Portada :: Conocimiento Libre
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-09-2016

Entrevista a Alfredo Iglesias Diguez sobre Josep Gibert i Clols (I)
Prctica cientfica espaola: aceptacin del criterio de autoridad, ausencia de debate cientfico y uso de la prensa para rebatir las ideas

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Alfredo Iglesias Diguez (Vigo, 1966) es discpulo de Gibert, con quien trabaj en Orce y Cueva Victoria desde 1984. Doctor en Historia, es profesor de Ciencias Sociales en el IES Maruxa Mallo de Ordes. Desde su juventud est vinculado a movimientos sociales, sindicales y polticos de izquierdas. Es colaborador habitual de la prensa y autor de numerosos artculos y libros sobre algunos de sus temas de inters: evolucin humana, historia desde abajo, historia de la ciencia,

***

Me lleg una informacin en la que se hablaba de Josep Gibert. Me pic la curiosidad y me atrev a pedirte una entrevista. Te pregunto desde abismos de ignorancia sobre el tema. Quin fue Josep Gibert?

Fue, desde mi punto de vista, uno de los grandes paleoantroplogos que tuvo Espaa en los ltimos 50 aos. A Gibert, cronolgicamente, habra que situarlo en la generacin formada en la dictadura con cientficos como Miquel Crusafont (el gran evolucionista cataln de los aos sesenta) que comenz a renovar la ciencia espaola -concretamente la paleoantropologa-, en los primeros aos de la II Restauracin borbnica. De hecho, su etapa ms fecunda, cientficamente hablando, habra que situarla entre 1983 y 2007, el ao de su muerte. A concretar esta primera respuesta creo que podemos dedicar las siguientes preguntas.

De acuerdo, lo hacemos tal como dices. A pesar de su gran vala cientfica, salvo error por mi parte, Gibert no es un cientfico muy conocido. Por qu?

Gibert, efectivamente, no es un cientfico que se le venga a la cabeza a un ciudadano o a una ciudadana con un nivel de estudios medio, de eso no hay duda; no obstante, tuvo sus momentos de protagonismo meditico, al calor del descubrimiento del Hombre de Orce, all por los aos 1983 a 1984. A partir de ese momento, a medida que se consolidada su reputacin cientfica en determinados mbitos internacionales -e incluso entre algunos sectores de la comunidad cientfica espaola-, los que podramos considerar pares en Espaa y sobre todo la prensa, en el mejor de los casos se olvidaron de l o hicieron como si no existiese.

Era, como has dicho, un paleoantroplogo. Qu es un paleoantroplogo?

Gibert tena formacin geolgica y paleontolgica y desde luego humanstica. Sus conocimientos cientficos y su formacin le permitieron conocer e interpretar correctamente el registro geolgico, sedimentolgico, de los yacimientos que estudi y, a la vez, estudiar la fauna fsil que se descubra en ellos. No obstante, a partir de los aos 80 se especializ en el estudio de los fsiles humanos y de la evolucin humana. Es a esta disciplina cientfica a la conocemos con el nombre de paleoantropologa, que traducido sera algo as como estudio de la humanidad antigua o fsil.

Fue profesor, segn creo, en un Instituto de Terrassa (Barcelona)? Qu sabes, qu recuerdas de su tarea de enseante?

Yo no fui alumno suyo en el instituto. Mi historia personal, de acercamiento a Gibert, corre por otras sendas. Aunque yo era alumno de instituto en el momento en que entr en contacto con l por primera vez, en el ao 1984; yo estudiaba en Vigo. No obstante, mi condicin de alumno de instituto me permiti inscribirme en un programa que promova l y otros compaeros docentes del Egara (Terrassa) y el Pau Vila (Sabadell), donde enseaba geologa a los alumnos de COU. La intencin de este grupo de docentes era acercar la prctica cientfica al alumnado: se trataba de llevarlos al laboratorio, pero en este caso el laboratorio era una excavacin arqueolgica. All, sobre el terreno, durante un par de semanas, alumnos y alumnas de instituto, de 16 17 aos de edad estamos hablando, tomaban conciencia, a travs de la experiencia directa, de cmo se produce conocimiento cientfico: de dnde proceden los fsiles que despus nos van a permitir conocer nuestro pasado, cmo sabemos que pas en el pasado, que metodologa, que tcnicas hay que emplear para obtener informacin de una tierra blanca y reseca que esconde unos fsiles blanquecinos Todo aquello fue una experiencia inolvidable. Adems, el ambiente que creaba Gibert en aquel campamento de verano era de ganas de aprender Recuerdo que en el ao 1986, cuando montamos un Museo cientfico en Orce, el ambiente de debate, las ganas de aprender, las conferencias improvisadas eran continuas. Es una pena que hoy, esa experiencia cientfico-didctica-educativa, con las leyes en la mano, sera inviable, los requisitos administrativos haran imposible la experiencia.

Y por qu, con las leyes en la mano, tal como dices, esa experiencia sera ahora inviable?

Sin entrar en mayores detalles, sobre todo porque la legislacin al respecto vara entre comunidades, ahora mismo simplemente salir al campo con ojos de arquelogo o en menor medida de gelogo -los que tengo por mi formacin, por ejemplo-, me llevara a cometer un delito administrativo si descubriese algo, porque habra realizado esa actividad de campo sin la preceptiva autorizacin administrativa. En su momento, discut sobre esto con Gibert y con otro gran prehistoriador gallego, Antonio de la Pea Santos, y siempre llegbamos a la misma conclusin: la legislacin vigente en materia arqueolgica profesionaliz la actividad profesional de la arqueologa -eso es innegable-, pero se carg todo aquel caudal de voluntarios protectores de nuestro patrimonio que despus de cada excursin informaban de nuevos descubrimientos Todo eso ahora rozara el delito y la prueba de que la actitud ante nuestro patrimonio cambi es que ya no hay esa actividad tan intensa que en tiempos realizbamos los voluntarios y amadores, como yo antes de ser arquelogo profesional.

Eso sin mencionar el hecho de que ahora, para realizar una excavacin, hay que demostrar un nivel de competencia que un alumno o una alumna de instituto no tendra; que para excavar hay que tener un plan de proteccin laboral, estar contratados por una empresa En fin, ni en sueos se podra montar algo parecido a lo que hizo Gibert en los aos 80.

No saba nada de lo que acabas de contar. La prensa, en su momento, habl mucho de l, positivamente, pero luego le critic fuertemente, de muy malos modos. Por qu? Se le lleg a acusar de fraude?

Aqu se mezclan muchsimas cuestiones: al servicio de que intereses est la prensa, la dependencia cientfica del extranjero, el criterio de autoridad en el seno de la academia espaola, la herencia del franquismo

Nos explicas lo ms importante.

Resumidamente, la cuestin se puede presentar as: en mayo de 1983 Gibert, junto con sus ms estrechos colaboradores en aquel momento, publica en la revista del museo de paleontologa de Sabadell un artculo en el que da a conocer el descubrimiento de un resto humano de ms de un milln de aos en el sureste de la pennsula Ibrica. El descubrimiento era sensacional y as fue tratado por la prensa. Gibert era el cientfico del momento: fue entrevistado en televisiones, radio y prensa escrita, se le solicitaron artculos de opinin -en tribuna, se titulaban algunas de esas secciones-, en revistas de divulgacin cientfica, particip como contertulio en La Clave, de Balbn

Yo fui un asiduo de aquel programa pero no tengo presente su intervencin. 

  A este respecto, lo nico que recuerdo, de una forma muy vaga, es que particip en ese programa en la segunda mitad del ao 1983. No recuerdo ms, entre otras cosas porque ese programa en concreto no lo v i .

No obstante, por razones que detallar en las siguientes respuestas, a partir de 1984, slo un ao despus, a raz de una filtracin a la prensa sobre la no humanidad del Hombre de Orce, todo se vino abajo en unos instantes. A partir de ese momento, slo algunos titulares parecan mantener el criterio de objetividad que se le presupone a la prensa.

Es cierto que en la prensa aparecieron acusaciones de falsificador, pero, desgraciadamente, se hacan eco de opiniones de miembros de la comunidad cientfica espaola o de burcratas de la administracin.

No obstante, quizs lo que ms dao le hizo fueron las descalificaciones personales, que tambin las hubo. Por ejemplo, una portada que le dedic El Papus fue especialmente denigrante.


Pero a fin de cuentas, la prensa hizo de correa transmisin de los conflictos y los debates cientficos del momento, si bien siempre tomando partido a favor del clientelismo y el servilismo, por lo que lleg a jugar un cierto papel de poder en relacin con la administracin y la burocracia.

Nos recuerdas o nos describes de algn modo esa portada del Papus

  A lo mejor, vista desde una perspectiva actual es difcil ver en esa portada un ataque contra el trabajo cientfico de Gibert, pero en aquel momento, esa portada resultaba ofensiva: en un mismo texto se mezclaba un tratamiento de las investigaciones incomprensible (para nosotros no hubo nunca un misterio en Orce: esa forma de tratar la investigacin cientfica como misterio, enigmas que se resuelven es muy poco cientfica y casi religiosa); una burla hacia lo andaluz que creo que es brutalmente ofensiva (asumiendo zafiedad, actitudes retrgradas y brutas); y una alusin al yo amo a Fraga que todava no entiendo. En fin, un retrato de Gibert, o as es como lo interpretamos, completamente ofensivo.

Por otra parte, recuerda que a parte de la prensa, el tema transcendi al mundo de la cultura en general y uno de los grandes personajes de la movida: Julin Hernndez, de Siniestro Total , compuso una letra en la que se preguntaba si era el Hombre de Orce nuestro antepasado.

Y por qu esas descalificaciones personales?

Como te deca antes, la academia -sobre todo la academia que todava arrastraba comportamientos franquistas (quizs haya que recordar que un catedrtico espaol dijo una vez por aquellos aos que l a verdad la tenemos los catedrticos y Dios ) -, mostr unas actitudes poco ticas, creo. En 1985, tres catedrticos de paleontologa difundieron una carta en la que acusaban a Gibert de no contrastar sus hiptesis, siendo esa la diferencia entre un cientfico profesional y un coleccionista de fsiles: ah tenemos una grave descalificacin personal para quien se dedicaba a hacer ciencia. Ms tarde, tambin se le acus de hacer ciencia patolgica, de falsificar dibujos, de romper fsiles En fin, ya sabes aquello que se dice cuando caes en los insultos y en las descalificaciones personales, es porque te faltan argumentos...

Te cito: rompi un paradigma robustamente establecido en Europa -todo aquello que se deca de la 'colonizacin europea de Homo erectus hace 500 mil aos'-, estando al margen del sistema acadmico y no admitiendo sumisin a las autoridades -en aquel momento Lumley -si hubiese publicado con Lumley en el 1983, no hubiese pasado nada. Nos lo explicas con un poco ms de detalle?

  En primer lugar, creo que hay que puntualizar dos cosas: primera, estamos hablando de una disciplina cientfica que es un verdadero campo de batalla ideolgico, estamos hablando de la plaza que ocupa la humanidad en el mundo, de sus orgenes y evolucin; segunda, tenemos que hacer el esfuerzo de situarnos en los aos 80 (hace 30 aos) y tener claro todo lo que vari nuestro conocimiento sobre nuestra evolucin.

Es importante lo que dices, hay que situarse ah.

Pues una vez dicho esto, la contribucin ms importante de Gibert al debate cientfico fue romper el paradigma vigente en ese momento, segn el cual los humanos llegaron tardamente al continente europeo, es como si quisisemos mantener a distancia nuestra relacin, como europeos, con los orgenes africanos de la humanidad. Fjate, en aquel momento Homo erectus, llegaba a Europa plenamente formado y en apenas unos miles de aos evolucionaba a neandertalense y de ah a sapiens, nosotros. Hoy la historia es ms complicada, aparte de que existen varias hiptesis que son incompatibles entre si, pero todas se apoyan en el modelo que defendi Gibert: una penetracin temprana (hace aproximadamente 1,5 millones de aos) en Eurasia; otra cosa es el debate de las rutas, de la especie que realiz esa primera penetracin, de su continuidad evolutiva en nuestro continente A ese respecto Gibert defendi hiptesis muy novedosas que se estn confirmando en la actualidad. Asimismo, Gibert, aunque no fue el primero, s que fue de los primeros en hablar de formacin de la humanidad y no de origen del hombre; de penetracin humana en Eurasia -en eso casi dira que s fue el primero-, frente a la tan militar-imperial de colonizacin de Europa; incluso, son esas cosas que nunca sabes si estn en el ambiente y escuchas algo parecido, recuerdo que fue en una conversacin que mantenamos los dos cuando surgi esa frase que tantas veces repito: los europeos somos africanos de origen y entramos en Europa sin papeles.

No est mal, nada mal.

No obstante, ms all de modificar esa cuestin de la penetracin de los humanos en Europa, Gibert fue uno de los primeros en promover la idea de que a lo largo de nuestra evolucin coexistieron varias especies inteligentes, fue el introductor de novedosas metodologas de trabajo en nuestra rea de investigacin (uso de la paleoinmunologa, de tcnicas hoy habituales en los diagnsticos mdicos, como las tomografas, pero en aquel momento poco habituales) Y, que yo recuerde, fue uno de los introductores del concepto de medio, crisis ecolgicas, adaptacin al medio en el discurso paleoantropolgico espaol en relacin con los procesos de diversificacin, dispersin y evolucin del genero Homo.

Adems, y con esto enlazo con el principio de la respuesta y con la siguiente pregunta, Gibert se enfrent con las autoridades cientficas del momento dentro y fuera de Espaa. Yo trabaj con l 23 aos y s cosas que nunca hicimos pblicas, pero a estas alturas de mi vida tengo muy claro que si en aquella jornada de agosto en que el matrimonio de Lumley lleg a Orce, Gibert hubiese aceptado el modelo imperante en la forma de hacer ciencia habitual en aquel momento: el cientfico de prestigio -en ese caso los Lumley-, firmaran el estudio anatmico del fsil; en segundo lugar el cientfico local -el descubridor del fsil y quin realmente hace el trabajo, en este caso Gibert- y a los que estbamos haciendo trabajo de campo con Gibert nos deja fuera -yo en aquellos momentos, por supuesto no tena nada que firmar-, todo hubiese transcurrido dentro de los cauces normalizados de hacer ciencia y no hubiese pasado nada.

Te contar una ancdota personal.

Es muy interesante con lo que cuentas. Adelante con la ancdota

En el II Congreso de Paleontologa Humana que se celebraba en Turn en octubre de 1987, cuando los ataques a Gibert eran constantes; uno de los colaboradores de Gibert, Francesc Ribot, emplaz en pblico a la doctora Lumley a debatir con Gibert esa misma tarde durante el pleno y despus de la ponencia de Gibert sobre la humanidad del Hombre de Orce Hecho el anuncio, varios cientficos espaoles se nos acercaron a decir que ellos tambin iban a participar en el coloquio para dejar las cosas claras Al terminar Gibert su presentacin, la doctora Lumley, que no haba parado de tomar notas, cerr su block y no dijo ni una sola palabra te imaginars que todos los crticos que se haban dirigido a nosotros para decir que iban a quemar a Gibert en la hoguera pblica quedaron callados. No obstante, en Espaa, en ese mismo momento, los crticos usaron la prensa para difundir un mensaje completamente falso sobre nuestro trabajo cientfico.

As es como procede, en muchos casos, la prctica cientfica en este pas: aceptacin del criterio de autoridad, ausencia de debate cientfico y uso de la prensa para rebatir las ideas.

Nos damos un respiro si te parece.

De acuerdo.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter