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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-09-2016

Costa Rica
Sin garantizar derechos el turismo no es sinnimo de desarrollo

Giorgio Trucchi
Alba Sud / Rel-UITA

El fallecimiento en 2008 de un albail en la construccin del Hotel Riu Matapalo, Guanacaste, es recordado an por los vecinos de la zona, que denuncian la impunidad con la que actan las grandes transnacionales.


En las ltimas dos dcadas, miles de migrantes nicaragenses se han volcado hacia la vecina provincia de Guanacaste, atrados por la demanda de mano de obra vinculada a la agroindustria y la construccin de hoteles de lujo, residenciales y complejos tursticos. Pero una masiva oferta de empleo no se convierte necesariamente en trabajo digno.

La cara oculta del turismo

La provincia de Guanacaste destaca como uno de los destinos tursticos por excelencia. Segn datos del Instituto Costarricense de Turismo (ICT), el ao pasado tres de cada diez turistas nacionales eligieron a esta localidad para vacacionar. Asimismo, el aeropuerto internacional Daniel Oduber de Liberia registr en el 2015 casi 430 mil llegadas internacionales, es decir el 23% del total de los ingresos por va area, con un aumento del 12,6% respecto al ao anterior.

Ricardo Acevedo Garca es originario de la comunidad Sardinal de Carrillo y es miembro del Comit Pro Defensa de Conservacin del Agua de Sardinal. Trabaja como soldador y en ms de una ocasin ha realizado labores en las innumerables obras tursticas que en las ltimas dcadas han surgido a lo largo y ancho de la provincia de Guanacaste. En conversacin con Alba Sud, Acevedo asegur que detrs de las postales paradisiacas, las playas y las palmeras, se oculta la otra cara de la moneda, la cara triste del turismo.

El 6 de noviembre de 2008, centenares de obreros -en su mayora migrantes nicaragenses indocumentados- que trabajaban en Matapalo de Sardinalen la construccin de un lujoso hotel de 700 habitaciones de la cadena espaola RIU, despertaron con fuertes dolores de cabeza y estmago, fiebre, diarrea, vmito y problemas respiratorios.

Segn reportes de diferentes medios, fueron unas 350 las personas que necesitaron de atencin mdica, algunas de ellas presentando cuadros clnicos graves. Eran parte de los aproximadamente mil quinientos obreros que vivan en barracas sucias, malolientes, hacinadas y sin ventilacin, con camarotes de tres pisos donde trataban de descansar tras largas e interminables jornadas de trabajo.

Todos ellos trabajaban para las empresas subcontratistas (Constructora de la Costa Pacfica S.A. CCP, Icon Ingeniera y Construccin S.A., y Constructora de Matapalo DCR) encargadas por SF Costa Rica Hotelera de Guanacaste S.A. creada por la cadena espaola para operar en el pas de la construccin del RIU Hotels & Resorts. Meses antes, una inspeccin del Ministerio del Trabajo ya haba detectado la presencia en la obra de 368 obreros nicaragenses sin permisos de trabajo.

Prohibido olvidar

Una semana despus, el 13 de noviembre, el joven Rafael Antonio Prez Snchez, de 26 aos, falleca tras cuatro das casi sin comer y con una fuerte diarrea. Haba salido de Nicaragua el 25 de octubre. sta es la primera vez que me voy, pero voy a trabajar duro para que podamos comprar aunque sea un terreno, vas a ver que todo va a mejorar, dijo al despedirse de su esposa Teresa Guadalupe Chamorro Espinoza.

Menos de tres semanas despus, la Cruz Roja costarricense entregaba a sus familiares el cuerpo de Rafael Antonio envuelto en una bolsa negra. Ocho aos despus, an se desconocen las causas de la hemorragia interna masiva que, supuestamente, acab con su vida.

Aunque las autoridades costarricenses absolvieron de responsabilidad tanto a la cadena hotelera espaola como a las empresas constructoras, son muchos los que piensan que las condiciones en que vivan y laboraban Rafael Antonio y sus compaeros estn fuertemente vinculadas a su muerte.

Lo que ocurri en 2008 no fue una excepcin, sino la trgica realidad que viven cotidianamente miles de trabajadores en Guanacaste. Una situacin totalmente contra los derechos humanos, donde el obrero es explotado, sometido a jornadas de trabajo extenuantes, sin derecho a ningn tipo de prestacin y con salarios de hambre, dijo Ricardo Acevedo.

De acuerdo con el reportaje del semanario Universidad Guanacaste construye su riqueza con miles de manos pobres, los obreros de la construccin trabajan unas 11 horas diarias y ganan 25 dlares por da, incluyendo las horas extraordinarias. Las empresas descuentan la cuota del seguro pero casi nunca entregan el comprobante.

Adems, saben perfectamente que son muy pocos los trabajadores que aguantan por mucho tiempo estas condiciones. Aqu casi nadie aguanta el mes completo. Ellos saben que la gente viene por tres o seis das y despus se va, entonces les rebajan el seguro pero nunca los inscriben", denunciaban los obreros que se atrevieron a dar declaraciones.

El maltrato y chantaje laboral son otros tipos de abusos que a menudo se dan en el sector. Me acuerdo que mientras estaba terminando un trabajo en uno de estos hoteles, mir a dos jvenes empleadas cargando un objeto de valor. Aparentemente se equivocaron de ruta y su superior, una mujer, no slo les grit sino que golpe a una de las muchachas. Cuando ella le reclam, la seora le dijo algo que nunca olvidar: Te golpeo porque me da la gana. Adems, si te pones renuente y no quieres trabajar, en la puerta del hotel hay unas 20 personas esperando por tu puesto. As que t decides, rememor Acevedo.

Gatopardismo

Tras la muerte de Rafael Antonio Prez, las autoridades cerraron la obra por algunas semanas, supuestamente para permitir a la firma espaola cumplir con los requisitos sanitarios. En diciembre de 2008 se reanud la construccin y las autoridades sanitarias nacionales aseguraron que los errores haban sido corregidos. En aquella ocasin, Roberto Echeverra Alfaro, abogado de RIU, dio declaraciones: No se puede tapar el sol con un dedo. Se cometi un pecado en el tema migratorio y hubo problemas de hacinamiento. Todo ya est resuelto, por eso le puedo decir que en RIU hay un antes y un despus.

A ese propsito, el semanario Universidad mostr en su reportaje serias dudas acerca de los cambios y ajustes realizados por la cadena hotelera, as como sobre el secretismo que envolvi el caso del joven obrero nicaragense, cuya muerte nunca fue aclarada. En ningn momento, el semanario logr tener acceso a los resultados de la autopsia.

Aos despus, por esta misma obra, la cadena hotelera RIU y ex funcionarios pblicos fueron enviados a juicio por delitos ambientales, entre otros prevaricacin, falsedad ideolgica, infracciones a la ley de la zona martimo-terrestre e infracciones contra la ley forestal.

En particular, la transnacional mallorquina fue acusada de haber construido un hotel de cinco estrellas en primera lnea de mar, sin concesin y tras haber destruido un manglar. En vspera del inicio del juicio penal, Till Wilhelm Kohler, gerente del hotel RIU en Guanacaste, abandon el pas, huyendo del proceso.

Estas grandes transnacionales llegan a nuestros territorios y pretenden imponer sus reglas. Hacen sus propias leyes. Precarizan el trabajo, violentan las leyes ambientales, destruyen los bienes comunes. Desarrollo con destruccin y violacin de derechos no es desarrollo, concluy Ricardo Acevedo. Este artculo se realiza en el marco del proyecto "Turismo responsable, derechos humanos y trabajo decente" ejecutado por Alba Sud con el apoyo del Ayuntamiento de Barcelona - Programa Barcelona Solidaria convocatoria 2015.

Fuente: Alba Sud

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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