Portada :: Mxico :: Los 43 y la rebelin en Mxico
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-09-2016

Vivos los queremos. DDHH y democracia en Mxico

Gisela Brito
CELAG


En septiembre de 2014, la noticia de la desaparicin de 43 jvenes normalistas en la ciudad de Ayotzinapa (Estado de Guerrero) conmovi a la opinin pblica internacional porque puso en evidencia las falencias de un pas carcomido por la violencia institucional, la corrupcin y la fragilidad democrtica. Tras dos aos de investigaciones plagadas de irregularidades, el crimen contina impune. Y no solo eso, sino que existen indicios certeros denunciados por mltiples organismos internacionales que analizan el caso -entre ellos el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI)-, de que es el propio gobierno mexicano el que obstaculiza las investigaciones. La Comisin Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) seala que el caso de los maestros normalistas es una muestra de las graves deficiencias que sufren las investigaciones sobre estos hechos y la impunidad estructural y casi absoluta en la que suelen quedar estos graves crmenes. Este caso es adems un ejemplo emblemtico de la aparente colusin entre agentes del Estado e integrantes del crimen organizado [1]. El ex Secretario Ejecutivo de la CIDH, Emilio lvarez Icaza sostiene que el de Ayotzinapa fue un crimen de Estado [2].

El caso de los normalistas es paradigmtico de la situacin de los derechos humanos en Mxico. Desde el inicio de la guerra contra el narcotrfico declarada por Felipe Caldern en 2006, el pas vive un Estado de excepcin permanente [3] en el que no est garantizado el derecho a preservar la vida, y mucho menos la libertad de expresin y oposicin por parte de la ciudadana. La violencia militar y policial organizada desde el Estado ha cobrado la vida de miles de personas poniendo al descubierto una situacin de extrema fragilidad democrtica.

El ltimo informe de la CIDH registra violaciones flagrantes a los derechos humanos que hacen de la democracia en Mxico apenas un eufemismo. Desapariciones forzadas, torturas y ejecuciones extrajudiciales; riesgo para ejercer el periodismo; imposibilidad para acceder a la justicia por parte de una gran mayora de la poblacin son los principales problemas que destaca el organismo para dar cuenta de la dramtica situacin que vive el pas en materia de respeto a las libertades individuales y los derechos humanos. Segn datos oficiales, entre diciembre de 2006 y noviembre de 2012 se perpetraron en el pas 102.696 homicidios. La cifra se eleva hasta 151.233 en agosto de 2015, tal el reporte del Alto Comisionado de las Naciones Unidas. En cuanto a las desapariciones forzosas, el Estado mexicano contabiliza, al 30 de septiembre de 2015, 26.798 personas no localizadas a nivel nacional [4].

Ante estas estremecedoras cifras, suena cnico interrogarse por la calidad de la democracia en Mxico. Y sin embargo, curiosamente -o no tanto-, el tema no genera una indignacin proporcional a su magnitud en la prensa hegemnica internacional, donde el tratamiento de los casos como el de Ayotzinapa es fundamentalmente sensacionalista y anecdtico, ni en la Secretara General de la Organizacin de Estados Americanos (OEA). Ello pone en evidencia la falsa preocupacin por los DDHH que estos actores esgrimen para abordar la situacin de otros pases latinoamericanos. Por qu no importa que Mxico se desangre?

En el marco de la hegemona de la globalizacin neoliberal, la vara para medir la democracia la ostentan quienes asumen que lo prioritario es garantizar el marco jurdico para la imposicin de las polticas econmicas neoliberales. Dicho de otro modo, en la concepcin hegemnica, lo que verdaderamente determina la existencia o no de democracia es la proteccin de las estructuras del mercado. Las garantas de los derechos individuales, y ni hablar de la capacidad de influir de la ciudadana en la toma de decisiones sobre asuntos pblicos, no son -ni mucho menos- prioritarias. En definitiva, lo que explica en buena parte que el pas azteca no reciba los focos de atencin crtica de los grandes adalides de la democracia liberal es el estricto apego de su gobierno al modo neoliberal de organizar la economa y la sociedad. Los dems son daos colaterales o sacrificios necesarios para resguardar el sistema.

Notas:

[1] Situacin de los Derechos Humanos en Mxico, informe de la Comisin Interamericana de Derechos Humanos (CIDH-OEA), diciembre de 2015. Disponible en http://www.oas.org/es/cidh/informes/pdfs/Mexico2016-es.pdf

[2] Ayotzinapa s fue un crimen de Estado: lvarez Icaza, Revista Proceso, 22 de septiembre de 2016. http://www.proceso.com.mx/456267/ayotzinapa-fue-crimen-alvarez-icaza

[3] Ver http://www.celag.org/mexico-estado-de-excepcion-permanente-por-silvina-romano/

[4] Situacin de los Derechos Humanos en Mxico, informe de la Comisin Interamericana de Derechos Humanos (CIDH-OEA), diciembre de 2015. Disponible en http://www.oas.org/es/cidh/informes/pdfs/Mexico2016-es.pdf

Este artculo se encuentra publicado en http://www.celag.org/vivos-los-queremos-ddhh-y-democracia-en-mexico/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter