacin desde el 2012: de 7,8 millones de contratos en ese ao, hemos pasado a 11,3 millones en el 2016 y, solo en 7 meses.

Esta contratacin, en ms de un 92% es temporal y la duracin media de los contratos en cada libre: si en el 2007se encontraba en 80,5 das, en el 2016 a julio, dicha duracin media se encuentra en 50,9 das.

La precariedad es mucha, pero an no ha tocado fondo: en el 2007 se firmaron en los siete primeros meses del ao 11 millones de contratos, pero tenamos una poblacin ocupada de 17 millones y resulta que en los 7 primeros meses del 2016, se han firmado 11,3 millones de contratos y eso que la poblacin ocupada son casi 2 millones menos.

Y esta precariedad normalizada, se ha extendido como balsa de aceite en todos los sectores. Del sector clsico de la construccin cuando en el 2007 ocupaba a casi 3 millones de trabajadores (hombres sobre todo) y ms del 60% eran temporales, hemos pasado a una temporalidad/precariedad al sector clsico del empleo fijo, la Industria, donde la duracin media de sus contratos se ha hundido: de una media de 160 das en esas fechas, a 57 das a julio 2016.

Sectores clsicos de explotacin/precariedad como la Hostelera, han aumentado la intensidad del dolor y la ausencia de derechos: si en los siete primeros meses del ao 2007 se firmaron 1,05 millones de contratos, teniendo ocupadas/empleadas 1,1 millones de personas asalariadas, en el mismo periodo de 2016, es decir, los siete primeros meses, se han suscrito 2,3 millones de contratos y sus poblacin ocupada solamente es de 1,3 millones, es decir 200.000 ms que en el 2007.

Inestabilidad, vulnerabilidad, precariedad, sobre explotacin son todos elementos consustanciales para el 90% de toda la nueva contratacin y, a la vez, es la base poltica para que sinvergenzas, corruptos y la inmensa mayora del empresariado, sigan cavando la tumba de los derechos laborales y polticos de la mayora social.

Ahora, se trata de RECUPERAR estos Derechos: el Derecho a ser contratados con contratos fijos para puestos de trabajo permanentes, tanto en el mercado pblico, como en el privado y el Derecho a ser tratados y tratadas sin diferencias a la hora de indemnizar la prdida del puesto de trabajo.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter